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EXTRAORDINARIO DE ABC D E F I N D E A Ñ O PAÍS. 49 observación del movimiento económico general. Hecha esta salvedad, que para el caso del año que se enjuicia es necesaria, por haberse vivido un período convulsivo, analizaremos los que estimamos principales módulos para valorar el proceso económico y financiero español. N o hemos llegado a un plano ce buena estimación en cuanto a los númertrf indicadores del coste de l a vida. E n les últimos años se manifiestan valiosos esfuerzos por parte del Instituto Geográfico Catastral y Estadístico, del Consejo Superior de las Cámaras de Comercio y de algunas Organizaciones privadas que, tomando por base el movimiento de grupos de mercancías, ofrecen elementos que resultan incompletos y a veces dispares, porque no actúan sobre una homogeneidad que permita l a comparación. D e unos resulta que los índices apenas sufren variación, y otros la marcan en sentido alcista. H a n subido algunos grupos de salarios y sueldos, y, aunque, según la economía clásica, debiera esta manifestación representar un estado de prosperidad nacional, cuando al propio tiempo bajan, como ha ocurrido, los beneficios del empresario, creemos que por las especiales circunstancias de agitación social y de quebrantamiento de muchos de los principios que regulan estas relaciones, no puede hablarse de un estado de prosperidad y registrar tan sólo estos hechos para deducir a l a vez que unos precios se han alzado y otros no, dejando la media diferencial poco alterada en el conjunto. Difícil es hallar la traducción que en el ahorro popular pueda encontrarse como determinante del fenómeno económico del a u mento que en su retribución personal han tenido en el año el proletariado y la mesocracia. Con respecto a 1931, en las Cajas de A h o r r o populares y en las de los Bancos hubo en 1932 baja de 3.571 millones de pesetas en el saldo a 3.476. N o se han recopilado aún los datos del año 1933; pero, a juzgar por u u índice valioso, el de l a Caja Postal, que en sus 1.200 oficinas- -el total más amplio de estas instituciones- -recoge actualmente un exceso de 322 millones de imposiciones sobre los reintegros, cantidad superior a la de fines de 1932, cabe esperar que el resultado definitivo acuse para todas un incremento, precisamente por el que se señala para sueldos y salarios. L o s ingresos de ferrocarriles, que expre san el movimiento de viajeros y mercancías, son fatales. U n a de las grandes E m presas inscribe en sus notas 12 millones de baja en los diez primeros meses- -últimos datos conocidos- otra, más de dos, y otra más de cuatro. Pero no pueden estimarse como expresivos del tráfico total, porque se ha dividido entre ferroviario y de ruta por carretera, a base aquél de combustible sólido y éste de combustible líquido, y sería preciso conocer los ingresos de estas últimas Empresas para colegir la medida en que el tráfico general se haya alterado. Solamente por la apreciación del menor índice de producción y de l a menor exportación de frutos atribuida al año vencido es de suponer que este movimiento ha sido menor que en 1932. H a y que hacer excepción del transporte urbano de viajeros, que por incremento de esta población y mejora de sueldos y salarios se ha desenvuelto en. mayor cuantía. Las cosechas de 1932 representaron áo. 500 millones de pesetas en su valoración. E n 3 3 se conoce l a del trigo, que vale 1.60o millones, contra 2.037. Téngase en cuenta que la. precedente fué l a más alta dentro del siglo actual, pero el trigo representa un 20 por 100 de la total valoración del conjunto de otros cereales, leguminosas, raíces, tubérculos y bulbos, plantas industriales J y- hortícolas, árk les. J E arijesstos- íruta- io gua. la intrepidez de Julio César al pasar j Se advierte además- -y esto ya viene de 1 Rubicón. Graciosamente, bien que escolantes- -una remisión de aquel ímpetu con tada de una teoría de pajes, la sexagenaque los vanguardistas de los años prerrevoria suspendió su coturno en el vacío. Su lucionarios trataban de monopolizar la ocusonrisa era un compendio, no ya de dones pación del campo literario, no sólo en el verso, sino en la prosa aquella llena de arcafísicos, sino de elegancia intelectual. H a nos misteriosos, enteramente impenetrables bía, en los labios de la diva, sobre la ufapara los que no estábamos asistidos del alto nía consiguiente a la confianza en sí misdon de sus iniciaciones. E l estrépito de la ma, una indecible piedad hacia todos sus crisis política y social que atravesamos padetractores y todos sus maldicientes. A u n en rece haber enmudecido aquella albórbola enla mitad del recorrido, el público no lograsordecedora e ininteligible, y sólo en los verba sobreponerse a una emoción pareja del sos, que en este año parecen revivir de su circo y de las plazas de toros. Vacilará: ¿Desfallecerá? ¿Es posible espasmo anterior, han hecho algún acto de presencia, más tímido y menos desentonado que no se tuerza una sola línea de su euritque en sus momentos precedentes, de ardomia impecable? Conforme la planta leve y roso furor. E l público, en las ediciones de arqueada vencía los postreros peldaños un obras completas de los Machado, en las reentusiasmo adulador desplazaba a la malécientes páginas de Martínez Kleiser y en vola desconfianza. L a escéptica Asamblea otros libros de inspirado y diáfano estro