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MADRID- SEVILLA 27 D E D I C I E M B R E D E 1933. N U M E R O S U E L T O 10 C E N T S K K D ACCIÓN: P R A D O D E S A N S E B A S T I A N S U S C R I P C I O N E S X A N U N C I O S M. VSOZ, DIARIO DO. ILUSTRA A Ñ O VIGÉ 9.554 SEVELLA SIMO- NOVENO. NUMERO OLIVE, CERCANA A TETÜAN, LA AMNISTÍA O U E H E MOS PEDIDO SIEMPRE El Socialista de ayer, con su habitual mañera de polemizar, atribuye a A B C en la campaña sobre la amnistía, cosas que no hemos d i c h a U n a de ellas es que A- B C ha, pedido l a amnistía sólo para los monárqui- i eos S i El Socialista acostumbrase a usar armas leales en las polémicas achacaríamos, a- deficiente kcturai de nuestros textos el error. Pero no hay semejante error en reproducir lo que no hemos dicho, sino mala fe para inventar l o que a su táctica conviene. Miente, pues, El Socialista al atribuirnos lo que, no solamente no ha estado en nuestras palabras, sino que está expresamente negado en todos los artículos que al tema venimos dedicando. Hemos reiterado, en efecto, muchas veces que nuestra petición de amnistía política es tan amplia que no hubiera tenido condicionamiento alguno si no se hubiese interpuesto en el instante de l a demanda- -la campaña electoral de las derechas unidas- -y e l momento actual l a rebelión anarcosindicalista de Hace veinte días. D e no haberse producido este movimiento revolucionario l a amnistía que pedíamos y qué pedían u n á n i mes las derechas como punto esencial- de su programa ante los comicios, no l a habríamos limitado con condición ninguna. E s t á escrito muchas veces en las páginas d e A B C l a amnistía debe ser para todcs, desde los anarquistas y comunistas y sindicalistas hasta los monárquicos, pasando por todos los partidos y por todas las ideologías; A s í incondicionaimente, era l a amnistía que solicitábamos antes del- 8 de diciembre. Pero sobrevino l a g- ravísirna, conflagración revolucionaria que estalló ese día y nosotros, conscientes de los deberes que tiene que cumplir un Gobierno y de las facultades de que debe rodearse en Instantes de evidente riesgo para l a paz pública, hubimos de acomodar a l a realidad nuestros deseos. Fué entonces y no antes cuando establecimos l a limitación, una. limitación reducida al tiempo, no al carácter n i a l a significación de los presuntos amnistiados. Y entonces i j irnos- -y lo hemos repef tido, cien- veces- -que l a amnistía era un i m perativo de. pacificación y q u e las derechase s t a ñ e n l a obligación sagrada de, mantener la demanda de ella tal y como se v e n í a p i diendo es decir, amplísima, pero de efectos sólo aplicabtes a los casos anteriores a la sedición anarcosindicaOsta del día 8 de d i ciembre y siguientes. 1 El Socialista del domingo calificaba de Y infamia jesuítica la, versión de que el señor Maciá, dándose cuenta de su gravedad, Desanimación en la Cámara había confesado, y había recibido e l Viático. Ayer, segundo d í a de Pascua, hubo u n á A l g ú n o t r periódico desmintió la noticia. gran desanimación en los pasillos del ConOtros de l a izquierda- ¡qué menos podían greso, siendo contadísimos los diputados que hacer! -se limitaron a escamotearla. Pero asistieron a la sesión. ha sido inútil todo esfuerzo de silencio y de Entre ellos se advirtió la presencia del rectificación: las informaciones de Barceloex ministro de l a Gobernación D Santiago na, no sólo confirman el hecho, incluso con Casares Quiroga, que por primera vez acuel nombre de los sacerdotes, sino que añadía a la Cámara dentro de l a actual legis- den cómo el S r Maciá recibió también l a latura. Extremaunción. H a muerto, pues, como crisLos comentarios giraron alrededor de los tiano, como católico y católico debía ser su trabajos que realizan los elementos de i z entierro y así lo disponía la familia. Ah! quierdas- para federarse, y no con l a intenE s más, la Geñe ¿alitat, que es corno decir ción de conseguir l a caída del actual Gola Esquerra, ha resuelto todo, lo contrario. -bienio, como se había supuesto, Apenas se hizo cargo del cadáver en el minino ¡umbral de las puertas del domiciHojdél El señor Martínez Barrios niega que fué el presidente- ha: hacho saber ijúe el sepelio s e r á civil. Y como. delicado coíofón terminantemente Jos rumores soel jefe de los. Mozos de Escuadra ha a ñ a dido S i vienen por aquí los curas desfi- bre la vuelta de la conjunción reJarán por l a ventana publicano- socialista H e aquí un nuevo y