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AJ E ú HEZ GRAN LABOR REALIZADA BARCELONA Una bella partida jugada en excursión. L a intensa actividad de los Clubs ¿r barceloneses, después de agotar todas las formas- -campeonatos sociales, exhibiciones en simultáneas, torneos femenino e infantil, torneos interclubs, conferencias, etcétera- desborda los límites de la gran capital y adquiere la modalidad de ajedrez ambulante, y turístico para derramar sobre la afición de otras ciudades catalanas l a lluvia benéfica de su progreso y entusiasmo. E n tan simpático aspecto lia iniciado l a marcha el Club Barcelona, que a primeros del corriente desplazó a Tarragona su equipo excursionista, formado por los señores R. Doménech, ¡R. Lloréns, Casanovas, D e R a f a e l Sanllorente, Cabestany, Freixa, Garrigosa, Duíresne y señorita Puigcercós. Acompañaron al equipo innumerables socios, entre ellos el insigne problemista y presidente honorario de la Federación Española, doctor Marín. También formó parte del equipo el campeón del Club Barcelona, D José Vilardebó, quien jugó 22 partidas simultáneas, alcanzando un ruidoso triunfo al vencer por 18- 3- 1. E l equipo que jugó contra el Sr. V i lardebó estaba constituido por una selección de ÍReus y otra de Tarragona, compuestas por los jugadores siguientes: Palmada R o dón, Fonts, Morgades, Arbós, Sans, Benet, Giro, J Aragonés, Doménech, A Aragonés, Palomar y Gelabert, por Tarragona. E l cuadro se completó con los aficionados barceloneses Sr. Carreras y señora Ruiz. Venció Morgades y entablaron Palmada, Sans y señora Ruiz. Eí equipo del Barcelona venció al del Club Tarragona por el resultado de siete y medio y dos y medio. H e aquí los resultados par- cíales: G r a u pierde con R. Doménech, R. Lloréns vence- a Morrón, J Cátala pierde con Casanovas, De Rafael vence a Alemán, Sureda pierde con Freixa, Cabestany vence a Sureda, Garrigosa entabla con Aymat, Solé vence a Dufresne y. señorita Puigcercós pierde con Caballero. L a prueba resultó muy agradable e instructiva, y es de esperar que se repita en otras poblaciones y llegue a constituir una costumbre, pues el intercambio de ideas que llevan consigo estas visitas produce, no sólo adelanto técnico, sino también corrientes de conocimiento y afecto mutuo entre los aficionados sin distinción de clases, que convierten el ajedrez en valioso instrumento de cordialidad social, pues el campo de abstracción intelectual absolutamente desinteresada que constituye el noble juego, donde todo une y nada separa, es singularmente propicio para que en él arraiguen l a estimación, la comprensión y la tolerancia, elementos básicos de l a convivencia liumana. Hay, pues, que desear, que el resto de l a afición salga de su hermetismo provinciano y siga el alto ejemplo de la barcelonesa, que, hoy por hoy, forma l a vanguardia del ajedrez nacional. A continuación transcribo una de las partidas jugadas en esta excursión. ¡En ella las blancas se embarullaron en l a apertura y perdieron rápidamente la ventaja de la salida. Blancas, Grau (Tarragona) negras, Doménech (Barcelona) 1. P 4 A D P 4 R 2. P 3 C R (C D 3 A es preferible) P 4 A R 3. A 2 C C 3 A R 4. P 3 T D? P 3 A D z. C 3 A D P 4 D 6. P X P P X? P 4 D? (U n error de concepto que va contra la idea posicjonal de la apertura inglesa. A X P- f- (Este asalto, en el que tomatS parte cinco piezas negras, ha de obtener, efectos fulminantes, toda vez que en la de fensa del rey. blanco sólo intervienen dos piezas: la torre y el alfil de dama) 38. T 3 C, C 4 T y las blancas abandonaron. CORRESPONDENCIA. Al. Sr. J. Giti Y a las blancas han perdido un tiempo en su jugada cuarta y han permitido que las negras formen un centro avanzado de peones semejante al que en la defensa Alekhine forman las blancas. E n este caso el pro del que avanza sus peones es el espacio conseguido, y el contra la falta de seguridad de ese núcleo, que avanzó sin que las piezas se desarrollasen, y la falta de cobertura en que durante algún tiempo estará el rey, todavía sin enrocar. P a r a atacar el centro, avanzado enemigo hay, por lo tanto, que impedir a toda costa el ensablamiento de los peones, y había que jugar aquí, a rni juicio, 7. D 3 C, colocando a las negras ante un problema difícil, pues si 7. P 5 R 8. P 3 D, y el ataque de la cadena de peones negros se haría cada vez más amenazador; si el negro respondiera ...7. P 5 D seguiría 8. C 5 D, con una posición espléndida. P R 8. C 3, T A 2 R 9. 