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A B C. J U E V E S as D E E N E R O D E 1934. EDICIÓN D E ANDALUCÍA. P A G 16. jera que con seguridad al Gobierno que él presidió no le hubiera sucedido lo- que le acababa de ocurrir al Gobierno del Sr. L e rroux, exclamó: -E s verdad. E l último Gobierno mode ra. do de España ha sido el que yo presjdí. no tiene nada que hacer n i que opinar en este problema. Y o sostengo l a única teoría íiberal y democrática, que es l a de que una elección equivale a una amnistía. E l señor Calvo Sotelo no tiene que ser amnistiado por nadie, porque ya lo está desde el momento eñ que el Cuerpo electoral le otorgó sus sufragios. Y mucho más si se tiene en cuenta que estos votos se le han dado reiteradamente y en cuantas ocasiones lo solicitó. P a r a mí es tanta l a virtualidad del sufragio para borrar los delitos, que yo considero que hasta un delito común puede ser borrado de ese modo si el Cuerpo electoral conoce su existencia en el momento de la votación. ¡No hay más que recordar él caso del diputado siciliano condenado por estafa, que fué rechazado por dos veces en l a Cámara y que a l a tercera vez logró sentarse en su escaño. Y o durante el debate, he tenido intención de pedir l a palabra. Créanme ustedes que he tenido que hacer verdaderos esfuerzos para no hablar; y si me he contengo ha sido únicamente porque estoy solo y cada vez más ausente de l a política. Y o me hubiera dirigido a D Alejandro L e r r o u x que es un experto parlamentario, para preguntarle: ¿Qué haría su señoría y el Gobierno que se sienta con él en el banco azul si ahor a mismo atravesara esa puerta el Sr. C a l ya Sotelo y se sentara en su escaño? E s posible que el Sr. Lerroux, aunque lo dudo mucho, me contestara que haría cumplir la ley. Entonces yo le hubiera replicado: ¿Có mo? Mediante un suplicatorio, ¿no es eso? Pues si es así ya estamos otra ve en la l i bre resolución del Parlamento. Como que ¡sólo á éste 3 e compete l a medida. A mí me parece que después de la sesión de hoy el Gobierno no puede demorar n i cuarenta y ocho horas siquiera la medida legal que permita al Sr. Calvo Sotelo venir a! Parlamento. Y supongo también que el Sr. -L e r r o u x estará convencido de que no se puede impedir que ese diputado cumpla con los deberes que sus electores le impusieron. claramente, que al amparo de l a intransigencia de los grupos de derechas se pretendía una nueva maniobra del Sr. P r i e to, muy ducho en estas lides. S i nosotros, con una posiciójn que equivalga hasta a negar l a buena fe del Gobierno, nos hubiéramos puesto al lado del Sr. Goicoechéa, no sólo perdemos el pleito, sino que hasta hubiéramos provocado otra sesión patriótica como el día del Sr. Maciá, y eso hubiera sido demasiada broma. Estoy satisfechísimo de l a disciplina y del sentido político de nuestra minoría, en la que hay muchísimos miembros ligados al Sr. Calvo Sotelo, que no han vacilado en adoptar una actitud que l a experiencia demuestra que es l a única política eficaz. ¿Una resolución del G o b i e r n o? L o s periodistas pretendieron anoche con gran insistencia una referencia del acuerdo adoptado por el Consejo de ministros en su reunión de la mañana acerca del caso del señor Calvo Sotelo. U n ministro muy calificado dijo que el Gobierno, en efecto, había tomado el acuerdo de resolver este caso y el del Sr. Benjumea, por medio de un proyecto de amnistía parcial; es decir, desglosando estos casos del proyecto de amnistía total. Éstas palabras del ministro a qae nos referimos fueron muy comentadas, interpretándose en el sentido de que el Gobierno desea que ese proyectó se refiera exclusivamente a todos los condenados por delitos políticos que hayan sido elegidos diputados a Cortes. C o m e n t a r i o s juicios y actitudes M u y apasionante el tema del Sr. Calvo Sotelo y habiéndose producido en plena Cámara el desgarramiento del bloque de derechas, no es de extrañar que los comentarios en los pasillos fueran emitidos con un gran calor. Los diputados de Renovación Española y tradicionah stas se mostraban satisfechísimos. Decían que el haber llegado a l a votación era un gran acierto, porque con ella se había visto obligado ya el Sr. G i l R o bles a definirse, apartándose de los demás grupos de derechas. Añadían que los grupos monárquicos tenían que cumplir desde ahora sin vacilaciones el programa que defendieron ante el Cuerpo electoral. Así hoy mismo debía quedar presentada en l a Mesa de la. Cámara una proposición incidental, pidiendo al Gobierno que inmediatamente trajera al Parlamento el proyecto de amnistía, presentar otra proposición y obligar 3 votarla, y de este modo redactar otras proposiciones, en las que cristalice el anhelo de las masas derechistas de España. Los amigos del Sr. G i l Robles declaraban que éste había obrado a impulsos del deseo de no entorpecer con un acto dé agresión al Gobierno una. resolución favorab. e