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B C. VIERNES í D E S E P T I E M B R E D E 1933. EDICIÓN D E ANDALUCÍA; P A G jgi, LA SESIÓN D E A Y E R E N LAS C O R T E S LA DE AL CÁMARA N O DISCUTIÓ E L P R O Y E C T O ARRENDAMIENTOS, D E JUBILACIÓN FESORADO DEDICÁNDOSE DEL PROFORZOSA R u e g o s y preguntas, a primera h o r a N u e v a s impugnaciones contra el p r o y e c t o de Jubilaciones F o r z o s a s de Catedráticos. S e aprueban tres artículos y quedan otros tres pendientes de discusión. La sesión de ayer Coa quince diputados en el salón, abre, -la sesión el Sr. Bestei. ro a las 4, i0. E l banco azul desierto. Ruegos y preguntas E l Sr. E S C A N D E L pide que se creen Institutos de Segunda Enseñanza en A l cira, Gandía y Játiba, pues la importancia de estas poblaciones así lo requieren, y sobre todo que se aclare l a situación del segundo pueblo con respecto a tal Instituto, pues en los demás los hay elementales, y para el Instituto de Gandía no hay consignación. E l ministro de I N S T R U C C I Ó N dice que, en realidad, la creación de esos Institutos es provisional, y para dar un avance a la sustitución de la enseñanza religiosa. Señala que las aportaciones de los Ayuntamientos y particulares en todas partes, son de tal naturaleza, que el Gobiernonó tiene por menos que proclamar su gratitud. Aunque Gandía no figura en la relación de pueblos donde se crean Institutos de Segunda Enseñanza, dado su situación de ánimo, llegará a tener el Centro de enseñanza a que se cree acreedor. E l Sr. H I D A L G O radical, dice que se equivocó la otra- tarde a l denunciar que los jueces municipales recientemente nombrados eran monárquicos y de la Unión Patriótica. ¡Tiene que declarar que son unos buenos republicanos, y algunos de ellos, afiliados al partido radical. (Entra el ministro de Marina. E l Sr. A L T A B A S pide que se traiga a! a Cámara el expediente de los sucesos de Jereza, que ha pedido insistentemente. E n dichos sucesos hubo seis muertos y dos heridos. E l Sr. GARCÍA Y G A R C Í A se ocupa íde l a convocada Asamblea Naranjera, y pregunta qué criterio tiene el ministro de Industria sobre el particular. Pide que l a Asamblea se celebre cuanto ántejs, pues todo retraso es perjudicial- mienda del Sr. A Y U S O que quedó pendiente la última tarde que se discutió este, tema. (Entra el ministro de Agricultura. Por. 117 votos contra i d se rechaza la en- mienda. E l Sr. R O Y O V I L L A N O V A consume un turno contra el artículo. Dice que lo que se pretende es significar un. gran retroceso con respecto a lo que así se ha conseguido en cuanto a la libertad de la cátedra. Señala la alarma que el proyecto produce en e l profesorado y afirma que preside en éste dictamen el mismo criterio que presidió al de jubilación de magistrados, militares y miembros de la carrera diplomática. Hace historia de lo que hizo Primo de- Rivera; con los catedráticos y lo censura; pero sin embargo no se atrevió a hacer lo que vosotros hacéis con suma tranquilidad. Añade que él no quiso renunciar a su cátedra porque entendía que era una estupidez, parecida a la del cuento del baturro, según el. cual decía: P a r a que veáis que tengo genio, me acuesto sin cenar. (Risas. Los socialista: L a Dictadura hizo cosas peores: deportaba. E l Sr. R O Y O ¿A quién? Los- socialistas: A Unamuno, Jiménez Asúa, Bonilla. E l Sr. R O Y O Por cosas ajenas a la cátedra. ¡Pero s i yo era menos importante que ellos y no se atrevió conmigo! E l ministro de I N S T R U C C I Ó N P U B L I C A dice que ellos no admiten en cuanto a la libertad de la cátedra comparaciones con la Dictadura ni con nadie. L a República mantiene. la libertad de cátedra y la alienta. Con esta ley vamos a facilitar a la juventud su afán de estudios; es decir, a evitar que se tropiece con profesores faltos de aptitud y que ello lo son por el favoritismo. Vamos contra la Universidad caduca; queremos una nueva Universidad, y al jubilar a los catedráticos, lo hacemos con todo el. sueldo para que no se diga que la República es injusta. L a aplicación de esta ley será de estricta justicia; téngalo por seguro el Sr. Royo Villanova. (Aplausos. 