Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
UNADUDA RESUELTA E abre en el fondo del valle del Esera, a. dos m i! metros de altura y en el centro de un pequeño circo de peñascos reunidos en forma de cráter, u n abismo llamado F o r a t o Grieta de T o r o por donde desaparecen, después de saltar en una cascada y luego de recorrer el llano de Aygualluts, las aguas desprendidas del glaciar de Aneto. Más abajo, en el llano de los Estanques, nombre dado al siguiente escalón de la vaguada, surgen nuevas corrientes de agua que, unidas a las que forman la cascada por donde, junto a l a R e n clusa, se vierten las de los lagos formados al pie de la Maládetta, dan origen al rio Esera. Durante mucho tiempo creyóse que las filtradas por la G r i e t a de T o r o reaparecían más abajo, en el llano de los E s t a n ques; de ser así, forzoso hubiera sido creer también en la existencia de otras filtraciones perdidas con destino desconocido, pues entre unas y otras, las filtradas y las reaparecidas, advertíase notable diferencia de caudal. L o s brotes del llano de los Estanques eran bfen reducidos, junto a los a. oco o 2.500 litros por segundo que se traga durante los meses del verano la G r i e t a de Toro L a tradición comarcal guardó siempre fidelidad a la creencia de que las aguas sorbidas por el F o r a t de T o r o iban a reaparecer, tras un curso subterráneo de cuatro kilómetros y u n descenso de 600 metros, en el Güell del Jueu Ojo. del Judío es decir, por la íwaite aranesa del rio Carona. E i naturalista francés Ramond de Carbon- S LAS FUENTES ESPAÑOLAS DEL G A R O N A niéres recogió en 1787 esa tradición, más adelante acreditada por guías y manuales. P e r o no Je faltó más tarde la opinión rebelde e inconfonne, expresada por s i l i m nólogo E m i l i o B elloc, quien, desde 1896 hasta rgoo, realizó experiencias diversas con colorantes y pequeños flotadores, sin lograr resultado aclaratorio ninguno. Belloc defendió, basándose en aquellos fracasos, la comunicación de la G r i e t a de T o r o con el rio Esera, combatiendo la hipótesis poética que atribuía al Garona 1 a infantil audacia de que, apenas nacido en la vertiente mediterránea, se lanzara a cruzar la línea de partición de las aguas europeas para hacerse subdito dé la vertiente atlántic a cambio de, cuenca y de vertiente único en Europa. U n joven geólogo, M Norberto Casteret, logró el 19 de julio de 1931 resolver, de un modo, indubitable y definitivo, el interesante problema geológico establecido en torno a la nacionalidad de las fuentes del Garona. L a experiencia se hizo pública en L Illustration, de París, en un trabajo aparecido el 28 de noviembre. A u x i l i a r o n a Casteret su madre, su mujer y dos de sus amigas, empleándose 60 kilos de fluoresceína. el más poderoso de los colorantes conocidos. L a calidad y la cantidad del material empleado lograron el éxito de confirmación no conseguido por Belloc en sus experiencias anteriores. P a r a evitar la influencia que la luz solar hubiera podido ejercer sobre la fluoresceína, Casteret decidió no inmergirla en el sumidero hasta no ser llegado, el crepúsculo, buscando el que de ese modo no perdiese nada ele sus propiedades antes dé iniciar su misteriosa expedición a través de los cursos subterráneos. Cuando los últimos fulgores del ocaso alcanzaban la elevada cumbre del Aneto. que desde el F o r a t de T o r o se descubre siempre que las nubes tío forman turbante en torno a la testa del coloso pirenaico, el experimentador y su esposa comenzaron a hundir sus manos en el polvo obscuro que llenaban los barriles metálicos transportados en un mulo para irlo vertiendo en el torrente. Pero oigámosle a él mismo explicarlo: L na coloración espléndida y tan instantánea como una deflagración estalla- cual ramillete de fuegos artificiales en ia calcada, algunos puñados la transforman en una tromba dé un verde fluorescente, inimitable e indescriptible. L a expansión de ía corriente coloreada progresa saltando en la entrada del estrecho y alcanza rápidamente el F o r a t de T o r o donde las siluetas de nuestros compañeros, entusiasmados como nosotros. se agitan y gesticulan en los bordes de las escarpadas riberas. S i n interrupción, durante tres cuartos de hora, repetimos nuestros ademanes de sembradores, sin conseguir habituarnos al espectáculo; el color inverosímil, irreal, del torrente comunica al paisaje un aspecto insólito y verdaderamente diabólico. Los recipientes de tela son también precipitados al agua para utilizar hasta la menor partícula del precioso polvo; después corremos precipitadamente hacia el F o r a t de T o r o donde nos acoge una triple carca- 1- -3 mWS SBmaWm n o son OO u órganos Que t t e S S combatir e s n t mente se trata sódico, s tomando bicar ¿o V b o n a t o m a 0 e a O E l i A TM S i v Je agrada 1 1 b direci p meras u p termo nota desde l a s a r. i m e r termo nota desae s d beneficiosos resnit resutt a t e ate Q U n