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A B C. MARTES 4 DE JULIO DE 1933. E D I C I Ó N D E A N D A L U C Í A P A G j. P o r la fecha a que me refiero sufría tai flemón con dolores muy agudos, y esto fué causa de que me llamara repetidas veces para que le pusiera inyecciones de pantopón; con el fin de calmarle. E l Sr. Anguera de Sojo dirige al testigo algunas preguntas relativas al flemón y a su tratamiento. E l defensor, Sr. V a l e r o ¿L a s inyección nes se infectan algunas veces? T -S í señor; desgraciadadamente se i n i fectan con frecuencia. ¡Se renuncia a la declaración de D. ArV mando G i l M a r i s c a l Don Adrián Huarte Echenique, médied de la cárcel de, Madrid, dice que el día 10 de agosto empezó a prestar sus servicios en aquella prisión, recordando que le requirió el Sr. Martínez Valero para que le asistiera de un flemón, en período febril. D. ¿Qué había producido el flemón? T -U n a infección irritante. D. ¿Continuó usted durante tiempo pres tando su asistencia al Sr. Martínez Valero? T -S í señor. E l Sr. Montoya dirige al testigo alguna pregunta de la que el defensor protesta, por estimar que se obliga ál declarante a i r más allá de lo que interesa en los fines dej la defensa del Sr. Martínez Valero... Presidente. -Reconozca el letrado que su! compañero tiene también derecho a interrogar. I V -S í lo reconozco, pero no con permiso mío... 1 L A V I S T A D E L A C A U S A POR LOS S U C E S O S D E L 10 D E A G O S T O E N M A D R I D L a sesión de la mañana. E l interés decrece. L a aprobación del acta. Declaraciones de varios testigos. Declaración del capitán de A s a l t o señor de la Gándara. U n incidente. En la vista de la causa por los sucesos de agosto un oficial del Ejército, el Sr. De la Gándara, que intervino en ellos como jefe de algunas fuerzas de Asalto, hizo declaraciones de suma gravedad que no pueden quedar sin examen y sin esclarecimiento. El Sr. De la Gándara habló de loi excesos cometidos en la represión, de la sangre derramada innecesariamente, y afirmó de un- modo rotundo que el ministro de la Gobernación había ordenado directamente ir al Palacio de Comunicaciones a fusilar a los rebeldes que allí encontrase Este mismo oficial es uno de los que tuvieron que salir del Cuerpo de Asalto después de haber comparecido espontáneamente a declarar las instrucciones recibidas de la Dirección de Seguridad para la represión de los desórdenes de enero. El ministro de la Gobernación, autor del famoso telegrama que figura en el expediente parlamentario de Casas Viejas, tiene un concepto i; r- simo de sus funciones, y ayer mismo lo exponía en diálogo con los periodistas, refiriéndose a las responsabilidades que arrostraría sin vacilación alguna para salvar la República por todos los medios, aunque no dispusiera de la ley de Orden Público. La ley es lo de menos para el Sr. Casares Quiroga, en un caso que le parezca crítico. No por eso prejuzgamos el alcance y las consecuencias del incidente de ayr ante el Tribunal Supremo; pero sería muy extraño que acusaciones tan graves como Jas que se han lanzado contra el ministro de la Gobernación quedaran en el aire, ni esclarecidas ni rechazadas, sin encontrar siquiera un eco en las Cortes. Cavalcanti, que declararon el sábado en términos satisfactorios para aquel procesado, se reanuda el juicio, con el fin de examinar a los testigos propuestos en listas, que dan la impresión de que no tienen fin... Sin embargo, sabemos de más de un letrado que se propone hacer renuncias de importancia. Esto aliviará un poco el asunto de la pesadísima carga probatoria que lo abruma... L a aprobación del acta Se hace a puerta cerrada, y sin incidentes. Los abogados van dando al Tribunal los nombres de los testigos cuyas declaraciones no les son absolutamente necesarias... E l Sr. D e l Moral hace constar, en nombre de sus patrocinados, que el procesamiento que contra él se ha dictado por supuesto desacato al fiscal, Sr. Anguera de Sojo, lo coloca en condiciones de inferioridad, con respecto a este señor. E l procesamiento- -añade- -se me ha notificado ayer. Y o quiero que esto conste en acta, para en su día... T e s t i g o s del señor Sanz de D i e g o D Honorato Manera dice que fué procesado en esta causa, pero más tarde se sobreseyó para