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A B C M I É R C O L E S 8 D E N O V I E M B R E D E 1933. EDICIÓN D E ANDALUCÍA. P A G 1? EL GOBIERNO ACUER- I DA PROHIBIR LA PROPAGANDA ELECTORAL POR M E D I O D E AVION E S Y D E L A RADIO L a orden acerca de la propaganda aérea M a d r i d E n el Consejillo de ayer fué aprobada l a siguiente- orden de la Presidencia del Consejo, que hoy aparecerá en la Gaceta: Excelentísimo señor: Obligado el Gobierno a mantener y hacer respetar por todos l a neutralidad más completa de los servicios públicos ante las contiendas políticas y en corroboración de disposiciones anteriores sobre l a utilización de los aeródromos, aviones, etc. etc. en observancia y de acuerdo con el Consejo de ministros, ha tenido a bien disponer: Primero. A partir de l a fecha de esta orden, y a tenor de las facultades concedidas al Gobierno por el Real decreto y Reglamento de 25 de noviembre de 1919, queda prohibida l a utilización de los aeródromos y servicios de Aviación a toda clase de aparatos de vuelo que se dediquen a l a propaganda electoral o comercial. Asimismo, y desde igual fecha, queda prohibido a los aviadores civiles volar sobre poblaciones, núcleos urbanos o aglomeraciones transitorias de público. Segundo. E s t a prohibición se mantendrá en vigor hasta que haya terminado el período electoral, quedando caducados todos los permisos o autorizaciones de vuelo que a aquellos fines especiales se hubiesen concedido por las autoridades gubernativas antes de l a publicación de esta orden. Tercero. A los infractores de la presente disposición se les aplicarán las sanciones a que se refieren los artículos 41 y 42 del c i tado decreto y las demás disposiciones de Policía que, en su caso, procedan, quedando los aparatos retenidos, entre tanto se sustancia el procedimiento pertinente. Se encarga a todas las autoridades l a v i gilancia y cumplimiento de esta orden, debiendo avisar al señor ministro de l a Gobernación por el medio más rápido de cualquier inobservancia! y siendo asimismo de l a d i recta responsabilidad de aquéllas l a retención de cualquier aparato civil que aten ice en su jurisdicción, hasta tanto se reciba orden concreta del señor ministro. L a orden prohibiendo Ja propaganda electoral por medio de la radio excepto los actos públicos L a orden de la Presidencia del Consejo que establece normas para l a radiodifusión, en lo que se refiere a l a propaganda electoral, dice así: Excelentísimo señor: Con objeto de evitar que los modernos medios de propaganda, especialmente los de radiodifusión, sean utilizados abusivamente, con molestias notorias para los radioyentes españoles de distintos sectores políticos, y asimismo para evitar que las Emisoras de radio se conviertan en focos de propaganda, sin el debido control señalado en las leyes, esta Presidencia, de acuerdo con el Consejo de ministros, -ha tenido a bien disponer: Primero. Mientras dure el período electoral en curso, no será permitida por las autoridades gubernativas locales ninguna emisión por radio que tenga como finalidad una propaganda política. Muchas veces tuve que salir, desde el advenimiento de la República, en defensa, del honor y del buen nombre de D A l f o n so X I I I escarnecido por las jaurías del odio e injuriado y calumniado incluso pop monárquicos, de los que llevaban su idea al flor de labios, que acusaban al Rey para justificar de algún modo l a apostasía. L o que yo no esperaba es que La Nación, Enérgica protesta del señor G i l periódico de solvencia moral y españolísimo, que siempre alardeó de monárquico y que Robles me brindó hospitalidad en sus páginas para defender a D Alfonso X I I I saliera la otra ¡E l Sr. G i l Robles nos ruega l a publicanoche atacando duramente su argumento en ¡ción de l a siguiente nota: E l acuerdo del Consejo de ministros que que el 14 de abril no debió ocurrir lo que ocurrió, que D Alfonso debió oponerse al conozco sólo por la escueta referencia de los triunfadores, añadiendo que aquellas cul- la nota oficiosa, constituye un atropello i n pas del ex Rey y de sus consejeros, España, calieable a la libertad de propaganda y aculas pag. 0 inmediatamente, muy caras. Pero, sa una falta intolerable de seriedad por parte en fin- -termina- ¡la democracia se salvó! del Gobierno. ¡A h! ¿Pero ahora La Nación tiene t a m Hace varios días solicité personalmente bién que formular alguna acusación contra del ministro de l a Gobernación que se me D. Alfonso X I I I? N o se dice, sin embargo, autorizase l a propaganda electoral por avión. qué clase de culpas son las del ex Rey las E l Sr. Rico Avello, cuya rectitud e impardel ex Monarca las del que fué Rey de, cialidad soy el primero en proclamar, me España. ¿Serán las derivadas de su gesto autorizó para hacer esa propaganda, sin más caballeresco y de patriota, saliendo de E s que dos limitaciones: que las