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OTRO ASPECTO H Ú M E D O D E L T U R I A E L P U E N T E ES E L D E L A T R I N I D A D A L FONDO, L A S TORRECILLAS D E L T E M P L E (FOTOS BARBERA MASIP) nal de las Aguas, que tantos elogios h a mecas ingentes, ora riberas deleitosas, entre recido. N i se trata, finalmente, de recordar cuya arboleda quepa situar un correteo de que acerca de esta materia escribió en el ciervos o de ninfas... Pues bien, algo de siglo pasado el barón J aubert de Passa una todo eso tiene el río de que se trata, aunque obra titulada Canales de riego de Cataello no se encuentre a primera vista... donhiña y reino de Valencia, que fué presende menos debe buscarse. S u mismo nombre tada a l a Sociedad Real y Central de A g r i- -t a n t o si se toma el de Guadalaviar como cultura de París, con objeto de que los proel de T u r i a como, por de contado, el de cedimientos valencianos sirvieran de modeRÍO Blanco, que también se le da- -implica, lo a la agricultura francesa; obra que, adesegún etimologistas de nota, una idea de más, fué traducida, seguidamente al ruso y blancura que puede aludir a l a albura de al alemán. su cauce, a la claridad de su l i n f a o l a n i tidez de las espumas formadas por su cauP e r o el Guadalaviar no da solamente agua dal, en un cauce fragoso, quebrado, abruppara las acequias de l o que restrictiva y to, completamente romántico... H a y que verpropiamente se llama l a Huerta. Desde que le arrastrando sus aguas entre montañas cuentra en la provincia de V a l e n c i a ya presbiertas de pinos, que parecen infiltrarle l a tando caudal para riegos, mediante una serie pureza del ambiente; hay que verle bramande acequias, que un autor fija en veintiocho. do entre los muros naturales que aspiran a Y es de notar que algunas de ellas fecundan cerrarle el paso bajo un vuelo de palomas términos de una feracidad que nada tiene torcaces; hay que verle avanzando con amque envidiar á l a precitada ¡Huerta. plitud entre adelfas en flor, zarzamoras desAparte de los riegos, no se hable y a de melenadas e higueras independientes... los aprovechamientos industriales, aunque si Hasta no hace mucho- -gran número de debe hablarse de la presa situada en térmipersonas l o recuerdan- -ese río tan pobre, no de Manises, con objeto de tomar aguas en opinión de algunos, servía para trans- -luego convenientemente depuradas- -para portar hasta la ciudad de Valencia los tronel servicio potable de la ciudad de Valencia, cos que se talaban en las inmediaciones de lo cual no deja de ser un capítulo imporl a parte alta de su cauce. Y avanzaban los tante... maderos con tal ímpetu, que muchas veces Con todo, el río aún puede dar más renacabaron con la v i d a de los hombres que, dimiento. D e ahí la obra de los pantanos. voluntariosos o imprudentes, por oficio o Actualmente se está trabajando en el de por deporte, se interponían a su paso... Blasco Ibáñez, que será de una gran capacidad, y que, por cierto, se tragará- -valga Pero ¿qué m á s U n a lista completa de la frase- -al pueblecillo de Benagéber. las avenidas del T u r i a sería elocuentísima A h o r a bien, en muchas de las frases iró- para demostrar la cuantía de sus posibilidades y, por ende, l a justificación, no sólo nicas dirigidas al río T u r i a por su escaso caudal hay, más o menos consciente, un s e n- de sus magníficos puentes, sino también de los pretiles que hay a lo largo de la ciudad timiento romántico del paisaje, en virtud del de Valencia, y que por su extensión, por cual se auiere que los ríos sean accidentes su solidez y hasta por su carácter artístico de la Naturaleza creados para amenizar las son prez de los antiguos ciudadanos que perspectivas de. ésta, de modo que resulten, los construyeron. E n la imposibilidad de dar ya saltos de agua con cataratas de espuma, y aun de formar dicha lista, no será inoporbien cauces profundos con paredones de r o- tuno recordar unas cuantas avenidas, empezando por la. de 1328, en la que las aguas llegaron al Mercado. Setenta años después hubo otra, que arrastró los puentes y derribó cerca de m i l casas. L a avenida de 1427 se llevó dos arcos del puente de Serranos y cuatro del puente del Real. L a de 1517 se llevó tres puentes y penetró en la ciudad, donde derribó muchas casas. L a de 1589, además de causar perjuicios en los puentes, derribó un trozo de muralla y penetró por l a plaza de los Predicadores (hoy de; T e tuán) Tampoco no faltaron inundaciones en el siglo x v n L a de 1731 anegó arrabales y gran parte de las huertas. Y así. á través de los tiempos, llegó, la célebre avenida de 1897. E l verano había sido muy seco; pero en la segunda quincena de octubre llovió mucho, hasta el punto de que el p r i mero de noviembre hubo desbordamientos, si bien duraron poco. E l día 10 de noviembre cayó una lluvia torrencial, con viento huracanado, que tumbó numerosos árboles. Y a la siguiente madrugada comenzó el río a crecer de tal manera y con tanto empuje, que arrancó J a pasarela de la estación de la Sociedad Valenciana de Tranvías; arrastró una barraca, entera, que había desprendido de cuajo; se desbordó por la derecha y por la izquierda, inundando suburbios y muchas calles del casco urbano, donde llegó a tres metros de altura y causó cierto número de víctimas... Esto, cerca dé la ciudad dé V a l e n c i a pero es de advertir que en toda! a cuenca hubo desastres... Aparte de estas avenidas catastKÓficas, hay otras más frecuentes que llenan el anchuroso cauce ciudadano. N o es difícil presenciarlas, sobre todo cuando ha llovido en la parte alta del curso fluvial. Y vale la pena de tenerlas en cuenta para, avezándose a su aspecto, callar bromas que ciertamente no merece el caudaloso Guadalaviar... ALMELA Y VIVES
 // Cambio Nodo4-Sevilla