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de producto, conio l a tasa sobre la cifra de negocios. Esto por un lado, que por el otro la generalidad del deber fiscal sale muy malparada del número creciente de exoneracioE l precompte nes y degravaciones. Y a esto hay que agregar el fraude: de 25- 000 millones de i U n a de las modalidades fiscales más grarentas mobiliarias anuales sólo han tributa es q e contenía el proyecto de saneamienu do en el impuesto sobre l a renta global o presupuestario en que encontró su muer 13.000, lo que significa una pérdida presude el Gobierno Daladier era la del denomipuestaria de más de 1.000 millones de nado precompte. E l proyecto naufragó al francos. discutirse l a tasa propuesta sobre los suel ¿Cómo corregir tal delito? L o s medios éelos públicos y privados. Pero antes había propuestos son múltiples. Uno, el carnet de ¡aprobado 2 a Cámara el establecimiento del cupones; otro, el endoso nominativo y obliípvecompte. Así, pues, nos parece oportuno gatorio de los títulos; otro, la violación del decir dos palabras acerca de su alcance. secreto bancario en cuentas y depósitos; Porque puede ser transplantado algún día a otro, el bordereau, que fiscaliza a los ban ¿España. queros más que a los contribuyentes, al reComo es sabido, en Francia rige el i m vés que el carnet. Más o menos, todos se ipuesto sobre la renta, obra, en parte prinhan intentado. Alguno, el carnet, duró un cipal, de la iniciativa y la terquedad de bienio, siendo los radicales- socialistas quiejM. Caillaux. E l sistema adoptado es casi nes lo suprimieron para favorecer- -s e ana. copia del tricorne tax inglés. P o r tanto, dijo- -el crédito público L o s socialistas existen impuestos cedularios que recaen sopreferirían que todos los títulos fuesen nojbre las distintas especies de renta, y el i m- minativos. Menos fraude así, sin duda; pero puesto sobre el reveni general, que grava también menos agilidad bursátil, y eso es 2 a renta global de cada contribuyente. E l anemia fiñanaciera. precompte tiende a corregir el enorme frauE l proyecto Daladier estatuía el prede fiscal de que es objeto este último. P o r compte del 15 por 100 sobre todos los cueso interesa en España, pues desde 1932 pones y dividendos, excepto los de l a Deuinuestra Hacienda percibe un impuesto soda pública. Sumando este descuento proleré la renta que grava el conjunto de las visional al impuesto cedulario definitivo- -16 percibidas por cada españolea partir de cien por 100- la renta mobiliaria se vería mermil pesetas anuales. Impuesto, por lierto, mada en. un 31 por 100, sin contar con el que, en yuxtaposición a una tributación soimpuesto social, o sea lo que llamamos tariibre el producto, determina en muchos cafa tercera de Utilidades en España. Total, sos, seguramente, duplicidad indebida de saun 50 por 100 de carga, según uno de los crificio. diputados opuestos a la reforma. (Monsieur E l fraude fiscal es enorme en Francia. Pietri había patrocinado el precompte del ¡Fe ha dicho qae los impuestos exagerados 10 por 100 únicamente; pero lo aplicaba se devoran a. si mismos, aniquilando la base a la Deuda pública. E n el acto del desimponible. E l l o es evidente, menos cuando cuento se entregarían al contribuyente bolos contribuyentes logran evadirlos, no por nos fiscales reembolsables en el plazo de el procedimiento más cómodo y normal de seis, meses, si estuviese- exento del impuesrepercutirlos contra terceras personas, sino tc global o le afectase en menor proportpor el menos correcto de la ocultación, E n ción. Monsieur Bonevay objetó, y con pers jtonces el impuesto no devora nada, por la picacia, que esto equivale a poner en marj a- azón sencilla de que 110 se paga. E l l o sucha un empréstito permanente, forzado y cede en Francia en grado alarmante res oculto de 3.000 millones de francos. Exacto. jpecto del impuesto general sobre l a renY cabe agregar que, a costa de contribuíta. L a ocultación afecta principalmente a ias rentas de valores mobiliarios. E l i m- yentes medios y modestos, pues los otros no tendrían que reintegrarse nunca del vapuesto cedulario, o sea el que grava cupolor de los bonos. E l precompte resulta así nes y dividendos, es satisfecho religiosaun instrumento preventivo, hermano gememente, porque se hace efectivo por retenlo del sistema indiciario. E s una hijuela del ción en la fuente o sea mediante descuenestado de prevención y alarma en que el to que el pagador de tales cupones o diviFisco viye en Francia. Pero seguramente dendos efectúa al tiempo de abonarlos. Pero provocaría otra alarma mucho más grave: ¡el que los cobra, sobre todo si se trata de la evasión de capitales sería su signo, v no títulos al portador, los escamotea más adese ha hecho esperar muchas horas. P o r lante, cuando formula la declaración de toque cuando un país exagera la fiscalidad, ldas sus rentas que sirve de base para el sus circundantes más benignos actúan como impuesto general. U n a de las formas clásicas utilizada para polo magnético de atracción para el dinero y los valores. prevenir esta evasión es la de gravar los signos externos e indiciarios de riqueza. L a Nos parece que la técnica fiscal está a ¡República española ha adoptado ese procepunto de virar en redondo. L a capacidad dimiento, tan sencillo como poco técnico, de pago de los contribuyentes se halla agotada o punto menos. L a s Haciendas procuy expuesto a grandes injusticias. E n F r a n ran extremar las economías. E n estos tiemcia rige