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DIARIO ILUSTRADO. AÑO VIGES 1 MQNOVEÑO 10 CTS. N U M E R O FUNDADO E L i. D E JUNIO D E 1905 P O R D T O R C U A T O DIARIO I L U S T R A DO. A Ñ O V 1 GESI MONOVENO 10 CTS. N U M E R O LUCA D E TENA E L M O M E N T O PSICO- M A N Í O B R A S C O N T R A P RO D U C E N T E S LÓGICO Quien pronto da, dos veces da. f (Proverbio húngaro. S E Ñ O R I T I S M O Y SEÑORÍO Frecuentemente asoman en periódicos y, discursos acerbas críticas contra los señoritos y enérgicas condenaciones del señoritismo. S i por señorito ha de entenderse el mozo acomodado y ocioso, bien está l a crítica; y si señoritismo ha de ser el régimen social que permita el predominio de los señoritos. no habrá quien no suscriba la condenación. Nada menos dignos de aprecio que ese triste ejemplar, por. desgracia abundante entré nosotros, de joven vigoroso, bien dotado, acaso inteligente, que malgasta su vigor en el deporte, sü inteligencia en el chiste, su juventud y sus dotes en una vida frivola y anodma que tiene por campos predilectos y casi únicos en invierno el stadÁum, el bar, el casino y el cine, ampliados de, mayo a octubre a la piscina y la plaza de toros. Poco. será cuanto se haga para extirpar esa casta parasitaria y por conseguir que. la. ociosidad voluntaria, qué es la verdadera vagancia, sea temida y; despreciada, por afrenta y no apetecida como privilegio dorado y envidiable. Debe reconocerse que no es ahora cuando el señoritismo alcanza, su intensidad mayor. Señoritos, los que deben ser llamados señoritos, esto es. vagos que vivan de sus rentas y que no trabajen porque no quieran trabajar, hay muchos riienos que antes. Esto, por dos razones: porque la organización económica va mermando el área de rentista inerte, y porque la elevación del tenor de vida impone hoy gastos para atender a los cuales no bastan las rentas que se logran con el trabajo ajeno. Los muchachos de hoy, en. general, trabajan m á s que los de hace treinta a ñ a s Y es porque gastan m á s y tienen que i n geniarse. Cuando yo v e o l a vida que hace ahora un chico de clase media- -el aperitivo, el té, el cine, los cigarrillos ingleses- y recuerdo la asignación familiar que en mis tiempos de estudiante teníamos los que pasábamos por gomosos pienso qué, o las gentes se han enriquecido por arte m á gica, o los muchachos de hoy han descubierto l a piedra filosofal. N o la han descubierto, pero han: nacido en un ambiente que no es el modesto y limitado del 9 0 0 se. han educado, con necesidades de las que 110- pueden prescindir sin contrariedad y por veso desean lograr pronto- la mdepeiiáem. ia económica y la- logran. 1 E l S r Prieto se ha movido mucho estos días en persecución de ese intento. (El. Sol. t ¿H a y conjura? N o hay, conjura? ¿S e Con la nota francesa a las peticiones m i ha deshecho? Subsiste? ¿S e ha despejado litares de Alemania, ha surgido una nueva la situación p o l í t i c a? ¿V o l v e r á a enturbiartensión entre los deis países. Los franceses se? ¿P e r s i s t i r á la disciplina entre las filas estiman que han sido demasiado indulgen- de los amigos del Gobierno; o l o g r a r á n a l tes y generosos, mientras, que los alemanes cabo quebrantarla las torpes maniobras que se sienten humillados y maltratados. Ciervienen realizando los que no se resignan a tamente, desde el punto de vista objetivo, aceptar la dura, pero clarísima lección que rio se puede negar que la evacuación antiacaba la realidad, de darles, ofuscados m á s cipada de la tercera zona renana y la suque nunca por los frenéticos anhelos de una presión de las reparaciones han sido, por supervivencia a. toda costa? Con qué triste parte, de Francia, actos generosos. Desgraestupor, -con qué desagradable sorpresa y, ciadamente, estos gestos han sido realizasobre todo, con qué dolorosisima amargura dos algo tarde, cuando el momento psicolóleerán estas noticias, que los periódicos, pugico había ya pasado. N o pretendo afirmar blican estos días en lugar preferente, los que, realizados un poco antes, hubieran promillares y millares de españoles de. buena vocado la gratitud de Alemania, porque no fe, agricultores, productores, obreros sin creo en la gratitud de los pueblos; pero, en trabajo, comerciantes sin clientela, hombres todo caso, las relaciones entre los dos paíde negocios sin negocios, artistas sin ingreses hubieran podido ser diferentes. E s una sos; en una palabra, todos los. ciudadanos lástima ceder, hacer sacrificios, sin escoger que candidamente confiaban en que la renoel momento i r á s oportuno y sacar algún v a c i ó n d e las Cortes pudiera ser el comienbeneficio del gesto generoso. S i examinamos zo deseado de una política de pacificación el transcurso de la