0- 0, 0- 0: 10. D 3 C, C 3 A 11. P 3 R (remachando el error de la jugada 7 y bloqueando el A- D) C 4 T D 12. D 2 A A 3 R 13. nea, de Lisboa. -Efectivamente, como sólo acostumbro publicar las variantes principales, omití en el problema número 70, por Reidanfti, la que le interesa, que es fácil pero elegante, pues envuelve un! sacrificio. S i a la clave 1. P 4 C contesta el negro ...1. R 4 D seguiría 2. C j R y si: ahora el negro hace R X C, R 5 R o juega su alfil, las blancas darían mate con 3 D 4 D. S i las negras hacen 2. R 3 A entonces 3. D 5 A mate. A 2 A 14. D 4 T P 3 T D 15. A 2 D P 4 C D 16. D i D T i A 17. T i A C 5 A 18. D 2 A D 3 C 19. A 1 R, T 3 A 20. D 1 C, T R 1 A 21. A 3 T P 3 C. (Véase el diagrama. DIAGRAMA NCM. 1 Kegras: Dcaieiteeli. C 4 A, Al niño de trece años Ale jan ir o Menén des, de Reus. -La variante del problema número 71, por Przepiorka, que interesar mi joven amigo, quedó consignada bien claramente en mi crónica anterior, donde decía, después de exponer varias continuaciones negras a la clave 1. T 8 T S i otra cualquiera; 2. A 6 C D- seguido de 3. T 5 C, mate Sin embargo, para- sacarle mejor de su confusión, precisaré aisladamente la variante, que es como sigue: 1. T 8 T C 4 T- 3 A 2. A 6 C C X A obligada; 3. T 5 C, mate, porque observará usted que el P T negro queda clavado y nq ¡puede tomar esta torre. fi SJAi S O L U C I Ó N AL PROBLEMA NÚMERO (15 fichas. y ai m ¡i á s y WÍ 72, M E Y E R -C r e o que los aficionados se habrán percatado de la originalidad de la idea temática, que estriba en realizar por completo todas las posibilidades de promoción de un peón, convirtiéndolo eni dama, torre, alfil o caballo, según lo exi- jan las circunstancias. Meyer consigue vea- cer las grandes dificultades del terna, efectuando, a partir de una posición abierta yj elástica, combinaciones de gran belleza. La? clave es: 1. A 6 D con las siguientes va- riantes: S i ...1. A 2 A 2. p 8 D (dama) cualquiera; 3. D 7 R mate. S i r R X A 2. P A (torre) R 3 A 3. T ó R mate; Si ...1. R 3 A 2. P X A (alfil) R 3 R 3. T 6 T mate. S i ...1. A 3 C 2. P S D j (caballo) R X A 3. C 4 A mate. Si ...r A v X P 2- P R. cualquiera: 3. T 7 Rmate. -M. G O L M A Y O 1 (Como se ve, a pesar de la igualdad absoluta en material, las negras puede decirse tienen ya l a partida ganada por su gran ventaja en posición. Poseen mayor espacio, y sólo dos fichas, el CER y el A D se encuentran en situación defensiva, mientras todas las demás ejercen una presión terrible sobre el flanco de dama blanco. E n cambio, todas las fichas blancas embotelladas, menos los caballos, carecen de acción ofensiva, y su capacidad defensiva, por la imposibilidad de relacionarse en el reducido espacio de que disponen, se halla también muy disminuida. Con estas ventajas tan acusadas, en la victoria negra, j a indiscutible, sólo se ventila una cuestión de fecha. 22. C 2 T P 4 T D 23. A 3 A P 5 C 24. P X P P X P 2? A i R D 4 T 26. P C C ó T 27. D a C T T 28. C X T X 7 A 29. D i T D C 30. C 2 T P 4 C 3 A X P A P X C 32. P C X P, A 4 T 33. P 3 T, D i C 34. R 2 T R 2 A 35. T i C A 6 A; 36, T 5 C A 3 D 37. T i C Blancas: Gr u. Posición después de la jugada 21 negras. (15 fichas. de Ws P r o i e m a numero 73. por S. Lovd. (Dos fiehas. (Cinco fichas. Mate en tres. x Lea usted t o d o s los d o m i n g o s 3