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E X T R A O R D I N A R I O D E A B C D E F I N D E AÑO. PÁG. 4 3 son cinema todavía, pero la realización es decorosa, y sus intérpretes hablan un castellano desconocido hasta ahora por los actores de l a colonia española de Hollywood. L a producción nacional- -indígena cien por cien- -ha logrado su primera película exportable con Susana tiene un secreto, de Benito Perojo, que, como dijimos en la fecha de su estreno, alcanza el nivel medio necesario a toda obra que pretenda ser tomada en consideración. E l resto de la producción nacional, con rarísimas excepciones, no son más que magníficos ejemplos de lo que no debe ser nunca una película española. ANTONIO BARBERO INGLATERRA EN EL AÑO 59 3 3 L a Gran Bretaña prosiguió en 1933 a los esfuerzos que realiza para recuperar su prosperidad normal en el orden económico y financiero, y aunque la tarea de resucitar el esplendor pasado parece una empresa i m posible, la determinación y el espíritu de sacrificio que distingue a los ingleses fructificó en resultados positivos de indudable importancia. L a mejoría de la balanza comercial coincidió con una disminución de erca del 20 por 100 en el número de personas sin trabajo, que a principios de año ascendía a tres millones. L a austeridad en los gastos oficiales y la rígida exacción de ios elevados impuestos permitieron vislumbrar la nivelación de los presupuestos. U n conjunto de circunstancias, así exteriores omo interiores, devolvieron a l a City de Londres su antigua posición como centro nnanciero del mundo. L a crisis de la M a rina mercante no experimentó alivio alguno, pero se registró mayor actividad en varias industrias esenciales: la del carbón desenvolvióse con más holgura y aumentó la recaudación de las Empresas ferroviarias. E n la serie de elecciones parciales celebradas en diversos momentos y circunscripciones el Gobierno nacional sólo perdió dos puestos; sin embargo, debido al fracaso de la Conferencia Económica, a la táctica empleada frente a las aspiraciones autonomistas de la India y, en general, a la falta de una política más en armonía con los principios conservadores, tradicionales en Inglaterra, decreció sensiblemente el prestigio del Gabinete presidido por el Sr. Ramsay M a c Donald. L a actitud violenta de un sector de! partido laborista, inclinado a una dictadura caso de triunfar en las futuras elecciones, produjo en el pueblo inglés una saludable reacción en contra del socialismo. Igual efecto produjeron las pretensiones extremistas de algunos políticos irlandeses. L a Hacienda inglesa percibió beneficios considerables con los derechos de sucesión cobrados al fallecer un elevado número de capitalistas. S i r John Ellerman dejó una fortuna de más de 17 millones de libras; otras cinco herencias oscilaron entre tres m i llones y más de un millón; el importe de diecisiete se fijó entre quinientas m i l libras y un millón, mientras que unas trescientas veinte personas legaron fortunas superiores a cien mil libras, sin llegar al medio m i llón. Entre las figuras ilustres fallecidas este año citaremos a! vizconde de Burnham. propietario en un tiempo del Daily Telegraph la artista lady Butler, el vizconde de Chc msford, ex virrey de la India; los condes de Chesteríield y Cadogan, el doctor Dillon, que residía en Barcelona y que el año antes de morir escribió en el periódico antes citado una brillante serie de artículos combatiendo la política se- rida por los Gobiernos ríe la Kenública española: el periodista sir Robert Donald, el novelista John Galsworthy. el vizconde de Knebworth, muerto en accidente de aviación; el literato George Mocre, lady Gynthia Mosley, esposa del jefe del fascismo inglés; el mariscal Robertson y el general Currie, el publicista George Saintsbury, el mariscal Sahnond, el actor Fred T e r r y y lord Wavertree. E l campeonato abierto de r olf fué ganado en Saint Andrews por el norteamericano Shute; en los de señoras y caballeros triunfaron, respectivamente, miss E n i d W i l son y el honorable Michael Scott. Inglaterra ganó la copa Davis por primera vez desde 1912, venciendo a Francia 3- 2. E l australiano Jack Crawford ganó en W i m bledon el campeonato de caballeros, triunfando en el de señoras la norteamericana Heleu W i l l s M o o d y los dobles de señoras fueron ganados por Mlle. Mathieu y miss Ryan, y los de caballeros, por Borotra y B r u g n o n la victoria para parejas mixtas fué alcanzada por G. von Cramrn y frauleim Krahwinkel. E l Derby de Epsom fué ganado por lord Derby con su caballo H y perion. E l irlandés Dovle fué descalificado al boxear contra Petersen en la White City, y éste fué vencido por L e u Harvey en el match para adjudicar el campeonato británico de pesos pesados. Cambridge ganó, por décima vez consecutiva, la regata en el Támesis contra Oxford. E l caballo Kelsboro Jack, de M r s C l a r k ganó el Gran National, la carrera de obstáculos más importante del mundo. Los oficiales ingleses Gayford y Nicholetts establecieron un nuevo record de distancia en aeroplano, volando desde Londres a W a l v i s Bay, en el África del S u r cubrieron una distancia de 5.341 millas en cincuenta y siete horas y veinticinco minutos. K i n g s f o r d Sniith y U l m en vuelos distintos, tardaron horas más y horas menos de siete días, respectivamente, para