Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
de monólogo explicativo de la acción, acompañado de los ruidos característhos. j Meyer- Hold cree con una fe religiosa Evolución dei hombre de teatro -ha escrito Hallie Flanagan en Comoedia- -que el teatro es el lugar donde los actores, Las letras y las tablas los autores y los espectadores se unen todos, compenetrados, en una misma creencia. L a E l teatro, como la vida, va poco a poco fisonomía de este hombre extraordinario, iluminándose en sus zonas de obscuridad de rasgos vigorosos, cuya frente aparece por la antorcha del subconsciente. Muchas bien descubierta, con el cabello naturalmente! cosas que no tenían explicación, que consiechado hacia atrás, tiene una expresión magderábamos absurdas, ya tienen, ya, gracias nética y casi siniestra, que atrae instantáa la doctrina del complejo Espíritu tan neamente la confianza de sus colaboradores. sutil como el de Nicolás Evreinof ha peneEs tan dinámico como sus máquinas, teatrado en estas zonas laberínticas como Petrales, y tan libre de artificio como sus desdro por su casa. Y por el hilo del análisis nudos escenarios. Sin ernbargo, el. genio de ha sacado ese ovillo, entre enmarañado y Meyer- Hold no proviene tan sólo le su lusanchopancesco, que llamamos hombre de minosidad interior. Es también producto de teatro su enorme experiencia del teatro. E l hombre de teatro por antonomasia, Cierto. Meyer- Hold es un hombre que dues el escritor que no sabe escribir, que no rante treinta y cinco años ha vivido, consanecesita saber escribir, que desdeña el sagrado por entero a la vida teatral, cuya técber, escribir. Para él hay una eterna pugna nica ha estudidado concienzudamente y ya entre el literato y el dramaturgo, entre las no se le resiste de ninguna. forma. Pía estuletras y las tablas N i un literato puede dado también el drama en diferentes parser dramaturgo, ni un dramaturgo literato. tes del mundo, y así ahora le es fácil dar Son como el día y la noche, o como el a su teatro ese aspecto universal que fué CRISTÓBAL D E C A S T R O silencio y el ruido. su obsesión de siempre. Y he aquí que, de pronto, Nicolás EvreiSe le ha reprochado haber establecido nof descifra el enigma. Toda la crisis del M A S C A R A E X Ó T I C A una especie de museo animado de teatros poteatro procede del hombre de teatro que pulares del mundo entero. Pero ello le ha no piensa en el teatro perdurable, sino en Meyer- Ho! d, o la revolución obligado bastante. L a peligrosa misión que el éxito fugaz. Y el teatro no vive, sino se le encomendó y que puede reducirse a escénica que muere, en fuerza de éxitos fugaces, como No podrá quejarse Meyer- Hold de la en- este triple orden de cosas: hacer novedad, Lentejica, en fuerza de obsequios. E l homhacerle pronto y hacerle revolucionariabre de teatro revela un subconsciente de tusiasta acogida que ha tenido en París, donde los directores de todos los teatros pari- mente. menestral, de jornalero, de carpintero; de Esto hubiese sido imposible a otro homahí su invocación, a las tablas Y el tea- sienses le han hecho un cálido homenaje de bre que no fuese Meyer- Hold. tro no son las tablas sino las emociones simpatía y admiración. Pero a Meyer- Hold. no puede estudiársele y las ideas. Para Evreinof, el hombre de Ciertamente, la interesante figura del reseparademente, independientemente del. amteatro evoluciona hacia el hombre de le- gissenr ruso lo merece, porque supone en la biente en que se desenvuelven sus admirables tras llámese escenógrafo o dramaturgo, escena universal coetánea el gesto más audaz actor o autor. Cada día interviene menos y más moderno y más revolucionarionario. creaciones. Porque Meyer- Hold se debe, al público, y es posiblemente el público. ruso el hombre de tablas Cada día más el Ha hecho lo inaudito: un arte sin arte... Su y el ambiente aquel el que le ha movido a hombre de letras espíritu, hondamente renovacionario, no se ha llevar a cabo sus teorías, a las veces extra concretado solamente al orden de la simple vagantes... representación dramática. Fía hecho más. H a L a poesía y el teatro En Rusia el teatro es una necesidad, y al creado un nuevo concepto del teatro. Coincidiendo con Evreinof, dramaturgo y mismo tiempo el más formidable vehículo Es muy difícil reducir a los estrechos líensayista, Sem Benelli, poeta y dramaturgo, para la propaganda de la revolución. A mites de un artículo periodístico. el comentaecha también su cuarto a espadas. Y con raíz de ésta se crearon- los teatros dé los rio de su estética, amplia y original, que bien la autoridad de quince o veinte grandes éxiSindicatos y de las fábricas, integrados por tos, algunos de renombre universal, como merece un libro. Porque Meyer- Hold lo ha. obreros que de día trabajan y de noche rerevolucionado, lo ha trastocado todo. Su La; cena de las burlas, analiza al hombre presentan obras curiosas y sociales, y, a veconcepto del teatro, sus teorías, sus ideas no de teatro én esta forma: se parecen a las de ningún- otro metteur. ces, hasta acrobáticas. -Cuando pienso en mi juventud- -escriAllí es frecuente ver cómo en la calle, en Aunque, claro está, no todas son completabe- -y recuerdo el júbilo que me producía el la plaza, en la fábrica, en la tienda y en. miescribir versos líricos, sin otro fin que. armo- mente originales. les de escenarios imorovisados, el obrero reEn el teatro que, según sus planos, va a nizar