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DIARIO ILUSTRADO. A Ñ O VIGÉSIMO N O V E N O 10 CTS. N U M E R O DIARIO ILUSTRADO. A Ñ O VIGÉSIMO NO V E N O 10 CTS, N U M E R O F U N D A D O E L I. D E J U N I O D E 1905 P O S D. T O R C U A T O L U C A D E T E N A O BEDECE R L a mujer era como una llama, y todos la o b e d e c í a n como si Se quemaran en ella. ACONTECIMIENTOS Se puede patinar ligeramente sobre el hondo drama del vivir español! LO I M P O S I B L E ...et in térra pax bonce voluntatis. Hominibus Acaban de cumplirse m i l novecientos Media Europa se halla cubierta por el treinta y tres años del celestial clamor que Nació en Norteamérica, de madre rusa y hielo y la nieve. A estas horas, ¡con qué dejó sorprendidas a las gentes, glorificando alegría estarán patinando sobre los ríos y de padre rumano; es negra, como una gitaa Dios en las alturas y otorgando, en la tiena del Sacro Monte; tiene un alma de m ú- los estanques congelados todas aquellas genrra; l a paz entre los hombres de buena voluntad. sica universal, y se llama Kasanova, así, con tes animosas del N o r t e! También nosotros podemos patinar. Nosotros, lector, podemos una K, que deslatiniza el apellido del amo. Muchas generaciones se han sucedido luepatinar sobre las noticias y deslizamos soroso italiano. M i s s Kasanova, l a satiresa go; pero Xa. pax hominibus es cada día m á s bre la superficie de su dramatismo sin apredifícil. Quizá porque nos falta el bonc voK a s a n o v a- ¡eso parece! dirige una ortar demasiado, pprque nos encontramos en luntatis, que es condición, imprescindible. chestrina, y ha bajado como Orfeó al i n- el paréntesis de amor, de la Navidad. Allí Por días, por minutos, se hace m á s refracfierno de un cabaret, donde s us notas emasoma la sombra de Un acorazado fantasma. taria la voluntad del hombre, para v i v i r t r a n borrachan a los clientes más que el alcohol, E l acorazado que los españoles, que viven y quilo. Quién m á s quién menos, todospen: porque los aduermen de. ensueño. L a orehrssufren cu Cuba, dicen que querían que les íríos de nuestra parte lo que buenamente se trina es fuerte y dulce a l a par, sin instruenviásemos a l a Habana. Jn acorazado! puede a fin de mantener el pie dé guerra, eci Con todos sus cañones cargados con bala y mentos de metal, en ella lloran sus czardas que, un sig- lo tras otro, se halla l a Humanilos violines húngaros, silba la siringa- de un las compañías de desembarco formadas sodad; y, claro, no es posible l a pacificá, ió: i bre cubierta! Afortunadamente, nuestro m i fauno viejo, se quiebran los cristales de un de los espíritus: A la. maldad- responde el nistro de Estado asegura que en Cuba no xilófono y ruge el piano de cola ele F r a n freno; al freno, l a protesta; a -la. prótesis, sucede nada. Y o me alegro infinito, como es el poder; al poder, la rebeldía; a la rebeldía, cisco Liszt, el suegro del satánico W á g n e r natural, porque deseo que E s p a ñ a no tenga la represión; a l a represión, l a venganza; que creía en Dios porque el diablo no pueque enviar nunca a nuestra América m á s a la venganza, el castigo; al castigo, el ende ser ateo. E l arco del violín de la Kasaque barcos que tiren salvas de gloria y dé cono... y así hasta el infinito. Y cuando no nova es, a la vez que tañedor de su insjúbilo. Además, ¿cómo íbamos nosotros a es un amor propio, es una ambición torpe, trumento, batuta- directora y varita mistemandar un acorazado después de lo que d i- o es rapto despótico, o una locura desatada, riosa, que logra agua de las ipeñas, como en jimos e n G i n e b r a? Fuimos a Ginebra, a o una explosión de grosería, o un gesto de el bíblico milagro del conductor de lo. s is- decir expresamente que E s p a ñ a renuncia a la guapeza... Imposible, imposible: una cosa guerra; el S r Madariaga se encargó de raelitas- -agua de música- y amansa a ¡as tan llana como debiera ser l a pax homir. ib- s, expresarlo en un francés correctísimo. ¡P o- y, sin embargo, no se logra j a m á s Lejos de fieras, como en el mito pagano del argonauta melodista de Tracia; Las fieras son, en bres españoles de Cuba! Ellos no entienden ir mejorándonos para alcanzar un día ese crel francés ginebrino. Ellos ven que las otras, iado tranquilo que se obtiene por medio de verdad, los profesores de la orchcslrim. L a naciones, cuando sus connacionales se sienmuejr negra, barro rvivo y caliente, saruna comprensión mutua, el alma humana reten amenazados o ultrajados, envían unos trocede hacia la región de las nieblas; niemiento y Tanagra, cuidadosa del ritmo y de grandes buques con unos enormes cañones