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r A B C. M A R T E S a DEENERO D E 1934. E D I C I Ó N D E ANDALUCÍA. P A G 31. INFORMACIONES DEL Y NOTICIAS Poncet entrega a H i t l e r x A B G E N BERLÍN EXTRANJERO L a política negativa de Francia. E l discurso de Roosevelt y Ja z o na reriana Berlín 2, 1 madrugada. (Crónica telefóJa respuesta francesa. Después del levantamiento, en la A r g e n t i n a 1 nica, de nuestro redactor. Como para ningún otro pueblo de l a tierra, para Francia Detención del ex presidente A l v e a r L a importación de vinos espa- vivir es esencialmente continuar, repetir hoy y siempre el gesto de ayer y de anteayeres ñoles en los E s t a d o s U n i d o s N o t i c i a s breves. remotos, lejanísimos. Jamás otro país ha presentado tan claro e inequívoco ejemplo de duración y firmeza. S i a pesar de su claridel espíritu, el espíritu mismo; el barreno dad meridiana su política le parece a alguBOLETÍN D E L DÍA que socava y aniquila l a materia y alumbra nos equívoca y turbia es porque no saben calzadas hacia una tierra de promisión. ¡O h calar a través de las fórmulas retóricas el L a actividad diplomática los poetas, los novelistas, los políticos, las genuino curso de l a vida y l a historia. E n La principal dificultad entre Alemania y actrices... Llámense Paul V a l e r i o F r a n lo que define l a política de una. nación- -que Francia es de orden psicológico. Si París epis Mauriac, o Cecile Sorel, o Eduardo H e es su. actitud frente a las demás naciones- -tuviese confianza en las intenciones de Bertriot. Sus bellas palabras no brillan con desFrancia no ha variado un ápice desde tiemlín se podría llegar con relativa facilidad a tellos siquiera de un artificio nuevo. Ruedan pos de Richelieu, y el lema de Richelieu, mi acuerdo acerca de los números. Pero por los diarios y revistas, al pie de fotograepitafio en la tumba de España, es simple, Francia desconfía; es decir, sólo confía en fías mostrencas, y ellas declaran lo que pienmuy simple. Dice así: L a potencia de F r a n sus propias fuerzas armadas, a pesar de los san o l o que esperan del año que empieza; cia exige l a debilidad de sus vecinos múltiples pactos y acuerdos internacionales. tinos seres a quienes el diálogo con l a gloRecordando ese ejemplo de firmeza yo no Siendo así, su negativa a las peticiones de r i a abrió el alma a todas las terrestres vaniAlemania, es lógica desde su punto de vista; dades. Estos otros, en cambio, sintieron, co- creí nunca que el Quai D Orsay accediese a las pretensiones alemanas de equiparación pero también es natural que los alemanes rno sintió el primer hombre en comunión con militar, base de un incremento de fuerzas en no lo comprendan y que vean en ella un de- una Geografía vasta, rugiente y hostil- -coel Reich- -hasta 300.000 hombres- -y un desseo de prolongar indefinidamente su hegemunión que es a l a vez lucha, amor, imprearme proporcional en l a otra orilla más allá monía militar. Alemania se siente humillada cación y caricia- l a emoción creadora y del R h i n donde acampa, vigilante a pie firen su calidad de nación libre. Para ella, la vital de un año, de un mundo nuevo. me, el más grande Ejército que haya existiguerra y la derrota pertenecen al pasado, a Volando en el nocturno de San Silvestre, do nunca. Y o no creí que el Quai D O r s a y un pasado relativamente lejano, puesto que de l a costa de Provenza a San Luis del Seaccediese, n i probablemente lo creía tampodesde el armisticio han psado ya algo mas negal, a l a diestría Ibérica piel del toro y a co nadie aquí. Entonces s i Berlín sabía de de quince años. No comprenden, pues, que la siniestra el Mediterráneo, cuyo sueño de antemano! a respuesta, ¿por qué insistió? la desconfianza y la desigualdad naturales, sirena velaban delfines de plata, los tripuQuizá para poner a F r a n c i a una vez más inmediatamente después del conflicto armalantes del La Cruz del Sur superaron en lon- en evidencia, para que ahora los periódicos do, se prolonguen tanto tiempo, sin que se gitud las distancias logradas en hidroavión. de aquí puedan decirle al mundo- -a su munvislumbre la probabilidad de que cambie el V e d ahora esta otra silueta terrestre, hudo de lectores limitado por l a bravura y- la punto de vista de Francia. Si se tratase de milde y anónima como un peregrino del dificultad idiomática- -que se le niega lo que una discusión técnica entre Francia y Alemedioevo. L l e v a manteo y cubre su cabeza, es equitativo. Acaso Alemania no puede darmania, el acuerdo no sería difícil; pero re encanecida, con un sombrero de teja. E l an- se más gusto que ese, pero ese sí se lo d a sulta poco menos que imposible hacer