volar desde Londres a Australia. Richard of Bordeaux, por miss M a c k i n tosh, fué uno de los acontecimientos teatrales del año y un triunfo para el joven actor John Gielgud. Otras piezas de gran éxito fueron Ten minutes alibi, de Anthony A r m s t r o n g The Brontes, de A l f r e d Sangster, y The Late Cristopher Bean, adaptado del francés por Eirulyn Williams. E l teatro inglés continuó resintiéndose de la competencia que le hace el cine y de los altos precios q u e s e imponen a las localidades. E l 5 de junio se bendijo la primera piedra de la Catedral católica de Liverpool, que será la mayor del mundo después de la basílica de San Pedro. E l coste de este edificio, cuyos planos han sido trazados por el eminente arquitecto sir E d w i n Lutyens, se calcula en un millón de libras esterlinas. L a población católica de Inglaterra experimentó durante el año un aumento de nueve mil almas, que corresponde a un número mayor de nacimientos y de conversiones. E n 1933 había inscritos en colegios católicos siete mil niños más que el año anterior. E l presupuesto de la nación se fijó en abril, y ascendió a la suma de 69 S. 777.000. L a población de Londres es de 8.202.818. E l Ejército regular británico se compone de 196.116 oficiales y soldados, y el territorial, de 128.849 oficiales y soldados. L a M a rina de guerra consta de 90.300 oficiales v soldados. L a Deuda nacional asciende a 7.643.793.534. Las siguientes cifras dan idea del caos existente en las carreteras y calles de la Gran Bretaña, y del peligro que corren los transeúntes. E n la guerra del Transvaal, que duró tres años, murieron 5.744 hombres y 22.829 fueron heridos. E n el último año, del cual hay cifras completas, perecieron, víctimas de accidentes de circulación, 5.855 perdonas en Inglaterra y el País de Gales, mientras que el número de heridos alcanzó la estupenda cifra de 159.257. E n la actualidad estas cifras han sufrido considerable aumento. Se publicaron en 1933 14.834 libros, ó 146 más que en el año anterior. Durante los últimos ocho años, el. número de libros leídos anualmente en las Bibliotecas públicas ha subido de quince millones a más de cincuenta millones. L a aparición de una obra titulada La República española causó sensación en Inglaterra, y contribuyó en na escasa medida a desenmascarar ante los i n gleses la táctica de nuestros gobernantes desde la proclamación de la República, trocando en sentimientos muy distintos la benevolencia mostrada hasta entonces, por la Prensa y la opinión de Inglaterra, a los hombres del nuevo régimen. L a s elecciones de noviembre revelaron claramente a los ingleses los verdaderos sentimientos del pueblo español, con el consiguiente aumente para nuestro prestigio n a c i o n a l y con la sola excepción del Times, los diarios más importantes hicieron justicia a las realidades de la política española, condenando con. dureza los acontecimientos de los últimos treinta meses. L u i s ANTONIO B O L Í N Londres, diciembre, 1933. EL AÑO H 1 SPANO AMER 1 CANO RESUMEN DE ACONTECIMIENTOS Cerrábamos el acostumbrado resumen anual de acontecimientos hispanoamericanos de 1932, haciendo votos por que 1933 aclarara el horizonte, en esa fecha tan obscuro y amenazante, en el mundo descubierto y civilizado por la España gloriosa de nuestros mayores. Y podíamos, en verdad, comenzar estas líneas reiterando idénticos deseos con respecto a 1934, porque el año a cuyo fin asistimos no ha traído bienandanzas para l a América española, que ha seguido arrastrando sus problemas ya entonces planteados, cuando no creándose otros nuevos, si bien, para no ensombrecer más este panorama de conjunto, debemos decir asimismo que las perspectivas para el año que mañana nacerá son harto mejores, permitiendo vaticinar alivios de conjunto y solución más o menos definitiva para alguno de los problemas que ya están en vías de arreglo. Varios han sido los países de la América hispana que han sufrido trastornos políticos en los doce meses que hoy vencen. Cuba sido el más castigado por ellos, pites tras sucederse en la primera mitad del año los desórdenes y atentados, algunos muy sangrientos, en el mes de agosto estalló una serie de huelgas revolucionarias, cuyo desenlace fué el derrocamiento del general M a chado, que huyó del territorio cubano a bordo de un avión, desarrollándose después escenas sumamente crueles, siendo encargado provisionalmente del mando supremo de l a nación D Carlos M de Céspedes, quien, apenas transcurrido un mes, fué, a su vez, derrocado por otro movimiento de carácter militar, ocupando la presidencia el catedrático Sr. Grau San Martín, que, después de resistir varias intentonas, parece algo estabilizado en el Poder, sin que haya terminado completamente el período revolucionario. E n el tercer mes del año se produjo en la Rept iblica del Perú una sublevación m i l i tar, encabezada por el coronel Jiménez, en Cajamarca, que rápidamente fué sofocada, siendo apresado su caudillo, quien se suicidó horas después. L a agitación política latente en el Perú 110 cesó a pesar de este nuevo fracaso revolucionario, y el día l. de mayo era asesinado en L i m a el presidente de l a República, general Sánchez Cerro, sucediéndole en l a jefatura suprema del país el general B e navides, personalidad cultísima y con dotes de mando aue. hasta el momento. ha, logra-