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ABC. Á MIÉRCOLES 13 D E S E P T I E M B R E D E Í 933. EDICIÓN D E ANDALUCÍA. P A G í S diáurá era amigo suyo, no tenía de momento por qué pensar en tales cambios. Esto no quiere decir que llegado el caso y atendiendo a otros requerimientos o a deberes i m periosos de l a política, no pensara en tomar otra determinación. Otro informador preguntó al Sr. Rocha a qué hora tendría lugar l a toma de posesión. D i j o el nuevo ministro de la Guerra que no se había ocupado de eso, p e r que había dispuesto su antecesor que fuera a las seis de la tarde, a cuya hora- recibiría el señor ministro a todos los generales, jefes de sección de dicho ministerio. 0 Tornas de posesión d e los nuevos ministros T o m a de posesión de d o n D i e g o Martínez B a r r i o s A la una y media de l a tarde tomó posesión de la cartera de Gobernación el señor Martínez Barrios. E l salón de Canalejas se hallaba completamente lleno de amigos y correligionarios del nuevo ministro. También se encontraban allí los altos empleados del departamento y numerosos funcionarios. Sostuvieron una conversación privada, de cerca de media, hora, el ministro entrante y. el ministro saliente, y a las dos de la tarde salieron ambos al citado salón. E l S r Casares se expresó en estos términos M i s primeras palabras han de ser de gratitud para todos los que colaboraron en mi obra, funcionarios de este departamento, que tantas pruebas de lealtad me dieron. Cumplieron siempre cor su deber, y esto debe ser reconocido públicamente. De este ministerio- -añadió- -salgo con. la tranquilidad de haber puesto m i voluntad al servicio de l a República y de haber cumplido con m i deber en todos los momentos desde que entré a. desempeñar l a cartera. M e congratula dar posesión de ella al Sr. Martínez Barrios, cuyas eminentes condiciones quisiera yo tener. E s u n republicano de toda la v i da, que ha luchado por el régimen y que posee excepcionales dotes de inteligencia, energía y lealtad. E l S r Martínez Barrios ha sido un hallazgo, una revelación de la República. Es un honor para mí que venga a sustituirme en este cargo, en e l que, seguramente, defenderá a l a República de sus. múltiples enemigos, que l a acechan en todos los instantes. Y esta breves palabras he de terminarlas, diciéndole al Sr. Martínez Barrios que cuente con m i colaboración incondicional, con mi adhesión y con lo poco que valgo, aunque me preció de poseer una gTan fe en los destinos de España, y un espíritu de sacrificio por l a República. L e contestó el Sr. Martínez B a r r i o s Paréceme inútil- -dijo- -hacer presente aquí l a confianza absoluta que tengo de hallar entre vosotros aquellas mismas asistencias que el Sr. Casares encontró durante su mando. Tengo por seguro que, desarrollando cada cual su actividad en el área que le corresponde, han de cumplir todos con su deber. Y o quisiera, en, el día que salga de aquí, que por m i conveniencia personal quisiera muy cercano, repetir las mismas palabras del Sr. Casares Quiroga. N o puedo decir que este sea un sitio de satisfacción. Vengo a él animado de un gran espíritu de sacrificio y convencido de que no he de poder emular a mi antecesor, de cuyas condiciones todos sois testigos. H e rendido siempre, en todos los lugares, l a justicia que merecía la labor desarrollada por el Sr. Casares Quiroga en el. ministerio de l a Gobernación. Esto lo haré constantemente, porque está en m i conciencia, y no me excedo al hablar de las condiciones personales del S r Casares Quiroga, porque no salga el rubor a sus mejillas. Sólo he de decir que con tal de que yo pueda imitarlo, me consideraré satisfecho. E l Sr. Martínez Barrios terminó sus palabras, dándole a todos las gracias y diciendo que su actuación la sometería a dos postulados: servicio leal a l a República y deseo de que lo que en aquel momento estaba en sus manos sirviera para l a trabazón entre todos los republicanos, porque todos los republicanos, en cualquier lado que estén, siempre serán defensores del régimen. Tanto el ministro saliente como el entrante fueron objeto de sendas ovaciones. E l Sr. Martínez Barrios, en conversación con los periodistas y sus amigos, dio algunas noticias de interés. D i j o que mañana se reunirá el Consejo en la Presidencia para celebrar un Consejillo previo át Consejo que después se ha de sostener en Palacio, bajo la presidencia del Sr. Alcalá Zamora. E n este Consejillo será examinada la lista do gobernadores y llevada momentos después a la firma del jefe del Estado. Agregó que el Sr. Lerroux, después de haber conferenciado telefónicamente con el presidente dimisionario, Sr. Azaña, había convenido en ir a tomar posesión de la Presidencia del Consejo a las cinco de l a tarde. E l Sr. Martínez Barrios dijo también que esta tarde tomarían posesión el nuevo director general de Seguridad, Sr. V a l d i via, y el jefe superior de Policía, Sr. V á z quez. Precisamente al despacho del Sr. Martínez Barrios entró el director general de Seguridad, Sr. Andrés, y quedaron de acuerdo en l a hora fe la toma de posesión. E l Sr. Torres Campaña conferenció con el subsecretario saliente, Sr. Esplá, y tomó posesión de l a subsecretaría. E l nuevo ministro de la Gobernación, al