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DIARIO ILUSTRADO, AÑO V 1 GESIMONOVENO 10 CTS. N U M E R O F U N D A D O E L i D E J U N I O D E 1905 P O R D. T O R C U A T O L U C A D E T E N A ABC EL HÉROE CONSTANTE Ha fallecido en Madrid el consecuente demócrata liberal D. Enrique Martínez Cortillo, dejando numerosa prole. E l cadáver será conducido hoy al cementerio civil. (Ün periódico. Y o tuve el gusto de conocer al infatigable luchador en la cantina del Congreso. E n mi tiempo llamábamos luchador a todo hombre sin recursos conocidos que conseguía vencer las dificultades cotidianas que oponen los proveedores de artículos de consumo indispensable a las personas impecuniosas. Martínez tenía el carácter afable de la mayoría de los hombres que viven de lo desconocido y para quienes la sonrisa es un arma. ¿Q u é sabía hacer? ¿Cuáles eran sus aptitudes? Ese aspecto de su espíritu fué para nosotros, sus amigos, impenetrable siempre. Y o que solía renovarle, en mi condición de diputado, el pase del salón de conferencias, no me atreví nunca a violar el secreto de un hombre que tiene la modestia de no humillar a sus contemporáneos con una afirmación profesional que rara vez deja de suscitar envidias. L o único cierto era que a Martínez se le veía en todo mitin en que de manera m á s o menos teatral se hacía l a apología de la libertad y se condenaba la reacción, que tan porfiadamente defiendo yo ahora, con gran indignación del excelente amigo y castizo escritor Roberto Castrovido. Por lo demás, era hombre digno y simpático, y si no se puede negar que pedía d i nero a sus amigos, su respeto del decoro y de la aritmética no le consintieron pasar en sus demandas del duro que nadie niega al p r ó j i m o como no sea un avaro recalcitrante. U n a tarde que salíamos juntos del Congreso, Martínez me propuso el ingreso en la masonería. L e conviene a usted... Con su talento y su simpatía personal pronto será usted venerable- -me dijo con la mayor seriedad. -Martínez- -yo no quiero, ser venerable más que cuando las canas puedan justificar ese título- -le contesté. Como yo no tengo programa concreto en la vida, no necesito afiliarme a ninguna secta... Y o no soy m á s que un transeúnte del planeta tierra que procura aburrirse lo menos posible... Después le perdí de vista. ¿D ó n d e se habría metido el viejo luchador? Seguí, a pegar de todo, admirándole, porque un hombre sin rentas ni oficio, que vive, se casa y se reproduce biológicamente hasta el punto de dejar seis hijos de ambos sexos, sin otro elemento de éxito que la consecuencia, es un caso de heroísmo. Ese tipo de perfil galdosiano es interesante dentro de la fauna española. ¡S i m p á t i c o M a r t í n e z! E n el ce- menterio- civil fe esperan unos gusanos l a i cos, m á s voraces que los otros, porque tienen menos clientela, que darán cuenta: de él en poco tiempo. E r a un carácter sin hiél que amaba la libertad como don Quijote a D u l cinea, con- remotas esperanzas de conseguirla. F u é un iluso que no recobraba el sentido de lo real más que en el momcnto. de pedir ál amigo el duro indispensable oara salir de los apremios hogareños del día. 1 DIARIO ILUSTRA? DO. A Ñ O V I G E s IM W NMÜ: O 10 G f e S M I t ó l í R O A OTRA VER C L A R O ¿Quién ha suministrado los fondos a esos anarquistas que se dicen ibéricos e internacionalistas? Le Peüt Parisién Desconfía del, malo; no desconfíes del bueno. (Proverbio húngaro. Jacques Bainville, el m á s penetrante de los comentaristas franceses de lá política internacional y excelente conocedor de Maquiavelo, se inclina ante l a habilidad de Adolfo Hitler. S i el Führer- -opim- -no fuese m á s que brutalmente enérgico, resultaría poco peligroso desgraciadamente, es de los estadistas m á s hábiles, que sabe mezclar, o alternar, l a fuerza, con la amabilidad; sabe hablar, a l a imaginación v hacer creer a su buena voluntad. L a táctica de H i t l e r es impecable, según Bainville, y el publicista atribuye. poca importancia a la pregunta de si la iniciativa es tomada por el mismo canciller o si tiene excelentes consejeros, puesto que 1 a facultad; de reconocerles, escogerles y ejecutar sus consejos supone un talento casi tan grande y real como el del iniciador. Luis X I V no era n i n g ú n genio, pero el talento de elegir a los mejores ministros le ha convertido en Rey Sol. U n a de mis grandes preocupaciones es seguir, a t r a v é s de l a Historia, l a literatura y el arte, las tremendas equivocaciones cometidas por las personas que, sin embargo, no carecían, ni mucho menos, de talento. E l éxito teatral m á s grande del siglo X V I I era el de T o m á s Comedie (hermano del inmenso Pierre) E l genio del Greco es un descubrimiento de nuestra época. L a s dos maravillas de Stendhal (y de la