escandaloso episodio E l ex presidente del Consejo y ministro de l a furia sectarista; tanto m á s graye por de: la. Guerra, D Diego Martínez Barrios, la calidad destinado y por l a resonancia: del llegó a l a Cámara a primera hora, y en tos escándalo. Se desobedece y se ultraja la pasillos habió sucesivamente con los señores propia disposición voluntaria del muerto, Jiménez Asúa, Barcia, Bujeda y. Rodríguez que al recibir los Sacramentos no necesitaPérez. ba declarar para que se tuviera por dicho Estas conferencias llamaron l a atención su legítimo deseo y su derecho no, menos lede los informadores, quienes recordaban que gítimo de dormir e l sueño eterno en sepulen un periódico de l a noche se había publitura católica. Se contraría y se e aflige a cado una información asegurandicn que se i n l a f a m i l i a doliente, que con toda razón y, sotentaba l a formación de un Gobierno de tenbrada prueba de procedencia quería cumdencia de izt uierdas, presidido por el señor plir la voluntad del Sr. Maciá. Y se da el Martínez Barrios. espectáculo bochornoso y repugnante c apo Hablaron, con éste y le expusieron su dederarse casi áb trato d é u ñ cadáver, arran- seo de que les explicara el alcance de lasj candólo dé, las manos d é la viuda y dé, los entrevistas, hijos para organizar una ceremonia oficial, Se enteró el Sr. Martínez Barrios de lo en l a que quede excluida Toda representación de l a Iglesia. E n ese movimiento- de ira y de que pensaban los periodistas y se expresó en estos t é r m i n o s odio contra l a Religión se, ha llegado a i m -N o me atrevo a. decir que todo eso sea pedir, que en la cámara mortuoria figurasen una fantasía de verano, porque hace m u c h í emblemas y signós. simo frío. Y o no tengo la meniQr idea de que Nos abstenemos de aplicar calificativos. se intente n i n g ú n bloque de izquierdas y El: lector por su c u e n t a p o d r á ponerlos. E l suceso dice por sí mucho, m á s de! o que p u- ningún Gobierno de esa tendencia. Pudiera ser que eso estuviera en el pensamiento de diéramos expresar en un comentario. Nos alguien, pero en el mk no. Y o he pasado limitaremos a decir que el triste y lamentavarios días de cacería en l a finca del señor, ble suceso, retrata fielmente, el espíritu encoAlvárez Menwizábal, en la provincia, de nado del sectarismo contra l a I g l e s i a E s Cuenca, y soy completamente ajeno á, lo q u é una nueva demostración de cónio se entienUstedes me cuentan. de y se practica el laicismo por estos repu- -Pues se dice- -argüyó un, periodista- E s esto pedir l a amnistía sólo para los blicanos. que ese Gobierno tendría -n l a Cámara dos- monárquicos como malévolamente nos cientos cuarenta y cinco votos. atribuye El Socialista? Nadie que no pro- -No- -contestó el; Sr. Martínez Barrios- -y ceda de tan mala fe como ese periódico poNos vemos favorecidos diariamente T e n d r í a doscientos cuarenta y cuatro, por- d r á- e n t e n d e r l o así. Y todo el mundo está con innumerables cartas, en que los que con el mío no contaría, de ninguna ma- enterado hasta la saturación de que en l a amnistía que solicitan! a- s derechas, cumlectores de A B C exponen iniciativas ñera. E s inútil que intenten fantasear sobre; estas cosas. Y o podría i r contra un Gobier- j pliendo su compromiso electoral, en l a am. nistía que solicita A B C se pide igual ge- y observaciones, muchas de ellas opor- no en el que yo no estuviera, pero jamás ha- j nerosidad de perdón y de olvido para Jos tunas y plausibles. No siéndonos posi- llándome dentro de él. Pueden ustedes des- 1 nwntir- rotundamente todas esas fantasías, monárquicos que para! os anarcosindicalistas ble materialmente contestar a tan co- que no de otra manera pueden calificarse. ¡y comunistas que están en presidio, como consecuencia de memorables represiones de piosa correspondencia, rogamos a nues- -P r e g u n t ó el S r Martínez Barrios q u é ara- biente había o om relación a l Gobierno, y l e ¡im Gobierno en el que estaban losares m i tros comunicantes que reciban con contestaron los periodistas, que- la tranquili- j nistros socialistas consabidos. estas líneas nuestra disculpa y no inter- d ád en todo el país demostraba que el a ü y tuaí. Ministerio obraba a modo de sedante. preten a descortesía la falta de resi Sí- -repuso- ¡Yo creo que este Gebicrí. puesta particular, no ha de tener larga) y ida, M á s de l a s 0 r r 1 UN CASO D E SECTARISMO LA SITUACION POLÍTICA PA R L A M E N T A R I A
 // Cambio Nodo4-Sevilla