Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
FÚTBOL. PRIMERA DIVISIÓN V a l e n c i a 2; M a d r i d 1 Valencia 15. Con el campo absolutamente lleno, jugóse este encuentro, alineándose así los equipos: Valencia: Cano; Torregaray, Pasaríu; A b dón, Iturraspe, Conde; Torredeflot, Cerveza, Vüanova, Costa. Sánchez. Madrid C a y o l Quesada, Quincoces; Regueiro, Valle, León; Lazcano, Regueiro, O l i vares, Alonso, Eugenio. E l Madrid juega contra sol y hace ataques infructuosos, con remates de Regueiro y E u genio, que van fuera. H a y un comer contra el Valencia sin resultado, e Iturraspe, que juega con mucho entusiasmo, empuja a los suyos al ataque. E l juego se nivela, pero luego los locales se imponen, y en siete minutos lanzan ocho corners. E l último, que saca T o rredeflot, lo remata Costa, que marca el p r i mer goal. EL MAGNIFICO TRIUNFO D E L A T H L E T I C D E BILBAO, E N SEVILLA, L E SITÚA D E N U E V O E N POSICIÓN P R I V I L E G I A D A P A R A ASPIRAR A L CAMPEONATO La derrota del M a d r i d en V a l e n c i a relega a los que fueron líderes al tercer lugar de Ja clasificación nacional Resultados de la primera división Español- Barcelona Betis- Athletic Bilbao Valencia- Madrid Arenas- Donostia Oviedo- Racing- Club Clasificación J G B P. F C. P. 3- 2 1- 3 2- 1 0- 0 3- 1 Donostia A. Bilbao Madrid Español Racing Valencia Oviedo Barcelona Betis Arenas 11 5 11 6 11 6 US 11 5 11 5 11 4 11 5 11 4 11 2. 4 2 1 1 1 I 2 o 1 3 2 3 4 5 5 5 5 6 6 6 20 36 20 27 23 18 25 31 15 15 14 17 20 25 26 24 24 29 26 25 14 14 13 11 11 11 10 10 9 7 B e t i s 1; A t h l e t i c de B i l b a o 3 E l Betis ha perdido aquel su entusiasmo- -cualidad característica del famoso grupo andaluz- -que tanta gloria y provecho le diera en memorables jornadas deportivas. L o hemos comprobado durante la discusión del domingo entre héticos y bilbaínos. Anduvieron los blanquiverdes sobre el césped del Patronato con un aire de trote cansino, más propio de matalones que de jugadores de fútbol. Actitudes desmayadas, encogimiento de hombros, inhibición. E l Athletic no ha tenido que esforzarse demasiado para conseguir una honorable victoria. H a n jugado los colchoneros del N o r te a su amor, con la calma de quienes presienten el triunfo. N o ha sido, por todo ello, la pugna athlético- bética brillante, n i mucho menos. Casi todo borroso, como velado por l a bruma. L a delantera vizcaína ha mostrad o a ratos su alegría, su tono vivaz, peto con pausas depresivas demasiado duraderas. ¿Porque no se desdibujase del todo la figur a del rival? ¡Quién sabe! De todas maneras, desvaimiento, sosería. E l Betis ha perdido- -creemos que everitualmente- -su entusiasmo, pero el Athletic tampoco ha sido el Athletic que viéramos durante l a temporada anterior. Casi no será necesario decir que la iniciativa fué totalmente rojiblanca; lo habrá advertido el curioso lector en las precedentes consideraciones, y aun sin que los dominadores pusiesen demasiado empeño en producir para ellos un copioso tanteo éste se hubiera dado, sin querer, si no fuese porque entre los bétkos que merecen salvarse de nuestras censuras figuran Urquiaga, b u e i defensor de su marco, y la pareja de backs. Puede decirse que el trío defensivo, con el medio ala Peral, durante todo el encuentro, mas con L a r r i n o a en el tiempo primero, fueron los únicos que justificaron su título de futbolistas. L a delantera blanquiverde pa- teó desastrosamente sobre la pradera, como si les tuviesen sin cuidado los triunfos o las derrotas del Club que debiera ser de sus amores, cuando menos porque espléndidamente remunera sus servicios. Queda perfilada la silueta del partido: el balón casi siempre en los pies de cualquier rojiblanco y éstos pasándoselo a su acomodo, sin poner demasiado calor en la contienda. E n el Athletic, lo más endeble l a zaga. ¿Pero para qué otra cosa, frente a un quinteto en el que expone la piel un solo hombre: Unamuno? Marcó primero Iraragorri, en off- side, y fué éste el único tanto de la primera mitad. E n el segunde tiempo Lafuente consiguió un nuevo goal en bonita jugada de cruce con su interior, y muy luego repitió el propio extremo derecha en otra combinación igual con Iraragorri. Cuando faltaban tres minutos para el final, Lecue, en un tardío arranque valeroso, se acercó a Blasco- ¡por fin! -y logró el tanto hético. S i Lecue cree que con ello se cubrió, está equivocado. 