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Á BC JUEVES si D E DICIEMBRE D E 1933. E D I C I Ó N D E A N D A L U C Í A P A G 9 men, b cual no significa una adhesión n i una novedad. El. Sr. -Gil Robles consiente en este Gobierno en tanto se acomode a sus. conveniencias políticas, las cuales no son la aceptación de todos sus postulados políticos, que ni ellos mismos como gobernantes podrían imponer. Y en las pa. labras del señor Lerroux hubo no obstante, la posibilidad de que así sucederá. Esos señores se declaran ya vuestros herederos, con título absoluto de derecho al Poder en cuanto no los complazcáis. i Dice que ia amenaza dictatorial está disfrazada, y en todos los sectores de la derecha latente. Recuerda una vez más la frase del Sr. G i l Robles en el Monumental Cinema, respecto a l a posibilidad de prescindir del Parlamento, que traduce en el sentido del propósito de un golpe de Estado. (P r o testas y denegaciones en Acción Popular. La amenaza de Ja revolución socialista Lamenta que se haya roto completamente el compromiso revolucionario de los socialistas con los republicanos. (Rumores. Sienten los socialistas l a obligación de defender por todos los medios los principios de la Constitución y afirma que frente al golpe de Estado: estallará la revolución. (Risas y voces de ¡b u e n o! E l Sr. M A E Z T U ¡No me mates con tomate! (E l interruptor es increpado y se promueve un breve alboroto. E l Sr. P R I E T O termina diciendo que llama la atención al Parlamento sobre el propósito de los socialistas de i r desde este momento con el partido a l compromiso de desencadenar la revolución. (Protestas y nuevo jaleo. E! Estatuto y la legislación social Á l a Esquerra contesta que el partido radical no se opuso al Estatuto; de haberlo hecho a ú n se estaría discutiendo. L o recuerda para fijar claramente actitudes. S i he contribuido, dice, a l a aprobación del Estatuto con esfuerzos que sólo l a i n gratitud puede desconocer, manteniendo la cohesión d e m i minoría e n l a que hay tan diversos sentimientos, no es justo preguntar si lo he de mantener. A h o r a bien, s i tuviera en su aplicación a l g ú n exceso lo corregiría; H a y elementos que piensan q u é eso pone en riesgo la unidad nacional; yo, por el contrario, creo que esa unidad se pondrá en peligro regateando a cada región l a personalidad que le corresponde. (Aplausos de vascos y catalanes. E s partidario de la autonomía y l a tend r á n los Municipios de Cataluña en una medida tan amplia como la tiene l a región, (Silencio en los regionalistas y nacionalistas. Recuerda que la legislación social fué iniciada en E s p a ñ a por los conservadores y no le e x t r á ñ a l a actitud del Sr. G i l R o bles. N o cree que nadie se opusiera a realizar l a obra de justicia social que requiere el paro, pero entiende que no será menester aumentar. para ello las cargas, porque lo que ocurre es que l a falta de confianza y autoridad han paralizado l a vida de los negocios, que al restablecerse remediarán en gran parte el paro forzoso. L a vuelta a la confianza remediará el paro obrero Vayamos a que cesen las luchas sociales y se cree un estado de mayor concordia entre unas y otras clases. P o r este camino se restablecerá el crédito público, y se reanudar á n obras, como lo demostró el Sr Prieto en circunstancias adversas, que son posibles siempre con uri poco de voluntad, de esfuerzo y un tantico de acierto. Así, sin ne- cesidad de recurrir a medios extraordinarios, se reducirá considerablemente ese paro obrero. N o terminaré- -dice- -sin recoger algunas palabras de los señores Goicoechea y Gor d ó n O r d á s y sin saludar al Sr. Bolívar. N o puede aceptar l a colaboración condicionada del Sr. Goicoechea, porque esto le obligaría a una reciprocidad que no le está permitido, porque él no tiene m á s enemigos- que los monárquicos. -D i r i g e a l Sr. Gordón O r d á s frases de fconsideración y afecto; A l conde de Rodezno dice que le tiene en alta estima y consideración por la memor i a de su padre. A l Sr. Bolívar le dice que debe conducirse con toda libertad, porque éste es un Congreso de caballeros, y por grandes que sean sus excesos el Gobierno oirá sus palabras con todo respeto, pues hasta las injusticias tienen l a virtud de servir de acicate para realizar l a justicia. 