Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
parátada literatura. Nadie la tomó en serió. Pero vinieron, pocos años después, los acón. técimieoftSs. de la. sejftanavtrágica, y entonces se. vió- q. áeíaquena: literatura. no erá tan- disparatada- -ai ian, ineficaz c o m o a primera vista- parecía Todas las ideas contenidas en ella, trataxpnv. de llevarse aUa. práctica, y si np, se realizaron rio- fué, ciertamente, por- culpa denlos- revolucionarios, sino porque. la intentona fracasó. L a represión fué dura; bas. tante- más, dura. que, é. sta de- ahora, y, sin embargo. ¿para qué! sirvió? Absolutamente para nada. E n cuanto! la. normalidad. volvió a restablecerse las organizaciones revolucionarias siguieron funcionando como, antes, v- gracias V la despreocupación- de los Gobiernos surgieron los acontecimientos del 17 yilps del iCj. L i i literatura era, siempre la misma. y elnúmero dé adeptos cada vez mayor... E l añp. 22 hubo un intento gubernairíental. para. meter. a los Sindicatos rey. olucipñáriós, en cintura. Los Sindicatos protes. taron. r j vengan de los mismos anarquistas. Rechazamos toda modalidad de lucha que no sea la acción directa y que no persiga como fin la implantación del comunismo libertario. Está; bien claro, ¿verdad? Pues se. salieroir con la suya. Y gracias a lio han podido, organizar co toda. amplitud, a. todo gusto, y hasta a todo gasto, el movimiento que ahora acaba de fracasar. Estamos lo mismo qué en 1901. No hay más diferencia sino que en 1901 Federación Obrera estaba reducida a un puñado de hombres, más exaltados que temibles, y hoy las ramificaciones anarcosindicalistas llegan hasta el último pueblo, PEDRO MATA UNA ¿Acasó. se pretende- -dijeron- -que debemos- disolvernos como colectividad? Eso se persigue al declarar a los Sindicatos al mare e n de la ley; pero en nuestro interés está el, declárar- a la; ley fuera del Derecho- y de la justicia. E l requisito, de presentar, las cuentas o 1 balances al Gobierno civil lleva anexó: el- otro de legalizar las elecciones de Juntas y. Comités ante la primera: autoridad civil, y ello es. tanto como, facilitar unas listas de nombres a la. Policía para que ésta realice arbitrarias vejaciones e, infamias cuando se susciten huelgas 0 se altere el orden público. No. admitimos el procedimiento. Con qué derecho sé quiere qué las organizaciones obreras entren dé. lleno en la legalidad? Dónde están las garantías de respetó, de inviolabilidad que, en cambio, necesitamos, los; obreros? Y aun añadían: Nosotros, esencialmente anarquistas, no admitimos otras orientaciones que las. que PALMERA E CASTILLA En el centro de este patio castellano hay una palmera. Una palmera que se refleja en los cristales de la galería y que ha ido creciendo pausadamente, con la aspiración de mirar el horizonte por cima de los tejados. Es como si quisiera descubrir la razón de su existencia, lo que hay detrás- de su confinamiento, comprobar si hay más palmeras en. el mundo, o si es ella un monstruo solitario de la Naturaleza, que ha nacido para asustar a los demás árboles y para sufrir. Para un observador atento esta palmera le ofrece un ejemplo típico de lo exótico, cuando la curiosidad exótica se encuentra desamparada en un medio, que no es el suyo, así como esos negros perdidos en las ciudades del Norte, envueltos en niebla, verdaderas sombras humanas a quienes todo color artificial rechaza. Quien no haya visto un negro entré la nieve, luchando con la nieve, no tiene una idea clara de la desolación. Así esta vieja palmera de muchos años, jue te ha aferrado a la vida con heroísmo, poniendo en la simple empresa de vivir un impulso asombroso, pero convencida de que es un engaño, un elemento decorativo detonante, que nunca podrá cumplir sus fines amarillos y azules, vulnerando las leyes de la Naturaleza. ¡Cuántos hombres así, derechos y firmes como la pal- mera, pero. de otro clima, de otra tierra, de otro sol... Plantados quizá con una intención decorativa, mas ni siquiera con esa consideración que implica el invernadero, sin estufa próxima, al aire libre. Esfuerzo titánico de adaptación del que nos da ejemplo esta palmera, ya con pocas palmas en la cabeza, desengañada y escéptica, que concentra en el tronco toda su significación vegetal, con cierta nostalgia por ser elegante. Y ay podría caminar pausadamente, ansiosa de selva, en un balanceo de marfil. Tan tosca en apariencia y tan sensible para las caricias y los agravios y buscando para moderar su sequedad el fruto de las naranjas. En cualquier parte hay palmeras de salón decorando la penumbra con lazos de seda y haciendo del tiesto un coto reducido, que para ellas es el desierto, familiarizadas con la pereza de los gatos, con las imágenes de los espejos y con las dulzuras de la calefacción, que crea en torno de ellas un clima propio, un África artificial, a la que defienden cristales y cortinajes. Saben a qué huele el humo de los egipcios y hasta han alcanzado a ver una litografía de camellos y de pirámides en un paquete de tabaco, que ofrece una posibilidad de. desierto en un marco de papel de estaño. Pero esta palmera sola, en medio del. patio castellano, no sabe de estos refinamientos. ¿Qué son nueve grados bajo cero para una palmera? Representa tal agresión un absurdo injustificable, que no sabrían explicar, ni los almendros, que sacrifican- su flor Cualquiera que sea el modelo que Usted elija, si es un ATWATER KENT, es el mejor aparato de radio por su precio. AUTO- ELECTRICIDAD, S. A. Calle Prado, 27- Madrid Alicante Barcelona, Bilbao, Palma, Sevilla, Valencia, Vitoria
 // Cambio Nodo4-Sevilla