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CRITICA Y NOTICIAS D E LIBROS Cuadro de la C o r t e de España en 1 7 2 2 p o r el duque de S a n Simón, c o n preliminar y notas de d o n V i c e n t e Castañeda. La c u m bre escalada de doña Julia M é l i d a El o t r o amor de doña M a r í a Sepúlveda. O t r o s l i b r o s grande escala, para que muchas de las relaciones y documentos que yacen empolvados en los archivos saliesen a luz, para proyectarla sobre infinidad de sucesos y acontecimientos que se hallan obscurecidos, y con notoria ventaja, desde luego, para l a verdad histórica. De la Colección Labor hemos recibido últimamente los interesantes volúmenes s i guientes, presentados con el esmero y cuidado que acredita a esta editorial Psicotecnia, de F r i t z Giesse; Doctrina social católica, por Alberto M A r t a j o y Máximo Cuervo; Introducción al Derecho civil, del profesor Paul Oertmann; Anormalidades mentales, de E r i c h Steern; Psicología del delincuente, por Paul P o l l i t z Lecciones de Didáctica, por G. Lombardo- Radice; Textos para la primera infancia, por Ch. Bühler y H H e t z e r El estudio de la Naturaleza en la escuela, por V Rasmussen. nueva novela publicada por J u l i a Mélida. E l título, desde luego, es simbólico y encarna el pensamiento capital del asunto. Pero no se trata de la cumbre social ni de la que satisface a la vanidad, el orgullo, ni siquiera de la que llamamos bienestar económico. S u significado es de orden espiritual, y la traducción positiva la del móvil de vida íntima logrado, el alcance del gozo íntimo por el amor radiante- y correspondido; es decir, lo que vale más y lo que en definitiva es la fuente de dichas, por encima de las contiendas y mezquindades de la lucha humana. Magda, la protagonista, ha lucido su gentileza y sus atractivos de rnujercita en, la otra cumbre, bajo los auspicios de la posición paterna. L a lección de la vida, por su fortuna, lección temprana y oportuna, le depara después del descenso el acceso a la otra altura del ideal, el hallazgo del verdadero amor. E l momento se define en un ascenso fatigoso, pero feliz, a lo alto de un monte; atalaya a l a que la encumbran unos brazos varoniles, de hombre fuerte y honrado, y el transporte de un cariño que promete l a consecuencia de honda raíz y las renunciaciones que anida la ventura del ser amado. L a línea cristalina de la acción corresponde a la pureza de la moraleja, y el estilo fácil, caudaloso, abundante en brillantes imágenes de pensamiento, presta a la narración vivo colorido y oportunos efectos plásticos. L a señora o señorita Mélida tiene grandes aptitudes para la novela, que mejoraría con alguna mayor soltura y menos preocupación en el diálogo; ha escrito anteriormente otras novelas, algunas premiadas en públicos certámenes, y promete dar frutos muv sabrosos y sazonados en el género. Añadiremos en su elogio que sigue la senda de la buena escuela y que en sus páginas resplandece un sentimiento de noble ideal y un sentido de ética rectilínea. Puede recomendarse la lectura, que seguramente irá aumentando los adeptos de esta escritora. A R C E -E n las relaciones de la conquista de Indias, en las reseñas bibliográficas, en fin, en la copiosa documentación que a esos anales se refiere, no se menciona para nada a Juan RúTz de A r c e Y sin embargo, este conquistador, oriundo de Extremadura, caballero de limpio linaje y de grandes arrestos, dedicó su vida entera, desde los dieciocho años, a l a empresa ultramarina, contriSERVICIOS E N INDIAS DE JUAN RUIZ DE buyendo con su bizarría, y también con su inteligencia y sagacidad, a pasear la bandera victoriosa de España por ú Perú, Nicaragua y Honduras. A h o r a dos ilustres investigadores, ambos correspondientes de la Academia de l a Historia, D A n t o n i o del Solar y D. José Rújula, reivindican la parte de gloria que