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B C. J U E V E S 27 D E A B R Í L D E 1933, EDICIÓN D E ANDALUCÍA. P A G Dice que habla en nombre del partido co- I munista. (Siseos y rumores. Acusa al Gobierno, no sólo de oponerse I a, la revolución obrera y campesina, sino de 1 la revolución puramente democrática. j Afirma que el Gobierno con su política J desgraciada está preparando el advenimien- I to del fascismo. Dice que. el Ejército está mezclado en este asunto. El PRESIDENTE D E L CONSEJO: L o calumnia- su señoría y me calumnia a- mí. E l Sr. B A L B O N T I N Y o le demostrar é ¡en el ministerio de la Guerra y no aquí, que no es lugar apropiado, datos que hay muchos oficiales que están preparando el movimiento fascista, que e s t á n e n c u a d r a d o s en él y que tienen sus carpetas llenas de circulares con vivas al fascio y al Rey. H a b é i s desesperado además a los obreros de la C. N T. a los cuales los fascistas pod r á n hacer creer fácilmente que sus enemigos son los socialistas y que les conviene un cambio de Gobierno en el. sentido m á s derechista. Sigue hablando del peligro del fascismo y de los Gobiernos de mano dura. Califica a los señores Lerroux y M a u r a de representantes de una reacción republicana a c u n t o manos. Estima, que un G o bierno del Sr. Lerroux 10 sería el fascismo, 1 pero sí su preparación. Aboga por el frente único- de todos los trabajadores contra el peligro del fascio. Protesta de l a supresión de l a manifestación obrera de primero de mayo, y censura el (proyecto de ley de Orden Público, que es peor que l a ley de Defensa de la República. El triunfo electoral de los tradicionalistas E l conde de R O D E Z N O tradieionalista, manifiesta que este debate es derivado de las elecciones, del domingo, de las cuales todos quieren sacar consecuencias. Manifiesta que no quiere destacar el he- cho de que en las elecciones de las Vascongadas y Navarra hayan logrado el mayor n ú m e r o de- puestos ios tradicionalistas, -sino hacer constar, el hecho de que las elecciones muestran el triunfo de las derechas, entre ellas muchas que son enemigas, n o s ó l o del Gobierno, sino de un régimen que ha llevado ai- país a tal estado de ruina. (Grandes rumores. E l P R E S I D E N T E manifiesta que si nadie pide l a palabra dará por terminada esta interpelación, en la que sólo quedan por explanarse las rectificaciones. r I f T E RME D I O J í I S T E R AZAÑAH, COMIC Q MALABARISTA pues en el decreto de convocatoria se decía rqlie habrían de votar todos aquellos proyectos que juzgaran necesarios. U n recuerdo para la formación de las candidaturas en Jas elecciones generales E! -Sr. Castrillo- -añade- -saca una consecuencia gravísima y por fortuna fa- Isa, respecto de los Poderes de las Cortes constituyentes. Recuerda el orador con qué sacrificios y profundos disgustos se fraguó la eleccipn de este Parlamento, E n ella hubo mayorías y minorías y listas de candidatos y derrotas y victorias. Las elecciones estuvieron muy lejos de ser una pavana republicana. Se llegó evidentemente a una coalición efctoral en contra del enemigo común, porque es innegable que este común enemigo existió y existe. Y de esto nació la necesidad de la coalición. N o hubo programas de candidaturas. Dentro de éstas cada candidato: defendía ideas propias y las- ideas de su partido. (Negaciones en los radicales. N o puede creer que se incluyeran en candi- daturas candidatos que. estuvieran en pugna con sus ideas sólo por acomodarse a las necesidades de l a elección. Para formar las candidaturas se tuvo en cuenta la preponderancia y l a fuerza de cada (partido. (Grandes rumores y denegaciones er. varitas grupos de la Cámara: De una coalición electoral cuya necesidad se presentó entonces ante nosotros y que se volverá a presentar como una necesidad electoral se saca lá consecuencia de que ella noj; obliga a permanecer; a todos en l a mis- Discurso de rectificación del presidente del Consejo El PRESIDENTE D E L CONSEJO manifiesta que se expone a pecar de inconexo al contestar a los diversos oradores seg ú n el orden seguido por éstos. Contesta al Sr. Castrillo, un poco atemorizado (por haber sido calificado por éste de insensato, con olvido de l a cortesía. N o quiere investirse de pedantería, la cual no necesita para nada. Su criterio puede ser equivocado, pero le basta y le sobra con la libre aportación de sus responsabilidades para contestar a las objeciones de que se le hace objeto. Señala errores del. discurso del Sr. Castrillo, el cual manifestó que lo había preparado, hecho que ya se conoció, l a pasada semana, en que éste perdió una magnífica ocasión de callarse: Manifiesta que las Cortes actuales están constantemente examinando sus Poderes y atribuciones y estojas honra. E l Sr. Castrillo supone con error que aquéllas se reunieron para yetar solamente. la- Coastituqófl, ma línea. Esto es un error evidente, pues después de las elecciones los elegidos se distribuyen en todos los sectores qué sean. necesarios y esto sucede en E s p a ñ a y en todos los. países del mundo. Se dice que es malo e ilegítimo romper en las Cortes aquella unidad electoral, y lo cierto es que no sólo no acepta esta doctrina el Gobierno, sino tampoco los partidos. ¿Q u é Constitución en blanca hubiéramos tenido que presentar para que 3 a hubieran votado unánimemente todos los diputados republicanos? ¿S e podía aspirar a la unanimidad? Imposible. L a Cámara se dividió en derechas e izquierdas. E l Sr. G i l Robles ha- incurrido en un error al exponer l a doctrina de que aquí no se, deberían discutir sino los temas en que, hubiera un criterio común, y lo cual sería convertir el Parlamento en una reunión de familia. Llegó un momento inevitable en que al discutirse la Constitución la C á m a r a tenía que decir si la R é p ú- blica había de ser o no una República laica. L a lógica división que se produjo evidenció la naturaleza del régimen parlamentario. H o y día hay en la Cámara partidos republicanos que no existían antes de las elecciones. S i l a doctrina sostenida aquí prevaleciese no hubiera sido posible constituir grupos nuevos según las propias ideologías. Otro error señalo al Sr. Castrillo, justificado por su falta. de memoria. M e atribuía la afirmación de que este debate se debió promover antes. Recuerda el orador que el debate existió y e r i él se llegó hasta una votación en l a cual se dividió l a mayoría y votaron l a c o p
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