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A É C. D O M I N G O i o D E S E P T I E M B R E D E 1933. E D I C I Ó N D E A N D A L U C Í A P A G 34, A las seis de la tarde llegó a la Cámara el Sr. Azaña, quien pasó al despacho de m i nistros, donde se hallaban los Sres. Barnés, Domingo, Companys, Prieto, D e los Rios y Franchy Roca. A la salida de esta conferencia preguntó si se hallaba reunida su minoría, contestándosele que sí y que le esperaban para que la presidiera. Los informadores interrogaron al señor Azaña: ¿H a estado usted en Palacio? -Sí- -respondió) Ayer. -P e r o ¿hoy no? Porque se asegura que irá usted a las seis y media. -E s la primera noticia que tengo de ello- -respondió el Presidente dimisionario. Seguidamente se reunió en una de las secciones con su minoría; pero a los pocos m i nutos el Sr. Azaña, a consecuencia de una llamada de teléfono, abandonó la reunión, pasando, seguidamente al despacho de ministros. E n él permaneció largo rato. E l Sr. Companys salió, y al preguntarle los periodistas dijo que el Presidente dimisionario iría al Palacio Presidencial a las siete de la tarde. E n medio de enorme expectación llega a Palacio d o n A l e j a n d r o Lerroux Inmediatamente de ser conocida la nota que entregó a los periodistas el Sr. Azaña todos los comentarios recayeron acerca de la persona que el jefe del Estado llamaría en primer lugar para encargarle de formar Gobierno. Dado el texto del documento no se necesitaba ser muy perspicaz para suponer que la personalidad que estaba próxima a llegar a Palacio había de ser la. del jefe de los radicales. E n efecto, a las ocho y diez de la noche entró en Palacio el automóvil del Sr. L e rncux, que venía acompañado de su sobrino D Aurelio y de su secretario particular, señor Sánchez Fuster. Los periodistas, en número considerable, rodearon al Sr. Lerroux, a quien los saludó cariñosamente, pero sin pronunciar palabra alguna. Inmediatamente fué recibido por el presidente de la República. siempre, mi propósito es el de un Gobierne? de amplia concentración republicana. -S u visita al presidente de la República, ¿será mañana a medio día? -N o A primera hora de la tarde. Va usted ahora al Congreso? -N o tengo nada que hacer allí; pero si supiera que se encontraba en su despacho el Sr. Besteiro iría, porque esa es la primera visita que quiero realizar, no sólo por r a zones de cortesía, sino por la admiración y el afecto que profeso al presidente de las, Cortes Constituyentes. I nteresantes manifestado- nes del señor L e r r o u x U n G o b i e r n o para una obra n a cional republicana. E s natural que el presidente de la República q u i e ra agotar la vida de unas C o r t e s Desde Palacio se trasladó D Alejandro Lerroux a su domicilio, que estaba materialmente lleno de correligionarios. Había numerosisimos diputados y, desde luego, la plana mayor del partido. Se detuvo con ellos brevemente al saber, que le aguardaban varios periodistas, y deferente, como siempre, se prestó a contestar las preguntas que le formularan. Advirtió que muy poco podía añadir a lo que había manifestado en la puerta de Palacio. -Deseamos, Sr. Lerroux, le dijeron, qu nos oriente usted respecto a los trabajos que piensa realizar mañana. -E s t a noclie- -contestó- -pueden estar ustedes tranquilos, porque no haré nada. Las gestiones las comenzaré mañana por la mañana y en primer término cerca de D J u lián Besteiro. Dónde? -Donde él quiera. E s el presidente de las Cortes, es la primera autoridad parlamentaria y además es un socialista. Después veré al Sr. Azaña y me dispondré a conferenciar con aquellas personalidades de lasi cuales deseo conseguir una colaboración. ¿Piensa usted en un Gobierno de concentración republicana? -C l a r o está. Eso se deduce de lo que siempre he dicho. E n todas mis declaraciones hablé de la necesidad de una unión de elementos republicanos. Anuncié siempre que yo no pretendería en estos momentos, es decir, en los comienzos de la República, la formación de un Gobierno de partido, s ino de un Gobierno que se disponga a realizar una obra nacional republicana. ¿V a usted a estas Cortes? -Depende del presidente de la República. E l sabe lo que ha de hacer. Conoce lo que yo le he dicho y con arreglo a ambas cosas procederá, porque estamos entre caballeros. Es natural que el jefe del Fstado, que tiene restringidas sus facultades de d i solución, quiera agotar la vida de unas Cortes, y yo no puedo exigir lo ¡contrario. A h o ra bien, supongo que las Cortes; no harán imposible la vida del Gobierno, porque en ese caso o sobro yo o sobran ellas. ¿Qué carácter