Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
MADRID- SEVILLA 25 D E M A Y O D E 1 933. N U M E R O EXTRIO. 20 C E N T S REDACCIÓN: PRADO D E SAN SEBASTIAN. ABC SUSCRIPCIONES I ANUNCIOS, DIARIO ILUSTRADO. A Ñ O V 1 GES 1 MONOVENO. N U M E R O 9.368 CERCANA A TETÜAN, SEVUÍLA OLIVE, E L G O B I E R N O S U S P E N- La medida es objeto de D E E L MITIN AGRARIO todos los comentarios en O U E H O Y IBA A C E L E- los pasillos de la Cámara BRARSE EN VALLAUna conferencia en Guerra. El DOLID El Gobierno ha suspendido el mitin agrario de Valladolid con un pretexto humanitario; no lia querido que corra la sangre. Creemos que se ha suspendido porque no iba a pasar nada. Las fuertes legiones castellanas que sé disponían a celebrarlo, desentendiéndose de anuncios y preparativos amenazadores, han hecho entrar en razón a los que amenazaban. Son éstos los que en la hora critica han sentido el impulso humanitario y se han decidido a evitar la situación cn que les hubiera puesto la indkmne y pacifica celebración del mitin asegurada por oportuno humanitarismo de ellos... y por la superioridad y la entereza de los agrarios. En Madrid, donde no tenían que afrontar lance tan serio como el de Valladolid pudieron también con el mismo espíritu piadoso desistir de la manifestación del primero de mayo y del mitin monstruo de la Rotativa; pero esta ves habían soltado muchas bravatas, habían planteado una huelga general y el humanitario desistimiento del ataque o, en otro caso, la segura derrota, hubiese comprometido gravemente la táctica guerrera del partido. El partido está cultivando y explotando amorosauuente el continuo pregón de su fuerza, de lo que puede hacer y acontecer con el ejército de D. Tcodomiro- -seis millones de jenízaros- -v no le conviene arriesgar el prestigio bélico en operaciones y pruebas imprudentes. Así se explica la presión que los socialistas y su ministro más belicoso han ejercido sobre el Gobierno, haciéndole creer que la sangre iba a ¡legar al Pisuerga y suponemos que sin hacerle creer en el fascismo ni en el monarquismo de un mitin caracterizado por las figuras de Royo Villanova y Gil Robles. Pero de todas maneras, el Gobierno ha hecho muy mal. se ha equivocado lamentablemente al prohibir el mitin, para el que ni siquiera hubiese tenido que adoptar precauciones, que en último término son debidas y obligadas. En circunstancias anormales, en una difícil situación general del orden público, el Gobierno puede suspender el ejercicio de los derechos políticos en todas partes y a todos los ciudadanos, y aun sin esas circunstancias y bajo su responsabilidad, pero siempre a condición de generalizar la medida. Hacer una merced de los derechos, repartirlos o negarlos aquí o allá según su antojo, eso no; y menos dejarlos a merced, de las coacciones y de las violencias de rebeldes, y menos cuando las coacciones y las violencias son de sus amigos copartícipes del Poder. Autorizando y amparando el mitin de Valladolid- -probablemente sin consecuencias, pero con las que tuviera- -el Gobierno hubiera conseguido rescatarse de los abusos que mediatizan bochornosamente su acción. Con el precedente enfado aliara y con la resonancia que ha de tener por la forma en que se ha producido, serán mayores las dificultadles con que luche en Uo sucesivo. No T iT a ser los socialistas los únicos que e adjudiquen la potestad de autorizar o prohibir las propagandas. t ministro de la Gobernación suspende el acto Madrid 25. Se supo en el Congreso a primera hora que el ministro de la Gobernación había visitado en el palacio de Buenavista al presidente del Consejo, con quien conferenció largo rato. Poco después llegaba al ministerio de la Guerra el ministro de Obras Públicas, Sr. Prieto. Durante una hora conferenciaron el jefe del Gobierno y los dos ministros, sin que los periodistas, a la salida de éstos, pudieran averiguar nada sobre los metivos de aquella inesperada y prolong ada reunión. Los diputados que conocían esta confelencia la relacionaban coa los temores que existían respecto a la actitud de violencia adoptada por las organizaciones socialistas de Valladolid, contra los organizadores y asistentes al mitin agrario anunciado para hoy. Así las cosas, llegó a l a C á m a r a el señer Gil Robles, quien manifestó a los periodistas que el gobernador de Valladolid acababa de autorizar una manifestación socialista a la misma hora en que debía celebrarse uno de los actos agrarios. E n vista de ello, los señores Martínez de Velasco, G i