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AJEDREZ LOS F I N A L E S ARTÍSTICOS D E L M A E S T R O Th RINCK E j e m p l o de un valor positivo y concreto. Í E n t r e los mejores compositores 2. modernos de fi n a 1 e s- -Amelung, hermanos Bething, Troitzky, Sehwers, Jespersen, hermanos Platofí y otros- el maestro H Rinck, francés de origen, pero qué reside en España hace muchos años, se ha destacado especialmente dentro de l a especialidad de finales artísticos, elevando su obra a un grado tal de mérito y bondad, que, aun tomándola, posteriormente como guía y admitiendo la perfectibilidad de lo humanó, creo muy difícil que llegue a ser igualada. C o n esto ya indico la imposibilidad de resumirla en la brevedad de una crónica, y así hoy me limitaré, como primera presentación, a exponer algunos ejemplos, renunciando a una exposición crítica detallada, que requeriría mayor espacio y estudio más profundo. Pero, aun sin entrar en un examen a fondo de la magnífica obra de Rinck, conviene esbozar algunas consideraciones generales que ayuden a situarla en una adecuada perspectiva histórica y técnica. E n ajedrez, la partida y. el problema constituyen dos ramas tan separadas y diferenciadas como pueden serlo en literatura, por ejemplo, la prosa y el verso, considerándolo como la forma poética más rotunda, donde la belleza espiritual del concepto se completa con la musical, del lenguaje, A s L l a partida, caracterizada por su aspecto üe lucha y contraste de voluntades, cerebros y medios de acción al servicio de los primeros, contiene una imagen reducida de l a vida real, que es, en definitiva, el objeto que la prosa literaria, en sus diferentes géneros, aspira a reflejar. Y los poderosos móviles que en la vida humana constituyen las pasiones, verdaderos impulsos vitales, determinantes, en muchos casos, de la conducta, y que siempre en más o en menos la moldean, están resumidos también en la partida de ajedrez en el anhelo de una victoria sin lucro, puro afán de soberbia intelectual, la pasión suprema que escaló el cielo en alas de Luzbel y a- cuyo lado las demás pasiones son en realidad de condición subalterna, fieros reyes de provincia en comparación del Rey de F r a n c i a como el simpático y. recalcitrante M Guillenormand- -uno de los pocos tipos de carne y hueso creados por el genio de Víctor Hugo- -decía del Rey de Prusia y del Z a r Alejandro al aprobar la recepción altiva que parece les dispensó L u i s X V I I I después de haber sido reintegrado por ellos en el Trono de sus mayores. Volviendo al problema, vemos que en su composición no hay lucha real contra un enemigo exterior sin que deje de haber esfuerzo intelectual para realizar sobre el tablero el tema imaginado. P o r eso l a composición es un trabajo en que la fantasía creadora disfruta de la máxima libertad en la fijación de los objetivos a lograr que ella misma se propone como ideas temáticas, y sin sufrir tampoco durante el desarrollo combinativo la coacción que en la partida supone l a presencia y acción del adversario y la limitación del tiempo disponible. Bajo el nombre genérico de problemas se comprendió primeramente toda clase de composiciones artificiales y situaciones reales derivadas de partidas que visaban una combinación directa de mate, de victoria o. de tablas. Después, poco a poco, la técnica de la composición se ha diversificado, escindiéndose en dos grandes grupos, y hoy sólo se denominan problemas a las posiciones que encierran una combinación d e mate en un número preciso de jugadas que. fija el enunciado, llamándose esludios las posiciones finales que esconden un difícil proceso combinatorio de ganancia o nulidad, sin que para obtenerlas se puntualice el número de