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A B C. M A R T E S ai U S N O V I E M B R E D E 19 33. EDICIÓN D E ANDALUCÍA. P A G 36. clones, pues aún los datos no son seguros ni completos. S i n embargo, el éxito obtenido por nosotros es enorme, y él nos crea un momento de inmensa responsabilidad. Nosotros, en esta hora, ponemos nuestro amor a la Patria por encima de todos los intereses de partido o particulares. España sobre todos, y nosotros para todos, ya que todos nos han votado a nosotros porque representamos la paz y la tranquilidad, como ya anuncié en el discurso que pronuncié en Madrid, y con el que cerré nuestra campaña electoral. te a los moldes parlamentarios, que sólo sirven para Gobiernos de centro. U n a conclusión política: España estuvo en pie contra las Constituyentes. P o r tanto, la obra realizada por éstas, aparte la Constitución, es facciosa, cien por cien Se impone, a rajatabla, no sólo revisar la obra legítima Constitución sino analizar en sus raíces l a obra ilegítima perpetrada con saña contra el país, su conciencia y sus intereses. Los jueces han sido desahuciados por la opinión, y los reos nos hemos convertido en fiscales, aunque nuestra norma suprema será en todo caso el amor a la Patria, que impone siempre una conducta inspirada en la serenidad y no en el odio insano, demoledor. El domingo, a medio día, esto es, en pleno desarrollo de la votación electoral, obtuvimos las siguientes declaraciones del duque de Maura, quien horas antes había llegado a París procedente de Biatrriz. -S i g o opinando lo que tantas veces dije y escribí antes de 1931; que España sólo puede optar entre Monarquía o anarquía; que en nuestro país la República no tiene marcha atrás, es demagógica o no es; que, no obstante constituir nuestra nación una democracia social, no ha sido nunca n i es fácil que sea pronto una democracia política, y como necesita de la jerarquización, cuando desaparece lo que mi padre llamaba el eje inconmobible de la vida nacional se desvencija hasta hacer añicos el orden, la familia, la Religión y l a Patria misma; es decir, la unión nacional. Pero como son todavía muchos los buenos españoles que opininan de otro modo, aguardo pacientemente a que el tiempo, que todo, lo sabe y lo dice a su hora, les desengrane o me desengañe. -No he tomado parte en estas elecciones porque no creo que ningunas Cortes, hechura riel sufragio universal inorgánico, puedan resolver los problemas nacionales. La notoria efervescencia electoral, no igualada jamás, ni aun en ocasiones en que habrían podido tener bastante mayor eficacia que ahora, dentro de la ley y del orden, cuando los promovedores de ellas clamábamos en el desierto, no significa, a mi j u i cio, fe en las instituciones constitucionales, ni siquiera fervor ciudadano, porque algunos contendientes anuncian sin rebozo que ro acatarán un fallo adverso; otros pronostican el advenimiento de unas Cortes i n gobernables, y otros, en fin, se declaran eneir igos del Parlamento, aunque tampoco tremolen esta bandera, puesto que van en candidatura con quienes piensan de modo difer i r t e en ese punto concreto. El panorama político español visto en conjunto, desde luego, parece mucho más de guerra cívica que de contienda ciudadana, -i... -No; no creo que en ningún caso el 19 de noviembre pueda ser un contra 12 de abril; entre otras cosas, porque la afirmación de que la Monarquía cayó por haber perdido unas elecciones es una paparrucha, aunque lo sigan repitiendo muchas gentes. Es más, según el criterio democrático estrictamente aritmético, no las perdió porque el número de concejales monárquicos elegidos resultó muy superior al de republicanos. La Monarquía comenzó a resquebrajarse cuando sus partidos dejaron de ser instrumentos de Gobierno. P o r no disponer ya de ninguno útil, sobrevino en 1923 la Dictadura; que fué a colocarse en régimen fuera de la ley. E l l o no tuvo trascendencia inmediata porque la opinión nacional, la abrumadora mayoría de la opinión nacional, aprobó y hasta aclamó el golpe de Estado. Perq transcurrieron los años sin que aquella localidad caducada fuese sustituida por o t r a cundió el descontento antidictatorial, primero; antimonárquico, después, y más específicamente, aíitiaifonsino, y se hizo ostensible en la primera ocasión que se deparó, que fué; la de las elecciones municipales de abril de 1931, como hubiera podido ocurrir el i cualquiera otra consulta general o parcial, limitada, por ejemplo, a los burgos podrí- dos o a los colegios de Madrid. j- -Un régimen que está fuera de la ley y que al intentar volver a ella comprueba qu no le asiste la opinión general degenera en Poder faccioso, y si se obstina en mantene se tiene el desastrado fin de todas las tiranías. 