asimismo, y sirven de signos el pos las hemos visto practicar con carácter alquiler de casa, el número de criados, los general en un capítulo siempre gravoso: carruajes de luio, etc. Muchas veces, sin Deuda pública. Francia, en 1932; Inglateembargo, estos factores no dan idea exacta rra, en 1932 y 1933; Italia, en breve; Norde la renta. H a y gentes adineradas nuc v i teamérica, estos días, procede a conversio; ven sórdidamente, y gentes espléndidas que nes audacísimas, tanto por la inestabilidad gastan más de lo que pueden. P a r a que los monetaria como por los bajos tipos de i n ¡signos externos fuesen base fiscal justa- seterés en la americana, el Liberty Loan iría menester que todos los hombres gasta 4 f- i por 100 es substituido por Bonos 3 y jsen con igual ritmo: i tal igualdad es un medio por 100 a doce años. Pero también mito, sin duda! secará este manantial. Otro, la depreciación U n ex ministro de Hacienda, M Pietri, monetaria- -poderoso resorte de deflación defendió recientemente el precompte o despresupuestaria siempre- viene siendo obcuento, para evitar la evasión de las rentas jeto de uso y abuso mundial. ¿Qué recurso snobiliarias en el impuesto global. L o hizo manejable queda? ¿Qué horizonte existe? en una conferencia que le oímos en el teaSólo uno: levantar las bases fiscales, fortro Ambassadeurs, y que luego publicó con jar nuevas plus valías. Pero esto requiere i notas bajo el sugestivo título de justke et como primera providencia una fuerte de i11 JHstice fiscale. E l autor del libro se lapravación tributaria. L a K cvue des Vivanis límenla de que poco a poco se haya ido bodedica un número especial de octubre a! i n jrrando el principio de la tributación persosondable problema presupuestario francés. líial a que respondía la reforma Caillaux. U n técnico avisado, M Georges M e r pa Hoy, en efecto, el grueso de la recaudación trocina l a reducción de impuestos, según ifcotr. esponde en Francia a pesados tributos TEMAS ECONÓMICOS E r la frase de Caillaux: L a era de las 0 as valías sólo reaparece cuando se operan degravaciones E l impuesto mobiliario era en Francia, antes de la guerra, del 4 por 100; es hoy del 16 por 100 (sin contar el precompte, aún inédito) Resultado: 125 ó 150.000 millones tesaurizados; es decir, i m productivos para la Economía y el Fisco, S i se volviese al 4 por 100 cesaría esa tesaurización. Triplicada o cuadruplicada 3 a base, con menor impuesto se recaudarían mayores sumas. Y el impuesto no se devoraría entonces a sí mismo, n i devoraría al contribuyente, n i estrangularía l a capitalización. Es para considerar, ciertamente, esta perspectiva. MÁXIMO EL V A N D A L I S M O D E LAS DEMOCRACIAS Un fascista austríaco ha disparado sobre el canciller, señor Dollfuss. Invitados a pronunciarse en pro o: en contra de la intervención de los escritores en l a política, la mayoría de éstos ha tenido para esa función un gesto de desdén o- un comentario despectivo. L o que más desconfianza produce de la democracia es el régimen parlamentario, palenque de retóricos, avispero de pasiones y reducto de intereses. Algunos literatos de elevada jerarquía, como Paul Valery y H e n r i Bordeaux, desafines en filosofía y de gustos estéticos distintos, coinciden, sin embargo, en la acerbidad implacable de sus juicios, apenas disimulada por la moderación de la. palabra. Ese menosprecio del arte de gobernar, tal como se viene practicando desde la Revolución francesa acá, no se limita al país vecino. E n E s paña no pocos pensadores y artistas de loa más eximios, D Miguel de Unamuno y don José Ortega y Gasset, por citar los de autoridad unánimemente reconocida, están ya casi al margen de la política, y no precisamente por decaimiento de su patriotismo, sino por asco del ambiente parlamentario, más propicio al éxito de las inteligencias adocenadas que respetuoso de la auténtica superioridad mental. Los talentos originales y los caracteres íntegros no encuentran ocasión de manifestarse en la vida pública. Se les aisla hasta que enmudecen, y en algunos países como el nuestro, que carecen del sentido de las categorías, se les mortifica con sátiras del cuño más plebeyo y ramplón. P o r mucho trabajo que nos cueste hacer esa concesión a la realidad, hay que reconocer que la inteligencia es, en la política, una intrusa, a la que se tolera, a condición de que se abstenga de toda actividad. Y como los Gobiernos. se nutren de los Parlamentos, véase por dónde la historia de un país acaba por ser la obra exclusiva de sus espíritus menos interesantes; abogados inquietos y ambiciosos, obreros que, al perder las callosidades de las manos, las han conservado en la conciencia; periodistas de modesto relieve, que hacen de comparsas de los figurones, y hombres de negocios que adoptan una etiqueta partidista para defender lo suyo. E s el. fruto de la democracia, sistema de selección tan equitativo que autoriza a cien palurdos para recusar a un hombre de talento y a la chusma para cohonestar sus furores con una bandera revolucionaria. E n Francia, país menos paciente que el nuestro y de una dignidad más vidriosa, el parlamentarismo y demás monsergas democráticas empiezan a i r r i tar incluso a las gentes más circunspectas y reportadas. N o hay sino examinar ia en cuesta abierta por el semanario Candide. Aquí, ese estado de espíritu francamente hostil a la democracia y sus métodos empieza a reclutar partidarios en la clase mi dia, -que es la que ha dirigido siempre las
 // Cambio Nodo4-Sevilla