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MADRID- SEVILLA 2 2 DE D E 1933. FEBRERO NUMERO DIARIO ILUSTRAVI G E 9.290 SEVILLA DO. AÑO NUMERO SI M O N O V E N O S U E L T O 10 C E N T S REDACCIÓN: P R A D O D E SAN SEBASTIAN. SUSCRIPCIONES í A N U N C I O S MUÑOZ O L I V E C E R C A N A A T E T U A N PROTESTA NACIONAL E l Sr. Azaña repitió ayer su juicio sobre la obstrucción de los radicales, el juicio que están propalando los copartícipes del Poder y los periódicos ministeriales. Dicen que es desacreditar al Parlamento y trabajar por la Dictadura. E l éxito popular de la obstrucción consiste precisamente en lo contrario: en que sin salirse del terreno elegido por el Gobierno en las Cortes, y con iguales procedimientos- -uso incondicional de la fuerza numérica, simiüa simüibus- trabaja contra la Dictadura, vuelve así por ei crédito parlamentario y redime a las Cortes del entredicho, que significa su concurso a una gestión anticonstitucional y dictatorial. P o r la obstrucción se ve que en las Cortes quedan recursos y elementos contra el extravío, y que no es todo llano, si un. Gobierno y una mayoría se arrojan a la arbitrariedad, n i es fácil convertir un J a r lamento en convención. Menos mal, se dice el país, peor sería que en un caso semejante nada hubiera que esperar de las Cortes y se diera todo por perdido en el terreno de la legalidad. H e aquí uno de los motivos de meditación para los que ligeramente imaginen golpes de mano contra la misión y el derecho de las minorías. Cierto que para el Sr. Azaña y sus afines l a dictadura parlamentaria es una i n vención de términos incongruentes, y suelen recoger el concepto coa asombro y aún con chacota. L a teoría demasiado sirriple del contubernio gobernante es que el Parlamento representa, l a voluntad nacional, cosa que no siempre ocurre, n i a u n con las Asa. mbleas de más puro, origen electoral, y por algo hay decretos de disolución. Dicen que por ser l a voluntad nacional el Parlamento puede hacer todo lo que se le antoje; y en esto ya no piensan. lo que dicen, porque al proyectar con cautela elocuente la organización del T r i b u n a l d e Garantías han tenido muy presente que no hay tal omnipotencia parla- mentaría, y que están previstas y condenadas por la Constitución las extralimitaciones del Parlamento y las del Poder ejecutivo, aunque las haya convalidado el Parlamento. Expliqúense ahora el éxito popular de la obstrucción los que denuncian como sospechosa la concurrencia de aguas dispares en un cauce, la heterogeneidad del movimiento desencadenado contra él Gobierno. A toda España, de ía extrema izquierda o de l a extrema derecha, le jsr orta igual modo rescatar el derecho común y defenderse, de un dspotismo que a izquierda y a derecha, y por en medio, ha prodigado la injusticia y la crueldad. LE USTED LA SITUACIÓN POLÍTICA Y PARLAMENTARIA El Gobierno delibera y adopta acuerdos r e l a c i o- nados c o n ¡a obstrucción d e los radicales Madrid 21. E n la mañana de ayer se reunió el Consejo de ministros y sus deliberaciones duró más de tres horas. Se facilitó, terminada la reunión ministerial, una nota oficiosa de asuntos administrativos y de trámite, que en otro lugar publicamos. ¿E s que el Gobierno no se ocupó de la delicada situación política por la actitud de la minoría radical, que esteriliza cualquier labor legislativa? Y a ¡el ministro, de A g r i cultura no pudo eludir, a lasalidá del Consejo, las reiteradas preguntas que le hicieron loe informadores, y al contrario de sus compañeros de Gobierno declaró que se había ocupado de política en un cambio de i m presiones y que la situación parlamentaria estaba despejada. Esto lo dijo sonriente y de una manera que excitó vivamente la curiosidad de los periodistas. L a reserva de los ministros impidió conocer, hasta muy avanzada la tarde, el sentido de la deliberación ministerial; oero algunas manifestaciones aisladas de Tos consejaros y, sobre todo, lo que ocurrió en la sesión de la Cámara, proyectaron viva luz sobre los acuerdos del Consejo... Se encontraba el Gobierno frente a una obstinada obstrucción, que imposibilitaba ía. aprobación del proyecto del ministro de Obras Públicas sobre la concesión de una carretera a Alicante. E l asunto era baladí. pero adquiría unas proporciones extraordinarias