hablar con los informadores, les dijo que no quería de ninguna manera trastornar sus costumbres y que por lo tanto les recibiría hacia l a una y media de la tarde y a la una de l a madrugada. Guerra del Río, y éste acudió, verificándose la toma de posesión muy brevemente, aunque se cambiaron discursos de gran afectQ entre el ministro entrante y el saliente. A las seis de la tarde volvieron a reunirse los señores Guerra del Río y Prieto, en el ministerio de Obras Públicas. Esta conferencia se prolongó dos horas y media y en ella, seguramente, debió dar cuenta el ministro saliente al entrante de cuantos asuntos están en marcha dentro del departamento. Parece ser que el Sr. Guerra del Río tiene el propósito de dar a l a opinión una notai explicativa de l a situación del departamento en el momento e n que se ha hecho cargo del mismo. T o m a de posesión del nuevo m i nistro de M a r i n a señor Iranzo A las cuatro de l a tarde se celebró en l a sala de visitas del ministerio de Marina el acto de dar posesión al nuevo ministro de Marina, Sr. Iranzo. Concurrieron a dicha ceremonia el ministro de M a r i n a dimisionario, Sr. Companys; los subsecretarios de la M a r i n a civil, señor Echevarría, y de l a M a r i n a de guerra, contralmirante Azaróla, y los altos jefes y alto personal de ambas subsecretarías del ministerio. E l Sr. Companys pronunció las siguientes palabras: Señores: Tengo el honor de presentar a ustedes al nuevo ministro de Marina, Sr. Iranzo. P a r a mí constituye un gran orgullo al cesar en este cargo poder dar posesión del mismo a persona de losi merecimientos y virtudes del nuevo ministro. Quiero hacer patente, de una manera muy expresiva, a todos los funcionarios que están presentes y a los que no lo están, m i agradecimiento por la cooperación leal y entusiasta que me han prestado y el espíritu de l a boriosidad de que han dado muestras en sus puestos. Quiero decirles también que el día que tomé posesión recibiéndole de manos de ese hombre tan inteligente y tan bueno- me refiero al Sr. Giralt- -creo que les dije que esperaba cumplir con m i deber, inspirado en el engrandecimiento de la Patria y ateniéndome para realizar m i programa a las disponibilidades económicas del país. U n a de las cosas que quiero hacer resaltar es el au. je que creo haber dado a este ministerio, en otras ocasiones y regímenes pasados más decaído e ignorado, y creo haber logrado dar a este ministerio el relieve que merece por su gran trascendencia e importancia en la defensa del país. S i m i nombre expresó algún recelo en loa primeros momentos, creo que habrá quedado desvanecido, pues a pesar de haber mantenido todos mis ideales y convencimientos, inspirados en un gran amor al pueblo que me v i o nacer, he puesto todo mí corazón en l a defensa de los intereses de España, y. nada más señores, terminó diciendo. S i además de haber cumplido con m i deber, he podido conquistar l a simpatía de todos vosotros, me considero satisfecho. E l ministro entrante, Sr. Iranzo, se expresó en los siguientes términos: M i s primeras palabras son para agradecer al Sr. Companys las muy amables que me ha dirigido, más debidas a l a amistad íntima y a la comunidad de sentimientos ideales que nos unen, que a un espíritu de justicia. Vengo a esta casa con muy poco bagaje, pero con muy buena voluntad y un gran espíritu de trabajo, dispuesto siempre a cumplir con m i deber. Los tres ministros republicanos que han pasado por este ministerio, muy especialmente aquel que v a a dejar este puesto, trazaron en este ministerio bien señaladas mués- tras de su labor, y m i trabajo quedará reducido a segair ese camino, en donde espero encontrarme con la, ¡colaboración X el Ns 1 1 E n Obras Públicas E l señor G u e r r a d e l R í o es r e c i b i d o c o n una ovación i m p o n e n t e L a t o m a d e p o sesión se aplazó hasta las dos y medía de la tarde Cerca de la una de l a tarde llegó al ministerio de Obras Públicas el nuevo ministro. Los empleados de dicho ministerio se habían congregado en los pasillos y escaleras, y en el zaguán del edificio, desbordando hacia l a calle. A l llegar el nuevo ministro fué recibido con una gran ovación y vítores. Luego los funcionarios siguieron tras él hasta l a Secretaría, donde nuevamente le ovacionaron. E l Sr. Guerra del Río preguntó si estaba D. Indalecio, contestándosele que el ministro dimisionario no había acudido aún. A poco llegó el subsecretario saliente, don Teodomiro Menéndez, y con este y con el d i putado radical Sr. Becerra, nuevo subsecretario, se encerró el Sr. Guerra del Río en su despacho, en espera del Sr. Prieto. Éste se encontraba en l a clínica del doctor Negrín, para una consulta con este señor. Como eran cerca de las dos de la tarde, y el ministro dimisionario no llegaba, dijo el Sr. Guerra del Río que como tenía gusto de que le diera posesión de la cartera el señor Prieto, aplazaba el acto hasta las cuatro de la tarde. U n a vez que se hubo retirado todo el personal, cerca de las dos y media llegó D Indalecio Prieto. Se avisó al domicilio del señor. i 1 TM rnmmm n i T m i m III M i l l l i l O T M M r o i l T I l I. í l i l l M I I l i l l l l M I H t Í Í T I Í i i l I T
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