Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
A B C. S Á B A D O I Í DÉ M A R Z O DÉ 1933. EDICIÓN D E ANDALUCÍA. PAG. 31. LA HUELGA D E ESTUDIANTES, DECRETA- D A PARA AYER, DIO ORIGEN A SANGRIENTOS SUCESOS Detención de un E n S e v i l l a E l e m e n t o s extraños invaden Ja U n i v e r s i d a d y ocasionan un sangriento suceso. C i n c o estudiantes heridos. obrero comunista. N o t a s d é l o s estudiantes. E n M a d r i d E n la U n i versidad Central se cruzan algunos disparos. U n a manifestación, a ja Embajada alemana. E n otras provincias. E n la Universidad de Se villa se desarrollan lamen rabíes incidentes C i n c o estudiantes heridos L a Universidad de Sevilla fué teatro durante el día de ayer de lamentables sucesos originados por el estado de agitación en que se halla el elemento estudiantil, fraccionado en grupos que mutuamente se combaten. -La intervención indudable de elementos extraños a la Universidad que buscan pretexto en las diferencias estudiantiles para sus fines de perturbación, dio desusado carácter de violencia a los sucesos ayer registrados, y marca un momento gravísimo, que a nadie se ocultará por su importancia. L a Federación Universitaria Escolar tenía anunciada para el día de ayer l a declaración de una huelga general de estudiantes, como protesta contra la pasividad del Gobierno que no había contestado a las peticiones que se le tenían formuladas. L a Federación de Estudiantes Católicos anunció su propósito de acudir a clases, desentendiéndose de l a huelga que proyectaban los d a l a F U E E n l a madrugada de ayer, el Consejo Central de la U F E U decidió suspender el movimiento, según expresaba en el manifies- to que en nuestro número anterior publicábamos. L a contraorden nó llegó a tiempo, sin duda, de evitar el: movimiento, y los secesos surgieron en l a forma violenta y lamentable que vamos a referir. recinto asaltaron. ¿Quiénes eran esos elementos, por qué se. mezclaron; en las diferencias estudiantiles, qué les inducía a i r en eí día de ayer a l a Universidad? Seguramente que l a autoridad gubernativa sabrá auxiliar a l a Academia en la respuesta a estas preguntas, lejos de todo sectarismo, y que ía P o l i cía conseguirá identificar, si no a todos, a algunos de los asaltantes, que en forma vandálica se produjeron dentro de la Universidad originando un suceso que milagrosamente no ha tenido luctuosas consecuencias. L a U n i v e r s i d a d asaltada cuderos, 2. Sufre una herida en e l codo derecho por rozadura de bala. Pronóstico leve; don Antonio Fernández Prada, de dieciocho años, Vírgenes, 15. H e r i d a contusa en l a cabeza, producida por un garrotazo. Reservado; D José Ajuriai Pérez, de veinte años, D o n Remondo, 9. H e r i d a de arma de fuego, con entrada y salida por el: muslo derecho. Reservado; D José Rodríguez Blanco, de veinte años, Mateos Gago, 73. H e r i d a contusa en l a cabeza, causada con una porra. Reservado; D Manuel Gómez Amores, de diecisiete años, Bolsa, 7. H e r i d a por arma de fuego en 2 a pierna izquierda, con entrada por la parte anterior. L e fué extraído el proyectil. Este joven es hijo del médico forense don Antonio Gómez Palomo, quien se presentó en la casa de socorro al enterarse de lo ocurrido. Desde los primeros momentos se presentaron en la casa de socorro de l a Alhóndiga él rector de la Universidad, Sr. Del Campo, y los catedráticos señores Casso y M o t a (don Mariano) informándose del estado de los heridos. E l Sr. Mota marchó de allí al domicilio del alumno S r Rodríguez Blanco, pues pertenece a su cátedra. Según nos dicen, entre el rector de l a Universidad y el médico forense Sr. Gómez Palomo, padre de uno de los estudiantes heridos, se promovió un ligero incidente. Conocedores los elementos extraños, que en la calle aguardaban con la consigna; de producir alborotos, de los incidentes: que dentro de, l a Universidad ocurrían, recurrieron al asalto del edificio, cosa que consiguieron rompiendo la puerta, que por l a calle Goyeneta da acceso a la biblioteca. Y a en el. i n terior del edificio, fracturaron otras puertas y causaron destrozos hasta llegar a l patío principal donde se hallaban los estudiantes en discusión. Entre los asaltantes había hombres, que, según los bedeles, habrían de- tener más de treinta años, que! Vestían blusas, y niños de pantalón