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A B C. J U E V E S 9 D E N O V I E M B R E D E 1933. EDICIÓN D E ANDALUCÍA. P A G 16, provistos de prueba y fundamento que los supuestos autores no han podido ser condenados por ellos, aunque por ellos se les tuviera en prisión durante dos años. l l e de l a F l o r J e s u í t a s de A r e n e r o s C a r m e l i t a s de l a p l a z a da E s p a ñ a V a llecas, de I s a b e l l a C a t ó l i c a C o l e g i o de M a r a v i l l a s i g l e s i a de l o s A n g e l e s (de B e H a s v i s í a s) S a l e s i a n o s de C u a t r o C a minos, Mercedarias, Sagrado Corazón de C h a m a r t í n y S a g r a d o s C o r a z o n e s de M a r t í n de l o s l l o r o s U ñ a r n o s a esta r e l a c i ó n las tíos o tres i g l e s i a s q u e sin llegar a. incendiarlas fueron saqueadas y d e s t r u i d a s p o r las t u r b a s de m a l hechores. L a salvaje jornada tuvo terribles ieper cusiones en provincias. E l furor incendiario trazó por cierto en el perímetro peninsular un triángulo maldito, el símbolo que acompaña a la República como su sombra désele su nacimientoi y acaso antes: Madrid, V a lencia, Andalucía. E n la región valenciana fueron quemadas diecisiete iglesias y destrozadas y s a q u e a d a s v e i n t i s é i s V a l e n c i a p e r d i ó e l c o n v e n t o de C a r m e l i t a s C o l e g i o de S a l e s i a n o s c o n v e n t o da las m o n j a s C a r m e l i t a s de S a n José y l a i g l e s i a p a r r o q u i a l de C a r l e t y A l i c a n te, l o s c o n v e n t o s de S a l e s i a n o s F r a n ciscanos, Capuchinos y O b l a t a s C o l e g i o de las H e r m a n a s C a r m e l i t a s C o l e g i o de J e s u í t a s de B e n a l ú a p a r r o q u i a de E l d a e r m i t a de C a ñ a d a E s cuelas S a í e s i a n a s de C a m p e l l o p a r r o q u i a de B e n a l ú a C o l e g i o de j e s ú s y, María y el Palacio Episcopal. Andalucía, tan castigada durante los dos años y medio de régimen republicano, noá señaló ya en aquella fecha la dolorosa ¡jrefe, renda de que se le hacía objeto, al correr del bienio funesto, y en sus bellas y r ¡entes ciudades fueron incendiadas veinticinco iglesias y conventos y asaltados y destrozados cuarenta y siete templos, en su mayoría de gran valor histórico y artístico. Málaga, preferida entre las ciudades andaluzas para esta terrible prueba, fué teatro de las más horrorosas profanaciones, l i d sólo del sentimiento religioso, sino de ia cultura y de la civilización. Allí l a furia selvática de las turbas alcanzó refinamientos de perversidad tal, que no hay un solo malagueño que no arda de indignación al a c o r dar la vergonzosa jornada. F u e r o n i n c e n d i a d a s l a s diecinueve; i g l e s i a s s i g u i e n t e s p a r r o q u i a s de S a n to D o m i n g o d e l C a r m e n S a n P a b l o y, l a M e r c e d y S a n F e l i p e c o l e g i o s de ¡l a A s u n c i ó n S a n J o s é de l a M o n t a ñ a Agustinos, Hermanos Maristas, conv e n t o de m o n j a s C a r m e l i t a s religiosas! del Ángel, Mercedarias, Hermanitas; de l a C r u z c o r r e c c i o n a l d e l N i ñ o J e s ú s r e s i d e n c i a s de J e s u í t a s i g l e s i a de G a m a r i l l o i g l e s i a de A u r o r a María i g l e s i a de S a n P e d r o y e l P a l a c i o E p i s copal. E n S e v i l l a a r d i e r o n t r e s C a p i l l a de S a n José (declarado m o n u m e n t o n a c i o n a l) c o l e g i o- d e l o s J e s u í t a s de V i llasís e i g l e s i a de l o s C a r m e l i t a s d e l B u e n Suceso. L a s turbas saquearon o t r o s tres t e m p l o