Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
se había pasado a las filas españolas y cristianado con el nombre de Fernando Guanarteme- ha solicitado permiso del general para visitar a los guanches, sus hef manos, a los que él ve les espera una muerte cierta, y se dispone a subir a l a fortaleza, solo, por el peligroso sendero. L o s canarios, sus antiguos vasallos, lo reconocen y no osan estorbarle el paso. L l e g a E s vitoreado con entusiasmo por los qué nunca habían dejado de serie fieles, a pesar de su defección vergonzosa. Y dice un historiador, D Agustín M i l l a r e s Thenesor contestó a todos con cariñosa afabilidad, y luego que los vio dispuestos a escucharle les manifestó que su misión no tenía otro objeto que salvarlos a ellos y a sus inocentes hijos de una muerte irremisible cercana, si persistían en prolongar su inútil resistencia. L e s h a ló del poder inagotable de los Reyes de Castilla, de, las ventajas de una vida sosegada y pacífica bajo l a protección de las leyes españolas. Estos razonamientos fueron interrumpidos por Bentejuí y el Faycán, que temían aún el ascendiente que ejercía su rival, e i n terponiéndose pretendieron alejarlo; pero l a multitud, que sin gran esfuerzo comprendía su apurada situación, seducida por las palabras y el ejemplo de su antiguo Soberano, prorrumpió en g r i tos atronadores, queriendo entregarse inmediatamente a l a merced del caudillo español. Mientras se firmaban unas capitulaciones y se preparaba Pedro de V e r a llenó de regocijo, a recibir c a r i ñosamente a los canarios, tomando el Faycán del brazo a Bentejuí, le condujo al borde del precipicio, y lanzando el grito patriótico y religioso de ¡Atis Tirma! se unieron en estrechó abrazo y se precipitaron por aquellos espantosos desfiladeros. S i héroes llama l a H i s t o r i a a los numantinos, héroes tendremos que llamar nosotros a esos valientes isleños, que sacrificaron sus vidas en aras de l a libertad y de l a independencia de su patria D i e z de l a mañana. E l general, con sus tropas formadas en batalla, recibe a los canarios, que van descendiendo de l a fortaleza, al son de clarines y atambores y a los gritos de ¡V i v a sus 6 CERCA D E ESTAS PIEDRAS D E L BARRANCO SE DESPEÑO BENTEJUÍ, ANTES QUE ENTREGARSE A LAS TROPAS ESPAÑOLAS... un moreno brillante maravilloso. N o s encanta l a vista de a l gunos muchachos de cara ovalada, que vamos viendo mientras pasa el primer pueblecito. L l e g a mos a l fondo del barranco. ¡Aquí, aquí, chófer! E l auto p a ra. S í ésta es la fortaleza decimos, contemplando el risco enorme horadado, lleno de cuevas, que tenemos delante. A c o dados sobre u n peñasco enorme, mirando hacia el histórico sitio, recordamos: 29 de abril de 1483. E l general Pedro de V e r a con el grueso de sus tropas, acampaba aquí, desde tinos días antes; aquí, donde yo estoy ahora, frente a este r o que, empinado sobre el barranco. Sólo los guanches, grandes de cuerpo y ágiles de piernas, c o n o c e n l o s difíciles senderos, las eníradas y salidas de este refugio y pueden ascender a él. L a manada de guanches que se UNA VISTA D E L CIRCO D E TIRAJANA LAS MONTANAS D E L FONDO T I E N E N M A S D E 2.000 METROS D E A L T U R A han resistido hasta hoy a entren garse a los conquistadores están A l t e z a s! E l alférez Alonso Jáimez de Sotomayor se adelanta treaquí, con Bentejuí, el último R e y guanche, el héroe de las libertamolando el pendón real, y con voz clara y vibrante, que repite el des guanches; l a princesa A r m i n d a y u n puñado de guayres y fayeco en las escarpadas montañas, exclamo tres veces: La Gran canes, consejeros y capitanes. E l general ha hecho llegar hasta Canaria, por los mwy altos y poderosos Reyes de Castilla y los guanches, para intimidarlos, que los que no se entreguen a disAragón creción serán pasados a cutíhíllo, pues no está dispuesto a prolonE n este día, 29 de abril de 1483, memorable en nuestra histogar por más tiempo la terminación de la conquista. L o s guanches, r i a quedó terminada l a conquista de l a isla. Y el pendón que trearriba, no quieren rendirse; pero como el general les tiene cemolara el alférez Sotomayor se conserva todavía en l a Catedral dé rrados todos los caminos, espera tranquilamente rendirlos por el L a s Palmas, y se llevaba en procesión, hasta antes de lá Repúhambre y l a sed. blica, en las fiestas de la incorporación de l a isla a España, el día A l b a del 29 de abril. Día fresco. E l sol se levanta por entre las 29 de abril de C a d a año. nubes que del triar han ascendido por el valle. Silencio e n estas GUILLEN P E R A Z A soledades, silencio en el campamento. Thenesor, el Guanarteme- -que
 // Cambio Nodo4-Sevilla