entenciano camina de prisa, pero con dificultad, el de cantarle a Francia paladinamente las der la razón donde prevalecen él miedo, el en un paisaje glacial y lunar, bajo el signo verdades. rencor, la desconfianza, la amargura. El code l a borrasca. A lo largo centellea Puy del razón, los sentimientos y los nervios tienen E n l a breve antología periodística que voy Dome. E l año desgrana sus horas postreras su propia razón, que la razón piiya no com- a hacer aparto todo í o que es grito y calensobre el matizo galorromano. Viene de prende y viceversa. tura, para espigar tan sólo los más prudenRoma el caminante, donde estuvo, para contes, párrafos. Y aun voy a prescindir de los ¿Contribuirán a aclarar la situación las memorar l a cuna genetriz, l a Epifanía dé l a títulos, en gracias a l lector y en homenaje conversaciones que se celebrarán a partir Iglesia. Viene de Roma, pero desde el apeaal Dios- -que tanto me quiere- -de las errade hoy entre Mussolini y el ministro de Ne- dero del ferrocarril se encamina por un tas. U n periódico de l a tradición liberal: gocios Extranjeros británico? Ciertamente, camino vecinal hacia l a aldea cuyos vecinos Alemania no sufre e idemia alguna para Italia e Inglaterra ocupan en el pleito francole esperan. E l cura y sus feligreses quieren que se l a quiera someter a cuarentena alemán una posición que les predestina a ser- saludar juntos él año nuevo. L a nevada U n diario monárquico: E n un plazo más vir de intermediarios. Tienen interés en que. arrecia. E l camino se pierde entre montoo menos corto habrá que saber de una vez si el equilibrio reine en el continente europeo; nes de nieve. E l viento sopla con t a l vioa Francia la dirigen los pequeños países es decir, que no liaya hegemonías de ninguna lencia que el sacerdote cae ciego, desvaneorientales o hombres capaces de una política clase. No conviene a, las citadas potencias cido. P o r l a mañana los aldeanos salen en de altura, conforme requiere l a grandeza del que Alemania- vuelva a ser demasiado fuerte; tusca del párroco. L o s perros olfatean l a momento. E l diario de Goebbels: Incapaz pero tampoco quieren que sea impotente. El pista y dan con el cuerpo del peregrino. de liberarse de conceptos angostos, Francia plan de MacDonald sirve esta predisposición. Transportado a l presbiterio un cerco de case opone con su política senil a un desenEs probable que Londres encuentre demabezas interroga l a mirada del enfermo, y el volvimiento histórico fuera del cual no hay, a siado elevada la cifra de trescientos mil párroco dice mudamente, con un gesto de la larga, más que el caos. hombres que indica Alemania; pero seguramano amoratada, lo que les trajo de R o m a Pero el más fino y agudo de todos los comente juzga demasiado baja la cifra actual. la. señal de l a c r u z -D A R A N A S mentarios es el que Feder, el teórico del naRepetimos que se podría llegar a un comcionalsocialista, escribe en su revista. S ú promiso, si la atmósfera moral apareciesedesarrollo dialéctico es tal que no admite n i más pura. De esto se trata principalmente. cortes n i resúmenes. P o r ello me es impoVISITEN sible reproducirlo aquí. Y que el Feder me A B C E N PARÍS perdone. E l que me hace el honor de reproducir de A B C estas crónicas mías dictaL a fisonomía del año nuevo. U n das a. toda prisa, sin gloria, es verdad; pero también sin pena. sacerdote ejemplar L a glosa a l a respuesta de Francia se une París 2, 2 madrugada. (Crónica telefóa l a del resonante discurso del presidente de nica de nuestro redactor. Fueron en el los Estados Unidos. Como suele sucederles umbral del nuevo año los que conjuraron a los anglosajones, Roosevelt sabrá extraer con obras el secreto de los hados, y no los: que ofrecen, como fin de temporada, de teorías erróneas consecuencias prácticas que l o interrogaron con palabras, quienes, y precisas. Con l a audacia irrespetuosa de por haber poblado y animado el vacío cóstodo americano se adentra, pisando fuerte, mico de l a noche de San. Silvestre, supieron allí donde el sabio europeo no se atreve a crear su historia. Ellos, modelaron ya a su afirmación alguna. Dice, por ejemplo, que en todos sus artículos, y liquidan toda imagen y semejanza, hundiendo sus manos han sido siempre los Gobiernos los que han la existencia de mantas de lana y abrigos inspiradas en l a masa patética del tiempo, hecho las guerras contra l a voluntad de sus l a fisonomía de 1934, inaccesible a los demás de punto de señora y caballero. pueblos respectivos. Pero lo cierto es que ojQd ígg filtes son, mejor OH. e, mensajeros 1 Boletín del día. A B C en París y Berlín. ALMACENES UNA GRAN REBAJA
 // Cambio Nodo4-Sevilla