porque el Gobierno se había vinculado a tal proyecto con ánimo decidido de sacarlo adelante, y la minoría radical estaba dispuesta a que la iniciativa del Sr. Prieto no prosperara. i Qué hacer? ¿Ir a la aplicación de los resortes reglamentarios? Esto requería la mayoría absoluta de votos en la Cortes y- el Gobierno no estaba muy seguro de tenerlos. ¿Ir a la reforma del Reglamento? H a bría que aplicar los artículos del Reglamento del año 18, y para lello necesitaba también la mitad más uno da los votos. Se recurrió a un. rodeo. Puesto que no se podían utilizar los resortes reglamentarios, era posible quebrantar la obstrucción dejando reducido el proyecto que se discutía en; la Cámara a un solo artículo, con lo que desaparecían inmediatamente las trescientas o cuatrocientas enmiendas presentadas por la minoría radical. Además, el Gobierno ya sabía que al artículo primero sólo quedaban sin discutir tres enmiendas, y por mucho que duraran se saldría de ellas en una sola sesión. ¿De quién fué la idea? Nosotros lo ignoramos; pero hemos da recordar que él señor Prieto, en unas declaraciones hechas a- los periodistas en los pasillos de la Cámara, dijo que frente a una obstrucción era licito a un Gobierno reducir, los proyectos a un solo! artículo con numerosas bases, con lo cual las enmiendas sólo se podrían presentar a un artículo y no a todos. Acordado el procedimiento por el Consejo, los ministros guardaron gran reserva y encomendaron a l a rnmoríai socialista la presentación de una enmienda, que diera forma al propósito ministerial. -H a y que advertir que el Gobierno tenía descontado que i e j i la sesión de ayer y en 1 de hoy no contaría con los votos de los d i putados catalanes, q e se encuentran en plena tarea en el Parlamento de Cataluña, y no habiéndose celebrado aún la reunión de s. minoría radical- socialista, ignoraba si las disensiones que se apuntan en ella tendrían o no realidad en una votación de quorum, que es la necesaria para la aplicación d ía guillotina. 1 E n la Cámara E l d e s a r r o l l o d e Ja sesión. A pesar del hábil recurso del G o b i e r n o el proyecto de O b r a s Públicas no se aprueba y queda diferido síne die Llegó el orden del día y se reanudó la discusión del ya famoso proyecto de k y sobre concesión da dos carreteras a la ciudad de, Alicante. N o hay que ¡decir que l a expectación era enorme y que se preveía Un, debate apasionado y quizá escandaloso. H a bía trascendido yai el. propósito de estrangular la. discusión, retirando todos los artículos del proyecto, excepto el primero. L a minoría radical continuó su obstrucción y, defendió las tres enmiendas que quedaban por discutir. P a r a todas pidió votación nominal. Estas votaciones no excedieron mxa- cá de 175 votos para ¡el Gobierno. Inmediatamente el presidente ordenó l a lectura, de las enmiendas que había presentadas al artículo segundo, en número tal, que su lectura, casi de mera fórmula, duró media hora. Advirtió el, Sr. Bssteiro que entre las enmiendas había una de verdadera importancia y sobre la cual llamaba, la atención de los diputados. Esa enmienda era la clave de ¡la jornada. ¡La habian presentado los señores González Ramos, Rodríguez Vera, Llopis y otros, todos diputados socialistas por Alicante. Pedían jen ella que en el proyecto de ley que se discutía se suprimieran todos los artículos, desde el segundo en adelante, por considerar que sólo contenían detalles adjetivos. L a minoría radical presentó en el acto una proposición incidental, firmada en p r i mer término por el Sr. Salazar Alonso, en la que sie decía que aprobar la enmienda presentada por la minoría socialista equiva lía a dar una autorización al ministro de Obras Públicas, lo que planteaba un problema constitucional. Luego de defender un voto particular el señor Hidalgo habló el Sr. Salazar Alonso para defender su proposición. Repitió una vez más que la obstrucción no iba contra i a ciudad de Alicante, pues la minoría radical estaba dispuesta, incluso a encabezar una. -Suscripción nacional para costear las carreteras, sino que era la expresión de un deseo sentido por toda España de que este Gobierno termine su misión en el PoderAgregó que el Gobierno quería estrangular la obstrucción de los radicales, pero no por los procedimientos reglamentarios, de apli-