movimientos, por estar sujeto a mayores oscilaciones en las diversas variantes que las que suelen ocurrir en los problemas. Además, en el problema se procura alcanzar principalmente cualidades de belleza, dificultad y originalidad, y otras dando de lado a la verosimilitud, o sea a su natural derivación de una partida real, mientras que esta última condición es de importancia primaria en el estudio, sin perjuicio de perseguir también las restantes. De aquí que los estudios, aunque menos recreativos, sean mucho más útiles para el j u gador que los problemas, y que, sistematizados convenientemente, ofrezcan una excelente guía teórica para abordar las sutiles dificultades que presentan las últimas f a ses de la partida. P o r ello estimo muy atinado el juicio del maestro alemán J B e r ger cuando dice que estos estudios tienden a poner de relieve las sorprendentes finuras de juego que todavía encierran las posiciones finales de partida, en apariencia más sencillas y fáciles de apreciar Y el arte de descubrir estas ocultas sutilezas no puede reducirse a la enseñanza metódica de los finales normales- -dama contra torre y peones, torré contra alfil y peón, etcétera- sino que es necesario despertar ej interés y promover el entusiasmo del aficionado, mediante casos especiales que, mahte niendo una relación directa en los finales de partidas regulares, ilustren brillantemente importantes excepciones a las reglas; que exijan para resolverlos una reflexión y Una sagacidad superiores a las que suelen aplicarse en el combate ajedrecístico. Para ilustrar estas consideraciones con ejemplos de un valor positivo y concreto, a continuación expongo dos bellos finales de Rinsk. que muestran en su sencillez la difícil armonía de una concepción vigorosa, refinada y profunda. DIAGRAMA NTJM. 1 Final artístico, por H Rinck. Lucha de dos alfiles contra torre y peón. (Tres fichas. Solución: 1. A 7 R (dominación) T 5 D 2. R 3 R (dominación) T 2 B; 3. A T A R juega; 4. A 6 R- -seguido de A X T ganando. Si... 2. T 4 TI) 3. A 1 D T 4 C, y entonces una jugada cualquiera de espera, ganaría. Si... 1. T 3 T S C D 6 S A D 2. A 7 A ganaría. Si... 1. T 3 C R; 2. A. 1 D- f, etc. DIAGRAMA NUM. 2 Final artístico, por H Rinck. Nulidad por liquidación de fuerzas. (Cuatro fichas. 4 ¿9 4 ¿PM JÉ (Cuatro fichas. Las blancas juegan y. hacen tablas. Solución: 1. T 5 R, R X P; 2. T y P; P X T; 2. C 2 D seguido d e C 3 A o d e R x y tablas. Si... 1. R 6 A; 2. T x P P X T 3, C 5 R- J- seguido de 4. C 3 D con empate forzoso. g S r v Partida jugada en el torneo de París a de 1033. Defensa siciliana. Blancas, Znosko- Borowskv; negras, Gromer. 1. P 4 R, P 4 A D 2. C 3 A D C 3 A D 3. P 3 C R, P 3 C R 4. A 2 C, A 2 O 5. C R 2 R P 4 R 6. P 3 D, P 3 T R 7. A 3 R, P 3 D 8. P 3 T R, A 3 R 9. 0- 0, C R 2 R 10. D 2 D, D 2 D 11. R 2 T P 4 C R 12. C 5 D P 4 A R 13. C X C C X C 14. P X P P X P iS- P 3 A D C X A 16. D X C 0- 0- 0; 17. P 4 C D R 1 C 18. P X P PXP; 19- D X P A D X P D 20. T D 1 D D 3 T 21. D 7 R, T D i R 22. D X A R, A Á 23. T 7 D, P 5 R 24. A X P P y l negras abandonaron. U n a partida jugada desastrosamente por el campeón de Francia, que se ofreció como fácil presa a la superioridad teórica y combinativa de su adversario. p 5 a s H MAYO. U W L a clave es: 1. R 2 A -M G O L Problema número 112, por S. Loyd. (Dos fichas. -Mi SOLUCIÓN AL PROBLEMA NUM. I I I. é m -IIÉ ílí (Ocho fichas. Mate en tres. Jf ¡w. ¡Í? I ¡Í ¡i m W, í m CICLISMO Cañ? rdó, a Bélgica Barcelona 1 í, 12 noche. H o y ha salido pon dirección a Amberes Mariano Cañardo, que. participará el día 19 en una carrera de 100 kilómetros, a la americana. -ORS. íü (Tres fichas. i Las blancas juegan y ganan.
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