Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC. DOMINGO 3 DE DICIEMBRE DE 1933. EDICIÓN DE ANDALUCÍA. P A G 24, Catffcro (risas) condenó a los ex ministros íie l a Dictadura por haber infringido una Constitución, que, actuando revolucionariamente, repudiaron, y que y a estaba suspendida cuando ellos se hicieron cargo del P o der. Pensando en l a severidad de la pena impuesta, yo me pregunto: ¿Cuál merecerán los hombres del Gobierno Azaña, que infringieron l a Constitución de la República, discutida, aprobada y promulgada por ellos mismos? (Gran ovación. E l proceder arbitrario de aquel Gobierno lia traído a la República a l a situación en que hoy se encuentra. N i n g u n a propaganda es más eficaz para nuestra candidatura que l a que en sus mítines nos hacen los socialistas. Puede afirmarse, asimismo, que la conducta del Gobierno en que figuraron aquéllos ha sido el mayor acicate para este i n menso triunfo electoral, que tanto les sorprende, porque sus ojos, ciegos de sectarismo, no podían ver la situación auténtica de España, no querían ver que a fuerza de golpes despiadados despertaban la conciencia nacional y la ciudadanía española, en una avalancha incontenible, provocada por ellos mismos! ¡Eso tenemos que agradecerles! (Grandes aplausos. A h o r a después de haberse pasado los lustros en una oposición negativa, predicando la democracia a la voluntad del pueblo y la soberanía nacional, cuando se encuentran vencidos pretenden nada menos que invalidar la voluntad del pueblo. Dicen que hemos logrado el triunfo con amaños, que hemos resucitado los procedimientos caciquiles, que hemos comprado los votos. Dicen todo eso y mucho más, mintiendo, y lo que es peor, a sabiendas de que mienten. E n no sé qué periódico he leidp que las derechas hemos gastado en las elecciones nada menos que diez millones de pesetas. Hemos tenido en toda España más de nueve millones de votos, y como es natural, que algo nos supondrá haber gastado en propaganda, en la radio, en l a impresión de candidaturas, por lo visto, calculan que hemos pagado cada voto a peseta. (Grandes risas y aplausos. Todo esto es ridículo. E s ridículo, porque ellos saben, como lo sabemos nosotros, que desde que en España existe la democracia, acaso no ha habido más que dos elecciones sinceras. Las del 12- de abril- -yo lo reconozco; lo he reconocido siempre, y las del i g de noviembre. C o n una diferencia; que aqueíías fueron unas elecciones administrativas, de concejales, y éstas son unas elecciones políticas de diputados a Cortes. Y con otra diferencia: entonces los concejales republicanos estaban en minorías en el país, y mañana serán mayoría los diputados de las derechas. (Gran ovación. H e dicho de las derechas y no monárquicos. Y o soy monárquico y no sé si seré diputado. Pero ya lo son, -y formarán en la Cámara una reducida minoría, otros monárquicos que no han considerado oportuno ponerse otra etiqueta para actuar en la vida pública. Las derechas sí, son mayoría. Y yo quiero señalar la diferente conducta observada por los republicanos en 1931, y por las derechas en 1933. Quiero señalarla, para que mediten y tengan en cuenta sus trascendentales consecuencias y su respectiva responsabilidad en el momento actual, tanto las izquierdas como las derechas impacientes, algunas derechas impacientes que nos han dado el triunfo al votar con tanta disciplina y entusiasmo y que se llaman a engaño, porque el Poder no haya venido ya a nuestras manos. L a situación no es para intranquilizarse como creen muchos pesimistas, pero podría llegar a ser gravísima, si todos los monár- quicos, los republicanos y los que ponen po encima de las formas de Gobierno otros ideales altísimos, no supeditamos cada cual los nuestros al bienestar y a la paz de España. (Ovación. Las derechas, después del triunfo, estamos dando el ejemplo. Quizá la precipitación que las izquierdas pusieron en aprovecharse del suyo, más aparente que real, en abril de 1931, haya sido causa principal de tan rápido desmoronamiento de sus ideales S i se tiene el suficiente patriotismo para darse cuenta de la situación, y por encima de esos ideales respetabilísimos poner el porvenir de España, entonces España se salvará. E n caso contrario iremos al caos. Contra la voluntad nacional, lo mismo cuando acierta que cuando se equivoca, no se puede resistir. H e mos ido a la lucha con un programa mínimo. Hemos triunfado y ese programa mínimo habrá que cumplirse, pese a quien pese. (Grandes aplausos. S i los monárquicos intentáramos sacar ahora otras consecuencias seríamos traidores al sufragio. ¡A h! Pero si hubieía a l guien con responsabilidad política que i n tentara resistir a los mandatos del sufragio, sería traidor a sus convencimientos democráticos. (Gran ovación. Viene a cuento una valiosa opinión de un hombre muy representativo de la República sobre la situación de España, hace pocos meses. H e oído decir que, cuando en t n a de las últimas crisis fué llamado a consulta, expresó su optimismo respecto a los dos problemas de orden público que más preocupaban en aquellos días y que aún siguen y seguirán preocupando a la opinión: el pistolerismo anarquista de Barcelona y el comunismo libertario del campo ancíaluz. Con ambos males creía el ilustre consultado que E l ihisfre dociof D. JOSÉ LUÍS M A D E R O S E G O V I A profesor nume- rano de l a Facultas d Medicina de Cádiz, dicí ievo treinta años dedicado a tas ficciones de vias digestivas; tn el transcurso de este tiempo, múltí pies han sido los específicos que han surgido g quieren curar los trastornos, ya funcionales, ¡ja orgánicos, qat sufre el apárelo digestivot pero, de lodos, ninguno llena les indicaciones como el Clixtr estomacal, pues no sólo curo los síntomas re lejos g funcionales, sino que soprime el elemento dolor en aquellcs casos en los que lesiones orgánicas deterniinan ten importante síndromty He aquí el medicamento triunfante en todo et mundo para aííviar las molestias de la digestión. Suprime! a acidez, eS d t e r d eslembo, gas vómitos, catarro intestinas, etc. las digestios nes se abrevian, y el enfermo come más, digiere mejor y se nutre. -Obra como antiséptico del aparato digestivo, curando las diarreas de los niños, incluso en la época del destete y dentición. Es inofensivo y de gusto agradable 1 ELIXIR EST L
 // Cambio Nodo4-Sevilla