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B C. D O M I N G O 31 D E D I C I E M B R E D E 1933. E D I C I Ó N D E ANDALUCÍA. P A G 58. CINCO INDIVIDUOS, PISTOLA E N M A N O PENETRAN EN UNA FABRICA DE TINTES D E BARCELONA Y SE APODERAN D E UNAS MIL PESETAS En la huida matan a un hombre. Una pareja de la Guardia civil persigue a los atracadores y logra detener a uno que resulta herido y otro fallece a consecuencia de los disparos. El público intenta Jinchar al detenido Barcelona 3 1 2 madrugada. A última íiora de la tarde se ha desarrollado un t r á fico suceso, en el que han resultado varias víctimas. E n una fábrica de tintes establecida en la calle de Castillejos, 119, y en el momento en que el portero abría l a puerta para dar salida al cartero, que con la correspondencia de l a tarde habrá entrado momentos antes, penetraron tumultuosamente cinco indiluos que, pistola cu mano, obligaron al portero y al cartero a entrar en la portería, donde Jes dejaron encerrados. Uno de los desconcidos se quedó vigilando, mientras amenazaba con la pistola. Los otros cuatro se d i rigieron al despacho de la fábrica donde se hacia el recuento del dinero para pagar a los obreros. Tres de aquéllos penetraron en el despacho, mientras otro se quedaba en el pasillo que da acceso a la fábrica y pistola en mano ordenaba a todos los obreros que permanecieran quietos con las manos en alto. L o s obreros- -que eran 220- -ganados por l a sorpresa y por el pánico estuvieron inmóviles, hasta que transcurridos unos momentos reaccionaron y empezaron a dar voces, lo que obligó al atracador a pensar en la retirada, pero inmediatamente hizo algunos disparos y esto redujo nuevamente a los obreros. Entre tanto en el despacho de l a fábrica los otros tres atracadores amenazaron al cajero, S r Piaramias, y a los empicados don Julio Parat y doña Amparo Bez, y se apoderaron con gran rapidez de un saquito con metálico y billetes que había sobre la mesa del cajero. A éste le registraron, quitándole el reloj y l a cadena. E l cajero tuvo la serenidad suficiente para ocultar una cartera, en la que había doce mil pesetas en billetes. Los atracadores- -que se llevaron aproximadamente unas mil pesetas- -huyeron, seguidos de obreros y empleados de l a fábrica. U n o de los dueños de la fábrica, que salía del laboratorio y se dirigía al despacho, llevando una botella de ácido en la mano, fué detenido por el atracador que guardaba la puerta de comunicación, el cual le obligó a permanecer con los brazos en alto. E l aludido dueño de la fábrica no quiso obedecer y logró escapar, dando voce in demanda de auxilio. Los atracadores huyeron a camfto traviesa hasta l a calle de Pedro I V donde intentaron subir a un taxis que estaba detenido junto a un depósito de gasolina. A l amenazar al chofer, éütc, aterrorizado, se dio a la fuga. Los p i s í u l i T di- ir ¡r: i i- iiti r mil ra él, y liria de las balas a l c a n a a l -ó I V i l Pries, diu- ñi: del tillejos, los pistoleros se parapetaron e h i cieron frente a la pareja de la Benemérita. Entre ésta y aquéllos se entabló un tiroteo, en el que resultó herido uno de los extremistas. L o s demás continuaron la fuga, pero otro de ellos cayó muerto, alcanzado, sin duda, por uno de los disparos de la Guardia civil. E l herido y detenido fué trasladado al dispensario de Pueblcnuevo, seguido de un gran gentío, que quería lincharlo. L a Guardia civil hubo de realizar grandes esfuerzos, Allí pudo apreciarse que a pesar del gran número de disparos que se habían cruzado entre él y la Guardia civil, sólo tenía dos heridas de poca importancia, una en la mano derecha y otra, de simple rozadura, en el vientre. Dijo Mamarse M a r t í n Suárez, de dieciocho años, tintorero, con domicilio en la calle de las Industrias. Carece de antecedentes policiacos. Cerno de las diligencias instruidas en los primeros. momentos se deduce que los atra- A. P E Y R E Desde el martes 2 de enero, BRANDES REBAJAS 0 E PR G! 0 S por- inventario y fin de temporada La Previsora Hispalense S. A J íü S E G l K O S (J E N R Ú A L E S Seguios de V i d a Accidentes e Incendios. R o b o y T u m u l t o Secaros de C o s e c h a y Agricultura. E s la ú n i c a C o m p a ñ í a Sevillana, con la D i r e c c i ó n G e n e r a l en Sevilla, q u e tiene toda clase de Seguros. DIRECCIÓN GENERAL SIERPES, 259 G 2. 