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A B C. J U E V E S II DE E N E R O D E 1934. EDICIÓN D E ANDALUCÍA P A G ai. INTERPELACIÓN LAS JUECES EN LA CÁMARA SOBRE DE POR JUBILACIONES EL A R B I T R A R AS DICTADAS AZAÑA Y MAGISTRADOS GOBIERNO S e aprobaron Jas aeras de Castellón. L a interpelación del señor A z p e i t i a Relatos de casos escandalosos de arbitrariedad del P o d e r contra la independencia j u d i c i a l Las arbitrarias jubilaciones cuestan d o s millones de pesetas anuales al E s t a d o T o d o s los separados sin expedientes deben ser reintegrados inmediatamente a sus ciones. N u e v o s casos de arbitrariedad expuestos p o r el cargos. señor P r o m e s a del G o b i e r n o de i r rápidamente a la revisión de las jubilaT a b o a d a Interviene el señor Salazar A l o n s o radical, y es aplaudido p o r toda Ja derecha y el centro. L a actual composición del S u p r e m o La sesión de ayer tarde A las cuatro y veinte abre la sesión el señor Alba. Poca concurrencia en las tribunas. L o s escaños desanimados. E n el banco azul, el ministro de Justicia. Prometen algunos diputados, entre ellos don- Julián Bésteiro. Se leen y aprueban los dictámenes de l a comisión de Incompatibilidades, admitiendo al ejercicio del cargo a los señores Landiez, R o i g Ibáñezj Carrere, Molero, Guria. Berlanga, Chabret, Just, Cantos, Puig, Valenti, O r i a de Rueda y Bpsch, de la circunscrip d o n de Valencia (provincia) E n seguida prometen estos diputados. L a s actas de Castellón Se inicia la discusión de este dictamen en la parte que quedó pendiente y que sé refiere al último lugar por el que se propone la proclamación del diputado derechista don Juan GraneJl, en lugar del Sr. Calot. E l Sr. B L A N C defiende un voto particul a r e sentido contrario al dictamen, o sea que se proclame a l Sr. Calot, que lo fué ya por l a Junta provincial del Censo. (Entra el ministro de Comunicaciones y después el jefe del Gobierno y el de 3 a Gobernación. E l S r D I M A S de l a Comisión, defiende el dictamen. Afirma que el expediente está clarísimo. L a falsedad de las actas es notoria y en las copias de las actas de escrutinio hay acusadas contradicciones, lo cual demuestra que se han falsificado muchas para dar la sensación de que había triunfado el Sr. C a l o t N o tenía, pues, razón el Sr. Blanc a l i m pugnar las actas, originales, que son las que figuran en el expediente. ¡Termina pidiendo que. la Cámara rechace el Voto del Sr. Blanc. Este rectifica. E n votación nominal es desechado el voto particular por ciento cincuenta y tres votos contra ciento veintidós, y por lo tanto queda proclamado el Sr. Granell. E l Sr. A Z P E I T I A explana una interpelación sobre l a arbitraria separación de algunos funcionarios judiciales. Manifiesta que éste es el objetivo principal de su intervención, pero el carácter de ella se extiende a todos los funcionarios separados arbitrariamente de sus cargos. N o obstante, sus estudios se refieren al ministerio de Justicia y a ellos se referirá feieamente. Dedica grandes elogios a la Magistratura, integrada por fundonariás r rectos y desapasionados y cuyos daños redundan en contra del país y de l a independencia de los Tribunales, tan indispensable para la libertad e independencia de la justicia. Alude a la protesta que elevaron al decano del Colegio de Abogados, D Melquíades Alvarez, todos los Colegios de España. E l Sr. M O R A Y T A N o de todos. E l Sr. A Z P E I T I A -De casi todos. E l Sr. M A T E S A N Z N o es está una cuestión, de aritmética. E l Sr. A Z P E I T I A dice que la ley de agosto de 1932 abrió el primer portillo contra preceptos. terminantes que votó la República en defensa de la independencia de los Tribunales y poco después empezaron a castigarse acciones humanas y no propias de sus funciones, cometiéndose toda clase de arbitrariedades. E l Sr. M A D R I G A L Se castigaron también faltas particulares. E l Sr. A Z P E I T I A Y o afirmo que la Constitución, en su artículo 51, afirma la i n dependencia del Poder ejecutivo. L a Justicia no puede ser monárquica n i republicana, sino únicamente española, y esto lo dice sin entrar, en discusiones