literatura en general) no han tenido en vida de su autor el menor éxito. Se podrían llenar, tomos enteros con esas equivocaciones l a mentables, mientras que el tomo que enumerase los aciertos de los contemporáneos resultaría; relativamente flaco. Pero, ¿p o r que ha de sorprendernos esto, si en la vida particular cometemos los mismos errores? ¡Cuántas- veces confunden los hombres a la mujer angelical con. una aventurera, y viceversa! ¡Y cuántas mujeres tienen confianza en el vulgar tenorio, y desconfían del que se aproxima a ellas con las intenciones m á s honestas! ¡C u á n t a s veces rozamos la felicidad, sin darnos cuenta de su presencia! Nuestras equivocaciones son infinitamente mayores que nuestros aciertos. N o me refiero tan Sólo al terreno material; l a especulación bursátil es incalculable, aunque hay valores en los que entran los conocimientos de las realidades. Así, por ejemplo, el suscribir a las obligaciones Y o u n g ha sido en todo caso ú n gesto i m prudente, conociendo la imposibilidad que resultaba para Alemania de pagar, a la vez, sus deudas políticas y las comerciales. N o me refiero m á s bien a. las, equivoca clones por falta dé juicio crítico, de gnsio certero, o de inteligencia ¡del corazón ó r esta razón, debemos admirar a los pocqs. qiié; no suelen equivocarse en sus juicios que saben descubrir el talento en el modesto funcionario, en el político desconocido o vendido, en el artista fracasado. Merecen admiración aquéllos cuya agilidad mental es suficientemente vigorosa para cambiar con las circunstancias, en vez de petrificarse: en una actitud determinada; S i H i t l e r D O fuese m á s que un coco, no merecería núes tra atención. ANDRÉS REVESZ Se ha restablecido la tranquilidad. Todos los informes, tanto oficiales como particulares, coinciden en que la criminal intentona revolucionaria ha fracasado definitivamente... por ahora. Se ha enterrado a los muertos, se están curando los heridos, las viudas se han quedado sin marido, los huérfanos, sin padre, y las familias de. los presos, muertas de hambre, faltas de trabajo y ayunas de jornal. Deritro de pocos días la normalidad será absoluta. L a actualidad política desviará la atención de las gentes hacia 3 a situación de los partidos, las incidencias de la crisis, la constitución del nuevo Gobierno, el reparto de los cargos públicos, las peripecias enconadas de los debates patlaméntarios, y dentro de un mes riadie se a c o r d a r á de lo que ha sucedido y, lo que es muchísimo peor, de lo que volverá a acontecer si lo pasado no sirve de lección prove- chosa para prevenirlo. ¿Y por qué volverá a suceder? Pues, sencillamente, porque este movimiento de ahora no ha sido m á s que un entrenamiento de masas, m á s importante, más general, más sanguinario, s i á s cruel, más salvaje, mejor organizado, pero, en t í fondo, igual en la finalidad y en l a intención que todos los que le han precedido. S i para los hombres de orden el movimiento ha. sido un fracaso, para ellos es un aliento y un estímulo para comenzar otra vez. Y esto, ¿110 se podría evitar? Acaso sí. Acaso bascara para ello el cumplimiento estricto, de la ley; el intervencionismo del Estado en la administración de los fondos de los Sjrtdi- catos rebeldes. Aplicación de l a ley y libertad de asociación. Libertad absoluta para la imposición de cuotas a los asociados; libertad completa, para l a distribución y aplicación de estos fondos, siempre que se destinen a fines lícitos: organización, propaganda, socorros a compañeros sin trabajo, Cooperativas y asociaciones benéficas, cajas de resistencia para sostenimiento de huelgas parciales, y absoluta vigilancia para saber, en ün momento dado, las filtraciones que puedan existir, y exigir, en caso de comprobación de procedimientos ilícitos, l a responsabilidad oportuna a los que los manejan. Nada m á s E l procedimiento no puede ser más sencillo. Ah- -se dirá- es que los Sindicatos no admiten esta fiscalización; los Sindicatos no aceptan el intervencionismo, del Estado; precisamente la base de su ideología estriba en la acción directa, en no someterse a las imposiciones de la ley. Pues como- el Estado es el que tiene en sus manos la. ley, con no autorizar su reapertura si no se colocan dentro de la ley cuando, restablecida l a normalidad, la soliciten, asunto concluido. Presentación de nuevos Estatutos con cada solicitud de reapertura. ¿N o se someten a la ley? Pues no funcionan. F u n cionarán clandestinamente. N o hay peligro. S i n organización no hay cotizaciones. S i n cotizaciones no hay dinero. S i n dinero no hay Sindicatos, S i alguien lo duda, que se lo. pregunten a Pestaña, a los hombres de a c c i ó n de la C. N T y a los dirigentes de l a F A I. PELKO MATA MANUEL B U E N O
 // Cambio Nodo4-Sevilla