1 Los valencianos siguen dominando a causa de la absoluta ineficacia de las líneas madridistas, y a los veinte minutos Torredeflot envía un centro que Vüanova, colocado junto a Cayol, remata fácilmente, pero el arbitro lo anula justamente por off- side. Seguidamente Quincoces intenta despejar, desviándosele involutariamente la pelota por la mano, protestando el público, que pide penalty. A l salir el Sr. Comorera después del descanso el público pedía la oreja. Millares de pañuelos se agitaban en solicitud- -dirigida a un presidente imaginario- -del apéndice auricular con que los taurinos premian una excelente faena. L a realizada por el Sr. Comorera fué de las de abrigo. D i o el primer tanto al Athletic injustamente, y a seguida empezó el bonito concierto de pífano para otorgar al Betis l a compensación, comenzando por castigar a los bilbaínos con un comer que no lo era, y así siguió de desacierto en desacierto en su afán de reconciliarse con el público. Nosotros creímos que lo había conseguido, cuando vimos cómo se agitaban tantos pañuelos pero un vecino de localidad aclaró: no pedimos la oreja para el arbitro, lo que queremos es que le corten las orejas. Y estaba explicado. N o se puede hacer peor. Poco más. E s t o que el Betis debe volver, sin pérdida de tiempo, por sus fueros. Se pueden perder partidos, pero sin inhibirse en forma tan poco gallarda como lo h i cieron los más de los jugadores héticos. Esperamos que el próximo domingo demostrarán que han recuperado su característica el entusiasmo. ANTONIO O L M E D O Alineaciones. Athletic: Blasco Castellanos y Urquizu Garizurieta. Múguerza y R o berto; Lafuente, Iraragorri, Bata, C h i r r i y Bilbao. Betis: U r q u i a g a Arezo y A e d o Peral, Soiadrero y L a r r i n o a T i m i m i Lecue, U n a muno, Enrique y Manolín. Los jugadores del Betis llevaban lutos por. su compañero Roberto, recientenieníe fallecido, E l Valencia afloja un poco vf el M a d r i d ataca, aprovechando una buena arrancada, para conseguir el goal del empat: a los cuarenta y un minutos. L a jugada fué de bugenio y Emilín, terminándola aquél con un shot cruzado. Reacciona el equipo local, y Sánchez escapa con, el balón. L e entra Quesada con gran valentía, derribándole, y el arbitro señala falta, que fué cometida en el área, pero por parecerle excesivo, el castigo, concede un golpe franco desde la línea del área. E l público proteica ruidosamente y un grupo intenta asaltar el campo, impidiéndoselo la fuerza pública, que no puede evitar que salte una mujer. Se tira l a falta, y poco después concluye el tiempo, reproduciéndose la fuerte protesta centra el arbitro y contra Quesada. A l comenzar la segunda parte continúa lai bronca. E l arbitro V i l a l t a amonesta a Quesada, contra quien se lanzan algunas botellas de gaseosa. E l Valencia acosa con empuje y logra varios corners. A l ejecutarlos, el público lanza botellas de gaseosas y algunas almohadillas, y como los envíos son cada vez más frecuentes, con el consiguiente peligro, los jugadores del Madrid reclaman a l arbitro, negándose a continuar jugando en tales condiciones. E l arbitro se dirige a l a fuerza pública y ésta interviene, cesando el bombardeo. Domina el Valencia. gracias a sus entusiasmos, apareciendo el Madrid apático. E l público anima a los suyos, y a los veinticinco minutos, Torredeflot envía un centro, que Cervera remata con la cabeza, consiguiendo el goal del triunfo. E l M a d r i d busca el empate, acosando; pero los locales resisten con energía, hasta que llega el final, sin alteración de este resultado. Los valencianos tiraron doce corners, y el M a d r i d tres. E l partido fué malo, compensándose la falta de clase con el suceso de apasionamiento. Los locales merecieron el triunto por su juego entusiasta, destacándose Iturralde, Torregaray, Pasarín y Conde. Del Madrid, que decepcionó, solamente estuvieron bien Quincoces, Valle, Pedro R e gueiro, Lazcano y Eugenio, que sostuvieron el partido. Lazcano estuvo medrosísimo y fué fácilmente inutilizado por Conde. E m i lín, ineficaz como interior. A l final pasó al extremo. E l arbitro, Vilalta, estuvo enérgico, resistiendo el anasionatíiiento del; público.
 // Cambio Nodo4-Sevilla