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J A B C. J U E V E S 16 D E N O V I E M B R E D E 1933. E D I C I Ó N D E A N D A L U C Í A P A G 39. AL C E S A R DEL L O O U E ES J CESAR Ulltima charla de García Sanchiz sobre Roma Madrid. Igual lleno en el teatro de la Comedia que en la charla anterior, e igual público selecto en l a sala... y en el escenario, oculto por no haber encontrado otro sitio en que colocarse. Fruición anticipada en los semblantes, esperando informaciones de interés sobre l a Roma de Mussolini, como antes fué sobre Ta Roma de Pío X I Empieza García Sanchiz. Unas 25 fuentes entre grandes y chicas tiene Roma, todas ellas teatrales. E n la charl a anterior fué a tomar agua en ellas con l a concha de peregrino compostelano. Ahor a quiere tomarla con un vaso de barro saguntino, recordando que España fué proyjncia de Ruma. Su papel en esta conferencia ha de ser de informador, porque si el vaso es español el agua es romana. Y va a hacer su i n forme con permiso del catedrático señor iBesteiro, de cuya palabra escuchó uno de estos días, por la radio, su criterio de ia inutilidad de los viajes de estudio, siendo mejor el estudio en el ángulo silencioso de un gabinete. Comenta el charlista que tal criterio viene a ser como el del giurmei que prefiriese, las frutas, en conserva de lata a yjs frescas y jugosas del árbol. j. ns temas que suscita un viaje pueden ser abordados de modos distintos. Pasa como en el trato con las personas. E l charlista, tiene una táctica para inteligenciarse con los hombres de diferentes nacionalidades: a un inglés le mira insistentemente la barba, hasta que su interlocutor llega a adquirir el temor de si no se habrá afeitado bien; a un francés le mira con insistencia, l a solapa, hasta que el observado lamenta no tener una cinta de condecoración. E l español se emociona si observan fijamente sus zapatos. Y en cuanto al italiano, son los ojos su parte más sensible, como si todos les hijos de Italia guardasen algo de la complejidad y sutileza de un Maquiavelo. Respecto a los temas de un viaje, cree el Sr. García. Sanchiz que deben llenar la m i sión de ofrecerse como obra artística. Y pregunta: ¿Puede el fascio considerarse como obra de arte? E l orador lo califica de balada heroica Su primera estrofa es Sarajevo, l a neutralidad de Italia ante la guerra europea. E n tonces Mussolini organizaba los fascios de acción, era un burgués con grandes bigotes y no había cristalizado como, dominador d ¿muchedumbres. Pero aboga por entrar en lá guerra. Aparece D Annunzio, que opina lo mismo, y por las predicaciones de los dos se estremece Italia y entra en la conflagración. E l soldado italiano parte para el frente despidiéndose de sus amores Addio mia bella. Segunda estrofa de la balada heroica: Caforetto, la derrota de las armas italianas, la burla, el sarcasmo, la oposición roja. M u s solini es herido en la guerra; pero sigue oprimiste y entre el desaliento general sigue su predicación. Italia debe ser un bloque de metal y dejarse moldear por un artista y un caudillo. Tercera estrofa: Vittorio Véneto; el triunfo sobre Austria, la embriaguez de la victoria. N o obstante, el país, se cree defraudado por los aliados y el pueblo se pronuncia contra el Ejército. Mussolini funda entonces los jáselos de combate. E l primer encuentro es en Milán entre socialistas y fascistas, con muertos y heridos. Los arditti queman la Redacción de Avanti. Mussolini congrega sus falanges. ¿P a r a quién debe ser el honor de salvar a Italia? Y el clamor de sus %1 prosélitos contesta: ¡A noi! ¡A noi... P o r entonces Fiume quiese ser italiano. Mussolini lo quiere así y también D Annunzio. Este se apodera de Fiume, con la protesta del propio Parlamento italiano. E n Rama los obreros se incautan de las fábricas y la anarquía cunde per las calles. Se enciende un chispazo de guerra civil, pues unos barcos de guerra italianos echan de Fiume a las tropas italianas que en dicha capital estaban. Mussolini cree que el fascismo ha de ser partido y Ejército, ha de ser reflexivo y pugilísti: E l caudillo consigue ser diputado y va al Parlamento, donde defiende que Italia, que es una nación, debe ser un Estado fuerte. E l jascio pide gobernar y. llegar al Poder por la puerta principal y no por la escalera de servicio. A l hn, el Rey le encarga formar Gobierno, y poco después desfilan las milicias fascistas bajo el balcón donde están el Rey v Mussolini, quien