5 O r d e n del dia Se aprueba el dictamen de la comisión de Presupuestos, concediendo un crédito extraordinario de 110.854,18 pesetas con destino a satisfacer los gastos derivados de la i m presión de la Gaceta durante el mes de d i ciembre del 32. ídem de 200.000 pesetas ipwrá contribuir a la erección de un monumento en Valencia a Blasco Ibáñez; ídem de 25.000 con destino a l a terminación del monumento a Concepción ArenaL, El fútbol internacional en la temporada que comienza yéase esta crónica, de T o m Ray, en el próximo número de La jubilación de catedráticos Se reanuda la discusión del dictamen sopre jubilaciones de catedráticos, i. ¡Se. procede a votar nom nalinente una en- B l a n c o y Negro Rectifica el Sr. R O Y O Insiste en sui puntos de vista. Dice que si supiera que el Sr. Barnés era. el ministro perpetuo estaría; tranquilo... E l Sr. L L O P I S L a ley esta- no durará más que ocho meses. E l Sr. R O Y O ¿Pero creéis que el Ga biernq va a durar ocho meses? La mayoría: Ocho años. E l Sr. R O Y O M e parece excesiva Iaj creencia. ¡Cree que los encargados de hacer esa depunición deben ser hombres de determinadas! ideologías y no los pertenecientes a un solo grupo que no pueden inspirar confianza. E l S r -C A S T R I L L O explica el voto M los progresistas. (Entran los ministros de Trabajo y Obraá Públicas. 1 Dice que este proyecto pugna con el ar- T tículo 41 de la Constitución. Con eso que! pretendéis se quiebran todas las garantías, ya que no es un precepto determinado de la ley, lo que prescindirá de tal o cual cate- i drático, sino que una- comisión de catedráticos! será la encargada de decirnos quiénes debert salir y quiénes quedar. M e parece algo irrev guiar, y sobre todo injusto. 1 Los radicalej- socialistas: Es que hay la facultad del recurso. E l Sr. C A S T R I L L O ¿Ante quién? E l Sr. B A L L E S T E R Ante el Consejo: de ministros. (Rumores. E l Sr. C A S T R I L L O Para, mi no es garantía ¿Cómo el Consejo de, ministros val á rectificar lo que sanciona el- ministro? i El. Sr. A B A D C O N D E explica el voto de; los radicales en contra de! dictamen y sus argumentos van en, contra de la comisión en. cargada de hacer Ja depuración, y afirma que no le inspira confianza alguna porque el, Consejo de Instrucción Pública se hizo de manera parcial. Se aprueba el artículo primero, por 112; votos contra 23. j A l segundo se acepta, un voto particulaí, del Sr. Abad Conde y cuatro enmiendas del Sr. Royo Villanova. L a Comisión acepta parte de un voto particular del Sr. Abad Conde, al artículo ter- cero. i E l Sr. A B A D C O N D E lo mantiene inte gramente, -atacando al Consejo de Cultura, j E l resto del voto es desechado. E l Sr. A Y U S O defiende una enmienda pidiendo que el Consejo- de Cultura, que ha de influir en la jubilación de los catedráti- í eos, en vez de ser- nombrado por el ministro sea elegido por los catedráticos y AsoV ciaciones de Alumnos. j Como el orador se ve frecuentemente i n terrumpido por algunos diputados socialistas ruega a éstos, qué. los directamente interesados en esta cuestión, por ser beneficiados en las jubilaciones, permanezcan neutrales. j E l Sr- L L O P I S de la Comisión, alude aj un folleto publicado, de que h a hecho menc i ó n e l Sr. Ayuso, y dice, que en esta publi- cación se comete la infamia de decir queT las jubilaciones en las Escuelas Normales se hicieron para favorecer a la señora de dort Julián Besteiro, que hace años- -dice el ora- dor- -goza del sueldo máximo; la del señor, Zulueta, que no tiene por qué ascender, y, la de D Fernando de los Ríos, que tampoco asciende, por hallarse excedente. (Grandes! protestas de los socialistas contra el señor; Ayuso. E l Sr. A Y U S O dice que se trata de un; folleto firriíadó por una persona con sus nombres y apellidos, y nó trae a la Cámara, por lo tanto, ningún anónimo. E l orador, como otros tantos catedráticos, ha recibido dicho folleto en su casa y cree, que si hay calurrmiaj son los calumniados los llamados a ejercer la acción ante los Tribunales. (Protestas de los socialistas, que increpan al orador, lanzando, algunas frases gordas. 1