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A fJ C. 1 H E V E S 2 D E N O V I E M B R E D E 1 9 3 3 EDICIÓN D E ANDALUCÍA. P A G i? como ¡e numerosos asuntos planteados por las Cámaras, y que serán objeto de diferentes gestiones. LA SITUACIÓN GENERAL DEL GODED El señor Guerra del Río llega a Las Palmas L a s Palmas 2, 1 madrugad E n el vapor correo Villa de Madrid llegó el ministro de Obras Públicas, Sr. Guerra del Río. Fué recibido én el muelle por el gobernador civil, autoridades, representación del Ayuntamiento y del Cabildo insular y comisiones de los pueblos del partido radical y numeroso público. Se dirigió al Gobierno c i v i l donde se celebró una recepción popular. Inmenso gentío se: estacionó frente al Gobierno y el Sr. Guerra del Río, desde el balcón del mismo, habló agradeciendo el recibimiento que se le había tributado. Fué ovacionado con entusiasmo. P o r l a noche se celebró Asamblea del partido radical, presidiendo el ministro, para acordar l a actitud definitiva en las elecciones. Ante l a condición pactada entre los federales y socialistas, Guerra del Río se entrevistará separadamente con Franchy y Mesa, que es el jefe de los agrarios, con objeto de tratar de asuntos electorales. Existe expectación. -MENCHETA. H a sido levantada la clausura de varias Sociedades obreras Cádiz r, 2 arde. H a sido autorizada l a apertura de las Sociedades obreras de L a Línea, Olvera y Algeciras. LA INVASIÓN D E FINCAS RUSTICAS La propiedad en los campos Huelva 1, 4 tarde. E n Cortegana ha sido detenido Macario Florido Santos, el cual fué sorprendido en el sitio conocido por Cuesta de l a Alameda, conduciendo dos sacos de castañas, robadas en una finca llamada Solavieja, de la propiedad de D Joaquín Azaña. Por hurto de bellotas en l a finca conocida por Solete, del término de Aroche, ha sido detenida Paula Gómez Romero. Dicha finca la lleva en arriendo un vecino llamado Manuel Castilla Faria s. N ANOCHE SE COMETIERON OTROS DOS IMPORTANTES ROBOS E N MADRID Dinero, valores y alhajas que importan más de doce mil pesetas Madrid 2, 2 madrugada. Andrés Campos Salazar, que vive en Caracas, 9, denuncia que violentando l a puerta de su domicilio le han sido robadas dos cajas de hierro que contenían 0 0 0 pesetas en dinero y alhajas por valor de 6.500. Las cajas abiertas y vacías han sido encontradas abandonadas en la Cuesta de l a Vega. También denuncia doña E l v i r a Toscano Hercrlia que violentando la puerta de su domicilio, sito en María Fallas, 4, le fué robada una caja de hierro con 1751 pesetas en metálico y valores por cinco mil. Cuando el otro día, como otros tantos periódicos, recogíamos las manifestaciones del actual ministro de la Guerra, acerca de la situación del general Goded, comprendimos la confusión en que se encontraba el señor Iranzo al juzgar el caso de este general, como el de otros tantos funcionarios del Estado a quienes pudiera haber alcanzado alguna medida arbitraria del Gobierno del señor Azaña. Estos funcionarios depuestos de su empleo, otros separados de sus cargos por jubilación forzosa, lo habían sido en virtud de una disposición o de unas atribuciones de apariencia legal. N o es éste el caso del general Goded, por lo cual l a arbitrariedad y la injusticia se hacen mucho más manifiesta. Ninguna relación de amistad o de coinciden, cia política nos une con el joven e ilustre soldado que tuvo a gala siempre v i v i r alejado de cuanto le apartara del cumplimiento estricto de sus altos deberes militares, actitud que mantuvo con tal tesón que adquirió a veces la forma de rebeldía para los hombres públicos que buscaron en él especiales adhesiones a una obra que es hora ya de juzgar para desenmascararla y reducirla a sus verdaderos términos. E s el deseo de sacar a la luz para encontrarle remedio, es un caso de verdadero arbitrio m i nisterial lo que nos lleva a traer a estas páginas el nombre del más genuino colaborador del general Sanjurjo en Marruecos e inspirador de su gloriosa obra. E l destino actual en Canarias del ex jefe del Estado Mayor Central general Goded, supone una infracción de todas las leyes y reglamentos militares y principalmente del Código de Justicia M i l i t a r N o sabemos en qué disposición hubo de fundarse el Sr. Azaña para trasladar en una hora (apremiante en fuerza de Guardia civil y de Policía que apenas permitiéronle estrechar en sus brazos a su octogenario padre) de su residencia en M a drid, donde, por virtud de la ley había de quedar en calidad de disponible al cesar en el cargo, a las Islas Canarias, sin haberlo solicitado el interesado. L o que podemos afirmar e s que no existe ninguna disposición que autorice al ministro c 1 g la Guerra, aunque sea jefe de un Gobierno, para cambiar de residencia, no de destino, a un militar sin previa petición de éste. A l menos ninguna de las leyes sobre destinos- -y no hay que decir que la última dictada por el