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fclbido UTortef ítiéi íca eñ pagb de las deudas de la guerra. Es. difícil exagerar el perjuicio que los Estados Unidos han ocasionado al comercio mundial y a sus propios intereses al consagrar una masa tal de riqueza a ¡a creación y sostenimiento de medios que le permiten rehusar los ofrecimientos de servicios que recibe de- sus deudores. C a s i parece- -añade sir Alan- -como si el mundo, al volcar los recursos de su potencia adquisitiva en las arcas de los Estados Unidos, movido por su buena voluntad de cumplir sus compromisos con dicho país, aumentase la capacidad de éste en el sentido de dotarle de medios para impedir que sus deudores puedan llegar a liquidar sus obligaciones y a recobrar, su prosperidad, una prosperidad tan necesaria para el agricultor, y el industrial, y el accionista norteamericano como para el que más. Puede que esto se deba a que el contribuyente norteamericano no se entere de lo que pasa, quizá porque no se lo cuentan los armadores, naturalmente interesados en hacer como si estuviesen ocupados en empresas normales, desarrolladas al propio riesgo y merecedoras del mayor elogio. U n a Compañía de los Estados Unidos, la Matson Line, dedica ahora a la travesía San F r a n c i s c o- H o n o l u l u- N u e v a ZelandalAustralia tres buques, cuyo coste de construcción y explotación es, desde luego, superior a los rendimientos que proporciona ese negocio. L a Compañía inglesa que hace el mismo servicio no está en condiciones de ofrecer al público buques tan lujosos, porque para ello tendría que apoyarse en el erario nacional; y mientras los norteamericanos prohiben que los ingleses naveguen en el trayecto San Francisco- Honolulú, los buques yanquis circulan libremente entre Nueva Zelanda y Australia. Resulta curioso leer lo que el periodista y el armador nor- J V o s vemos favorecidos te con innumerables ios lectores ciativas de ellas diariamenen que ini- carias, de A B C exponen y observaciones, oportunas posible a tan v muchas plausibles. TVo siéndonos te contestar pondencia, municantes lineas preten materialmencopiosa corresco- rogamos a nuestros que reciban con estas y no interde nuestra a disculpa descortesía ta falta respuesta particular. teamericano escriben con referencia a este negocio. E l periodista dice: L a Directiva de la Matson Line manifiesta que acaban de invertir veinticinco m i llones de dólares, en un gesto de desafío al comercio del Imperio británico. Y el naviero explica: E l porqué de una aventura. L a gente se ha preguntado cómo podíamos arriesgar veinticinco millones en una jugada sobre el futuro a lo largo de la línea San Francisco- Sidney, cuya explotación no resultó muy provechosa a los buques más antiguos de nuestra Compañía. A lo que vamos es a competir con la P. O. y la Oriente- -dos Compañías inglesas- y, a fuerza de rapidez, comodidad y eficacia, a capturar el comercio para nuestra ruta. Este es, desde luegib, uno de los objeti- vos qué persigue Norteamérica con las subvenciones a su flota mercante. E l Daily Tdegraph ha enumerado otros varios, como asegurar que el comercio nacional vaya enteramente en cascos nacionales; crear una flota mercante de suficiente potencia para que los Estados Unidos sean independientes del tonelaje extranjero en el caso de surgir otro conflicto mundial; construir buques mercantes suficientemente rápidos y con el radio de acción necesario para ser convertidos en cruceros auxiliares, y conquistar los mercados que hasta ahora han sido servidos por buques de otras nacionalidades. A estos efectos se acaban de construir en Norteamérica, a más de muchos otros, dos buques de 30.000 toneladas, tres de más de 20.000 y otros tres de 19.000. que son los que van a operar en una ruta én parte vedada a los vapores de bandera i n glesa y en parte situada entre puertos del Imperio británico, no siendo posible a Inglaterra emprender una contraofensiva, porque la legislación norteamericana prohibe a los buques extranjeros el comerciar entre puertos de su nación. Se recordará que hace unos años hubo en los Estados Unidos una protesta general y muy violenta porque la Cunard pretendió inaugurar un servicio entre Nueva Y o r k y la Habana, aunque Cuba es una nación independiente. Los comentarios de sir Alan Anderson lian hecho preguntar a muchas personas si no ha llegado el momento de establecer un acuerdo entre Inglaterra y los dominios, para excluir el tonelaje extranjero de las rutas interi mperialcs. L a Gran Bretaña 110 puede permanecer impasible ante el desarrollo, en proporciones alarmantes, de una amenaza gravísima contra una de las bases de su riqueza y poderío. Luis ANTONIO BOLÍN Busú ndofiemvivas (B r i n g E m B a c k Alive) ¡La sensación d e la t e m p o r a d a! L a colosal película filmada por F R A N K B U C K en l o bosques de Malaca. s ¡Ha batido todos los records de taquilla en los Estados Unidos l ¡LAS F I E R A S C O N T R A L A S F I E R A S! ¡UNA B O A E S T R A N G U L A N D O A U N CAIMÁN E N T R E SUS F A T A L E S A N I L L O S! ¡DESCOMUNAL PELEA E N T R E UNA PANTERA NEGRA Y U N TIGRE DE BENGALA! ¡L A S A S T A S D E L BÚFALO CONTRA LOS AFILADOS COLMILLOS D E L T I G R E! i N A D A D E T R U C O S! ¡NADA D E F I C C I O N E S! L A V I D A PRIMITIVA Y S A L V A J E D E L A SELV A V I R G E N TRAÍDA A L A P A N T A L L A E N T O D A SU P A L P I T A N T E F E R O C I D A D PELÍCULA RKO- RADIO DISTRIBUIDA POR S. I. C. E.