Historia, veremos que de los espíritus, un paréntesis de reflexión, casi siempre ha sido igual; se necesita mu- de serenidad, y de quietud para emprender cha inteligencia, cálculo acertado, conocí- la magna obra de l a reconstitución naciomiento psicológico, abnegación y energía nal. Porque si rio era ése, ¿cuál otro podía descomunales para realizar los sacrificios ser el significado de las, elecciones? ¿P a r a necesarios en el momento en que puedan qué tanta exaltación, y tanta propaganda, surtir efecto. E l más conocido de estos gesy- tanto. enconamientOj y tanta lucha? EÍ tos históricos: el de l a noche del 4 de agosconde de Rornanones, con ese certero atisbo to de 1789, cuando la nobleza francesa rede político marrullero que le ha dado l a nunció a sus privilegios, también llegó tarexperiencia de la profesión, hacía notar esde, porque no fué realmente efecto de- una. tos días que de todos los Parlamentos a cuya libre determinación, sino resultado del mieconstitución ha asistido eh ninguno como do la jaequeric había ya empezado en vaen éste la discusión dé -las actas ha origirias regiones de Francia. P o r el contrario, nado menos dificultades, lo cual demuestra en i865, una vez derrotada Austria, B i s la sinceridad con que las elecciones, se han marek consiguió (a duras penas) que el hecho. L a s elecciones. han respondido al verEjército prusiano renunciara a entrar en dedero sentimiento deh país, y el triunfo de Aliena y humillar innecesariamente, al venlas derechas no ha sido más que una recido la recompensa fué la neutralidad auspulsa al desbarajuste social y. económico de tríaca, en 1 S 70, la que permitió el triunfo la política desastrosa de un bienio que queprusiano en Sedán. d a r á en la Historia de España como prototipo de confusión y de desorden. Esto es H a y que sacrificar la popularidad (como de una vulgaridad aplastante; Lo- sabe todo Bismarck en la ocasión indicada) el amor el mundo, Y contra esta realidad indiscutipropio (a menudo tan mal interpretado) la ble se alzar, unos señores queriendo poscomodidad de las soluciones fáciles; hay que poner al supremo interés de las necesidades saber ver claro, conocer bien al y nacionales el secundario; sórdido y mezquino dejar pasar el momento trascendental. no de una aspiración sectaria y partidista, Pero para ello se necesita, aparte de lo enuizquierdas y derechas. ¡Q u é tienen que ver merado más arriba, arranque del corazón. las izquierdas ni las derechas con el magno Por falta de éste, la concesión puede llegar interés de la reconstitución nacional; con la tarde y quedar sin efecto. N o s ó l o e n l a necesidad urgente y apremiante de resolver Historia suele ocurrir así, sino también en los gravísimos problemas sociales y econóla vida privada, porque las mismas personas micos que se ciernen amenazadores sobre l a hacen la pequeña historia y la grande. Lia vitalidad de la vida española, desde el conmujer llega a la cita anhelada con retrasó, flicto del paro forzoso hasta el encauzamiencuando el. hombre está ya descorazonado í de la producción, desde la consolidación por la vana espera. Dice sí a los requeridel orden público hasta la pacificación de mientos amorosos cuando ya es tarde, cuanlos espíritus. Esto es lo que esperan y exido el mal está ya hecho y mejor valdría l a gen de las Cortes los españoles de buena fe, ruptura. Nada tan difícil como ver con clay esto se hace con programas, con solucioridad, reconocer el carácter y el, talento de nes, con ideas, no con alharacas, ni gritos, la gente que tratamos, saber actuar con geini aspavientos, y muchíáitno menos Con manerosidad y eficacif, elegir el momento psijniobras y conjuras de una política que debe coiogico. L o mismo en la Historia que, en arrinconarse definitivamente, más que por la vida pRKíctdar. vieja, por desacreditada. A: DKJ; S R E V É S Z PEDRO M A T A Conviene, pues, no engañarse y tomar pof señoritos, en el sentido despectivo del vocablo, a todos los que vemos en. las altas banquetas del bar, jugándose el cock- íail a los dado Muchos de ellos sori hombres de profesión, de negocios, de trabajo, ruedecilfás útiles, en suma; no peso muerto, que disfrutan su descanso. (L a calidad de este descansó es cuestión aparte: baste apuntar que el juicio que merezca al moralista no será más duro que el que recaiga sobre los obreros que tienen por diversión m á x i m a hacer rondas, consumiendo decas de taberna en taberna. Casi todas las diatribas contra los señoritos y el señoritismo salen de los campos de izquierda: por un prejuicio partidista se circunscribe el. señoritismo a las clases llamadas conservadoras y hasEa identiiicq. con la filiación monárquica. E n un documento publicado en 13 de mayo de 1931,
 // Cambio Nodo4-Sevilla