l Robles y D Abilio Calderón pasaron al salón de sesiones, dende se encontraba el Sr. Casares Quiroga, para hablarle del asunto, como lo hicieron. Cuando salieron de nuevo a los pasillos, el Sr. G i l Rohjes contó a los periodistas que al presentarle él al ministro si era lícito que lai U G T impidiera un acto autorizado por el Gobierno, contra todo derecho y toda ley, el ministro le atajó diciendo: -Suspendido d acto de Valladolid. Y o no afronto la responsabilidad de unas consecuencias sangrientas. Esta resolución del ministro- -añadió el Sr. G i l Robles- -la considero gravísima, porque significaba que el propio Gobierno está absolutamente entregado a la dictadura socialista. Y me propongo hablar del asunto ahora mismo en el salón de sesiones. E n el extracto de la sesión relatamos, con todo detalle, la pregunta del Sr. G i l Robles y la contestación del Sr. Casares Quiroga. Así como el discurso que pronunció (1 señor Rovo Villanova sobre el mismo asunto. la U G T E l Sr. Casares Quiroga me contestó que esa huelga cra ¡una coacción intolerable y que estaba a nuestro lado, y si yo me empeñaba en que el acto se celebrara, el mitin se daría. Y o le contesté que sí irte empeñaba, y él respondió que entonces se celebraría. Ahora me dice que por una cuestión de orden público lo suspende. A nosotros nos ha dado con la suspensión un gran éxito, puesto que no era bastante para Suspender el acto una huelga general y han tenido que recurrir para suspenderlo al propio m i nistro. E n suma, que ya no se va a permitir otra propaganda que la de la U G T -Pues ya comprenderá usted- -le dijo el Sr. Lerroux- -el ¡efecto que a mí me produce todo eso. -Sí, s e ñ o r lo comprendo. Para nosotros no hay otra medida, sino con la suspensión, antes de comenzar, o los arrestos al concluir. E n este punto la conversación se acercó D A b i l i o Calderón y dijo que el G o bierno acaba de escuchar varias enormidades que el Sr. Royo Villanova acababa de decirles en pleno salón de sesiones. E l Sr. G i l Robles le p r e g u n t ó ¿Y qué ha contestado el ministro? -N i una palabra. -E s la táctica de siempre. N o contestar a nada. E n cuanto se produce un hecho de éstos se hace la cofradia del Silencio. Esto es intolerable, siguió diciendo el Sr. G i l Roble? E s un caso único en el mundo. E n este Parlamento e hace caso omiso de los diputados en cuanto éstos no son gubernamentales. Claro está que así se puede ver bien a las claras el desprestigio político de las Constituyente- cuya labor pasará a la Historia. A l subsecretario de Hacienda le parece muy bien suspendido el mitin de Valladolid Madrid 24. E l subsecretario de Hacienda y diputado por Valladolid, Sr. Vergara, comentaba esta tarde en los pasillos de la Cámara con varios periodistas: l a suspensión del mitin que debía, celebrarse mañana en Valladolid por los agrarios. -Creo muy justa- -decía- -la suspensión, pues con motivo de este acto público se líabiaba en Valladolid y su c o m a r c í de una marcha de tipo fascista sobre esta población, y enterados los obreros de Vallado! id acordaron, por unanimidad, declarar la huelga por veinticuatro horas. Tengan ustedes n cuenta que hay allí cuatro mil obreros ferroviarios que estaban dispuestos a no dejar entrar a los agrarios en Valladolid, y que sí este acto llega a celebrarse el choque hubiera tenido graves consecuencias. ¿P e r o usted cree- -le dijo un periodista- -que el Sr. Royo Villanova es fascista? -Y o no digo que sí ni que no; poro el mitin era agrario y los señoritos de Valladolid habían repartido, unas octavillas, en las que se hablaba de dicha marcha hacia Valladolid. redactadas en un franco sentido fascista. P o r rso los partidos de izquierdas y los obreros habían tomado aquellos acuerdos con perfecta unanimidad. Las manifestaciones de persona tan caracterizada por el alto n r g o que nnipa, romo el Sr. Vergara, fueron objeto de grandes comentarios. El señor Gil Robles da cuenta de la suspensión a! señor Lerroux E l diputado agrario Sr. G i l Robles se acercó a D Alejandro Lerroux y le dijo que el Gobierno acababa de suspender el acto de Valladolid. Añadió que el acuerdo había sido adoptado en la reunión que por la mañana tuvieron en el ministerio de la Guerra el jefe del Gobierno y los ministros de Obras Públicas y Gobernación. -Hace días- -agregó el Sr. G i l Robles- -yo le pregunté al ministro si estaba dispuesto a garantizar la celebración del mitin, después de anunciada la huelga general de
 // Cambio Nodo4-Sevilla