dice al M o n a r c a O s traigo la Italia de Vittorio Véneto, la de la victoria Con estas estrofas se compone la balada heroica del fascio. Vamos ahora a visitar la Exposición abierta en Ro a para conmemorar el surgimiento del fascismo. E n su puerta da guardia w. i lalüa. Balila se llamó el muchacho que- en Genova lanzó la primera piedra contra los invasores austríacos. E n su recuerdo las grupaciones de muchachos fascistas se llaman balilas. Tras la portada de la Exposición se halla un bloque rojo, recuerdo de la sangre ver- OCá AírSírcJlLLOS de Virginia J CON BOOUILLA DE C p R C H p fabricados por Carreras. Un nombre español con uno reputación internacional por la calidad de sus producios. ALHAJAS, RELOJES MARCAS, PLATERÍA, OBJETOS PARA REGALO CASA SERNA, HORTALEZA, 7 (rinconada) tida por los mártires de la idea. E n los salones inmediatos hay vitrinas con recuer- dos de todo género de las vicisitudes del fascismo. Sigue la saleta de Fiurme, otra con recuerdos de la marcha sobre Roma, armas, banderas, ropas ensangrentadas, periódicos... Luego está la sala de honor, donde se reproduce el despachito de Musso- iini en II ¿ópolo de Italia. Después el Sa- ¡grario de los mártires que dieron su vida por el jascio desde el 1014 a 1022. Aquí reina un augusto silencio. De un ambien- te ro. ic sale una cruz con la leyenda P 01; la Patria inmortal Y a continuación re- petidas muchas veces, muchísimas veces l a palabras Presente Presente P r e sente CO. T. O si fueran contestando todas las victimas. D e las paredes penden innumerables látiros y banderines con los nombres de! os muertos. Y se escucha una música suave, cómo incienso quemado a su memoria. Recuerda el orador que igual teatralidad pudo observar en la plaza roja de Moscú ante el sepulcro de Lenín. Con la diferencia de que el ambiente tétrico, sombrío y helado de Rusia es en Italia todo color y luminosidad. Sale el viajero de la Exposición, y llega a la gran plaza de Venecia, donde se alza ¡la tumba al soldado desconocido, y donde comienza la magnifica vía del Imperio, a cuyo final se divisa el Coliseo. Allí contempla el? -r. García Sanchiz el desfile de los fj. ooo de Cremona, que llegaron en 15 trenes especiales para saludar al duce. Pasan ron trepidar de motos que abren la marcha, con flamear de banderas y con la nóta heroica de sus mutilados. Cruzan la vía del Imperio, y van a depositar una corona en la tumba del soldado italiano, congregándose después en la! laza a esperar a Mussolini. L a presencia del caudillo es saludada con. un hervor de tempestad, gritando los millares de bocas: ¡Diice! ¡Duce! ¡A noi! ¡A noi... Y una selva de brazos en alto saludan desde la plaza a la romana Habla H duce para agradecer l a visita v para recordar que Roma fué grande mienvras conservaron su prestigio los agrarios, os trabajadores y propietarios del campo, Mussolini termina su arenga prometiendo i r el año 12 del fascismo a devolverles la visita. ¡Locura de entusiasmo la que produce el discurso del duce! L o s cremo, penses juraron por Dios y. por Italia obedecer á los jerarcas fascistas, sacrificando tranquilidad y fortuna. -Con ese juramento contestaron aloque antes hizo Mussolini de dar. su vida y su muerte por Italia. A h o ra, al verse. frente a frente en la plaza de Venecia, renuevan su juramento de amor. Y. en el balcón del palacio, en la plaza de. Venecia, la figura áelduee adquiere lá geometría del haz. romano, del cual el brazo extendido parece el hacha. Termina la primera parte del magnífico discurso de García Sanchiz. E n diferentes. -numerosos momentos, hñ. sido interrumpido el orador por los aplausos dej público. A l concluir, esta parte de su oración estalla una ovación- calurosa. E n los pasillos se comenta luego la belleza del discurso. 1! 1 Cura tos, catarros, fatiga, gripe. 5 pesetas. Frascos para. niños, 1; 50 ptas. No pida nunca aros ele pistón pida siempre aros BRICp I La m a s ef S e g u n d a parte Roma ha sentido sobre el pecho del mundo todos los anhelos y todas las embriagueces. E n todas las épocas ha tenido un estremecimiento de vida intensa como ningún otro pueblo; H a palpitado de placer y ha entido. la emoción del peligro. Su embriaguez de ahora es de vértigo de ambición; Cada mañana quiere despertarse o un nuevo milagro, cada día quiere pre n ¡enciar una nueva maravilla. E l duce ha querido construir una Rorva de vías anchas, de las amplias avenidas- de. c
 // Cambio Nodo4-Sevilla