que acudía ya en socorro de la victoriosa. Láen este año han aparecido, no con abundangrimas de júbilo histérico titilaban, a guisa cia, pero en ya desacostumbrada cuantía, ha de remordimiento, en los ojos de las bellas. saboreado con avidez el manjar de la verU n a ovación crepitante tendió un aéreo tadadera poesía, del que se iba acostumbrando piz de homenajes a los pies de la Sorel, cuya a prescindir por la imposibilidad de trepar silueta avanzaba, entre actitudes de reina a las cumbres en que, según Teófilo Ortega, y arrumacos de gata, hasta el borde del prosdebe confinarse este deleite. cenio. Y fué entonces cuando sus labios hisL a novela, en cambio, sin preocuparse de triónicos, cuando su fina y nerviosa nariz, que la resonancia de sus pasos pierde vigor cuando sus pupilas de verdes vetas, cuando ahogada por el estrépito político y social sus blancos brazos altaneros e insinuantes que la circunda, prosigue imperturbable su dijeron unas palabras que tienen ya oro camino, sin ceder un punto n i abandonar de Historia y tendrán por los siglos perninguno de sus géneros, ni siquiera el hisfume de mito y de leyenda: l ai- jc bien destórico, que ha tenido admirables apariciones ccttdu? en este año, n i las de tesis psicológicas, étiMARIANO DARA. NAS cas y sociales, en algunas de las cuales se París, diciembre. han advertido salpicaduras con que la espuma del agitado oleaje del ambiente actual las humedece. E n los ensayos de crítica ha habido notas de tan admirable, elegante y honda contextura como los de Francisco Valdés, y el cultivo de la Historia, en las biografías y moPocas vece? como en esta ocasiór nos nografías de momentos determinados, ha seencontramos, al tender la vista sobre la guido la marcha ascendente ya iniciada en producción literaria de un año, con tanta años anteriores. escasez de rasgos salientes, capaces de acuE s de advertir que en todas las zonas del sar una fisonomía peculiar. H a sido, es vercultivo literario, y aun en el de la crítica dad, este año de 1933 prolífico como pocos histórica, se ha notado, no en términos tan jen cantidad de labor literaria dada a la esacentuados que pueda alcanzar categoría de tampa. H a sido también abundante como rasgo característico, sino como matiz que poco. en múltiple variedad de manifestaparece teñir todas sus manifestaciones, con ciones. Pero no puede negarse que rara más o menos intensidad, una marcada ten, ve? esta variedad, abigarrada y heterogédencia reflexiva que modera la exaltación nea, ha tenido menos puntos salientes, cadesentonada de los días prerrevolucionarios paces de dar tono y carácter a l a labor de y tiende a una serena y ecuánime meditaun período. ción sobre la gravedad de los momentos que Quizá pueda encontrarse alguna linca atraviesa España y el mundo culto. distintiva en este acervo literario, no en Predomina este matiz hasta en los ensapreponderancia de una determinada orientayos de los menos sospechosos de arrepención o en preferencia de determinadas fortimiento en sus obstinaciones renovadoras y mas o géneros, sino en ausencias o debilitaaun demoledoras; pero se advierte su i n ciones de algunos que anteriormente hiciefluencia hasta en las zonas menos próximas ron íuror. a la vorágine de l a trepidante crisis en que Así, pues, se advierte, por ejemplo, que nos encontramos. fia remitido un poco el furor epidémico de N o ha habido más notas dignas de atenaquellos múltiples libros, escritos, durante ción en l a vida literaria del presente año. los eos años anteriores, Al servicio de... Ninguna manifestación de decaimiento, es cada preferencia de su autor. E s de notar verdad. Copiosa y nada despreciable abunque la producción, durante el año que terdancia en la fecundidad mental de nuestros mina hoy, de estos comentarios y estudios soescritores. Múltiple y riquísima variedad. bre l a crisis que el país atraviesa no lia sido Pero ninguna nota culminante que, por su tan abrumadora y empalagosamente copionovedad o su sorprendente desproporción con sa; pero, en cambio, ha tenido la ventaja de la estatura de la obra total del año, lo desser más selecta, más limpia de aquel furiotaque de sus precedentes y de los que puedan so y plebeyo apasionamiento que, salvo conseguirle, como punto de partida de una orientadas y admirables excepciones, ofreció tación en ninguna de las esferas de l a vida aquel diluvio de servicios con que nos literaria. abrumaron los dos años anteriores. A la caT. L Ó P E Z P R U D E N C I O beza de estas labores críticas de este año f i- -KN -todas, en general, muy superiores a las de los precedentes, menos en las apuntadas excepciones, que en nada les ceden- -están los estudios de Giménez Caballero. Teófilo O r N o es posible hacer un resumen completo tega, Canals, Jarnés y otros varios, que, cada de la posición que en 1933 presentan los cual desde su peculiar punto de vista, m i signos y valores económicos y financieros ran, con profunda y serena objetividad, el de España. N o todos los datos están recopalpitante tema, y llegan, con capacitada gidos y es necesario, por tanto, limitarse a intención analítica, al punto de su entraña, que cada cual se ropone era mínar- y. poner. los que se registran y a dar una impresión úe relieve. sobre aquellas actividades. que Dermjten la. LA V i DA LITERARIA EN 1933 EL AÑO ECONÓMICO Y FINANCIERO jl t
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