1 en E s p a ñ a están a ú n por resolver problemas que en otras naciones ya no existen. Dice que las únicas posiciones concretas y definidas son las de los Sres. Goicoechea y Domínguez A r é v a l o (cotide de Rodezno) A ellas desea contestar y dice al Sr. G i l Robles que domina l a palabra m á s cuando habla como dirigido que cuando improvisa como director. E l Sr. Goicoechea, que Condena la violencia nos achaca- -dice- -la complicidad de excitarle mieintras nos resguardamos en nuestras posiciones parlamentarias. E l señor Goicoechea- -añade- -olvida su elogio y aplauso al movimiento del 10 de agosto. Señala la contradicción entre l a declaración de catolicismo del Sr. Goicoechea y su manifestación herética hecha desde la resonante tribuna parlamentaria, atreviéndose a condenar órdenes del Sumo Pontífice, que al firmar un Concordato habrá de expresar en él su voluntad. Dice a los monárquicos que si ellos se consideran inispiradores o cómplices del movimiento del 10 de agosto, están obligados a sacar del presidio a los que gallardamente dieron la cara. (Aplausos de los socialistas. A l Sr. L e r r o u x le dice que un Gobierno no viene al Parlamento a ser dirigido, sino a ser director, y por eso no debe someterse l a ihciátiva ajena de l a amnistía, que (S un problema capital que toca al Gobierno, resolver, señalando su extensión. E l Gobierno no puede limitarse a lavarse las manos, como di yo el Sr. Goicoechea. E l Gobierno, en funciones de esa naturaleza, toma l a iniciativa, y si surge ésta en forma que al Gobierno no complazca, éste tiene l a obligación de cerrarle el paso. S i ese ejemplo cunde vamos a asistir al espectáculo de un Gobierno sin autoridad y sin dignidad. Recoge la. frase del- Sr. Goicoechea referente al patio de Monipodio. L a traduce en el sentido de que los Gobiernos de l a República han sido una lista de truhanes E l P R E S I D E N T E Sí ese hubiera sido el sentido la presidencia no lo hubiera consentido. E l Sr. P R I E T O Esta frase sin una acusación formal no puede pasar sin que repliquemos a ella debidamente, diciendo: que de no probarse sería una canallada propia de quien deja soslayar una acusación velada. Hace protestas de honorabilidad del partido socialista. Afirma que ayer vaciló su palabra al i n tervenir en el debate porque carecía del asentimiento de sus compañeros, el cual hoy tiene. E l Sr. Lerroux, al referirse a las palabras ayer pronunciadas por el Sr. G i l R o bles, no las ha interpretado debidamente. E l problema es é s t e una fuerte minoría republicana ha hecho un acatamiento al régi- El señor Goicoechea contesta al señor Prieto E l Sr. G O I C O E C H E A dice que no es necesario apelar al reglamento, pues la mayor sanción se l a impone el mismo adversario, aunque éste sea, como el Sr. Prieto, el orador que incurre m á s frecuentemente en exageraciones de léxico y en violencias de lenguaje. L o s discursos del Sr. Prieto tienen tres etapas: en la primera ridiculiza a l adversario, en la segunda lo difama y en l a tercera no le contesta. (Risas. Dice que el Sr. Prieto no ha leído bien l a novela de Cervantes Rinconete y Cortadillo, porque no sólo el almojar fazgo del robo es el que en el patio de Monipodio se paga; y yo digo que ese período de dos años de a l mojarifazgo del arbitrio ministerial y del espíritu sectario se pagaba todos los días. Y o he oído decir al Sr. Prieto en la t r i buna del Ateneo, con gran ligereza de frase, que el contrato con la Telefónica era un inmenso latrocinio y luego he visto al señ o r Prieto en el banco azul, bien avenido con ese latrocinio. H e oído a los socialistas defender con ardor a l a clase obrera, y, sin embargo, el señor Cordero ha publicado, en un libro titulado El socialismo y la República, que los obreros parados eran ladrones de profesión. (Grandes rumores. Y a ye el Sr. Prieto que conmigo no valen los apóstoles declamatorios e histriónicos, ni los golpes en el pecho, ni los chistes de almanaque. Y o no execro l a voluntad de l a Santa Sede, que cede en cada ocasión ante lo que le dan y ante la situación de hecho que se le crea. ¿Cómo se va a considerar lo mismo el Concordato con Prusia, que es protestante, con el Concordato con Baviera, que es católica? Respecto a la amnistía digo que ni en E s paña ni en n i n g ú n país del mundo se condena a presidio a quien tiene cruces laureadas en el pecho y son héroes de l a oatria, (Grandes aplausos. El voto de confianza Se lee un proposición de confianza al G o- bíerno, firmada por los radicales y demócratas. AUTOCARS Y CAMIONES R O C H E 1- S C H M EIDER Representante: ARTURO DAMAS Rectificación del señor Prieto E l Sr. P R I E T O desea rectificar antes de que se dicsuta. A s í se acuerda, después de una breve intervención del Sr. S A L A Z A R A L O N S O primer firmante. Dice al Sr. Martínez de Velasco que le interrumpió con el deseo de lograr un esclarecimiento a su actitud y afirma que el problema de la división, en lo político, en derechas e izquierdas quizá esté resuelto en otros países que han resuelto extremos que a ú n separan a los españoles. N o se trata de una antigualla, porque ío que ocurre es que HTJELVA Servido diario de Ómnibus entre: SEVILLA y HERIDA SEVILLA y ZAFRA Salidas de Sevilla: de la calle de Cánovas del Castillo, 29 (Teléi. 23619) Para Mérida y Zafra, a las ocho de la mañana. Para Azuaga y Zafra, a las cinco de la tarde. Mensajerías: Se admiten facturaciones de encargos de todos los servicios. AUTO- SEVILLANA, S. L.
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