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MADRID- SEVILLA 6 D E DICIEMBRE D E 1933, N U M E R O EXTRI 0.20 CENTS. DIARIO ILUSTRAD O A Ñ O VI G E SIMÓN O VENO. N U M E R O 9.535 SEVILLA K K P A C C I Ó N P R A D O D E S A N S E B A S T I A N S U S C R I P C I O N E S Y A N U N C I O S MUÑOZ O L I V E C E R C A N A A T E T U A N A CONTESTANDO U NVVS A L U S I G N E S EL FUTURO GOBIERNO Insisten los. periódicos republicanos en Defensa de l a República es una locu- ción de terrible resonancia y de significa- achacar m i derrota electoral a l a clara signición fatal para el régimen. Defensa de la ficación monárquica de rrii candidatura. Y es República se ha llamado toda la disolvente verdad. Pero se. equivocan en l a interpretalabor del bienio, todo lo que ha subvertido ál. ción que pretenden dar, a l sufragio en l a país y ha levantado la protesta nacional, so- segunda vuelta. Como todos coinciden en- lemnemente formulada en los Comicios. Y la. lo fundamental, elijo para oponer m i razo- ley monstruosa, característica del bienio, con namiento un editorial ponderado y ecuánime ese nombre ha quedado también: Defensa de la República. Vuelve a sonar en las mis- de El Sol, en el que hay dos. afirmaciones mas bocas l a expresión fatídica; los mismos! que, a mi juicio, no responden a l a realidad, defensores de antes, los que casi han echado y una tercera que las contradice y anula. a pique al régimen, vuelven a las aridadas E l hecho cierto es que los candidatos de e intentan reproducir la coalición impopular. clara significación monárquica vamos en los N o digamos que si lo consiguiesen ocurriría últimos lugares en el orden de votación, en lo mismo, porque sería mucho- peor lo que esta segunda vuelta, porque treinta y ocho ocurriera. mil electores, de los setenta y tantos m i l H a y que salvar l a República, dicen; pero, que en l a primera votaron i a candidatura ¿de quién? D e las derechas, es decir, del sufragio universal que las ha enviado. Camino republicana que encabezaba el S r Lerroux, han votado a las derechas el domingo últi- peligroso, de verdadera temeridad, es oponer el régimen al sufragio, atajar las reivinmo. D e esos treinta y ocho m i l electores redicaciones del país a título de salvar l a Republicanos, ha habido tres m i l que lógicapública y establecer por los mismos republimente nos h a n borrado a los candidatos mo- canos una incompatibilidad en que no puede ser vencida y excluida l a v oluntad de la nárquicos. Son esos tres m i l electores republicanos los que ocasionaron nuestra derrota. nación. L o primero ha sido acusar a las derechas, Es muy acertada, por eso, la afirmación de porque no quieren el Poder, porque no esque los votantes de l a candidatura centro tán en condiciones de asumir con eficacia, se han dividido en dos partes: una que votó aunque tampoco se niegan a facilitar a cuala las derechas y otra que se abstuvo Pero quier Gobierno digno del nombre y de la mal se compagina esa afirmación coa decir misión, cuanto exija el interés público y que n o todos los electores derechistas han la propia subsistencia del Poder en un? bevotado a los monárquicos que hemos obteligerancia decente. Ahora, por el contrario, nidi el 3 de diciembre ciento sesenta y ocho se discurren fórmulas para no contar en modo alguno con las derechas, y más pro. mil votos, más de treinta y cinco m i l sobre bablemente para hospitalizarlas, para negar. la elección anterior. N o es cierto tampoco les todo lo que pueden y deben obtener en que en la primera vuelta quedáramos relesatisfacción del su ragio y para llegar lo más gados al último lugar. E l S r Calvo Sotólo pronto posible a la disolución de las Cortes, obtuvo el tercero, inmediatamente detrás del objetivo que envuelve una tremenda falsifiSr. G i l Robles, y yo el quinto, con 122 votos cación electoral como la de junio del 31. más que m i ilustre compañero el S r RodríSe habla de un Gobierno centro- izquierguez Jurado, hoy diputado triunfante por da. S i sólo se tratase del número parlamen Madrid. L o s 3.384 votos que ahora me lleva tario; podría ser, porque, en efecto, hay, aunque precaria, una mayoría de centro- izde ventaja, son de republicanos radicales y quierda. P o r sólo el número, no es ahí donconservadores, que me tacharon. de está la mayoría más fuerte; pero si aun con más afinidades