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A B C. D O M I N G O 14 D E ENERO D E 19 34. E D I C I Ó N D E ANDALUCÍA. r r PAO. f. CARTA PASTORAL D E L A R Z O B 1 S P O PRJ- 1 tliT? muS 4 SuL iímútóplS formas de los ministerios sagrados. N o s place traducir aquellas palabras de San A m brosio: Pastores sunt sacerdotes, en el sentido de que no hay sacerdote sin ministerio pastoral. e M A D O D E T O L E D O DR. G O M A ESPAÑOL A L CLERO El insigne doctor Goma exalta en esta asombrarán las generaciones futuras de la interesantísima pastoral la misión del sacerloca audacia de quienes las causaron y de dote, partiendo de su origen divino. Este la inagotable paciencia de un pueblo que ha sentido en sus mismas entrañas el zarpaejercicio de los poderes de Cristo, de que zo de una política insensata y rencorosa, con hablan los Santos Padres, alcanza en las certeras observaciones del arzobispo de To- la insipiencia y el rencor que sólo el infierno puede inspirar contra Dios. ledo una clara y autorizada glosa, de útil ¿H a llegado la hora de l a reconstrucción? y provechosa lectura y de honda meditaP a r a nosotros lo es siempre, porque l a obra ción Como una consecuencia de esta prosapia de nuestro ministerio es la perfección de los fieles, para l a edificación del cuerpo de divina, el doctor Goma señala los deberes Cristo que es l a Iglesia. Edificábamos en que incumben a la misión sacerdotal, en conla paz de una situación favorable, como tacto constante con el pueblo, porque soconstruímos, hace y a más de dos años, en mos nosotros- -dice- -los maestros de la sanestado de guerra, trabajando con la diestra tidad humana, los orfebres de las vidas sany defendiéndonos con la siniestra. Puede tas Y, juntó a estos deberes, el arzobispo de Toledo ensambla el valer, social y la cesar l a guerra; en documento oficial se nos ha prometido un alto para estudiar a eficacia del sagrado ministerio, para examinar sabia y prudentemente las excelencias fondo Jos problemas planteados en el orde. n religioso. Ignoramos si l a tregua será sólo de la coordinación jerárquica, con sus insen el ataque, o si se apagarán los fuegos de tituciones y obras en las que los recursos i de la acción sacerdotal encontrarán siempre las baterías emplazadas en el terreno de viejas e inicuas leyes. Cualquiera que sea l a ancho campo. situación que se nos cree, nos apremia el Estimula el doctor Goma el celo del Clero, para evitar que el pueblo perezca, falto deber de hacer también nosotros u n alto y de vida espiritual, abogando por la nece- ponderar en un examen de conciencia sasidad de- contrarrestar los esfuerzos del lai- cerdotal, nuestra misión y poderes en el mundo lo que hemos hecho y lo que nes cismo, intensificando la piedad, la predicación de la moral y el ejercicio de la acción toca hacer, l o que exige de nosotros ahora et H i j o de Dios que nos eligió y nos puso social. Documento del mayor interés esta caria en el mundo para que diéramos fruto perdurable pastoral del arzobispo de Toledo, no queEscribimos especialmente para nuestros dará un solo sacerdote español que no la lea y que no medite sobre ella y sobre los, queridos sacerdotes con cura de almas. Pero estrechos deberes a que exhorta. el pueblo, con cristianísimo sentido de nuestra responsabilidad sacerdotal, nos llama a L o que ha pasado en España todos curas porque no se concibe un L a Perennidad de Nuestra F u e r z a t i sacerdote, partícipe del soberano sacerdocio tula el arzobispo de Toledo, primado de las de Jesucristo, que no sea, por el mero heEspañas, la notabilísima Carta pastoral que cho de su incardinación a su carácter sacercon motivo del nuevo año ha dirigido a su dotal, un legado suyo, como E l lo es del P a Clero el eminente prelado. t o s C A T A B R O S m e j o r a n y ¡a tos cesa con Comienza diciendo que el Clero toca la labor principal en l a obra de defensa de lo que queda y de reconquista de lo perdido, y á continuación estudia l a situación de España en estos términos: Profunda es l a agitación por que pasa España. Después de más de medio siglo de relativa paz en que, regidos en una forma y por unas leyes aceptadas s i n grave protesta en el orden religioso, político y social, seguíamos sin sobresaltos nuestra ruta, heL a é p o c a i n v e r n a l es l l a m a d a c a l v a r i o de los artríticos. A l a m e n o r h u m e d a d a l mos sentido l a brusca sacudida de una revom á s leve e n f r i a m i e n t o l a t e n d e n c i a u r i c é lución que lo ha alterado todo: forma de mlca. despierta furiosa, sobreviniendo e n t o n régimen político, instituciones, leyes, ordec e s j e r r e u m a o l a g o t a a v e c e s se m a n i nación de l a familia, de l a tierra, de la fiesta, v i o l e n t a m e n t e e n c i e r t o s i n d i v i d u o s economía social, sin que, a pesar de todos con el m a r t i r i o d e l a s t u m e f a c c i o n e s q u e hacen imposible poder articular las manos, los presagios, se vea claro adonde vamos l o s f b r a z o s o l o s pies, c o n d e n a n d o a l p a c i e n a