tienen las primeras v i sitas que va usted a realizar mañana? ¿Soa de cortesía o de colaboración? -T e n g o la obligación con el Sr. B e s t e i r i de saludarlo por simpatía y por sentimentalidad. Y además quiero saber si encontraré en ios socialistas las mismas facilidades qife yo siempre les ofrecí y tuve con ellos. E l presidente de la República estima que procede u n cambio de G o b i e r n o E l señor A z a ñ a en Palacio A las siete de l a tarde llegó a Palacio el Sr. Azaña. Media hora después lo abandonaba, dejando a los informadores una nota, que dice así: Terminadas las consultas, el presidente de la República ha creído que procedía solucionar la crisis en ¿1 sentido de un cambio de Gobierno. A l encargar la formación de otro nuevo se procurará en los componentes una concentración netamente republicana, con la amplitud de que l a transacción entre los distintos elementos permita, entrando desde luego en ella el partido radical, y en los propósitos alternar con el presupuesto, de la continuidad de otras tareas legislativas necesarias y afirmar, para bien de la tranquilidad ciudadana, la concordia de los republicanos, dentro de cuyo significado genérico es acentuado matiz; pero nunca contraposición al socialista. Trazada la solución que se estima preferible en estas circunstancias para el problema fundamental, o sea, car- ácter y finalidad inmediatos del Gobierno, se procederá sin demora a dar encargo de constituirlo. E l Presidente reiteró al d i misionario y a los compañeros de éste las muestras de su estimación y amistad. E l señor L e r r o u x acepta el encargo de formar G o b i e r n o Dice que intentará un Gobierno de concentración republicana hacia su izquierda Duró la entrevista del Sr. Lerroux con el jefe del Estado algo más de media hora. Cuando salió el jefe radical de las habitaciones presidenciales había junto a la puerta i n finidad de periodistas y fotógrafos. Se hizo un gran silencio y el Sr. Lerroux, con voz clara, para que todos le oyeran, contestó al interrogatorio de los informadores. D i j o así: -Tengo mucha prisa, señores, porque he de comenzar una labor fatigosa de gestiones. E l presidente de la República ha tenido la bícndad de conferirme el honor de formar Gobierno y, por consiguiente, he de comenzar mis trabajos sin tardanza. ¿E s t a misma noche? Ha í que tener en cuenta el día de trabajo qué ha pesado sobre el Presidente, con v i sitas, consultas, etc, y el que ha pesado sobre mí, pues también he celebrado varias conferencias y estoy algo abrumado. ¿Tiene usted el decreto de disolución? -N o se deben plantear más cuestiones que las de momento y dejar obrar al presidente de la República, que sabe muy bien lo que debe hacer. A él corresponde, como es natural, toda iniciativa. Y o no voy a ponerme en un plan exigente, que no es de mi carácter, y si se me pide un sacrificio por la Patria y por la República, yo lo acepto gustoso. ¿Cómo será el Gobierno que usted forme? -D e concentración hacia mi izquierda, todo lo más amplio posible. Como he dicho E l señor A z a ñ a comunica la n o ticia al señor G a l a r z a Según manifestó a varios diputados y periodistas el Sr. Galarza en uno de los pasillos de la Cámara, el jefe del Gobierno d i misionario le había manifestado que el presidente de la República se oponía resueltamente a disolver las Cortes, y que por bien de la República debían prestar su colaboración todos los partidos republicanos al señor Lerroux. n nesvis siscnpnres Como en años anteriores, serviremos en éste, sin aumento de precio, las suscripciones de nuestros abonados que trasladen su residencia a cualquier población de España durante la temporada de verano. Para tener opción a esta ventaja será condición indispensable que, al solicitarla, abonen por anticipado el importe de un trimestre. O S E A N U E V E P E S E T A S si no lo tuvieran ya satisfecho. Sin Henar este requisito no serviremos ningún traslado a provincias. L o s que vayan a residir al extranjero abonarán, además, el importe del tranqueo correspondiente. U n a conferencia en el despacho de ministros Cuando va apenas había diputados en el Congreso, ios Srcs. Azaña y Domingo sostuvieron una detenida conferencia en el despacho de ministros, sin que a la salida ninguno de las dos personalidades citadas h i ciese manifestaciones a los periodistas, E l señor L e r r o u x a San Rafael A las nueve y media de la noche, el señor Lerroux salió en automóvil para San Rafael. Deseaba pasar la noche con su familia. Regresará en las primeras lloras de l a mañana de hoy,
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