blas de obcecación y de barbarie, hasta con la expresión, corre y sé agita, de los violiy unos disciplinados fusileros. ¡P o b r e s espanes a los violoncelos, de los violoncelos a ñoles de allá lejos, que se figuraban que E s- su lasciate dantesco, para mayor suplicio. los violones, de la marimba múltiple a los paña seguía siendo la misma, que cuentan E l bien que aquellas voces de lo alto ensiete carrizos como siete virtudes, v los. manlas historias: que hispana puede enviar acoviaban a l a tierra podría parecer de peca da, y sus dedos crispados siembran música, razados a alguna parte! Se acabó. E l m i- monta; pero ¿cuál m á s perfecto? N i las y todo parece producirse merced. a su connistro asegura que no pasa nada, y el acoriquezas, semillero constante de discordias razado fantasma se ha desvanecido como un juro pero pronto se advierte que l a virtud y de preocupaciones; ni los placeres, cuya iceber- fj entre la niebla hiperbórea. no es sólo suya, sino también de l a obediencopa reserva siempre la gota de amargura escondida en su fondo... Nada como la paz. cia de sus fieras sonoras. Todos lo. s músiSigamos patinando. Aquí nos espera la Uri hombre en paz; una familia en p a z cos, hasta aquel gigantón eslavo y rubio, noticia de todos los cambios de Gobierno. Á un mundo en paz. ¿Q u é otra dicha m á s que parece un león erguido en dos patas, Fulano de T a l le han hecho director de no grande? Y sin embargo, i qué contador, que canta con la voz v i r i l y engolada de sé qué. Su retrato aparece en 1o: los los pe- los hombres de buena voluntad para lograrFedor Oiialapine, la obedecen sin vanidad riódicos. Los periodistas, cuándo hay caml a! Cierto que cincelamos un vocablo hermoy sin opinión. Todos son maestros y renunbio de Gobierno, de l o primero que se presísimo: Fraternidad Y hasta elevamor, l a cian a serlo, y se produce la armonía porocupan es de la nómina de los altos carpalabra a la j e r a r q u í a de postulado; p? ro, que hay una abnegada y justa gradación de gos ¿S e han nombrado l o i altos cargos? como le antepusimos un Igualdad utópica jerarquías obedientes. ¿S í ¿M a ñ a n a talen... Y al día siguiente, y hasta una L i b e r t a d que el desenfreno ni aparecer les retratos de los altos cargos, ha de obstinarse siempre en prostituir, no Domados también por l a música, pensaparece que ya no hay nacía que hacer, que hay tal fraternidad entre los- hombres. L o s todo está resuelto. hombres no estamos preparados, aún par. mos en ésta, acaso por humilde y cómoda, ciertas sublimidades. L a pobre H u m a n i ó a c tan poco española virtud de la obediencia, Y seguiríamos patinando alegremente si y quisiéramos aprender su lección. Porque no fuera porque tropezaríamos con los- men- con todos sus pinitos de civilización, r. o puede caminar sin preceptores. E l homo digos. Pordioseros por todas partes. L a aposin. duda ella es el secreto del triunfo de sapiens el r e y de l a Creación es un desteosis de la peclig üeñería. ¿Por qué les rela orchestrina, y pudiera serlo del triunfo venturado menor de edad, tan lleno de regalan automóvil, y automóvil con radio, a de todo un teatro, de todo un arte, de todo sabios y de majaderías, que constituye un los ministros, los alcaldes y los gobernadoun ejército guerrero, de toda una política acto heroico el dejarle andar solo por las res? Marchan tan ricamente allá dentro, que y de toda una nación. Y yo quisiera renuncalles. M u y lindo y hasta muy literario eso no se enteran de. nada. Dcbcuda obligárseles ciar a mi envidia, a mi codicia, a mi amde Libertad, Igualdad y Fraternidad; mas a i r a pie por la calle. Para que conocieran bición, a mi rebeldía, a m i opinión personal, toda- la horrible tristeza de la calle... Pero obno nos. merecemos semejantes dulzuras: Nos a mi individualisino, furioso, a mi vanidad conviene otro lema que aconsonanta coyi servo que me he. deslizado en pleno absurdo. de solista, para sumarme con fe obediente aquél y que es más digno de nosotros: A u ¿Cómo van ellos a privarse de todas las delitoridad, Autoridad, y Autoridad Que hasta y fervorosa, apretado como en un haz, a una cias del cargo? ¡Y qué 1 er, importa a ellos lo orquesta o a un coro, armoniosos y fuer- que sucede en la calle? E nfin. basta de pati- la pax hominibus hay que imponérnosla a l a fuerza, puesto que bona voluntatis no la obtes, que hallaron por obediencia su fuerza nar. Los tiempos, son duros y s? nos ha acatendremos nunca. bado esta columna del marte n la unidad del tono y de la aspiración. 1 í FELIPE SASSONE JOSÉ M S A L A V E R R I A RAMÓN LOPEZ- MONTFX GRO
 // Cambio Nodo4-Sevilla