él. García Mesa. ¿Encontrándose el testigo el día 10 de agosto en la puerta de su casa, en el paseo de Recoletos, vio llegar a la misma al Sr. Sanz de Diego... T -Y o no lo conocía entonces; pero le! oí decir que se había visto obligado a refugiarse allí al dirigirse de Colón a l a Cibeles P o r esto le invité a subir a mi piso. G. M. ¿Usted no sabe el tiempo que transcurrió desde que lo vio en el portal hasta que lo detuvieron en el piso de la casa que usted habitaba? T -N o puedo determinarlo, porque yo venía de la verbena de San Lorenzo y estaba rendido y mareado... (Risas. D. ¿Advirtió usted en él algún síntoma extraño? T -N o señor. D. ¿Fué por esto, es decir, por no haber notado nada que le hiciera sospechar en el Sr. Sanz de Diego por lo que el declarante se decidió a darle alojamiento en su propio domicilio? T -S í señor. L o s testigos de los Marios hermanos La sesión de la mañana E l interés decrece M a d r i d 3. E l público concurre en menor número, y es también menor la afluencia de letrados. Todo ello prueba que el interés que en principio despertara este asunto va decreciendo. H a y en efecto, alguna declaración interesante, algún episodio emotivo, tal cual figura que despierta la curiosidad de los espectadores pero, en general, el juicio va decayendo, porque así es natural que suceda, pasado el examen de los procesados, cuyas declaraciones con tanta atención se han seguido por el público. Pudo, sí, haber evitado el deshielo la prueba propuesta por el señor fiscal; pero, como se ha podido apreciar, pues los extractos respondían en absoluto a las declaraciones prestadas, eran éstas grises, sin relieve y, sobre todo, vacías de substancia acusatoria... Referencias, manifestaciones de segunda mano, rumores... y cuando, al fin, llegaba la afirmación concreta, sin cargo alguno grave... V i a un señor vestido de paisano, que hablaba con otro; me dijeron que se aseguraba que había un general entre los sublevados; yo no vi que ese señor llevara, armas; yo fui detenido cuando me retiraba a mi casa; en Correos había mucha gente, pero nadie ofreció resistencia a las autoridades... Total, lo repetimos, ningún cargo concreto; ninguna acusación directa... Viene después la prueba de los defensores, y tras los dos ayudantes del general Rafael Ballester, vecino de Valencia. Recuerda que al terminar las Ferias en aquella capital se presentaron dos señores en la oficina de la Transatlántica, donde el testigo presta sus servicios, solicitando pasaje para Bilbao. Jimeno Bayón. ¿Usted recuerda si llegaron a tomarle? T -N o señor; porque el vapor hacía muchas escalas y aquellos señores pretendían llegar a las corridas de toros de B i l bao, que eran por entonces. J B. ¿Reconocería usted a los señores con quienes usted habló en la Transatlántica? T -C r e o que sí. E l presidente ordena que se pongan en pie los hermanos Martos y el declarante d i ce que son, en efecto, las personas que solicitaron pasaje para Bilbao. E l testigo D. Juan Francisco S. Mateo declara, en idénticos términos, porque tam, bién tuvo ocasión de intervenir en la gestión realizada para lograr pasaje por los señores Martos. D o n Fermín P e s c a d o r G. M ¿Residía el testigo en el domicilio de su hijo, el doctor Pescador? T -S i señor. G. M. ¿Llamaron por teléfono el 9 da agosto a su casa? T -S í señor. G. M. ¿Fué el Sr. Sanz de Diego? T -N o puedo precisarlo. Sé que llamaron por teléfono, pero no tengo la seguridad de que fuese el Sr. Sanz de Diego. G. M. ¿Hacía muchos días que vivía usted en la calle del Conde Duque? T -U n o s diez o doce días. T e s t i g o s del señor M a r t í n e z V a lero Don Ramón de Ussia Cubas dice que días antes del 10 de agosto asistió al Sr. Martínez Valero, porque estaba sometido a tratamiento hacía algún tiempo. T e l é f o n o s de A B C en Sevilla Dirección Redacción Administración. Oficina: Galle Muñoz 32.679 32.188 32.689 Olivé (antigua T e s t i g o s del señor Salazar E l Sr. Colom renuncia a todos los testigos que había propuesto, con excepción de D Francisco Frade, quien no ha comparecido y declarará hoy. Otras defensas renuncian a varios de los que figuraban en sus listas y se llama a don Mariano Alonso Montes, propuesto por e de Lombardos) 23.524
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