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DIARIO ILUSTRAD O A Ñ O TRIGÉSIMO. 10 NUMERO CENTS. FUNDADO E L i. DIARIO ILUSTRA- D O A Ñ O TRIGE- SIMO. 10 NUMERÓ D E J U N I O D E 1905 P O R D T O R C U A T O L U G A DE TENA CENTS. EL F R E N T E ÚNICO E l tipo del bandido hidalgo, que justifica sus desafueros con el recuerdo de las MUSSOUK ofensas recibidas, tal como salió de la mente de Schiller, ha desaparecido hasta la leS i yo fuese delegado en l a Conferencia, A nuestro glorioso profesor Unamuno le yenda. L a aristocracia en el delito es medel Desarme, pronunciaría m á s o menos este molesta muchísimo esa muletilla, convertinos permanente que la- otra, nacida de los discurso: S e ñ o r e s antes de discutir acerda ya en tópico, de que hay que definirse vaivenes históricos y de las contingencias ca de planes y procedimientos, fijemos, núes, A Unamuno no se, le alcanza esa necesidad. militares. A h o r a el bandido opera sin litetros objetivos. ¿Qué pretendemos conseguir E l piensa, y piensa bien, que los hombres ratura. E s iina voluntad. al servicio de una con la limitación de los armamentos? La: no se definen por sus palabras, sino por sus pistola. Los tiempos menos seguros del anreducción de los gastos públicos o la aboliactos. L a personalidad humana se va des- tiguo régimen no fueron testigos de nada ción de las guerras? S i pretendemos reduenvolviendo a través de una serie correlatan vergonzoso como lo que está ocurrientiva de acontecimientos, unos externos, otros cir los gastos públicos, no debemos olvidar do actualmente. N o hay día sin robo, ni íntimos, y dentro de las leyes inmutables de que los. centenares de miles de personas que robo que no anuncie el del día siguiente. la evolución, según la ideología, la cultura, Principalmente en Barcelona, los golpes de trabajan eh las fábricas de- armas n o s o n el temperamento y hasta las aficiones que mano demuestran dos co: as: que la- socieuna piara de indeseables, sino honestos obrecada cual posea o, dicho de otro modo, sedad empieza a no defenderse y que el P o ros, ingenieros, empleados, técnicos. ¿Q u é g ú n la posición en que cada uno se coloca der público es impotente para asumir esa será de ellos si se deja de fabricar armas ante el problema magno de la vida. Llega función. E l que cinco malhechores entren y municiones? ¡Q u e fabriquen arados! un momento en que la personalidad ya está en una fábrica donde trib ajan doscientos g r i t a r á n indignados los demagogos, olvidan formada, y entonces es tarea muy fácil para hombres, les ordenen levantar las manos y do que hasta en los arados Hay superpro- los demás el definirla. 5o n los demás los se apoderen impunemente del dinero, prueducción; es decir, que si cerramos tal o cual que se encargan de definirla, nunca el i n ba que la pusilanimidad humana puede lle fábrica de armas, tal ó cual arsenal, lanzateresado, que ya ha hecho bastante con pogar a extremos repugnames. mos a la calle un montón, dé nuevos paranerse en condiciones de que los demás le dos, reducimos el poder de compra de m ü e s Hubo allí un hombre, juzgado con estúconozcan. Pero esta teoría, que es induday miles de familias y también los ingresos pida severidad por quienes no alcanzaron blemente la única discreta para andar por del Tesoro. E l problema no es tan sencillo nunca su nivel de honradez y entereza, el el mundo, pierde toda su autoridad y su general Martínez Anido, 1 ue acabó pronta- como. aparece a primera vista. Supongamos prestigio en cuanto sé trata de un político mente con una organización delincuente ahora que queremos acabar con los: cónflic- profesional. U n político profesional nunca análoga a la que ahora se stá haciendo dijese sabe cómo es, ni lo que piensa, ni lo que tos armados. ¿A c a b a r í a n realmente con l a ña de la importante urbc atalana. N o prequiere, ni lo que significa. Tiene que estar limitación dé los armamentos? N o veo ratendemos, al recordarlo, incluir, en el ban. constantemente diciéndolo él para que los zón para tal creencia. ¿P o r q u é dejarían de demás lo adivinen. Y por eso, en cuanto dolerismo ciertas propagandas revolucionaluchar dos países por el solo hecho de que rias, que, dicho sea- de pasada, no se tolesu actitud es un poco confusa, en cuanto únicamente disponen de cañones d é medíaran en ningún otro país. Pero las conexiose advierten en él vaguedades y contradicno calibre o de submarinos de menos de m i l nes de los que sostienen aquéllas propaganciones, la gente le llama al sentido de l a toneladas? ¿N o ha habido acaso guerras andas con los pistoleros son demasiado evirealidad con un requerimiento imperativo: tes del descubrimiento de l a pólvora? L a dentes, para que la autoridad, constituida H a y que definirse es, decir, hay