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DIARIO DO. ILUSTRAV 1 GE- DIARIO DO. ILUSTRAVIGE- AÑO AÑO SIMONOVENO 10 C T S N U M E R O FUNDADO E L i. D E JUNIO D E 1905 P O R D T O R C U A T O S 1 MONOVENO 10 C T S N U M E R O LUCA DE TENA restablece la veda. L a s Compañías ferroviarias inglesas, conocedoras de estos datos y de su- valor comercial, cooperan para el relativo exterminio de las inocentes aveDe la ciudad al páramo cillas mediante la instalación de una serie de servicios excelentes, con el fin de lleLondres en el apogeo de la llamada es- var. a los páramos del Norte el mayor númetación tonta L a ciudad está desierta. H a y ro de cazadores, que se disputan el honor de un silencio extraño, angustioso. Más de la llegar a los cotos comía máxima puntualidad. mitad del tráfico ha desaparecido de las caEste año, por ejemplo, de una sola de las lles, y de sus aceras se- han ido las legiones varias estaciones que en Londres hay para de hombres uniformados con hongos, parainiciar el viaje a Escocia salieron en la noguas y guantes, elementos indispensables de che del 11 hasta doce expresos de lujo, o la indumentaria obligada para el habitante sea el expreso corriente multiplicado por de Londres que se estima, y las bandadas doce, y. formando otras tantas unidades comde. señoras elegantes, que por las mañanas y a primeras horas de la tardé suelen salir pletas, con su máquina y furgón de cola cada una, y un total de 1.200 camas india hacer compras o a dar un paseo por, los viduales, ocupadas por otros tantos tiradores. parques. Los. obscuros tonos de sus ¡vestidos no daní- ya a- las calles de la capit áUese ma- Detalle interesante: los trenes en cuestión tiz uniforme, severo y distinguido que! es hicieron su recorrido, de un total de 630 kilómetros, sin una sola parada; ninguna cáracterísíico de ellasU E n su lugar vemos otros tonqs; parduscas, amoratados o azuli- Bobadilla- -con. su paréntesis en el viaje para nos, semejantes a los que prevalecen en al- bien del restaurante- -se alzó en el camino como interrogante entre la meta y el gunas composiciones al- pastel, y que eri- este punto de partida. caso señalan la presencia en Londres de las La caza del grouse, como la del zorro, hordas provincianas que- acuden al llegar. la es un deporte que cuenta con el importanépoca actualj y que. gustan de lucir esas tote visto bueno de uña respetable tradición. nalidades durante sus excursiones a la meE s antiguo, aunque el sistema de los ojeos trópoli. y de la permanencia del cazador en puesNunca ha estado Londres tan desierto tos, hechos de verde hierba y aromático como este. verano. Diversas circunstancias brezo, sólo data de cincuenta años atrás; han conspirado juntas para que lá mayor pero también este sistema tiene su histoparte, en apariencia al menos, de sus poblaria. Fué instituido por lord Walsingham, dores lo, abandonen- en, -busca. de fresco, reconocido familiarmente con el hombre de poso. y salud. E n Inglaterra el veraneo es Tom Grey, un cazador portentoso y Hoy una cosa sencilla y democrática, que nada semilegendario, que floreció en los últimos tiene que ver con la elegancia; lo mismo decenios de! pasado siglo. Para cazar anisucede con otras muchas cosas consideramales Tom Grey se vestía con despojos de das como privilegio de. los elegantes en sus cacerías; llevaba un gorro hecho con ciertos países, porque aquí no es extraño la piel de un puercoespín, un chaleco heque las personas de las clases sociales más cho de piel de serpiente- ¡lagarto, lagarmodestas pasen sus vacaciones haciendo exto! -y una chaqueta hecha con piel de cursiones en automóvil, o jugando al tennis topo. A s i ataviado, salía a pegar tiros y y al golf. Llegado el mes de agosto salen a matar grouse. E l 30 de agosto de 18 SS de Londres centenares de miles de personas, logró establecer un record, que aún está por en tren, o en automóvil ¡o autobús, a reparaventajar: con 1.510 cartuchos y dos escotirse por las playas y los campos para buspetas mató entre sol y sol 1.070 pájaros. car, durante días harto breves, un reconsMató 1.056 grouse en cuatrocientos treinta tituyente, que sólo se encuentra si se vive y un minutos, y con un solo tiro mató tres el mayor número posible de; horas en estrepájaros de un golpe, hazaña todavía más cho contacto con la Naturaleza. Se v a n a orillas del mar, o a bogar por los ríos, o a considerable que l a- d e matar dos pájaros de un tiro, cosa que. hizo, además, por tres escalar cumbres y recorrer- condados a pie. Y mientras alegran su vista con el espec- veces en aquella. ff; cha histórica. Pero las táculo de estas maravillosas verduras i n- víctííuas se vengaron, pues antes de que las retiraran de- las dependencias de la finca, glesas, los que tienen