22 TELEFONO. CEKCEDILLA A 1.360 metros (S 1 ADIUD) la S i e r r a Tapia Sayfi de cadores habían tirado el saquito con el d i nero, se dispuso que se practicara un reconocimiento por aquellos campos. Gran cantidad de público siguió estacionado ante l a puerta del dispensario, dispuesto a linchar al detenido, y hubo necesidad de que acudieran nuevas fuerzas para protegerle. A M a r t í n Suárez se le ocupó una pistola. E l detenido relató el suceso en forma parecida a como queda expuesta. E s t á afiliado a la F A I. y nos dicen que de sus manifestaciones la Policía ha ¡obtenido noticias para detener a los cinco individuos que componían la banda que actuó esta tarde. E l juez de guardia, que ha comenzado l a instrucción de las diligencias por l a vía de urgencia, ha ordenado una inspección ocular en el lugar del suceso y ordenó el levantamiento de k s dos cadáveres y su conducción al Depósito judicial. Sobre el cadáver del dueño del garage se encontraron varios documentos y una cantidad en metálico. Nos dicen también que M a r t í n Suárez ha. indicado cómo conoció a sus compañeras de atraco, cómo perpetraron éste y quién ha organizado el golpe. L a pistola que se le ocupó pertenece a uno de los vigilantes nocturnas que últimamente han sido atracados precisamente para robarles el arma. E l detenido ha quedado incomunicado en los calabozos del Palacio de Justicia y contra él. se ha dictado auto de procesamiento y p r i sión. E n cuanto al atracador muertes no se supo de momento quién pudiera ser, hasta que unos agentes de la Brigada de Investigación Social se han personado en el depósito de cadáveres del Hospital Clínico y han l o- grado la identificación. Se trata de José P a llar, fugado de la cárcel de Barcelona el, día 13, en unión de otros individuos que, como se recordará, en gran número se escaparon en dicha fecha. Estaba en la cárcel procesado por diversos atracos y a disposición del Juzgado n ú mero 6. H a llamado la atención que junta: al cadá ver no se encontrase ninguna pistola, a pensar de que todos los atracadores disparaban contra los guardias. Seguramente alguno de sus compañeros de banda tuvo la serenidad suficiente para recoger la pistola. Les testigos presenciales del atraco han estado en el depósito judicial para ver si reconocían al individuo muerto. S e g ú n parece han confirmado que era precisamente el que estuvo en el pasillo entre el despacho y la fábrica y obligó a los 220 obreros a permanecer con lar, manas en alto. de a l t u r a en Guadarrama A M é d i c o- d i r e c t o r D. Manuel Médico- consultor: D. Luis P i i s i o n c o m p l e t a i n c l u i d a a s i s t e n c i a med i c a de 28 a 46 pesetas. T o d a s las h a b i t a c i o n e s t i e n e n c u a r t o de i J i l e t t e c o n todos los servicios, t e l é f o n o v g a l e r í a particular de a u r a D e l e g a c i ó n en M a d r i d A l c n l á Jlanjnni 41 T e l f 1 R 7 M EL CONSEJO D E L B A N C O DEJELSPAÑA tal dividendo complementario M a d r i d 30. Esta mañana se ha reunido el Consejo extraordinario del Banco de E s paña y en él, examinados los datos y antecedentes del estudio hecho por la comisión de Intervención, se acordó un dividendo de 75 pesetas en las acciones, igual que el repartido per igual concepto el año anterior. Según manifestaron el gobernador, señor M a r r a c ó y el subgobemador primero, señor Pan, en e- ite último Consejo de! año se examinó la situación económica exterior e interior, y por lo que respecta a E s p a ñ a estimaron el horizonte que se presenta para el año JQ 34 es satisfactorio, v que en él se dará un impulso a la economía nacional, con el a p o v o directo ¡e la Banca p r i v a d 1 y la vigilancia v auxilio del Banco de E s p a ñ a tie, c o m o es sabido, nunca regatea esfuerzo alguno para todo lo que significa robustecimiento del crédito público y l a confia! z ¿del país. acto, (iiiliiuiaron su fuga! o aivRtaaa es a, pie, pero entonces H I I I K guardáis civiles, que habían acudido al oír ios disparos, se lanzaron en persecución de aquéllos. A i llegar a la cechera de autobuses de ía calle de Cas- garaje. i it. -q u e d ó inticrli; ai el t