Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
B C. MARTES 23 D E E N E R O D E 1934. E D I C I Ó N D E ANDALUCÍA. PAG 16. A N T E E L CASO CALVO SOTELO U n 4 precedente francés glo X X del s i E l ilustre ex ministro y jefe de l a minoría parlamentaria de Kenovación Española nos en- vía, como complemento a las que hace días publicamos sobre precedentes del caso Calvo Sotelo en Cámaras extranjeras, las siguientes cuartillas, que acogemos con mucho gusto: P o r tercera vez, desde el advenimiento de la tercera República, se- reunía, en 1918, el Senado francés, convertido, a requerimiento de l a Cámara de Diputados, en A l t a Corte de Justicia, a fin de juzgar, sin apelación, ¡de hechos delictivos cometidos por un m i histro en el ejercicio de su cargo. Como en ¡1889 el general Boulanger, y en 1899 el poeta y parlamentario Deroulede, en 1918 el ex ministro M a l v y comparecía ante el Senado, acusado de un supuesto delito de alta traición, consistente en l a entrega al enemigo, mediante precio, de secretos que afectaban a l a seguridad del Estado. De acuerdo con lo preceptuado en leí artículo 12 de la ley constitucional de 16 ¡de julio de 1875, y con sujeción al procedimiento establecido por l a ley procesal de 10 de abril de, 1889, el proceso M a l v y queJjdába resuelto por sentencia condenatoria de i ¡6 de agosto de 1918. E n ella, la A l t a Corte íüecláraba, en cuanto a los hechos imputaIdos, ser falso q u e e l ministro M a l v y hubiera ¡suministrado informes a l enemigo, n i provocado dolorosamente sediciones militares; pero apreciaba en sus actos l a existencia de -un delito de prevaricación, y sin sujetarse a l a ley preexistente para l a definición- del ¡delito y l a aplicación de l a pena, libérrima- ¡mente lo castigaba con unos años de deshierro, excluida la degradación cívica, j L a condena de Malvy fué- en Francia discutida, con apasionamiento desde dos diferentes puntos de vista: Desde un punto de. ¡vista político, porque reciente l a ejecución jide Bolo- Bajá, fusilado en abril de aquel mismo año 1918, y abierta con 3 a detención y procesamiento de Caallaux la causa c r i m i nal contra éste resuelta por nueva sentenc i a del Senado en 1920, el procesado M a l v y ¡contituyó un principal e interesante episodio ide la lucha implacable mantenida por el enjtonces presidente, Clemeneeau, contra sus ímás destacados enemigos políticos, f D e l apasionamiento con que por parte de Cleménceau, el viejo pere du la victoire, se ¡llevaba esa lucha, inspirada a l a vez en rencores políticos y en altos móviles patrióticos, ¡dan clara muestra las páginas desoladoras que al asunto dedica Poincaré en más de iun volumen de su interesante obra Nueve años de recuerdo. Desde el punto de vista doctrinal no fué con menor apasionamiento juzgado el fallo ¡de 1918, porque los términos del artículo 12 de l a l e y d e i ó de julio de 1875 permitían l a duda respecto a si para l a respansibilid a d de los. ministros continuaba o no vigente el principio tradicional nuttum crimen milla pcena sien lege; es decir, si para l a determinación de esa responsabilidad había el ¡Tribunal competente de reducirse a castigar delitos definidos en leyes preexistentes, -o si por el contrarióle correspondía l a facultad de crear a su arbitrio, así el delito imputado, como la pena que l fuera aplicable. L a sen- tencia dictada ea el caso M a l v y hizo el e a- terramiento definitivo del principio tradicional en éstos expresivos términos: Considerando- -dijo- -que pertenece al Tribunal en uso del Poder soberano que le corresponde calificar el delito y determinar á pena... L a parte dispositiva del fallo, aun 1 l! más que l a exposición de sus fundamentos, la Cámara francesa, con que la Cámara es evidenció el carácter arbitrario y extralegal pañola se acoraza ante el voto rotundo del; del pronunciamiento recaído, ya que, absuelsufragio universal. E l asombro no procede, -to M a l v y por el Senado del delito de traisolamente del contraste, entre los respectición, -fué, sin embargo condenado por prevos ¡procedimientos de dos regímenes simi- l lares, sino. de cierta, personal circunstancia, varicación, en consideración a hechos dissingularísima y picante. Porque si por uní i tintos de los previstos en los artículos 166 y lado, puede que arguyan, estamos seguros 167 del Código Penal francés, aplicándose a que arguyen los hombres más representar. -j esos hechos, en vez de Ja pena de degradavos de la política francesa, el Parlamento! ción cívica señalada en el texto legal, l a pena de este país abre sus, puertas a reos de dede destierro. litos políticos y de delitos comunes, apenas Habían transcurrido escasamente seis años investidos por el Cuerpo electoral, por otro desde l a condena de M a l v y y. el ex ministro sSe produce l a contingencia, bien que no castigado era en 1924 elegido representan? S ¿rtuita, sino previsible y desde luego halate en l a Cámara de uno de los departamengüeña y merecida, de que sea hombre de los tos franceses. S u incapacidad legal para el prestigios del Sr. A l b a tan conocedor del! ejercicio del mandato parecía latente. Nadie mecanismo parlamentario francés, quien pre- se cuidó, sin embargo, de pretenderla. N i s i sida y dirija una Cámara que en silencio, quiera de invocarla. E l 1 de julio de 1924 se pero con eficacia, ha demorado la pura y reunía l a Cámara recién elegida, y el 3, dos