Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
juego espectacular de las Irlandas insatisfechas. L a s provincias vascongadas, por su l arte, han dado siempre hartas pruebas de saberse gobernar con un. sentido político admirable. Su administración provincial, fruto de la prudencia, la honradez y el espíritu patriótico, ha sido considerada en E s p a r a como un modelo, y es seguro que los mismos cantones suizos no podrán superaría. Aquellas provincias, presas de l a i n m i g r a c i ó n de, todas sus claies, han tenido que sufrir el mestizaje, y con el mestizaje v a n perdiendo algo de la integridad de su s e i con todo, siguen ofreciéndose como una envidiable obra de realización política. Pero se le traslada al vasco al estadio nacional y queda, incomprensiblemente, convertido en una figura de segundo o tercer orden. Será porque carece de fuerza trepadora? Pero en la industria, en la Banca, en las grandes empresas y las grandes construcciones, el vasco desarrolla un fuerte i m pela y se coloca en primera fila. Nadie ha dicho bastante íó que significa en E s p a ñ a la creación de un núcleo grancapitalista, fabril y naviero como Bilbao. es decir, haber hecho de una- vida insignificante, en el espacio de medio, siglo, una, poderosa urbe de tipo anseático p americano. -L o cierto es cue, estando dotados de tan sobresalientes facultades de acción superadora, los vascos, metidos en política, ni siquiera consiguen hacer un ministro. Y es una lástima semejante imposibilidad; y no. para los vascos mismos, sino para E s p a ñ a Probablemente, el curso y las maneras de- E s p a ñ a adquirirían un sentido nuevo si se introdujeran unos cuantos políticos y gobernantes vascongados entre los, andaluces, gallegos y catalanes que vienen, como por derecho propio, rigiendo los destinos de nuestra nación desde hace mucho tiempo. E l público debe leer diariamente nuestra sección de anuncios por palabras clasificados en secciones. En ellos encontrará constantemente asuntos que pueden interesarle. una naturalidad propiamente andaluza, es decir, como quien ha nacido para la función de mandar y acaudillar. Esto, er, un vasco, resultaría increíble. L o s vascos fueron capaces de echarse al monte a combatir heroicamente por l a causa de la- t r a d i c i ó n pero quien restableció la tradición m o n á r quica fué Cánovas del Castillo, el malagueño astuto, el andaluz que poseía como nadie la virtud de poder señorear y acaudillar. 1 Es posible que los dioses le hayan negado al vasco, después de haberle concedido tantas cualidades, la virtud del caudillismo. E n otra ocasión expuse la idea de que el vasco parece condenado a ser piloto, el puesto de capitán suele serle inaccesible. Es- verdad que existe el caso de L o y ó l a pero- ese mismo es un caso de excepción que confirma la regla. E n l a empresa de América, por ejemplo, andaban los vascos metidos en los puestos de avanzada, como los m á s activos y los m á s resueltos; pero a la hora de los grandes éxitos, la conquista de los ricos i m perios indianos siempre correspondía a otros; los vascos tenían que resignarse al oficio de piloto. E l piloto que ayudaba a la acción, que hacía posible la h a z a ñ a en trabajos hábiles y duros; pero el capitán era siempre un e x t r e m e ñ o o un andaluz. Gentes de tierras espaciadas, donde se hacen los caudillos, los amos y los señores, los hombres de- mando. E n Andalucía salen- los hombres de mando con una incomparable espontaneidad; cuando l a Dictadura era un hecho i n minente que nadie podía evitar, y cuando las miradas se volvían de uno en otro general como buscando al predestinado, se vio aparecer a P r i m o de Rivera, el jerezano, que asumía el tremendo cargo histórico con Pero hemos estado hablando de aptitud política de don político y se me figura- que le hemos dado a la cosa una proporción demasiado exagerada. Porque trepar al Poder y saber acaudillar no es suficiente. E n E s p a ñ a nunca nos han faltado trepadores; auténticos políticos son los que se han visto muy pocos. Así hemos llegado a poder hacer un balance nacional en que todas las existencias fallan; el Ejército, deshecho; la Marina, inexistente, la Economía, arruinada; l a autoridad, por les suelos, y el nombre de E s p a ñ a circulando por el extranjero con el m á s mínimo valor imaginable. Por oposición me acuerdo de aquella buena época de- Guipúzcoa; pequeña provincia que no producía políticos ni oradores y que se gobernaba a su leal modo por algunos modestos y nada brillantes magistrados: las arcas provinciales rebosaban dinero, los servicios públicos se desenvolvían con l a mayor d i l i gencia, -todas las cosas estaban en el sitio de- bido y todo lo que convenía hacer se hacía con un método prudente y eficaz. Con que E s p a ñ a pudiera poseer l a cuarta parte de aquel sentido profundo y reai de lo que es verdaderamente la política, a estas horas sería lo contrario de lo que actualmente es: sería una de las naciones m á s consideradas de Europa. JÓSE. -M S A L A V E R R I A MIENTRAS EL C O R A Z Ó N ES JOVEN EL ROSTRO DEBE CONSERVARSE JOVEN TODO depende del uso diario e inteligente de ciertas creP g? mas puras y apropiadas al cutis femenino. Millares de señoras en todo el mundo lo han podido apreciar al poco tiempo, de usar las exquisitas cremas Gemey. Grema Gemey dé noche- el moderno Cold Cream- limpia la piel hasta el interior de los poros sin despojarla de. sus aceites naturales, ló cual no se logra empleando únicamente. agua y ¡aben. Ésta crema tiene además la rara propiedad de conservar el cutis fresco, terso y suave. Crema Volátil Gemey- sin grasa- Su misión es protegerla delicada piel del rostro eorjrra Tos efectos del aire, el sol y él polvo, conservando la hermosura obtenida mediante el uso continuado de la Crema Gemey de noche. Es una excelente base para que los polvos queden indefinidamente adheridos. OTRAS CREACIONES Gémey POLVOS. -COLORETE- LÁPIZ DE LABIOS -COLONIA IOCION EXTRACTO- CREMA LIQUIDA DE PEPINOS BRILLANTINA- TALCO- POLVOS REFRESCANTES CREMA DE NOCHE O CREMA VOLÁTIL: TARRO ó PTAS. TUBO 3 PTAS ITIMME APAflTti