corto, sumados, inconscientemente al propósjto perturbador. E l grupo acometió a los estudiantes y se repartieron muchos- estacazos. Se generalizó la refriega, y cuando mayor era la confusión, sonaron unos disparos. Fué: un momento: de verdadera gravedad. Otrp grupo conseguía forzar la entrada de la calle tjniyersidad e irrumpir en el patio. Sonaron. más disparos, y pronto se vio que el incalificable episodio había; causado víctimas; varios estudiantes estábanheridos. Manchas de; sangre en disC ó m o se desarrollaron los sucesos tintos, sitios señalaban l a lucha; en él suelo L a s autoridades universitarias temían, i n- quedaban abandonados bastones y. porras de goma. Hubómuehós cristales rotos. dudablemente, el desarrollo de desagradables incidentes entre los estudiantes, y adoptaran Los elementos- extraños consiguieron aumedidas de precaución, para evitarlos. L a s- sentarse, y los heridp s fuer. on llevados a la puertas grandes se cerraron y 1 acceso al casa de socorro, interior de la Universidad quedó prohibido a toda persona que no presentara el carnet L o s estudiantes heridos de identidad universitaria. Fueron acudienE n la casa de socorro de la Albóndiga do los estudiantes, entre los que se notaba fueron asistidos los estudiantes herido- gran efervescencia, congregándose en el paque son: tio central grupos de distintas filiaciones. Don Juan Collantes de Terán y Delórme, Unos penetraron en las aulas y otros no. L a de diecinueve anos, que vive en; callé Ésorden de suspender la huelga no fué fielmente cumplida, cos. iguiendo imponerse los díscolos a los elementos responsables, que deseaban que las cosas se desarrollaran normalmente. L o s diálogos fueron adquiriendo- econótono vivísimo, y pronto los impulsivos dé tms y otro bando llegaban a Jas manos. Hasta i ü i c a fe l o s p u e b l o s aquí, los sucesos no pasaban de lamentable? no tenían gravedad, se desarrollaban entre V é a s e é s t a crónica, de p a l p i t a n t e estudiantes, y todo hubiera quedado reducia c t u a l i d a d e n e l n ú m e r o de m a do a señalar mi episodio más en la larga naría de serie de los que vienen desarrollándose en estos últimos tiempos. Pero la gravedad estuvo, y enesto cóinci- den todas las versiones, en la intervención de elementos extraños a la Universidad, cuyo L a fuerza pública. U n a detención Cuando llegó l a fuerza pública ya no era ocasión de- intervenir con eficacia. E l público, que se congregaba ante l a Universidad, comentando lo ocurrido, fué disuelto. Se suspendieron las clases, se cerró el edificio y la tranquilidad no volvió a alte 1 rarse, retirándose el elemento estudiantil sin producir manifestaciones. Dentro de ia Universidad fué detenido un individuo vestido de azul, al que vieron i guardarse una pistola. Conducido a la Comisaría dijo llamarse José Atvarez Fernández, de veintitrés años, ólfeío, chofer, vecino del Cerro del Águila, en l a calle Capitán Sediles, parcela 433. Se le intervino una pistola, con señales de haber sido recién disparada. Tenía también un carnet de l a U R. S. A (Internacional Sindical Roja) E l detenido niega haber hecho disparos dentro de la Universidad, añadiendo que entró en dicho centro como un curioso más. 1- No niega su significación comunista y afirma pertenecer a un Ateneo donde los es- tudiantes suelen dar conferencias y cuenta con amigos entre la juventud escolar. -E l detenido quedó en la Comisaría a disposición del Juzgado. U n a nota del R e c t o r a d o L a vida universitaria suspendida hasta el lunes i 3 E l rector de la Universidad, doctor D e l Campo, nos envía! la siguiente nota: A pesar de las precauciones acordadas por este Rectorado con el fin de evitar la entrada de elementos extraños en eí recinto universitario, ante la anormalidad escolar anunciada para el día de líoy, han sido forzadas las puertas de la Universidad y se han producido sucesos, que este Rectorado no puede dejar- pasar sin su más enérgica condenación y protesta. Este Rectorado está seguro de que las cosas no hubieran llegado a l a gravedad que todos lamentamos si se hubieran desarrollado exclusivamente entre los estudiantes universitarios. Invita a éstos, a deponer la pasión que pueda romper la cordialidad y alterar- la paz de la escuela. Y anuncia que se adoptarán todas las medidas oportunas para depurar los hechos. Illanco y legro
 // Cambio Nodo4-Sevilla