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MADRID- SEVILLA 26 D E N O V M B R E D E 1933. N U M E R O EXTR 0.20 C E N T S REDACCIÓN; PRADO m Ji g 8 te D O A Ñ O VIGE S 1 MONOVENO. NUMERO 9.527 SEVILLA JT W H D E SAN SEBASTIAN. SUSCRIPCIONES X ANUNCIOS, MUÑOZ O L I V E C E R C A N A A T E T U A N LA SIGNIFICACIÓN DEL TRIUNFO Y a que no han tenido m á s remedio que reconocer el gran triunfo de las derechas los periódicos izquierdistas procuran dislocar la significación del suceso. E s por demás curioso. Se han pasado dos años en un escandaloso pugilato para ofender los sentimientos de las derechas españolas; han alentado las persecuciones contra las derechas; han ¿plaudido las leyes excepcionales y tiránicas contra las derechas, sin importarles que se desconocieran o ultrajaran los derechos individuales al propio derecho de gentes; han tenido palabra de disculpa para los incendios, depradaciones y saqueos; han aprobado con frases de impúdica complacencia los desafueros m á s despóticos e incalificables contra personas e intereses; y ahora, al sorprenderles- -porque estaban ciegos de sectarismo- -el éxito aplastante de las derechas, se atreven a decir que ese éxito debe significar l a consolidación de la República. Heraldo de Madrid ha- fijado su atención en esta frase de A B C Cuando un pueblo, errónea o acertadamente, se pone frente a un régimen es inútil y temerario resistirle. Y a guisa de comentario, pregunta: ¿Y quién le ha dicho a A B C que el pueblo español se haya puesto frente a un régimen? ¿E n qué base firme y sólida se asienta esa afirmación? Pues está bien claro. Quien nos lo ha predicho durante el período electoral es el mismo con él, desde el día en que fueron disueltas las Cortes, entre continuos, insultos y frases mortificantes, han venido pregonando que las derechas eran monárquicas, que su política y su designio eran monarquizantes, que las derechas sólo pretendían la restauración de la Monarquía. A h í está el resultado de la votación después del significado que esos periódicos izquierdistas quisieron darle en sus propagandas antes del 19 de noviembre. Y una de dos: o esos periódicos que representan el sentir republicano no tienen autoridad ni ejercen el menor influjo en la opinión del país, o si la tienen y la ejercen es indudable que el sufragio ha sido adverso al régimen. Heraldo; el Heraldo y los periódicos que laicas y socializantes, defensa, de la economía nacional, teniendo en cuenta la importancia inmensa de la agricultura, y amnistía. E s decir que las derechas han ido a l a lucha para acabar con todo lo que ha hecho este régimen de atropello, de ultraje, de destrozo, de ruina. Y con un régimen concebido y desarrollado en esa forma han acabado. Si los- monárquicos intentáramos- hoy sacar otro provecho de la votación, seríamos traidores al sufragio. Esto es evidente. Pero no lo es menos que si hubiese- -estamos seguros de que no existe- -quien se prestara a componendas o a colaboraciones en él P o der a costa de cualquiera de las bases de ese programa mínimo sería asimismo traidor al sufragio que le da l a investidura. Nuestra posición está bien clara. N o pretendemos restaurar l a M o n a r q u í a por el momento. Son ellos los que pretenden que, las derechas después de su triunfo afiancen la República. Y esto es lo inadmisible. ¡Q u é Ja afiancen los republicanos si pueden! Las derechas no tienen por qué ser consolidadores de una obra funesta, que han combatido por inmensamente dañina al país. Otro periódico republicano- -republicano desde el 14 de abril de 1931- -llega en su optimismo a atribuir a las dereqhas la siguiente frase: Que l a República se hunda o no, es un hecho que a nosotros nos tiene sin cuidado Frase de una insuperable inexactitud. Porque nuestra, preferencia, la de muchas derechas, según los mismos periódicos republicanos, no es un secreto para nadie y a ella nos inclinaríamos siempre en una disyuntiva. Nosotros nos atenemos a nuestro criterio. N o pretendemos dirigir a las. derechas parlamentarias. N i creemos que sus más fuertes núcleos colaboren en el Poder con elementos de izquieclas. N o lo éremeos. Esperamos, en cambio, que cuando, tarde o temprano, lleguen los hombres ¿le derechas al Poder, g o b e r n a r á n bajo su absoluta responsabilidad, asumiendo por entero las funciones de G o bierno; no aceptando puestos en el Consejo de ministros, donde tendrían que ser coadyuvantes en el cumplimiento de unas leyes que han combatido y se han obligado a revisar con un compromiso de honor. va eficazmente sino a donde está mejor c i frada y expresada la protesta nacional, m á s clara y neta la decisión antirrev lucionana, es decir, a las derechas; y esto, que en todas las circunscripciones debe ser la g u í a del