bizantinas acerca de la realidad sobre la existencia o no existencia del Poder judicial, que negó una destacada figura del Parlamento. (Rumores. Cuando se dictó aquella ley existía una gran emoción republicana y sin duda por Fajas cauchodama ¡entalladas! Casa Barea. Francos, 46. SSfCT flT J -Uvfl Yeafro E l viernes, 12 de enero, DEBUT D E Cervanáes Castro La más brillante de las estrellas de Variedades Presenta su programa, integrado por la formidable atracción Estrelláis LES modernísimos y muy originales acróbatas Moderna vedette del baile americano FR AMSOniIS MERINA MARÍA español y TRIO JBslrelIiffr Fantástica a t r a e c i ó n d e bailes acrobáticos de salón y fantasía, y TI- LLY GERARD Castro Ija estilización del CANTE ANDALJ 7 Z eso prosperó, aun con el voto en contra qué defendió el Sr. Salazar Alonso. Inculpa a los adversarios de lanzar acusaciones contra las derechas de iníringimiento de la Constitución, sin perjuicio de prescindir de ella cuando lo estiman oportuno. Alude a tres magistrados del Tribunal Supremo, jubilados por la República, y que pasaron a dichos altos puestos desde otros destacados en su carrera. Estos tres magistrados fueron perseguidos cou toda clase de! investigaciones políticas. Uno de ellos acudió al Tribunal Supremo en reclamar aJÍ contra su separación del cargo y se le ciíttestó que dicho alto Tribunal no podía entender en su caso, porque no se había instruido expediente alguno. Fueron separados. de sus cargos ciento treinta y seis jueces, fiscales y magistrados, cuyos derechos pasivos ascienden hoy a dos millones de pesetas. Alude a las normas del ministro de Justicia, en que se concretaban los motivos de la separación de algunos de dichos funcionarios, pero haciendo constar que no se dio la explicación en todos los casos. E l Sr. Alonso, presidente de la A u diencia de Zamora, persona honorable, fué trasladado a Valencia y pasó después j u b i lado. j L a causa fué haber albergado en su domicilio de la Audiencia de Zaragoza a u a miembro de la Compañía de Jesús. U n diputado: E r a su hijo. E l Sr. A Z P E I T I A Toda la Cámara conoce el caso. E r a su hijo. Y hasta el Código es más humano que aquella disposición, porque no impone la declaración de un padre en contra de su hijo. (Grandes aplausos. Cita otro caso del presidente de la A ü diencia de Zaragoza, que separado de su cargo fué después nombrado asesor jurídico de la Jefatura de Policía. ¿Y cómo ofreció garantía para un cargo político y no para uno de completa independencia? Relata otros casos de separaciones debidas a haberse elogiado en cierto libro al general Primo de Rivera, y de otro magistrado, el Sr. Muñoz Cobo, víctima de un atentado en el ejercicio de su carrera en que fué gravemente herido, al que se premió con la separación del cargo por no haber acudido á recibir al Sr. Alcalá Zamora a su llegada a Córdoba, y a un magistrado de Málaga a quien se dejó cesante por un acto en que se ha demostrado después que se limitó a cumplir con su deber, ignominia para España y para el Gobierno que la decretó. Todo esto- -añade- -ha pasado en un país; como el nuestro. Representa la anulación dé todo pensamiento y de su libertad de e x p r e sión. (Muy bien. Cita aj juez instructor de Calatayud, que. perteneció a la Dictadura y al Somatén, c i tando al efecto el orador el número que ostentaba en éste, el cual ha sido distinguido por la República. Habla de los grandes perjuicios sufridos por los magistrados perseguidos. E l Sr. M A U R A (D. H o n o r i o) ¡Que los pague A l b o r n o z! E l Sr. A Z P E I T I A afirma que el Estado paga dos veces el servicio al que trabaja en activo y al personal jubilado, sistema dis- paratado, pues si los jueces jubilados no eran dignos de seguir en su carrera debieron ser separados, pero no adoptar una solución que ofende a la dignidad de los castigados y a l Poder que los separó. Solicita l a revisión de las órdenes de separación dictadas para que sólo subsistan las acordadas con justa causa, y la reposición inmediata de todos los que fueron separados de sus cargos sin expediente a l guno. Manifiesta que. al Tribunal de Garantías han ido personas de acentuada significación 1