propio Sr. Azaña- -concede esta peligrosa y omnímoda facultad al ministro de la Guerra. E l ministro puede únicamente designar para cualquier mando o destino en regimientos y unidades cuando el servicio así lo exija, a los generales, jefes, oficiales, y demás personal del Ejército, sin previa conformidad y petición. L o que no está facultado es para cambiarles simplemente de residencia sin asignarles ninguna comisión o destino en las filas del Ejército, porque precísamete la situación militar de disponible permite l a elección v el cambio de residencia a voluntad de los interesados. Está clara l a infracción cometida con éste y otros militares, que como el general Goded, se hallan sufriendo esa nueva pena militar de destierro, sin que se les haya aplicado siquiera una ley de excepción que en principio la autorizase. Pero resalta aún más el arbitrio ministerial, el hecho de hallarse procesado el general Goded por causa a punto de ser sobreseída. y a disposición de un juez v de un defensor, y sabido es lo que el Código Militar establece sobre este particular. Ñi siquiera fué la ley de Defensa de la República la que le obligó a abandonar la Península a este general, sino una simple orden de Guerra que obra en las páginas del periódico oficial de los militares. Nada queremos exponer sobre las causas que hubieran motivado esta situación al general Goded, porque de haber sido de orden militar o poltico, hoy tendría conocimiento de ellas un juez, y este ilustre soldado, como tantos otros, se hallaría en un penal o separado del Ejército. N o se trata, pues, de un caso que requiera l a apertura de un expediente sino de clara infracción legal que los dos ministros de l a Guerra que se han sucedido en el espacio de un mes estaban obligados a remediar, porque el dejarla en pie, es tanto como confirmar dicha injusticia y arbitrariedad. ABC EN BARCELONA Lea usted BLANCO V T r a s p a s o de s e r v i c i o s U n teniente de S e g u r i d a d p r o v o c a d o p o r un g r u p o de escamots evita c o n c o r d u r a un i n c i dente Barcelona r, 12 noche. (Crónica telefónica de nuestro redactor. Que los directores del partido de Esquerra o los miembros del Gobierno autónomo procuren tranquilizar al único fin de eliminar dificultades a los funcionarios públicos que pasan a depender de la Generalidad, es cosa distinta por su parte. Pero que los representantes del G o bierno de la República den a la ligera l a misma seguridad, supone, por lo menos, i n genuidad, que en los gobernantes no admite fácil disculpa. Anoche mismo, es decir, en plena euforia catalanista, se produjo un hecho que nos parece demasiado grave para dejarlo silenciado. Se hallaba de servicio el teniente de Seguridad señor Requena con dos parejas y un corneta en la puerta del Ángel, y cuando apareció por la Vía Layetana. el automóvil en que iba rodeado de jóvenes entusiastas el señor Maciá, un individuo conminó a l teniente para que saludara. L o hizo así el señor Requena, sin darse cuenta del motivo, pero reaccionando después dijo al individuo en cuestión en tono vivo que quién era él para indicarle el cumplimiento de su deber. Mientras dialogaban se acercó un individuo alto y grueso, rodeado de unos veinticinco escamots y todos ellos con l a mano en el bolsillo de la americana, con el ademán de llevar empuñada l a pistola, y, coreado por sus acompañantes, comenzó a vociferar, diciendo íjue y a l e s conocían a todos, que eran unos hijos del Hospicio y que ya no tardarían mucho en ver lo que les pasaba, alejándose después mientras daban vivas a los escamots y mueras a la Policía y otras instituciones. El teniente, ante el temor de promover un tiroteo, que hubiera causado de seguro víctimas inocentes, se esforzó por contener a los guardias, y ha dado parte por escrito a sus superiores, aunque, naturalmente, nadie supone que l a información que se abra conduzca a consecuencias prácticas, a pesar de que el promotor del incidente es, según se dice, persona conocida. Entre los elementos de l a Policía y los individuos del Cuerpo de Seguridad el asunto ha sido hoy objeto de apasionados comentarios. N o hay en todo esto, bien salta a la v ista, animosidad contra la fuerza pública, porque en alguna ocasión haya extremado el rigor, pues no se habrá olvidado que los elementos de l a Generalidad- -sin tener la autoridad todavía- -han organizado sus escamots, dispuestos a emplear los más rigurosos procedimientos para lograr sus fines, como se demostró en el caso lc los jóvenes de l a F. A I. que motivó el procesamiento de los Sres. Barita y Pérez Farras. L a animosidad va contra el espíritu español que aún representan esos Cuerpos, cuyos individuos bien pueden ver, mejor que nadie, la realidad de la triste situación presente, aunque resulte eufórica para los separatistas y para algunos gobernantes españoles, optimistío i n genuos, -PEDRO P U J O L
 // Cambio Nodo4-Sevilla