sufragio, -ninguna duda n i motivo de vacilación ofrece ya en Madrid. S i en el com i d o del 19 de noviembre favorecieron, a stl pesar, la candidatura revolucionaria los m i llares de electores que votaron las candidaturas, intermedias antimarxistas, el 3 de, d i ciembre la favorecerán más decididamente con su abstención. Los adversarios del socialismo no cumplen con el deber imperativo de las circunstancias con sólo negarle su voto. Abstenerse en el p r ó x i m o comido, abandonar la. candidatura de las derechas, es ayudar al triunfo revolucionario. ¡Así se ha entendido en todas las circunscripciones donde se han retirado o se han fundido candidaturas para robustecer el frente antimarxista, y en él figuran los partidos más fuertes retirados de l a lucha en Madrid. Mi- ando a l a misión de las derechas en el futuro Parlamento, se comprenderá mejor el deber de aporyarlas frente a los que desde el Parlamento se proponen fomentar l a revolución. 1 M O M E N T O POLÍTICO El jefe del Gobierno cumplimenta al presidente de Ja República. Sus manifestaciones. Todo está a la vista M d r i d 25. A las ocho de l a noche, el presidente del Consejo marchó al domicilio particular del jefe del Estado. ¿i M á s de una hora d u r ó l a entrevista. íji Volvió el Sr. Martínez Barrios a l a P r e sidencia, y las periodistas le rodearon, preguntándole si su visita al presidente de la República había tenido interés político. C o n testó que llevó a su firma el decreto aprobado en el Consejo de anteayer de p r ó r r o g a de las funciones del gobernador general de; Cataluña. ¿Ha coincidido usted en el domicilio del señor Presidente con alguna personalidad política? -No. -E s que se decía que el Sr. Alcalá Z a mora había citado a D José Martínez da Velasco y que era pasible que éste le h u biese visitado ya. -Pues no sé nada. Y o he dado cuenta al presidente de la República de la actual situación y de las previsiones para la elección del día 3. Los informadores dijeron entonces al señor Martínez Barrios que según aseguraban los periódicos el jefe del Estado se proponía conferenciar con algunos jefes políticos. Repito que nada sé. Es posible que el señor Alcalá Zamora quiera hablar con sus amigos, pero no de un modo oficial, sino amistoso. Y o no tengo noticias de que sean conferencias de carácter político. E l jefe del Gobierno se extrañó algo dé que hubiera en la Presidencia más periodistas que de ordinario, y éstos lo justificaron diciendo que había sido un día de muchos rumores y de expectación pública. ¿P o r qué? y EL OPCIÓN 1 NELUDIBLE Nosotros, sin embargo, precisamente porHubimos de señalar oportunamente las que somos monárquicos, no quisimos entoncondiciones en que venía la lucha electoral ces n i queremos tampoco ahora despistar a! de M a d r i d y la opción a que debía decipaís. U n a cosa es l a M o n a r q u í a y su resdirse el sufragio entre las dos grandes fuertauración, que no nos parece posible por el zas, l a derechista y la socialista, que conmomento, y otra muy distinta la repulsa centraban l a mayor parte del Censo y fruscontra el régimen vigente. E n un sentido traban de antemano cualquiera otra pretenamplio no se puede decir que el r é g i m e n sión. A l fracaso, claramente previsto, de las sea la R e p ú b l i c a pero es indudable que el candidaturas intermedias, que sólo han serr é g i m e n es esta República E l régimen vido para obstruir la elección, se deben los es, efectivamente, esta República con su inconvenientes y l a contrariedad que l a seConstitución, con sus leyes sectarias y con gunda vuelta supone para los partidos y los sus Gobiernos de izquierdas y contra esta electores. L a opción que no supieron ó no República, es decir, contra este régimen se quisieron hacer las agrupaciones políticas, ha manifestado claramente la voluntad nacional. Nosotros tenemos perfecto derecho- inútilmente interpuestas en la lucha, es hoy obligada e ineludible. N o hay más que dos a suponer que la mayoría de los millones candidaturas para el sufragio de Madrid y de votos que se han pronunciado en íavor para los partidos retirados de la contienda. de las derechas son votos monárquicos. A h o r a es cuando no se puede eludir la defiComo lo creemos lo decimos; pero no sería nición más necesaria en las- circunstancias lícito afirmarlo ahora porque a estas eleccioactuales de la vida nacional. Con l a revolunes reconoceremos que no han acudido las ción, y ahí está el socialismo que l a reprederechas para dilucidar en este instante la senta, o contra la revolución, y ahí está la forma de Gobierno. Las derechas han ido 1 candidatura de la unión anturevolucionaria. la lucha electoral con un programa mínimo, Contra 1 a revolución ya lo dijimos, nq, se; que es harto conocido; revisión de las leyes