hojas que se paña dignamente, respetando una manifeslanzasen fuesen previamente presentadas a tación de, la voluntad nacional, más o menos! la autoridad, según previene l a ley de I m ficticia? ¿Será acaso las contraídas al no prenta, y que se observasen las reglas geresponder al populacho sublevado con el fuenerales sobre navegación aérea. go de la metralla? Porque en aquellos insDe acuerdo con esta autorización, y nado tantes no podía hacer más que lo uno o lo de l a seriedad del Gobierno, que ya había otro. Y su corazón de español y de Rey, deliberado sobre este asunto, Acción Popuhizo lo más patriótico, no para salvar el lar contrató varios aviones, que durante mito de la democracia, sino para evitar que cerca de una semana han actuado con pleEspaña cayera en l a ignominia de una lucha na normalidad, sujetándose estrictamente a fratricida. las normas legales, sin producir el más l i Todo esto lo reconoció La Nación eii gero incidente. aquellos instantes que siguieron al triste 14 Pero sucedió lo que era de esperar, dado de abril. L o que pasa en l a actualidad es) el concepto que de la libertad tienen nuestras que, convertida en propagandista máximai izquierdas. Desesperadas porque no podían, de las ideas fascistas, le estorba un poco el no sabían competir con nuestra propaganda, lastre de un abolengo monárquico, ya que se han apresurado a cortar por l o sano, suel fascismo no considera tampoco fundaprimiéndola, que es lo más cómodo. mental la forma de Gobierno. Y natural- Lo mismo van a hacer con la radio, memente, como en teoría no es posible llamar- i diante l a reglamentación que anuncia l a se monárquico y fascista al mismo tiempo, nota oficiosa, que será el medio hipócrita no queda otro remedio que destruir el grado de impedir que se use para l a propaganda de las calorías monárquicas anunciando que derechista. aunque som- os monárquicos reconocemos que E s curioso advertir que durante estos dos no hay nada urgente y apremiante que reaños últimos, la radio fué monopolizada por solver en este sentido, porque a lo político los Gobiernos izquierdistas para su propase antepone la Patria, la necesidad de salvar, ganda descarada. H a bastado ahora que ema España piecen a utilizarla con intensidad las dereDe acuerdo en que no es apremiante el chas para que se apresure e l Gobierno a planteamiento de esa cuestión; pero en dispensar en la reglamentación. crepancia absoluta al creer que se puede ¡Qué maniobra tan absurda! ¿A quién salvar a España sin injertar en su tronco l a pretenden engañar con estos procedimiensabia de su Monarquía tradicional y repretos? sentativa. P o r lo demás, si se mira el fondo de la Es lástima que La Nación, para decir cua cuestiórij lo ocurrido me satisface, porque tro verdades a D Miguel Maura, haya teacusa un miedo insuperable a las derechas, nido que atacar al mismo tiempo a D A l que casi constituyen l a eximiente de responfonso X I I I apareciendo con una conducta sabilidad. Por eso, sin dejar de formular veleidosa y tibia. P a r a mí, ha incurrido en ante la opinión mi más enérgica protesta un pecado contra la justicia y contra el respor este atropello a l a libertad de propaganpeto que se debe a quien, en realidad, está da, perpetrado en pleno período electoral, purgando en el destierro las culpas de todos me limito por hoy a decir a) Gobierno que los españoles. Pero, sobre todo, ha caído en no crea que con esto va a cortar nuestra un pecado de inoportunidad, afeado por l a propaganda; disponemos de otros medios repetición del monosílabo ex que un pemás que suficientes para que a toda España riódico que se llame monárquico tiene la llegue reiteradamente antes de las eleccioobligación moral de desconocerle. -JULIAS nes la voz de las derechas españolas. Segundo. D e manera expresa quedan prohibidos toda clase de anuncios de candidaturas, de campañas electorales, de manifiestos políticos y de discursos de igual índole pronunciados ante el micrófono en los estudios de las Emisoras o en gabinetes particulares. Se exceptúan de esta, prohibición aquellos discursos que se pronuncien en actos públicos debidamente autorizados; la radiodifusión de tales discursos podrá ser permitida por las autoridades locales, previa solicitud en cada caso. Tercero. Las autoridades gubernativas se ocuparán, en relación con las Emisoras existentes en cada localidad y ante emisiones eventuales, que se anuncien en su jurisdicción, de cumplir y hacer cumplir con todo rigor l a presente orden, poniéndose en relación, en caso de duda, con el señor ministro de la Gobernación. VELEIDADES Y ZAS TIBIE- El notable escritor D. Julián Cortés Ca vanillas nos ruega la publicación de las si guiantes líneas, que insertamos con mucho gusto: y a q u e l l a s culpas d e l ex R e y y sus c o n s e jeros, E s p a ñ a l a s p a g S inmediatamente, m u y c a r a s L a Nación
 // Cambio Nodo4-Sevilla