parar. te a l a d o l o r o s a postración d u r a n t e meses. Y en esta revuelta son las cosas de Dios S i e n l o s p r i m e r o s s í n t o m a s se r e c u r r i e y de su Iglesia las que más han sufrido. se a l I J r o m i l d e ta n p r o b a d a s v i r t u d e s t e Por esto auguramos l a absoluta esterilidad rapéuticas araí c u r a r l a s enfermedades y a citadas, es e v i d e n t e q u e c o s a t a q u e s que. a de. esta revolución s i en este punto no se rectifican sus yerros. Se ha tocado, no lo ac- veces p o n e n e n p e l i g r o l a e x i s t e n c i a n o se reproducirían. I n f i n i d a d d e m édicos t o m a n cidental y pasajero, sino lo substancial y p a r a sí este s o b e r a n o r e m e d i o y c e r t i f i c a n vivo, el alma perdurable de nuestro pueblo, h a b e r o b t e n i d o c u r a c i o n e s p r o d i g i o s a s de y no hay más recursos, para evitar mayoenfermos desengañados, q u e no habían e n c o n t r a d o e l m e n o r a l i v i o e n n i n g ú n otro res quebrantos, que quitar l a espina que preparado. se nos ha hincado en el alma y curar una L a s i g u i e n t e o p i n i 6 n medica, l es u n n u e herida que podría acarrearnos la muerte. E l origen divino del sacerdocio P a r a nuestro consuelo y confusión, s i alguna vez no hemos correspondido a l a a l teza de nuestros poderes divinos, y para recabar del pueblo fiel el respeto que a nuestra dignidad se debe, empezamos por recor daros el origen divino de nuestro poder pastoral. Jamás pudimos avenirnos a la mezquina idea del sacerdote funcionario del Estado, a cuya condición algunos se resignan, o se resignaban, con mengua de nuestra prosapia divina. N i hemos sabido concebir el sacerdocio como una carrera de tantas para lograr un puesto en l a mesa de l a vida. Somos funcionarios de Jesucristo: L o que hace el sacerdote, dice San Paciano, es ejercer los poderes de Cristo. L a s Cartas paulinas están llenas de este sentido: Pablo, apóstol de Jesucristo Pablo, siervo de Jesucristo Pabjo, apóstol, río por los hombres, sino por Jesucristo Estas locuciones u otras análogas que se leen también en otros escritos apostólicos, denotan una relación espiritual, íntima, entre el Apóstol y Pontífice Jesucristo y cuantos participamos de su misión y de sus poderes sacerdotales. Como el Padre me envió, así yo os envío nuestra misión es, pues, divina; n i podemos referirla a otro origen más que a Dios, n i salimos del ámbito de nuestros poderes, obrando por nuestra cuenta o por l a de otro que no fuera el mismo D i o s Este poder se nos h dado para servir, y de él derivan nuestros deberes de unión sacerdotal y ejemplaridad entre los fieles. Todo el peso de l a Santa Iglesia descansa sobre nosotros, venerables hermanos. Personalmente, debemos consideramos como siervos inútiles; pero en cuanto constituimos una jerarquía sabiíamente organizada para l a salvación del mundo, podemos decir que somos sus salvadores, a condición de que, en la obra de conquista y defensa del reino de Dios, trabajemos todos como buenos soldados de Jesucristo en frase del Apóstol. P A S T I L L A S CRESPO K tiempos invernales y íes m i e o s L a misión sacerdotal Esta obra ingente de l a Iglesia, sin par en la Historia, es obra del sacerdocio católico, y desaparecería el día que. el sacerdocio la abandonara. Restaríamos vitalidad y perdurabilidad a l a Iglesia, cuanto es de nuestra parte, si nos substrajéramos a la labor dura del Apostolado. Sobre nosotros pesa lia carga de l a fe. Nosotros, y nadie más que nosotros, tenemos l a responsabilidad enorme del pensamiento cristiano, que dejaría de serlo, por deformación o extinción, el día en que dejáramos de ser lo que llama el Aeropagita los. intérpretes de Dios en el mundo Nosotros somos los maestros de l a santidad humana, los orfebres, junto con el E s píritu Santo, de las vidas santas, estímulo y sostén de la perfección social del cristianismo. S i n nosotros, sin nuestro asiduo cultivo, se secarían las amenas praderías de lá Iglesia, y el mundo, como lo halló Jesucristo, en frase del Evangelio, sería una inmensa grey, malparada y dispersa por falta de pastor. 1 El examen d e conciencia sacerdotal Y en este punto nos hallamos en nuestra Patria. Son inmensas las ruinas en ella acumuladas. Tenemos la seguridad de que, ctía- ndó la distancia histórica permita apreciarlas en todo su desolador relieve, se v o testimonio, d é l a s virtuales. te. rap üticaa de t a n p o d e r o s a d i s o l v e n t e ú r i c o I f é es g r a t o t e s t i m o n i a r l o s m a r a v i l l o s o s efectos obtenido: c o n e l b u e n p r e p a r a d o U r o m i l en todos loí casos de diátesis ú r i c a en q u e lo he u s a d o M e c o m p l a z c o e n h a c e r l o público, pudiéndo h a c e r u s o d e estas m a n i f e s t a ciones dimde p u e d a n convenirle. E l aspecto social del apostolado Señala a continuación el doctor Goma el aspecto social del apostolado del sacerdote, deteniéndose a examinarlo en relacióo con España. DR. ENRIQUE ESPEJO Reí OálesiQ Oe Médic de SevIUa,