simple ejecución de un voto expresado en días después, el acta de M a l v y era aprobada las urnas por cerca de medio millón de en votación ordinaria y sin l a más ligera españoles. N o se desconoce, claro es, en, discusión. Presentado por el Gobierno, a l a París, que el S r A l b a conoce, entre los reCámara, inmediatamente de constituida ésta, cientes, los casos; de los- comunistas M a r t y ¡u n proyecto de amnistía comprensivo del y Doriot. E l primero de dios, artífice e caso Maiyy, no sólo no tuvo éste que aguarinstrumento, más que inductor, de la sandar para tomar asiento en l a Cámara, a que grfenta sublevación de l a Escuadra del M a r la amnistía fuese votada en 28 de noviemNegro y por ella condenado a severísimo bre, sino que pudo defenderse y discutir cocautiverio. M a r t y y Doriot pudieron sénlmo diputado, su propio pleito personal. E l- tarse en el Palacio de Borbón, apenas f e curioso que repase las páginas del Diario unida l a Asamblea legislativa. Pero l a masaFrancés de las Sesiones, correspondiente al anónima, l a muchedumbre de electores aposegundo semestre de 1924, advertirá con sorlíticos sigue atentamente desde ayer la tramitación de este inexplicable episodio de l a presa, no sólo como el diputado interviene política española. en el debate sobre l a amnistía del acusado y condenado Malvy, sino que recogerá sus Los diarios l a recogen con varios titulares quejas de la situación de violenciaen que los representantes del Gobierno les coloca el he- sugestivos. P a r a Le Journal, la Cámara no estará constituida en tanto que- el, diputado cho de verse obligado a discutir Ja amnistía por Coruña y Orense, no entre en él hemicon los propios beneficiarios de l a gracia amciclo. E n todo caso- -dice textualmente- -el nistiante E n España vamos a entender la debate parlamentario del martes es de. altar defensa del fuero electoral y del fuero parimportancia, pues por él. se sabrá si el P a r l a lamentario, de manera diversa, Condenado mento quiere o no pronunciarse por su consCalvo Sotelo como Malvy, por delito no detitución. Efectivamente, los equípeos con- finido en ninguna ley penal preexistente, y siguientes a las deficiencias informativas dé pqr: Tribunal político que rio admite compa- la Prensa francesa con respecto á ios asunración en cuanto a prestigio, respetabilidad tos de España se disipan. E l importante diae imparcialidad con el Senado francés, su rio político y financiero La Información pu- acta, no sólo no está todavía aprobada, sino blica hoy en las dos coliimna j refcrent 4 que se amenaza para que llegue a obtenerse de su primera plana una carta def Sr. Calvo la declaración definitiva de su incapacidad Sotelo, en la que éste rectifica l a especié de ton el planteamiento por el Gobierno de una que los políticos españoles expatriádós en temeraria e imprevista cuestión de Gabinete. Francia y Sudamerica no tengan prisa a l Habría ahora, en realidad, motivos, más que guna en volver a M a d r i d Dice así tcxtu. ilfundados. para pronunciar l a frase de León mente La Información bajo los títulos L a Blum, cuando advirtió en el Congreso sopolítica en España: D. José Calvo Sotecialista de julio. de 1933, que tres de sus d i lo, ex ministro dé Hacienda del general Prü putados se le convertían al fascismo: E s t o y mo de Rivera, ha dirigido la carta siguienespantado ¡Verdad es, que después de transte a propósito de un artículo sob e la situacurrido el bienio de 1931- 33. P o r las cosas ción en España: S r -Deseoso de rectificar: que acontezcan en esta República de trabauna- información que usted formula en su artículo España, publicado en La Informa jadores nadie, tiene derecho ya n i a sorción del 17 del corriente, y en l a cual se reprenderse n i a espantarse. -A. G O I C O E fiere a quien como emigrado político vive CHEA. en París desde hace dos años y acaba de ser diputado por las circunscripciones de 3 a Coruña y Orense por 350.000. votos, cifra! que no ha alcanzado en España ningún otro candidato; me apresuro a precisar p r i m e r o Que estando. ya en el destierro- -me encontraba entonces en Lisboa- -fui elegido dipuPara El Journal la Cámara no tado en las Cortes Constituyentes, sin que pudiera ejercer las prerrogativas de m i estará constituida en tanto que el mandato, pues se me privó primero de mi i n diputado p o r Coruña y O r e n s e munidad parlamentaria y después de mí no entre en el hemiciclo. U n a acta de diputado. Segundo, gue en el mes de septiembre de 1933 fui elegido miembro del carta de C a l v o S o t e l o a L l n- Tribunal de Garantías Constitucionales, cargo que confiere igualmente a su titular la! formatión inmunidad y l a categoría parlamentaria, sin Parí? 23, 2 madrugada. (Crónica teleque esta elección hasta el momento h aya fónica de nuestro redactor. Y a habíamos sido válida. Tercero, que, en fin, el nuevo insinuado que muchos hombres políticos Parlamento no ha creído todavía válida m i franceses, y los de más autoridad en docelección, ya que el Gobierno del Sr. L e trina, desde Louis Marín a De Monzie, rroux retarda sjempre bajo fútiles pretexconocían el caso Calvo Sotelo, y no recatos l a discusión. E s menester, pues, que sé taban al interesado 3 a sorpresa consiguiente sepa bien que tengo el m s vivo deseo d á e a esa resistencia, inédita en los anales de 1 1 J La opinión y l a Prensa francesa ante el caso
 // Cambio Nodo4-Sevilla