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verdadera organización militar de España, desordenados. Tan demente resultaría salir deducir la oficialidad sobrante, pero por emde casa por. los balcones como aferrarse a pleos; hacer una selección, teniendo en cuenutilizar la escalera si un incendio la envuel t i é r i é h p i s e 1 ofciá Ji 4 d. cp eve en llamas. E s a obsesión de lo regular y p f ¡p íiífe ó. üiii da tnjácla? unta aptitudes físicas y de mando y, al perso nal sobrante, darle, si se hubiera querido, la habitual es el modo de que los audaces i m cuadÉct c r Lp e entar p Jara Jtos e. fectos situación de retirado, con las ventajas ecopongan sus perturbaciones substanciales con de ínQiií iza jióij t, apa ¿íe ióV Centros cbiau. tal nómicas actuales; pero quedando, a efectos tando luego, para asegurarlas, con el auxilio x: ¡iv rc: viitr, ¡s que. jnÍTaáo: s des, de Jel. punde las propias víctimas, enemigas de su reto de vista que ái uí 3 ch o c sti y; en de movilización, dependientes del ministro de la Guerra, con lo cual se hubiera contado volución, pero deseosas de evitar gritos en un exceso de oficialidad, y a qué representan con un núcleo de oficiales muy útil en caso las calles y huelgas de tres días. U B sabíarste- para las necesidades de paz. de guerra, sin aumentar el presupuesto de Tengase én cüenta que España puede moviSe abusa mucho del temor al caos. ¿Qué Guerra ni disminuirlo camelísticamente al lizar más de dos millones de hombres, para es eso del caos? Cada Gobierno, cada régiaumentar el de Clases pasivas, aunque de cuyo mando precisaría más de setenta m i l men, después de haber destruido los valores esto, de disminuir el presupuesto de Guerra, oficiales de todas las categorías. y obsérvese materiales y morales de un país, cuando la ya trataremos, pues que a ello nos tendremos que España casi carece, en absoluto, de ofinatural reacción le amenaza, se vuelve a los que referir al desarrollar, en próximos arcialidad. de complemento, de cuya carestía no ofendidos deseosos de echarlo y les dice muy tículos, el problema militar. puede culparse al Ejército; Francia tiene grave que, si él se va, detrás sólo quedan el 120.000 oficiales de reserva gratuita; Espadesorden y la anarquía y el desastre de las ELOY GONZALO ña, cuando menos, necesita unos 40.000, supasiones. E l caos, para un Gobierno o un réponiendo que tuviera los cuadros complegimen revolucionario harto de carne, empiementarios con oficialidad profesional. za siempre con su desaparición del Poder. Cuentan para este juego con una mentalidad Se. ha esgrimido, para demostrar una gran conservadora y sesuda propicia a creerles y desmesura en los cuadros de mando, la cifra ESO DEL CAOS a creer en la marcha indefinida de los países cíe 21.99.5 generales, jefes y oficiales, que por la senda revolucionaria con abismos figuran m el Anuario; pero no se dijo que M u y bien el orden material inmediato. cada día mayores, marcha contra la que sería aquella cifra comprendía los que estaban en Muy bien. Pero no conviene darle un valor insensato reaccionar y muy conveniente, al ¡tuación ¡e reserva, los de Guardia civil, político ni dejarse absorber por su preocucontrario, aprovecharla en sus períodos de los de Carabineros, Inválidos, etc. etc. si pación. A lo sumo, el orden en la calle es un lentitud para estabilizar varias semanas los contamos únicamente los de situación de poco más que la limpieza pública o el abasmínimos de orden posible. Mentalidad que actividad de las unidades del Ejército, vetecimiento de aguas, que ya es ser mucho. desautoriza todo intento, siempre imprudenremos palpablemente que eran muchos meAhora, determinar la conducta pública y la te a su pensar, de reforma o reacción, con nos de ocho mil los que sobraban, y nos preocupación futura por el solo problema lo cual consigue no remediar nada substanexplicaremos el porqué, a renglón seguido del orden y la tranquilidad al día, será siemcial y perder también el orden diario e i n de concederse retiros, se reclutaba nuevo pre un error capaz de helar el entusiasmo mediato cada vez más alterado mientras subpersonal; con lo cual, no cabe duda, se remás encendido y de evitar a un país sus mes i s t a n las circunstancias revolucionarias, jores pasos. cargaba el presupuesto del Estado. Con las plantillas actuales no hay posibilidad de do Por. salvar... el orden de. un minuto, no se esenciales a ciertos sistemas políticos. Sólo los países sin temor al caes. ctesdotar de mando a los terceros batallones y ter- ...púedivjm jjédir ninguna transformación dcíibsos de la paz de las veinticuatro horas ceros grupos de las unidades armadas; n i es císiva. Sí para llegar legalmente, a ella nos siguientes y capaces de enfrentarse cen las suficiente el mando actual en los batallones! iá de. rozar un poco de agitación, ¿por que de Infantería, dada su moderna compleji- h o arrostraría cotí la njéjor cara posible? causas hondas y perpetuas del desorden- -régimen, gobierno o sistema- han salvado dad de acción. Nuestra pr ap. ensi óri natural a l a calma, sana su orden y su paz y han vuelto a vivir la L e verdaderamente útil y patriótico hu- y precisa fuerza en tiempos ordinarios, puevida diaria de la tranquilidad, tranquilidad de ser. fatal en íós momentos esencialmente biera sido, una vez estudiada y planeada la con la profesional para los superiores; así w S A NJ S A D U R Kj ti- N AVI DA Di CHAMPAN EN LAS COPAS
 // Cambio Nodo4-Sevilla