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FÚTBOL. P R I M E R A DIVISIÓN CON CHA, NAS, EL EMPATE D E L DONOST 1 A E N VENCEDOR PRIMER DEL ATOARELA E L MADRID, VUELVE AL LUGAR DE CLASIFICACIÓN L o s triunfos del B a r c e l o n a el R a c i n g y el A t h l e t i c en sus terrenos, fueron completamente normales Resultados de la primera división Madrid- Arenas Donostia- Españel Baroelona- Oviedo Racing- Betis iVÜiletic- Valencia 2- 1 3- 3 2- 0 4- 1 6- 2 dos, lejos siempre de sus puestos, coa 3o que de hecho no hay interiores. Mas donde el fracaso culmina es en el trío interior. D e L u i s Reguiro a Olivares, llegando a H i l a r i o que es la negación del delantero, porque es l a impotencia absoluta, la falta de energías que engendra el desmayo, o lo que es peor, el miedo insuperable. P o r eso este futbolista perdió el domingo las mejores oportunidades de marcar numerosos tantos, a pesar de contar con situaciones favorabilísimas. E s posible que el entrenador logre mejorar esa vanguardia, que no debe considerarse inservible. Pero el ideal sería hallar cinco delanteros que los sustituyeran, siquiera hasta que se recuperasen. ¡S i aún es posible! Impresión de juego: -Merced al excelente juego que creó la línea media local, y a l a escasa consistencia cíe las fuerzas areneras- -aguerridas pero descoyuntadas- -el M adrid dominó casi todo el primer, tiempo. Las escapatorias de los de Guecho causaron escasa impresión dé peligro, porque Quesada, en visible mejoramiento, cubre bien su puesto, soldado a, Quincoces, siempre insuperable. N o es posible prescindir en el comentario del factor afortunado que protegió a los areneros. Fué su guardameta un hombre p r i v i legiado, porque lo detuvo todo; pero en los casos en que nó se hallaba presente, los postes o un rebote inesperado favorecían el alejamiento de la pelota, decidida a no entrar en la red arenera, ¡para desesperación de los partidarios madridistas. L o s disparos, los remates, los corners, los shots, llegaron, según todas las fórmulas madridistas (excepto las de la codicia) y en el primer tiempo hubo un solo goal: un penalty lanzado por A l o n so. E l castigo no tuvo discusión, porque fué un disparo que habría entrado en la red, sin la mano del defensa que así pretendió evitar lo inevitable. E n la segunda parte, el heroísmo de los jugadores areneros fué el obstáculo que quebró las frágiles acometidas locales. S i n embargo, los disparos. menudearon, y Egusquiza, en combinación con los maderos, salvó cuanto le enviaron, hasta dar la impresión de invulnerabilidad. Había de ser el más desacertado, el delantero que no había marcado un solo goal, quien, al fin, marcara el segundo goal. del Madrid. Nos referimos á H i l a r i o quien en un comer lanzado por Lazcano y que O l i vares desvió con la cabeza, aquél acertó, ¡al cabo! a llevar á la red. Después, la confianza exagerada permitió a los areneros rehacerse y aun atacar con su bravura peculiar. A los treinta minutos, y después de un comer cerca dé la meta madridista, Urresti desvió l a pelota con la cabeza, y a pesar de la estirada de Cayol, el balón llegó a la red. Los de. Guecho han sustituido varios hombres de su equipo, y- en los nuevos jugadores hallados descendientes perfectos de los c ¡ae Clasificación J G. B P. F C P. Madrid 10 Donostia. 10 Athletic Bilbao... 10 Racing 10 Barcelona 10 Español 10 ¡Valencia 10 Betis 10 Oviedo 10 Arenas 10 6 5 5 5 5 4 4 4 3 2 13 32 23 14 05 15 15 15 25 26 19 20 33 22 29 24 16 14 22 15 18 14 16 23 26 23 23 23 23 25 13 13 12 11 10 9 9 9 8 6 fueron sus antecesores. Ninguno es artista, ni domina l a pelota, n i siquiera pasa bien. Pero todos se lanzan a un ataque desordenado en pos del balón, sin reparar demasiado en los obstáculos humanos que se les interpongan, y por ese camino y con tales entusiasmos harán tantos y y hasta puede que se hagan jugadores, que será el momento en que cambien de camiseta. H a y que destacar en este conjunto l a forma- -y lafortuna- -del extraordinario Egusquiza, y lai facilidad defensiva, el empuje arrollador de Urresti y la excelente forma de Calvo, eri el que hay un medio de clase y de porvenir. N o