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MADRID- SEVILLA 3 D E FEBRERO D E 1933. N U M E R O S U E L T O 10 C E N T S REDACCIÓN: PRADO D I A R CT I L U S T R A- J JLJ? m V J W jILmmJ Y ANUNCIOS, l m D O A N O VI G E SIMO N O V E N O te NUMERO 9.27 4 SEVIMJA D E SAN SEBASTIAN. SUSCRIPCIONES MUÑOZ OLIVE, CERCANA A TETUAN, to sucede en el campo político es consecuencia obligada, no sólo de las grandes dificultades que salieron al paso del Gobierno en estos meses últimos, sino de las gestiones, no Quiso ayer el jefe del Gobierno eludir por muy secretas ignoradas, que se realizala discusión especial y concreta sobre el epi- ron para encontrar inmediata solución a l a sodio de Casas Viejas yíos procedimientos re- posible crisis. presivo para que el asunto quedara englobado Y a en un periódico de l a noche, afecto a en el debate general como mío de tantos la situación gobernante, se ha hablado escapítulos de los que incidentalmente se hatos días, de manera al parecer autorizada, de bla más o menos y de los que se sale más una gran sorpresa que el desarrollo de los fácilmente. El Sr. Lerroux, negándose a esa acontecimientos había de proporcionara a la táctica de confusión y efugio, con fuerte opinión pública: y se ha dicho que una figurazonamiento, puso las cosas en su lugar, y ra apartada de los grupos políticos será 11 ael Sr. Azaña- tuvo que resignarse a discutir rriada a presidir la concentración de los parla cuestión como se quería en pieza sepa- tidos republicanos, cuando el Sr. A z a ñ a purada. Y con mala fortuna. El discurso del siera su dimisión y l a del Gobierno en mapresidente descubre las aprensiones que le nos del presidente de l a Repiiblica. inspira el tema, las que le indujeron a la ¿Q u é figura es esa? pretensión de disminuirlo en un debate geNosotros hemos procurado informarnos. neral, y, por fin, a desvanecerlo en una larHemos hablado con personas a las que supoga explicación equívoca y confusa, que denemos enteradas y nos dicen que l a noticia ja mal parado al Gobierno. El Sr. Azaña es cierta. Se piensa en una coneetración amcree qué no ha ocurrido en Casas Viejas nada de lo que se ha denunciado en el plísima de todos los partidos republicanos, Parlamento con afirmaciones rotundas; cree presidida por el ex ministro y ex presidente que se trata de folletines; pero si algo irre- del Consejo de Estado, D José Manuel Pedregal. guiar lia ocurrido, si se demuestra algún Nuestros comunicantes nos agregan que exceso, el Gobierno procederá, en justicia y esta situación política no encontraría resiscastigará lo que merezca sanción. Estas vaguedades han producido una impresión las- tencia en el partido socialista y tendría l a adhesión de los grupos- republicanos, y entre timosa. El Gobierno sabe, desde el primer ellos el que dirige el actual presidente del instante, las instrucciones que había comunicado al conocer el comienzo y el desarro- Consejo. Añaden que ese Gobierno obtendría el decreto de disolución de las Cortes llo de la rebelión en Casas Viejas; y a estas horas no puede ignorar todo lo que allí Constituyentes, administrado con austeridad, por un hombre que carece de partido, que haya ocurrido, ni esperar a que nadie le no es sospechoso ni a izquierdas ni a deredemuestre o le averigüe nada. ¿Han cumchas, y que habría de presidir con ecuanidiplido su deber las autoridades? En. el disdad y serenidad unas elecciones generales. curso del presidente falta la afirmación rotunda, la defensa incondicional y sin distin- Y dicen también que en l a gestión ha intergos ni reservas la irrevocable declaración venido con gran eficacia D Felipe Sánchez de solidaridad. ¿Hubo exceso? También fal- Román. ta la afirmación correspondiente y el anun ¿Aludiría a este acontecimiento D A l e cio de sanciones. Por ser inexcusable y llana jandro Lerroux, con su anécdota del cazatambién su obligación de saber lo que hador, que recogemos más adelante? ya ocurrido no procede aducir el ya veremos ni argumentar con hipótesis. ¿Qué pasa para que después de tantos días hable así el Gobierno? ¿Que no se ha enterado aún, que no tiene prisa de enterarse? Tal negligencia o despreocupación es un estímulo a la suspicacia y al comentario alarmante. E L M O M E N T O POLÍTICO Y PARLAMENTAR O ñor Besteiro y conversó con éste unos diez minutos. Mientras tanto aumentaba l a curiosidad. Llegó el conde de Romanones y dijo que tenía grandes deseos de. escuchar a L e r r o u x y que pensaba ocupar un escaño cercano a l del jefe de los radicales, como lo hizo poco después. ET Sr. Maura, ante l a expectación producida, e x c l a m ó -N a p a s a r á nada. Y a verán, ustedes co- mq no