no es posible, n i conveEsto dicen los números y l a lógica. S i a niente, l a formación del centro- derecha, melos periódicos de izquierda les consuela m i nos lo es l a otra, que, en realidad, no reprederrota del triunfo de nuestros 217 diputasentaría más que el centro, con l a intrusión onerosa de una izquierda sin votos, y equidos, está bien. A mí, en cambio, me consuevaldría a borrar toda l a política de los rala de. mi derrota ese. triunfo y l a consideradicales y de los grupos republicanos afines, ción de que algo he contribuido a él, a costa las crisis de septiembre y octubre y la disode muchas amarguras. lución de las Cortes Constituyentes, para M e consuela también de haber ¡perdido l a restablecer con escándalo l a primera coalición de la República, como si no hubieran probabilidad de que, como consecuencia de seguido a la ruptura hechos y actitudes irreestas elecciones trascendentales, puede haber iparables, diferencias y distancias que no se para las derechas triunfantes algo todavía pueden franquear dignamente, aunque semás difícil que saber perder: saber ganar. gún parece no hay en ello dificultad ni es JUAN IGNACIO L T J C A D E T E N A crúpulo por parte de las exiguas izquierdas, anuladas en los comicios. N o van por ahí las cosas, sino por donde fLa información gráfica ele! más acertada y honestamente deben ir. Las interesantes y plausibles declaraciones del sep r é s e l e númer síáisísa a ñor Lerroux, que en otro lugar recogemos, sitúan el problema político en sus términos e n Sa p e n ú l t i m a gsággiaaa adecuados, de lógica y realidad. i r E S T E M O S O. N O C O N F O R M E S C O N E L SEÑOR GIL. R O B L E S Nuestro querido colega; La Nación se hace eco de la semblanza que hoy publicamos del ilustre presidente de Acción Popular, D José María G i l Robles, y dice que no está conforme con éste ni con su sentido dé la estructuración de España para el porvenir. E l prestigioso y batallador periódico de la noche, cuyas observaciones acogemos siempre con sincero reconocimiento del alto patriotismo que las inspiran, podía en este caso haberse ahorrado la manifestación que ya suponíamos. Podrá o no estarse conforme con el S r G i l Robles. Nosotros no hemos dicho que lo estemos, porque conocernos exactamente la posición del insigne caudillo con respecto a principios que consideramos substanciales, y algo de esto se traslucía en nuesras líneas de ayer cuando atribuíamos a la situación del Sr. G i l Robles tanta transcendencia, que hacíamos depender de e l l a e l destino del régimen hacia el cual se inclinase el infatigable adalid. Pero conforme, o en desacuerdo con el Sr. G i l Robles, ¿quién podrá negar a éste la eficacia de su campaña formidable como único caudillo hasta ahora de unas fuerzas sociales que inveteradamente venían siendo reacias a todos los estímulos y a todas las excitaciones, aun de hombres de gloriosa ejemplaridad política para la actuación c i u danana a que ha logrado llevarlas el presidente de Acción Popular conquistando victorias tan evidentes como l a del 19 de noviembre y la del domingo último? Esto es lo que hemos dicho, no en elogio, sino en equitativa estimación de los méritos del Sr. G i l Robles. Y esto es lo que reiteramos y reiteraremos siempre, nos guste o no, compartamos o no, en su integridad, el ideario del caudillo derechista. EL MO. IENTO TICO Del POL 1- C o n s e j o de ayer La situación es inconmovible Madrid. E l Gobierno estuvo ayer r e m i do en Consejo algo más de tres horas, y todos les ministros coincidieron en que ap. nas se trataron cuestiones políticas y en cambio, casi todo el tiempo se dedicó a asuntos puramente administrativos. E l señor L a r a ministro de Hacienda, concretó estas referencias en la siguiente forma: -E l Consejo ha tratado cinco minutos der política y tres horas de administración. E l presidente del Consejo afirmó lo mismo, y como un periodista le preguntara si el Ministerio seguía con buena salud, respondió -S í Esto es ya inconmovible. Estas explícitas manifestaciones no l o graron desvanecer los rumores sobre nuevas dificultades en el Gobierno. Volvió a decirse que el ministro de Comunicaciones, señor Palomo, había manifestado su decisión de separarse de sus compañeros, y que le seguiría el señor Sánchez Albornoz.
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