s E n C ó r d o b a fué d e s t r u i d o p o r las l l a m a s e l c o n v e n t o de C a r m e l i t a s de S a n C a y e t a n o E n C á d i z e l c o n v e n t o de S a n t o D o m i n g o y e n S a n l ú c a r de B a r r a m e d a e l c o n v e n t o de C a p u c h i n o s E n estas p o b l a c i o n e s a s a l t a r o n y dest r o z a r o n las t u r b a s o c h o t e m p l o s e n J e r e z de l a F r o n t e r a siete, y c i n c o e n Algeciras. dia civil- -en A B C nunca supieron cuántas n i qué órdenes tenían, que jamás se trató de averiguar por qué motivo estaban- Estas fuerzas, que debieron de extremar su prudencia, puesto que llegaron a rociarse de gasolina y a incendiarse las puertas del edificio, se vieron obligadas a repeler la bárbara agresión. U n a carga, durante la cual sonaron varios disparos, fué suficiente, según referencia de algún periódico, para despejar a los manifestantes. E l objetivo principal, sin embargo, estaba cumplido: Él pretexto para suspender, en vísperas de elecciones, los dos diarios de derechas de mayor circulación en España. Aquella noche quedaban suspendidos el A B C y El Debate, y encarcelados y procesados Juan Ignacio Lúea de Tenia y la Junta directiva del Círculo de la calle de Alcalá, L o s incendios de) día 11 y su repercusión en provincias Hemos llegado, en inevitable extensión, al final de estas evocaciones, sin apenas espacio para reseñar siquiera, en apretado índice, los vandálicos actos que perpetraron acudías turbas en el impunismo de 3 a abstención, cuando 10 de la protección de las 1 autoridades. A las diez y media de la mañana del l u nes 11 de mayo, un grupo, al principio reducido, se situó frente a la residencia de Jesuítas de l a calle de l a Flor. Sus propósitos no U n a nota inolvidable del señor tardaron en tomar realidad. Todo bien meditado y previsto, se rociaron sus puertas Maura con gasolina. Instantes después las llamas, S i D Miguel Maura, primer ministro de empenachadas de humo denso y negro, repla Gobernación en la República, pudierla taban por los blancos muros del edificio. V a borrar algunos de sus errores durante e l rios individuos, más osados, penetraron por tiempo de su funesta actuación, seguramente las ventanas y comenzaron a arrojar imádaría preferencia a la nota oficiosa con que genes, cuadros y muebles a la calle. L a preen l a madrugada del día 11 explicó a los sencia de los Bomberos fué recibida con silperiodistas los sucesos acaecidos en el Círculo bidos y denuestos, impidiéndoseles actuar. Monárquico y frente a la Casa de Prensa U n intento de carga de la Guardia civil fué Española. Este documento, sin par en l a cohibido por la revuelta actitud de las turhistoria de los gobernantes, por muy i m bas incendiarias. E l efecto moral de la reprovisados que éstos pudieran ser, rezumante nuncia de unas autoridades, coartadas con órde un inconcebible rencor, requería para denes severias de no hacer nada, permitió su justa glosa más espacio del que esta i n que a partir de este instante nueve edififormación puede ocupar. Pasando por alto cios más, entre iglesias y conventos, fueran las atroces y evidentes inexactitudes que salpasto de las llamas, entre ellos el magnífico tan a la vista en el relato de los sucesos Instituto de los Jesuítas en l a calle de Alberocurridos, y fijando sólo la atención en las to Aguilera. U n resplandor de rojo y siniesmedidas adoptadas como consecuencia de los tro crepúsculo alumbró M a d r i d l a noche sucesos, dijo que requirió al fiscal de la del día 11. República para que, a su vez, requiriera del E n todos los templos, colegios y conven juez un mandamiento judicial