mi pensamiento y mi sentimiento con produce, fragmentados, los acontecimientos la creación, no me explico por qué interrum- construir el Gobierno ruso en Moscú, piende la revolución. E n obras toscas y sencillas, sa desarrollar sus nuevas teorías. Será un pí aquel júbilo para dedicarme al teatro. a menudo en simples pantomimas, él explica, teatro como los primitivos de Grecia y Roma, -Tú eres un hombre de teatro- -me di- con su orquestra y sus penadles simbólicaacaso en un inconsciente ensayo de justificen, cuando me quejo. cación, lo que fué la revolución; sus pasados mente representativos, y grandes graderíos Pero, i qué es un hombre de teatro? Qué- en hemiciclo. errores y su optimismo en lo porvenir. cosa es este ser, entre bufo y mágico, que Los teatros tradicionales, de los cuales aún Todo ha de estar a la vista del público, sin surge entre la- niebla o- adas luces del triunfo viven siete, no interesan al nuevo público. para otear las máscaras? ¿Por qué soy yo la natural separación que hoy existe entre E l repertorio de Chejov, Gorki, Tolstoi, espectadores y actores, contra lo que ha vehombre de teatro? apenas si tiene partidarios. A l pueblo, ruso nido clamando siempre. Aquí actúa el subconsciente de Evreinof, Lo primero que ha suprimido en su teatro le interesan espectáculos donde aliente, un Sem Benelli, que no es el carpintero teatral, ha sido el telón, porque estima que no debe espíritu revolucionario. Fuera de sus drael hombre de tablas sino el hombre de mas, eminentemente sociales, sólo le inteletras el poeta, rechaza el encasillamiento, quedar nada disimulado de la vida ni del arte resan obras como el Caín, de Byron; Los detrás de las cortinas. En el nuevo teatro, y añade: ladrones, de Schiller; Danton, de Romain camerinos de los actores estarán- ¿Por qué he de ser hombre de teatro? los la orquestra, de cara al público, al fondo Folland; Vesse vensth. de Toler, y las code para que Yo soy un poeta lírico. Y para consolarme pueda apreciar cómo se maquillan y prepamedias de Lope y Calderón, en la? que o para entristecerme deduzco que la lírica, aliente alguna rebeldía. ran antes de representar. la verdadera lírica, es el verdadero teatro. Si Esos teatros, realizados por profesionales Ha suprimido también los decorados en Shelley no hubiese perecido tan joven hu- absoluto, porque estima que eso es un camou- semiprofesionales y aficionados, qué se eribiera sido un gran poeta trágico. Y Shelley gen en las ciudades, en los pueblos, en los flage inadecuado e indigno, y sólo tolera ales el primer lírico de su época. establecimientos rurales, en las. escuelas y gunos pequeños símbolos de muv sumaria esen las fábricas de toda Rusia, lo hacen tilización un árbol, una columna, unas esClásicos y modernos caleras, como máxima expresión del lugar de animados por las ideas y los métodos. de Pudo Sem Benelli aíadir que, en todos la acción dramática, y ha restablecido el pros- Meyer- Hold, que ven en él no solamente un los tiempos y países, los grandes dramaturcenio avanzando largamente sobre la sala, jefe y un representante, sino el propio espíritu de la modalidad que los caracteriza. gos lian sido los grandes poetas. Desde la a la manera de los teatros ingleses de la épotrinidad helena- -Esquilo, Sófocles, EurípiMeyer- Hold se encuentra dé cara a un ca medioeval. No es partidario de un solo des- -al gran solitario inglés- -Shakespeare; público excepcional. Unos espectadorse ensistema ni de una forma escénica. Aprovecha desde el triángulo francés- -Racine, Comedie, de todas las tendencias aquello que él estima teramente nuevos, con unas teorías nuevas, Moliere- -al triángulo español: -Lope, Tirso, unas ideas nuevas, unas creencias nuevas y más útil y eficiente. Y así, coge el puente Calderón- el teatro clásico cede su cetro a un género de vida nuevo. Por eso rio es de del antiguo teatro japonés, él cual le sirve los poetas. Y en los tiempos modernos, todas en los momentos más dramáticos para la enextrañar que el teatro de Meyer- Hold sea las obras que perduran- en la escena- -desde, trada o la salida de un personaje importantambién un teatro enteramente nuevo. el Fausto, de Goethe, al Tenorio, de Zorri- te. H a adoptado también para algunas escella; desde el Don Alvaro, de Rivas, al Cv- nas el recitado del viejo teatro chino, especie E. E S T E V E Z- O R T E G A U L T 1 M O FI GURIN rano, de Rostand; desde La hija de Y orlo, de D Annunzio, a la Momia Vana, de Maeterlink, todas en verso o prosa lírica, son genuinamente obras de poeta. ¿Por qué? Porque en el poeta, que es lo substantivo, se contiene al hombre de teatro que es lo adjetivo. Ahora, en nuestros días, cuando, como señala Evreinof, el hombre de teatro evoluciona hacia el hombre de letras ¿qué hacen Reinardt, Danchenko, Grenville- Baker, Meyerholf, Pitoef, Dullin, sino renovar, con sus estupendas escenografías, a Sófocles, a Shakespeare, a Calderón, a Goethe, a Schiller, a Puskin... No es que modernicen lo clásico, sino que arcaizan lo moejerno. No es que sometan, pues, las letras a las tablas, sino las tablas a las letras. Y cuando, en un alarde de escenografía, Reinhardt. en los campos de Italia, dirige ha poco El sueño de una noche de verano, toda su ciencia y toda su experiencia de hombre de teatro quedan tamañitos junto a la fantasía de Shakespeare. E l cual, como gran poeta, es el más grandes hombre de teatro que puede imaginar la gente de tablas