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INTERIOR D E LA CASA D É LOS SEÑORES D E ARBOS, E N L A C A L L E M A Y O S DE MADIU. O. (FOTO DUQUE) un cuartel, y llevado su presencia, pero la o c h e está muy fría y ante el o f i c i a l de la sala casi helada. Resultaría m á s práctiguardia, co, para ustedes y para nosotros, irnos todos Y entre hablar con a 1 hote! donde ejecutaremos el programa el oficial de guardia, anunciado y ustedes oirán m á s confortableéste con el jefe del mente... cuartel, el jefe del- -Y además- -interrumpió Arbós- -tomacuartel con el gobernaremos, todos una copita de jerez. dor de 1 a plaza y éste De anécdotas como ésta y episodios como coü el c ó n s u l de Esaquél está llena la historia de l a juventud p a ñ a y el cónsul con de A r b ó s desde cuando, a ú n n i ñ o y con el Premio de Violín de nuestro Conservatorio, A r b ó s transcurrieron las horas; la ópera p a s ó a Bruselas a ser discípulo de V i e u x wagnerrana. se había cantado, el d í a había tenips, obtener m á s tarde el Premio de P a aparecido con gris cénit muy berlinés, y rís, establecerse luego en Berlín para er nuestro compatriota había pasado la noche discípulo predilecto de Joachin, el elegido sentado en un banquillo, ¡éste sí que de los de Brahms para estrenar su Concierto de acusados! con centinelas dé vista y cercaviolín y piano, y, finalmente, el solicitado e do por las recelosas miradas de los hijos instituido por Londres para desempeñar l a de Marte, a quienes los dedos se les antoc á t e d r a de violín en el Conservatorio lonjaban huéspedes espías. dinense. S i n duda fué aquella contrariedad l a que más resistencia opuso al buen humor con Pero hay en la relación de tales andanque supo paliar otras. P o r ejemplo, A r b ó s zas ün detalle conmovedor, todo un poema comenzó muy joven su bohemia artística. de amor maternal: una santa mujer, una F o r m ó el primer cuarteto con Rubio, G a l adorable viejecita, la madre del niño prodivez y T r a g ó Después constituyeron un trío gio, primero, y del ilustre adolescente, que Pablo Casáis, Albéniz y él. E n fraternal sigue a su hijo a Bruselas y después a las c a m a r a d e r í a y legítimo anhelo de gloría lleciudades de otros triunfos artísticos del garon en una ocasión a una. capital gallega, hijo querido, al que consagra sus desvelos, en cuyo teatro habían anunciado un conciercoronados siempre- por intensa emoción y to. L a noche del. acontecimiento, noche de l á g r i m a s de contento, que envolvían Una í r í o muy intenso, sólo había animado a una plegaria de gratitud al cielo... veintena de aficionados a la música a ir al Con l a etapa de su residencia en L o n coliseo. A l enfrentarse con tan reducido, audres coincide una muy brillante actuación ditorio, los tres concertistas celebraron una ele cuartetista, y, por consiguiente, de culto breve conferencia, en la que A r b ó s llevó la fervoroso a la música- de. cámara, esa m ú voz. si no cantante, sí murmurante, y A l sica que es la esencia misma; el alma del béniz, que sólo había hecho sonar un la del bien llamado arte divino, porque el Compopiano para que afinasen el violín y e l- v i o sitor que sabe escribir un cuarteto si tielonéello sus c o m p a ñ e ne inspiración, puede escribir una obra sinros, hizo uso de ia páfónica o líricodramática. Aiusos, D I R E C T O R labra, dirigiéndose a E n Londres, en el A l b e r t- H a l i Viabíu d i GESTO X O B Ü E A D E los oyentes, rigido conciertos de orquesta cuando fué M A N sis SOREL, (FOTO- -Señores- -dijo- solicitado por el G r a n Casino, de San SeZEGKl) a g r a d e c e m o s mucho bastián, para dirigir, los de aquel Centro de 1
 // Cambio Nodo4-Sevilla