ocurre nada. En el salón de sesiones E! señor Lerroux pide y consigue ía liquidación del asunto de Casas Viejas ¿H i z o bien el Sr. Lerroux al insistir, desde su escaño, enérgica y reiteradamente, pa- ra que se liquidara, el- asunto de- Gasas V i e- jas, antes de entrar en un- debate político de altura? A juzgar por los comentarios casi generales que escuchamos, sí. E l Sr. L e rroux entendía que el episodio de Casas V i e- jas, con toda su gravedad, era algo aislado y a. parte de los temas fundamentales que un debate político debe plantear. Por eso esperaba que el jefe del Gobierno contestara a los diputados que le interpelaron en el día anterior, para que el episodio se liquidara y no fuera involucrado, con otras cuestiones políticas. Se opuso el presidente del Consejo, con el propósito clarísimo de que no se separaran las cuestiones, mas la actitud resuelta- del señor Lerroux, y la proposición incidental de censura al Gobierno por su silencio, dieron por resultado que el Sr. A z a ñ a se allanara, y a ú n con una protesta en sus primeras palabras, a entrar de Heno en el examen de la represión dei último movimiento revolucionario, con lo que él, jefe de los radicales consiguió una victoria parlamentaria. Claro es que quienes esperaban con ansiedad el discurso del Sr. Lerroux quedaron decepcionados, especialmente el público de las tribunas, ignorante de- lo que sucedía en el hemiciclo. Y lo que sucedió fué que el señor Lerroux anunció oficiosamente al Sr. Besteiro que si la sesión no se prolongaba dema- siado, y en ella quedaba liquidada el pleito de Casas Viejas, él usaría de la palabra e iniciaría el verdadero debate político; y, en caso contrario, lo haría a primera hora de la sesión de hoy. L a intervención del Sr. Azaña, obligado a hablar por la proposción de los radicales, provocó al principio verdaderas tempestades, sobre todo al afirmar, que en Casas Viejas sólo ocurrió lo que tenía que suceder. Luego, ya serenados los ánimos, el presidente habló con extensión, de un modo algo difuso, de las responsabilidades del Gobierno, de la respuesta obligada del Estado a las agresiones de la derecha y de la izquierda, y, quiso explicar la acción preventiva realizada ante íos sucesos de enero, aunque en este punto la demostración no fuera muy convincente. P o r primera vez, desde la cabecera del banco azul, el Sr. A z a ñ a habló de las posibles consecuencias del debate político que pensaba plantear el S r Lerroux, cosa que no, dejó de e x t r a ñ a r a quienes se precian de conocer el temperamento del señor Azaña, no muy dado a encontrar fortaleza en los enemigos. Otro punto del discurso se prestó a comentarios, y fué aauel ¡expresado con el tono 1 La) ornada de ayer y la expectación ante el debate político P a r a dar idea del enorme interés desperEsto fué la sesión de ayer: mala jornada tado en la opinión pública por el anunciapara el Gobierno. Hoy hablará el Sr. Ledo debate político en el Parlamento, hemos rroux. Su discurso, sí responde a las cirde decir que media hora antes de l a señalacunstancias y al ambiente nacional; si es, al da, para la apertura de l a sesión los pasillos fin, la requisitoria enérgica que merece la estaban llenos de diputados, las tribunas regestión ministerial, colmada de infortunios, bosaban de público y en la calle grupos nutendrá segura eficacia, si no para producir merosísimos pugnaban por figurar en la cola la crisis que pretende el jefe radical, y que de l a tribuna popular. depende sobre todo de la sensibilidad del Gobierno, desde luego, para consumar el que- El. discurso del jefe de los radicales constituía el tema de todas las conversaciones, y branto de la situación. no es de e x t r a ñ a r que al entrar en l a C á mara el Sr. Lerroux fuera rodeado de diputados y periodistas para preguntarle si, en efecto, pensaba iniciar su crítica de- l a obra ministerial, tan pronto copio se leyera el acta. D i j o el Sr. Lerroux que su propósito era ese, pero que lo subordinaba a las incidenJa discusión planteada en ¿Lo presidirá don José Manuel cias desobre los sucesos de Casas el día anterior Viejas, y Pedregal? advirtió que por ser perro viejo preveía los escarceos que se producirían antes de su i n Madrid 3. N o se pueden soslayar ni apartervención, y por eso atendió anteayer las tar los rumores de crisis, más intensos y indicaciones de su médico, que le prohibió más persistentes cada día que pasa. ¿Tienen salir de casa. realidad? ¿Responden a un ambiente proE l Sr. Lerroux pasó al despacho del sepicio? Hemos de afirmar que s í que c u a n- Los trabajos para formar un Gobierno de concentración republicana
 // Cambio Nodo4-Sevilla