de éste para el caso del S r Calvo Sotelo. E n bastantes agrarios había producido la sesión un gran disgusto. Entendían que se había llegado a la ruptura evidente íleí bloque de derechas, sin que se lograra eficacia para resolver el caso del Sr. Caivo Sotelo. M a n i f e s t a c i o n e s del señor A l b a E l presidente de la Cámara, que no se encontraba bien de salud, pues tenía alguna fiebre, manifestó a los periodistas que no había vacilado en acudir ayer a la sesión para que no se demorara la discusión del caso del Sr. Calvo Sotelo. -He lamentado- -dijo- -los comentarios que se han producido y que pueden molestar a los cuatro dignos vicepresidentes, que tantos méritos y aptitudes tienen para el cargo que desempeñan. Creía yo que era; un deber mío el presidir la sesión en qué había de tratarse el caso del Sr. Calvo. Sotelo, sin que por ello dúdase un solo momento de l a capacidad que iodos tienen para o r e s i d i r l a s sesiones. Todos pertenecen a partidos políticos que no están implicados en el Gobierno y posiblemente les hubiera causado ciertas dificultades la presidencia de uná. sesión como la de hoy. Esta ha. sido l a causa de que yo aplazara ayer el debate, porque en lo demás, no sólo me igualan en la posibilidad de presidir, sino que me superan. Alguien ha creído, además, que mi enfermedad era una enfermedad política, pero yo no soy hombre que apele a es) s procedimientos tan desacreditados, sino. que. sé afrontar las dificultades y jamás las soslayo. Fl Sr. A l b a dijo por último que el orden del día para hoy era el mismo que estaba señalado para ayer, y que en primer término irá el proyecto de ley relativo a las Obligaciones del Tesoro. I I E l señor G i l R o b l e s declara que su actitud ha sido favorable para el señor C a l v o S o t e l o E l jefe de la minoría Popular A g r a r i a hizo a los periodistas las siguientes manifestaciones Me- interesa que conste la eficacia de la. posición adoptada por nosotros, y por ello conviene recordar las cifras de la votación. -La proposición del Sr. Goicoechéa ha sido rechazada por 187 votos contra 56. Aunque hubiéramos votado todos nosotros, que somos de noventa a cien, l a proposición habría corrido la misma suerte, por una mayoría eñ contra, al menos de treinta votos. Además se hubiera cerrado e l camino para la Venida d e l Sr. Calvo Sotelo, máxime cuando el Gobierno estaba dispuesto a retirar su proposición, y sólo ha d e c i d i d o mantenerla a requerimientos míos y p o r la actitud que nosotros hemos adoptado. Es decir, que por nuestra actitud ha sido posible que quede aprobada una proposición favorable al Sr. C a l v o Sotelo. Además el Gobierno se ha comprometido en el salón de sesiones y a! contestarme a mí que el señor Calvo Sotelo venga sin nuevos apremios, lo que para mí es m á s expresivo que l a p r o pia proposición d e l Sr. Goicoechéa, o lo que es lo. mismo, que nosotros hemos obtenido una promesa de urgencia, que fué rechazaIda en la proposición incidental. Esto confirma nuestra táctica. A mí lo que m e i n teresa es la eficacia, aunque tenga que prescindir de gestos gallardos y bien vistos en ¡piertos sectores extremistas. P o r otra parte se estaba percibiendo muy C i n c o diputados de A c c i ó n P o pular votaron la proposición del señor G o i c o e c h é a Se supo en los grupos comentaristas qat: cinco diputados de Acción Popular habían votado la proposición del Sr. Goicoechéa, sin seguir por tanto el criterio de abstención de la minoría. Estos cinco diputados fueron los señores Sierra Pomares, Moutu, Adanez, García Guijarro y Matesánz. Se dijo también que el Sr. Sierra Pomares había enviado una carta al Sr. G i l R o bles, separándose de la minoría, noticia que no pudimos comprobar. A INFORMACIONES. MARRUECOS. Homenaje al nuevo DE comisario superior de España en M a r r u e c o s Madid. U n a comisión de los Centros, comerciales hispanomarroquíes visitó ayer mañana al Sr. Rico Avello para felicitarle por su nombramiento para la Comisaría S u perior de Marruecos, y ofrecerle un banquete, con el que el referido organismo desea rendir homenaje al ilustre ex ministro de ia Gobernación. E l Sr. Rico Avello agradeció a los comisionados vivamente su felicitación y proyectado agasajo, que aceptó desde luego, prometiendo fijar l a fecha de su aceptación tan pronto como regrese de Asturias, adonde se propone, marchar en seguida, O t r a s opiniones E l Sr. Maura (D. Miguel) interrógalo por los periodistas, d i j o -Y o sigo de espectador. Y o quería observar hoy lo que se llama gobernar en Gobierno minoritario. Todo es una farsa. N o hay derecho al peloteo a que hoy han sometido al Gobierno las oposiciones, unas veces ofreciéndole sus votos y otras regateándoselos. -A l Sr. Azaña le preguntaron algunos d i putados qué impresión le h abía producido el debate, y como alguno de aquéllos le d i- i T rn T T T I T T I- r r- i r
 // Cambio Nodo4-Sevilla