para practicar tos quemados se registraron las mismas esun registro en A B C, y, en su caso, para cenas de vandalismo y de pillaje perpetrala clausura del local dos en la residencia de l a calle de la Flor. E n las ¡primeras horas de la madrugada, S i el enciclopedismo y la masonería venida en las que aún duraba el registro, mientras de Francia trajeron en un revuelo de casael ministro dictaba l a nota, ya sabía que cas bordadas la orden de expulsión a los je se habían encontrado, en efecto, algunas suítas bajo el reinado de Carlos I I I ahora armas en vista de lo cual, sin esperar al la masonería y las esencias judías de Moscú resultado definitivo- ¿para qué? ampacomenzaban icón mayor dureza y en plena rado por l a orden del juez sólo a ese efecbarbarie la persecución religiosa y las autoto recabada, dispuso que aquella misma noridades armadas pudieron presenciar tanta che quedasen clausurados el periódico y la vergüenza, porque l a vida de un solo repuredacción y detenido D Juan Ignacio L u c a blicano vale más que todos los tesoros desde Tena que quedaría a disposición del truidos y que todos los Conventos de E s director general de Seguridad, en plazo brepaña c vísimo, dentro de la misma noche Todo con la urgencia que el caso requería, no ciertamente ñor l a ecuanimidad, ponderación N o era la vida de ningún republicano l a y sereno ánimo, sino con el atropello que que peligraba, n i fuera precisa en aquel enimponía la satisfacción a las masas, práctitonces medida extrema alguna para evitar camente adueñadas del Poder desde l a i n i tanta vergüenza y tanto dolor. Hubiera basciación de los sucesos frente al Círculo M o tado que la consigna quedara sin efecto para nárquico, a los que Miguel M a u r a rindió que los treinta incendiarios perfectamente su autoridad y prestigio con esta frase de equipados, seleccionados del séquito con que antología, en la que ya inúltimente quiso, se recibió la República y paseó triunfalmena la vez, volver por el prestigio de l a autote su victoria a través de las calles madrileridad que detentaba: E l Gobierno desmosñas los días 14 y 15 de abril se reintegratró tacto y prudencia, hasta donde llega ran a sus cubiles. N o fué así y España preen su respeto al deseo legitimo del pueblo, senció aterrada, presa de horrible angustia, de manifestar su protesta pero no conaquella jornada republicana, que prendió en sentirá sigan el lunes las manifestaciones la conciencia nacional l a más honda emode protesta de ningún género ¡A s í llación. maba a los bochornosos sucesos que habían Imposible sería, si lo intentáramos, recode dramatizar el día 11, como consecuencia ger en estas páginas el relato espeluznante de la conducta seguida el día 10 por los que de las vergonzosas hazañas realizadas por nada hicieron por evitarlos! los incendiarios y forajidos. Su solo recuerdo crispa los nervios y levanta oleadas de Entre los detenidos esbaban, los hermanos indignación. M i ralles, que tal vez por el resentimiento de P e r aun omitiendo los detalles hemos de un socialista del Gabinete, habían de ser las llegar al final de este recuento de las cruelvíctimas más duramente castigadas en su dades que el sectarismo y la incultura entroinocencia. A l referirse a los detenidos, M a u nizados en el Poder brindaron a la humir a afirmó, sin vacilación alguna, con la evillación y al dolor de los, ciudadanos católidencia que podría tener un testigo presencos españoles. cial, que pistola en mano, se dedicaban, M a d r i d vio en aquel día trágico artras de los árboles de la calle Serrano, a disparar contra el pueblo Hechos tan desder diez conventos: Jesuítas de la ca 0