que saber guerra de ciérnanos, entre Francia e Inglacontinúe siendo con el pensamiento libre quién es usted, qué es lo que verdaderaterra, es de los siglos x i v y x v E n el. siglo más indulgente que con el brazo que le mente piensa usted. Pedir a un político que x v n h ú b o l a guerra dé treinta años, y en obedece. E l derecho a difundir principios diga lo que piensa, no es exigirle que pienel siguiente, l a de siete años, por la posesubversivos debe ser castigado. L a libertad se siempre lo mismo. Esto no puede pretensión de Silesia. Y o creo que al soldado, le de pensamiento, ha dicho Juan Schiumberderlo nadie. L a psicología moderna ha avees igual que. le aplaste un tanque de diez ger, nada sospechoso dé rjaccionarismo, es riguado que ni siquiera la conciencia es toneladas o uno de quince, que le alcance permanente en el hombre, sino que se re- un privilegio de minorías inteligentes y responsablcs. S i se castigada venta de substaninortalmente una granada enorme o juna nueva a cada instante como se renueva una cias tóxicas no garantizada por el médico, algo m á s chica. Todo cuanto podemos con célula que, siendo en apariencia la misma, no hay razón ¡que justifique el que se esté cambia constantemente. Pero pide que este seguir con la reducción de los armamentos difundiendo p r ahí la teoría, según la cual o cambio se haga despacio, por evolución, con y la prohibición, de ciertas armas es que basta el uso oportuno del explosivo y de l a fundamento, con lógica, no por saltos, ni las guerras dejen de terminar prontamente, pistola para reformar la estructura social. brincos, ni arrebatos, nj impulsos. Estas y yo os diré con franqueza qué esto, no Esa! doctrina salvaje, mi querido señor preacrobacias. ideológicas no las perdona el puede ser nuestro fin. Deseo que reiné l a sidente del Consejo de ministros, no tiene pueblo a los políticos. E s t á m u y bien, por paz y que nadie muera en los campos de libertad de t r á n s i t o en ninguna parte fueejemplo, que los Sres. L a r g o Caballero batalla; pero si este deseo mío no puede ra de España. H a y que aesstumbrar a esta y Prieto, después de. dos años beatíficos de realizarse, prefiero que las guerras termidemocracia española de epileptoides a enmangoneo gubernamental y burgués, se siennen con la mayor rapidez posible con. el frenar sus. pasiones y a cchducir sus ideas tan ahora furiosamente revolucionarios y propugnen la necesidad de una dictadura- por S carriles ele moderación. N o es tolera- aplastamiento definitivo de uno. de los. beligerantes. S i una guerra no puede termU ble ¡el que a. un pueblo como el nuestro, proletaria para aniquilar a las clases exnar antes de que mueran diez millones de m ási sensible que, ponderado, se le estén plotadoras. Allá ellos si lo piensan así. L o personas, es preferible que éstas fallezcan aplicando a diario, ciertos revulsivos que que no se puede hacer, sin suscitar desconal cabo de un mes que no al cabo de un apencas resistiría la piel de un paquidermo. fianzas, es encender una vela a Dios y otra lustro. P o r esta razón no creo e n l a huma- E s preparar la guerra civil como solución al; diablo, entretener, a las masas con proa conflictos económicos, qa i un régimen de nización de la guerra, ni la leseo. S; so- mesas de frente único y. realizar el frente único con los republicanos, pedir la dicta- tranquilidad puede resolver. Respecto del mos bárbaros, seámoslo hasta el último ex- pistolerismo, es preciso proceder también dura proletaria y exhibirse, en mítines estremo y no andemos con hipocresías. Q u é con un rigor qúe esta República de ideópectaculares con la despreciable carroña rela próxima guerra- -si realmente no hay logos no acaba de admitir, porque va conpublicana burguesa. Y esto, como es natumedio de evitarla- -sea tan cruel que llene tra la letra de ciertos dogiras políticos aue ral, no ló decimos nosotros; lo dice La Lude espanto a l a Humanidad entera por muhan prescrito. con el uso. Lien está la clecha, ese periódico terriblemente revoluciochos siglos. Quizá resulte el mejor medio, mencia discernida con oportunidad, pero no nario, que acaba de ver la luz con la única- -o el único- -para acabar con nuestra barcon el bandolerismo, que h hecho del retnisiórj de defender él frente único barie organizada y científica. H e dicho. vólver un- símbolo de progreso. 1 f Largo Caballero lia hecho declaraciones que en estos mora e n t o s son consideradas por todo el proletariado como la m á x i m a confusión. (La C N T. de Madrid. BANDOLERISMO U RBA NO Prosiguen los atracos. YO. DELEGADO... Como el para, ísó del Islam, así t a m b i é n nuestra- paz m á s segura florecerá a la sombra de nuestras espadas. PEDRO MATA M KJEL BUENO ANDRÉS REVESZ
 // Cambio Nodo4-Sevilla