ios ojos saturados de donde estaban amontonadas. e inertes, las verde hacen c: i sentido, inverso el mismo abandonaron, los ctipiinutos insectos que son viaje, y vienen a E o i d r e s para arrastrar sus parásitos habituales, los cuales se dediboquiabiertos por las desiertas calles su procaron con gran actividad a cebarse en la vincianismo bonachón y sü rústica propensangre del noble par del reino que les habia sión para asombrarse ante los monumentos privado de sus comedores ambulantes pre. urbanos. dilectos. Aparte de la vida en las señoriales mansiones campestres, reliquias casi únicas ya Dicen los entendidos que la época, de los de la época feudal, quedan dos cosas en I n grandes tiradores ha pasado ya a l a H i s t o glaterra que pudieran calificarse de formas ria. Del grupo de escopetas que adquirieelegantes de veranear, y que sólo están al ron fama hace algunos años sólo quedan alcance de fortunas más o menos cuantiosas: en la actualidad el, Rey de Inglaterra y sir las regatas de balandros en aguas de CoH a r r y Stonor; hoy son pocos. los que, como rves, y la caza del grouse en los páramos esArchibald Stuart- Wortley, matan al pasar coceses. Cowes es la Meca del balandrista una bandada cuatro pájaros con cuatro t i universal, y Escocia lo es también, por obra ros, cosa nada fácil si se recuerda que el y arte del groase, de todo gran aficionado a grouse, acosado por los ojeadores, vuela a la cacería. Este pájaro sabroso y veloz es una velocidad de cien kilómetros por hora dueño y señor r! e los dominios dónde mora y que su tamaño no. es mucho mayor que hasta ei i. í de agosto, a las doce de la ndche el de una perdiz. L a vida moderna no se en cuanto alborea el día 12 está perdido presta al entrenamiento que conviene para hasta el 10 de diciembre, -fecha en que Se tener, el ojo cierto y el pulso- firme. Pero ABC EN LONDRES lo que falta en calidad está suplido por l a cantidad. Esos 1.200 tiradores que salieron la otra noche de Londres, y los demás que en números muy superiores les han precedido o seguido, enviarán a los mercados de la capital millares de sabrosos grouse. L a s primeras piezas llegaron en aeroplano el propio día 12, a la hora de almorzar, y conste que el medio de transporte no tenía más finalidad que satisfacer el capricho de los que querían comer grouse en Londres a las pocas horas de alzarse la veda, porque, en realidad, el pájaro está más a punto a, los pocos días de ser abatido. Entonces, asado, -con sus pommes aUuniettes y sú salsa de pan, rociado de Borgoña o de Burdeos, es cuando mejor se saborea el delicioso grouse, plato incomparable, desconocido en otras l a titudes por su marcada resistencia a aclimatarse en lugares distintos de los páramos de Yorkshire o de Escocia, que es donde nace, vive y muere. Luis ANTONIO Londres, 1933. BOLÍN 1 ENTRE EL YUNQUE Y EL MARTILLO L a s democracias viven de l a Justicia. MONTESQUIEU. Y a estamos a las resultas de un proceso. Entrar comedidamente en las manipulaciones jurídicas de la Comisión de Responsabilidades, sin otro ánimo que esclarecerlas para que el exceso de celo no extravíe u ofusque a los miembros de esa pequeña Convención, -vale tanto como injuriar a la autoridad. L a calificación del delito en que aparezco incurso me ha llenado dé estupor. ¿Será posible que la pasión ciegue a los hombres hasta tal punto? Y o no he querido injuriar ni ofender a nadie, porque, nadie me ha herido en l a dignidad n i me ha m o r tificado. -No tengo el menor resentimiento contra esos señores, algunos de los, cuales, me inspiran personal simpatía. Tampoco he saludado n u n c a al Sr. M a r c h n i estoy en vísperas de recibir mercedes suyas, que, dentro de la clara modestia de mi vida, serían intempestivas y superfluas. ¿H a y dere cho a vituperar o corregir a l transeúnte que, en plena calle, interviene en una disputa para impedir u n desafuero? L o corriente en esos casos. suele ser que pase uno de largo, evitándose los inconvenientes posibles, de toda mediación oficiosa. Pero hay circunstancias en que- el. más elemental sentimiento, de lo justo motiva con- exceso la intervención. Eso depende de. los temperamentos. Pues bien; yo, ciudadano español de una democracia que se ufana de su respetó a l a libertad individual y qué la ejercita dentro de. los términos estrictos del texto, constitucional, -me considero en el deber de protestar, sin gestos insolentes, pero con honrada firmeza, del trato que se viene dando a otro ciudadano español, que no ha violado ninguna ley n i ha contraído con su conducta ninguna, forma de- delincuencia, ¿E s eso. injuriar a la autoridad? ¿E s que los que aprecian así mi proceder o mi actitud se tienen por infalibles? S i del, jefe del Estado abajo 1
 // Cambio Nodo4-Sevilla