1 1 La repercusión en la Bolsa Las noticias del resultado de las elecciones, apenas se columbró el triunfo derechista, repercutieron favorablemente en la Bolsa. En la sección correspondiente damos amplia información sobre este extremo. El resultado de las elecciones en el extranjero ABCen chas París Gobierno. Intere- C a l v o S o t e l o es o p u e s t o a que las d e r e c o l a b o r e n en el futuro N o cree e n u n g o l p e de f u e r 2 a sante d i á l o g o s o s t e n i d o c o n el d u q u e de Maura París 2 r, 2 madrugada. (Crónica telefónica de nuestro redactor. E l señor Calyo Sotelo ha precisado en los siguientes términos sus impresiones respecto a l a jornada del domingo: Ante todo quiero rendir homenaje, salido del alma, a todos los hombres de orden que tan l. rnva y cívicamnte supieron defender el ideal. Merecen en particular una admiración entusiasta las mujeres, verdaderas heroínas, y los caudillos de los grupos de derecha, concretamente los señores Goicoechea y G i l R o bles, cuyo formidable dinamismo ha asombrado a España. E l triunfo logrado ímpoiví circunspección máxima. Las derechas se han unido en torno a tres postulados. Tienen ahora l a obligación i n eludible de permanecer unidas, estrechamente unidas, mientras esos postulados no se ttayan realizado plenamenté Creo que para conseguir tal realización sería un estorbo la colaboración ministerial. Desde luego no se pensó en ella al establecer el pacto, porque en tal caso, quizá no se habría llegado a la unión. Además, tal colaboración provocaría contactos políticos y participación en soluciones en que las fuerzas coaligadas acaso sustentaran criterios distintos. P o r ello, la fórmula eficaz puede ser la colaboración parlamentaria tasada, nunca una participación gubernamental. ¿Y si sobreviniera un golpe de fuerza? -Esas amenazas me parecen pueriles. Un golpe de fuerza es factible sobre la hipótesis del apoyo popular, más o menos expreso, y completamente absurdo contra la tesis probada del desvío ciudadana L o s que ahora han sido derrotados, no tienen fuerza material n i moral para imponerse al país por cauce violento. ¿N o cabria una tentativa soviética? -Todavía menos. U n régimen comunista no puede durar en. España más de quince días. España no es Rusia, ni Cuba. Cualquier conato que provisionalmente triunfase, sería cortado implacablemente, no sólo por los espinóles mismos, sino por Europa. Que renuncien los rencorosos apóstoles a ciertos sueños delirantes. ¿Cuál ha c! e ser, a su juicio, la estructura del nuevo Gobierno? Preveo Gobiernos inestables, debates laboriosos v r- ifliir. ento estéril. Él centro se unía. Frente per frente derechas y marl i s i a s L a solución Doütica escapa fatólmsili -U n a semejanza puede, sin embargo, tener estas elecciones con aquellas. E s muy, posible que con ocasión de esta consulta eolítica se compruebe asimismo que la Repú blica de la Constitución de 1931 repugna á los españoles todavía más que el régínurt caído hace dos años y medio. Tampoco ella! dispone de partidos capaces de ser insti- jmentos de Gobierno ni lleva trazas de forjarlos. Su breve y lamentable historia está asi descrita magistralmente tn los últimos editoriales de A B C. Pero no es de esperar, po. i desgracia, que los dirigentes de hoy tengan el abnegado patriotismo de aquel a quien tanto calumniaron antes y después del 12 rie abril. N o ocultan siquiera que vencidos i n tentarían desencadenar la guerra civil. -i... -I El remedio? ¡Pero si no hay más á abrir cualquier manual de historia contemporánea para encontrarlo! Cuando las instituciones de un país, sea el que fuere, están sólidamente cimentadas sobre el consenso de una gran masa ciudadana, aunque las der chas y las izquierdas sustenten minorías protestarías, cabe que los partidos m a u f r i gan una política para conseguir el triuiíoi de sus programas respectivos. Pero cuanciJ está en litigio la suma de las cosas, la vidaí misma, la acción, el solo concepto de p i tido, es inservible y abominable o se j u n t a l todos los buenos ciudadanos o perece la. Patria. Ese remedio puede venir desde arri- ba en forma de unión sagrada, p e r de- é, contrario surge desde abajo y se practic- i a coscorrones con nombre de dictadura o ds fascismo. 0 -Ya comprenderá usted por esto que ¡5 digo que no creo en ningún partido fascista. E l fascismo es un estado de ánimo nacional; una conciencia colectiva determinada no por indicaciones y ficheros, sino po realidades sociales. E l promotor del posihtó fascio español fué el Gobierno Azaña. 1 A frustrada Asamblea agraria que estuvo A punto de celebrarse en M a d r i d hubiera podido ser su cuna. S i se reproducen las causas rebrotarán necesariamente los efecto -P o r ahora sigo a la expectativa, dispuesto a incorporarme donde pueda servir y, a no dar siquiera un paso con el sólo afánl de ser. Enfrascado en mis trabajos históricos hallo en la expatriación una tranquilidad que no tendría de seguro en España. ¡Le Populaire profetizó l a derrota socialista. La lectura de la Prensa del domingo os hal suministrado un texto curiosísimo. Se trata; de una profecía de Le Populaire en orden ai la suerte que horas después correrían en las! urnas los socialistas españoles. Meses hacía que el órgano del partido socialista no se ocupaba de la actuación de aquéllos. N i s i quiera comentó la salida del Poder de los señores Ríos, Prieto y L a r g o Caballero. Las líneas que siguen revelan que el partido socialista de Francia, se solidariza 1 Lee usted BLANCO 1 N E S B O I
 // Cambio Nodo4-Sevilla