se omita hoy un caluroso elogio, s i quiera en compensación de las censuras que hay que escribir a menudo: el catalán Casterlenas, con su aire de colegial, hizo un arbitraje impecable, sencillo y autoritario, de verdadero profesor. -JUA N D E P O R T I S T A Equipos: M a d r i d Cayol; Quesada, Quincoces Regueiro, Valle, León; Lazcano, Re- guéiro, Olivares, H i l a r i o Emilín. Arenas: Egusquiza; Basagoiti, A r r i e t a Calvo, Urresti, Pérez; Teófilo, Rivero, V e l a I, Echandía y Larrazábal. N o t a s de un escéptico Faltan Jáuregui, Vallana, Careaga y José: María Peña, entre otros; pero la defensa del Arenas sigue siendo la defensa del Arenas. Antes, la, muerte Un córner es medio goal, se, ha dicho mil veces. Nadie se ha reído más de esto que el Arenas, en El Arenas cedía corners como agua. Hasta regalaba corners. No hay mejor defensa, que un córner, cuando el enemigo que se coloca al remate ¡de cabeza... es Hilario. Porque es hermano- de Luis, jugaba Pedro Regueiro en el primer equipo del Mar drid. Se decía. Porque es hermano de Pedro... El Juez de goal está demasiado cerca del, público, demasiado a su merced, para que el instinto de conservación le permita decir la verdad. Para un jues de goal- -en el marco A- un penalty es un free- kick, un freé- kick es un córner y un córner es la salida del portero. Para un jues de goal- -en el marco B- una salida del portero es un córner, un córner es un free- kick y un free- kick es- un. penalty. Cayol interviene en tiempo de vals. Egusquiza, en tiempo de machicha brasi- leña. M a d r i d 2; A r e n a s C l u b j M a d r i d 8. L o s madridistas carecen por el momento de línea de ataque. Ese es su falle- ¡que ya es bastante! y ahí reside l a dificultad para que puedan reconquistar el título de campeón de L i g a Dos factores pueden influir, sin embargo, decisivamente para que la vanguardia de ases logre los resultados que ambiciona el Club y sus ¡partidarios, y, que aún son posibles, teniendo en cuenta l a posición privilegiada que, a pesar üe los tropiezos, ocupa el Madrid. E l primero de esos recursos sería el favor ajeno, gracias al cual siempre hay esperanzas de situarse bien. Pero de esa probabilidad no hay que fiarse mucho. S i llega, tanto mejor, pero es un azar veleidoso, y suel e ofrecer sorpresas tan desagradables que resulta infinitamente mejor fiarlo todo a las prqpias fuerzas. P o r si acaso. E l segundó factor depende de... l a disciplina que imponga el nuevo entrenador. E n el M a d r i d hay jugadores. Son hombres de clase y profesionales cien por cien. Su baja forma resulta inexplicable, y aunque l a responsabilidad no sea de B r u él ha pechado con la del futuro, que ya es más gravé que l a del pasado. Porque toda la situación calamitosa por que atraviesa el M a d r i d depende de la: línea delantera, en l a que han coincidido desfallecimientos, incapacidades e indiferencias. ¿Tiene solución el problema? E s indiscutible que si no la tiene en breve plazo será porque algunos de esos hombres han dejado de ser utilizables como futbolistas, y en tal caso con prescindir de ellos definitivamente se habrá ganado por- lo menos el entusiasmo de un suplente, quizá inexperto, pero seguramente ganoso de jugar. De izquierda a derecha el fracaso es con todos los puestos. L o s extremos acaso sean, quienes se salven parcialmente, porque Alonso y Lazcano aún conservan cierta decisión. Pero l a apatía de los interiores- -o sus pro- $io s. aíefecto ¡tes impulsa a jugar interna- Tan lejos estuvo Hilario siempre de la zona de remate, que una ves que se colocó casi dentro del marco contrario, la defensa vizcaína lo ignoró olímpicamente. Así pudo marcar Hilario su goal. Para encontrarse, el Balón- en. el estómago. las veces que se lo encontró Egusquiza, el goal- keeper del Arenas, es necesario estar bien colocado. Egusquiza, la situación. por. lo viste es hombre de Como el Madrid jugaba bien y no marcaba, y como el público pedía la cabeza de algunos jugadores, sospechamos que ala gente no le importa que los suyos jueguen mal o bien, sino que marquen. Las grandes inteligencias oteábamos ds? llegar, a esta cmidusión.
 // Cambio Nodo4-Sevilla