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N E C E S 1 T A M OS G A RA N T A S Es magnifico este nombre de Tribunal de Garantías. E l hombre es tan desconfiado, iue necesita que todo esté garantizado. ¿N o tendrá usted una g a r a n t í a? L o s Bancos estiman especialmente esta palabra; diríase que no viven sino de ella. Constantemente en la conversación estamos garantizando cosas. Esto lo garantizo tiene m á s fuerza que una palabra de honor. Porque la palabra de honor es una fórmula caballeresca que corresponde a otra edad. L o que yo necesito, dice el desconfiado, son garantías. Y a el comercio va garantizando todo cuanto vende. De los primeros objetos que se garantizaron en el mundo fueron los relojes, garantías temporales, pero que produjeron una gran sensación en el mundo: Garantizado por un a ñ o ¿Y qué hacer con una de estas g a r a n t í a s? E l relojero, al ¡gjlicarse la lente para analizar un reloj garantizado, ponía siempre cara de disgusto. Porque lo triste es que los relojes garantizados so paran también. Las Constituciones políticas se inventaron para dar g a r a n t í a s a los ciudadanos. Quizá en los Tratados políticos no existe una frase tan maravillosa como esta de garantías constitucionales. Recientemente, cuatrocientos señores reunidos, y de ellos la mitad en un acuerdo unánime, han dilucidado sobre las garantías que habían de concederse a los españoles. N o fueron parcos en dar garantías y se terminó la ley fundamental de garantías, que se abría con una gran afirmación, la de que todos éramos trabajadores, pero como la desconfianza es hija de los humanos, hubo una última previsión, una última garantía, que atornillaba todas las demás, la de crear un Tribunal de G a rantías. Verdad que el Gobierno no tenía demasiada prisa por que estas garantías comenzasen a funcionar. Primero que las garantías estaba el defender la República, y parece ser que con g a r a n t í a s no hay medio de defenderla, es decir, que la Constitución del Estado es un peligro, y precisamente, por ser un peligro hay que dejarla durante bastante tiempo, lo que dure el peligro, reducida a un papel. Pero ya está nombrado el presidente del Tribunal de Garantías, y esto ya parece una g a r a n t í a definitiva de que el ciudadano español dejará de temer al arbitrio y comenz a r á a sentirse amparado por la L e y Se ha discutido mucho sobre el nombramiento de este alto magistrado. Y o no llego a censar, como algunas elevadas personalidades, que se trate de un disparate, y espero a que este Tribunal funcione para juzgar. L o importante es que haya Tribunal, para ver si de tina vez para siempre tenemos garantías. ¿G a r a n t í a s de qué? D e lo que el liberalismo histórico ha venido llamando garantías. De que la L e y substituya de un modo absoluto al arbitrio. De que sopamos previamente lo que es lícito e ilícito, lo que podemos hacer sin incurrir en delito y lo que nos está prohibido y sancionado con penas. Las leyes serán discutibles, mejores o peores, más amplias o más estrictas, pero representan siempre una Garantía. S i no nos gustan podremos irnos a vivir a otro país, donde las haya m á s acordes con nuestros hábitos e ideas; habiendo leyes, de antemano conocemos nuestros deberes v nuestros derechos. E s como el menit en el restaurante. M a s nos inquietan los escépticos que afirman que, aun con Tribunal de Garantías, tardaremos en tener garantías, v aún másIos elementos gubernamentales que aseguran, qué arríes que las garantías es la República, y que no h a b r á garantías hasta que se aplique l a ley de Orden público que hora se confecciona. E n esté caso, el Tribunal de Garantías no tendrá apenas nada que hacer, y su presidente, cuando vaya a él una reclamación, se aplicará al ojo la lente con ese gesto del relojero que vende relojes garantizados. Garantizado por un a ñ o mas, aun con esta garantía, muchos relojes se adelantan, se atrasan o se paran definitivamente. ¡FRANCISCO DE COSSIO Miss Halid en ta Casd de Prensa Española. Visitó ayer tarde la Casa de Prensa Española la bellísima señorita Ivana Frusco, Miss Italia i933 Miss Italia recorrió las dependencias y los talleres de Blanco y Negro Campeón y A B C y tuvo para nuestras instalaciones frases que le agradecemos mucho. (Foto Martines. v