corresponde a R u i z de A r c e y en una biografía interesante y amena nos instruyen de quién fué y de sus méritos y andanzas. Este trabajo merecerá, desde luego, el aprecio de los eruditos; pero, además, merece la atención y lectura de toda persona culta. E l interés se completa con un documento curiosísimo del biografiado, que casi milagrosamente se ha conservado íntegro y legible, salvo pequeñas manchas. E n ese autógrafo dedicado a sus hijos, Juan de A r c e puntualiza todas sus aventuras y viajes, con expresión simbólica, pero cabal, de cada terreno y de cada población indígena. Es por demás curioso y tiene, por supuesto, el valor que le presta l a autenticidad del testimonio. Los señores Solar y Rújula han proporcionado a l a bibliografía de l a Conquista de América un elemento preciado, que es un verdadero hallazgo. E L OTRO A M O R novela, por María Sepúlv e d a -E l último libro de la autora de Malen y Revelación es un nuevo alarde del exquisito gusto que palpita en las novelas de esta cultísima escritora, que sabe conservar la originalidad para sus creaciones al través de sus múltiples lecturas de obras inglesas, francesas y españolas. Nuevamente se muestra maestra del diálogo fácil y substancioso como exacta expresión de la psicología de los personajes, fiel observadora de las costumbres que describe y feliz intérprete de lo cuadros que acompañan al desarrollo de la acción. Escenas de l a vida real en un. ambiente de nobles anhelos juveniles, en contraste con exigencias, acaso egoísmos, de la senectud, refleja El otro amor, y en vías sus páginas campea una pureza de estilo y una moral cristiana que harían recomendables la nueva producción de la ilustre escritora, si otros muchos libros, algunos de ellos galardoneados en honrosas lides literarias, no hubiesen hecho ya de María Sepúlveda uno de los máximos valores de la novela española contemporánea. -C. LA CUMBRE ESCALADA. -Así se titula la DON VICENTE CASTAÑEDA. (FOTO PORTILLO) 1722, por. el duque de San Simón, con preliminar y notas de D Vicente Castañeda. -L a brevísima estancia en M a d r i d del duque de San Simón, cuando vino a negociar el matrimonio (que no se llegó a efectuar) de Luis X V con la infanta A n a María, d i o motivo al famoso historiador francés para ejercitar sus extraordinarias dotes de observador y de asombrosa retentiva, retratando a los personajes de la Corte- -con los Reyes a la cabeza- así como los usos y las costumbres palatinas. Fruto de esas observaciones, ampliadas indudablemente con los juicios del médico de Felipe V míster Híggins, que por encargo del Soberano asistió al embajador en Lerma las seis semanas que hubo de permanecer en la población castellana para pasar la cuarentena de unas viruelas locas, es este Cuadro de la Corte de España, en el que documentadamente y con prolija minuciosidad va retratando a los diferentes personajes, sin desdeñar lo concerniente a linajes y jerarquías, salpicando el relato con acertados juicios y curiosas anécdotas, que hacen aún más interesante su amena lectura. Sobriamente anotada, ya que la fidelidad de la traducción castellana, así como el conocimiento de la época, no han menester de enfadosas compulsas, y precedida de un breve estudio preliminar, el docto secretario de la Academia de la Historia, D Vicente Castañeda, ha prestado un excelente servicio a los aficionados a este género de investigaciones con la publicación de esta obra, que, como fuente histórica, posee un valor i n apreciable. Más amantes los franceses que nosotros a estos trabajos, que tanto ayudan a aclarar con sus detalles íntimos, y de índole privada muchas veces, sucesos de mayor importancia, es muy de elogiar este intento del señor Castañeda, y seria de desear que tal labor de divulgación fuese acometida en más CUADRO DE L A CORTE DE ESPAÑA EN DOÑA M A R Í A S E P Ú L V E D A (FOTO K A U L A K)