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DIARIO ILUSTRAD O A Ñ O TR 1 G E SIMO. 10 C E N T S NUMERÓ j DIARIO ILUSTRA- D Ó A N O TRIGÉSIMO 10 C E N T S F U N D A D O E L i D E J U N I O D E 1905 P O R D. T O R C U A T O L U C A D E T E N A A TIRO LIMPIO Ayer mataron a... REBELDÍAS CIVILES Asistimos, ü: i poco extrañados, al diálogo poco oportuno qué sostienen la Dirección de Marruecos y él último ex comisario. LaS Se proyecta una reorganización de los dos altas categorías del Protectorado, que servicios de Seguridad. Dé antemano se Conclusión, o así es, si así os se deben correspondencia y colaboración, puede afirmar que no nos merece í é L o qué aunque nó lo parezca por el tono y la dishace falta reorganizar- es el espíritu de la parece... crepancia. Esto, sí que es una rebeldía, uria autoridad. Contra éste Gróbierno puede esHasta volver de Marruecos yo era un rebeldía de orden civil, que, aunque menos grimirse la inculpación de que no ha, sabido convencido de q u é lo mejor qué tienen ios alarmantes, son- más horadas y perturbadoimponer el respeto a las leyes ni corregir viajes es el regreso, como lo mejor que ras que las de. orden militar. Y mucho más los desafueros. qué nos deprimían durante guarda el amor, para los enamorados, es el graves. Esto nos dice, una vez más, que es los dos primeros años de la República; E l recuerdo de la primavera en los otoños meurgente la organización civil de Marruerégimen de violencia continua triunfante. lancólicos y tranquilos. cos para que no nos traiga más dólorosa A t e r r a la lectura diaria de los. periódicos. Pero volver de Marruecos es. volver de preocupación militar. M u y bien que se orSuperamos ya la frecuencia y la crueldad un programa mágico abierto a la tentación ganicen de una manera racional los medios criminosa, de aquellos países semisalvájes, de quedarse. E s dejar, casi de un modo, traude atender a una posible influencia de rebelque debían su popularidad a las reiteradas mático, los días donde no vale el tiempo y, día. Pero atendamos con más afán y sentinoticias; de los desülanes que en ellos se cotn los que la existencia del hombre encuendo político la organización civil del país, metían. N o pasan veinticuatro horas en. Estra una dimensión hábil para lo extraordinasin que nos cohiba ese tópico derrotista de paña sin qne se perpetren- crímenes espanrio. Volver de Marruecos es dudar de la raqué aqüéilo ño vale nada. Aquello tendrá tosos y estúpidos, de desproporcionada barzón- de todo un mundo, habitual del que por un gran valor- -un valor moral qué acarrea barie- aporque hasta en la barbarie hay promi parte ya había tenido yo muchas dudas. economías de vigilancia, señores materiaporción- -y de absoluto desprecio a la solistas- -si los indígenas, encuadrados en una Ahora en Madrid, sin tiempo casi para ciedad, a l a ley, a la vida humana. Cuándo organización civil justa, se convencen de limpiar de las retinas los paisajes africaese pobre teniente, que iba visitando sus que hay otra cosa que hacer distinta de la nos colmados de olivos, de palmeras y de napropiedades en lá provincia, dé Córdoba, guerra. ¿Qué tenemos que hacer para orranjos ni los panoramas urbanos, én los que cayó, debajo- cíe su caballo, herido, los malheel adorno vegetal se cambia por cal y azulechores, corr. ierQn. hácia él. para rematarlo de ganizai; Marruecos? Organizar n u e s t r a s propias organizaciones marroquíes Y- hace jos de mezquita, con- una visión fabulosa y echo balazos a quemarropa. Se puede entrar falta empezar por Madrid. E n Madrid hay pesada de puertas labradas por cautivos crisimpunemente en tin Juzgado para- llevarse una Dirección de Marruecos: y Colonias. tianos; ya en Madrid, después de haber lavalas piezas de un sumario. Se puede matar de Solamente con él- enunciado salta a la vis- do los adioses que me cantaron con estruendo un tiro, en una acera dé la calle de Alcalá, ta su defectuosa organización; ¡Marruecos! de -alas l a s cigüeñas, tengo la seguridad, a la hora de mayor tránsito, a un joven sin y ¡Colonias! vuelto de mi; nuevo viaje a Marruecos, de que sé sepa quién es. el agresor. E l asesino que 110 soy un snob del Islam. del capataz de L a Asoció pudo recorrer un Marruecos y colonias bajo un mismo teN i un snob, ni un desdeñoso. itinerario, que alcanza de la calle del Clacho, en una misma organización, bajo una F u i con una misión determinada y pretendo vel a la de Fueñcárral- -donde se perdió de sola dirección. Marruecos, internacional, ceñirme ahora a las conclusiones, con la misvista- sin ser detenido por nadie, a pesar del gentío que a tales horas hay en tales ca- político, de mandato, con atención militar, -ma precisión apretada que esos pañuelos mocon unos Tratados que acotan un designio, ros se ciñen sobre las frentes, cargadas de lies. Los estudiantes dirimen a balazos sus Colonias, de pleno dominio, de asuntos a g r í fantasía de las mujeres- del mundo marroouí. diferencias de opinión, política. Cuando cualcolas y económicos de tipo colonial, con Desde Madrid ordeno pensamientos y noquier bandido necesita un duro, entra en el preocupaciones: de sanidad, de producción, tas, surgidos y tomadas en horas febriles, primer establecimiento eme. encuentra y mata de Aranceles y de braceros. N i por coincipara sintentizar, de un modo casi telegráfico, a unf boticario, a un industrial, a un vendedencia sé puede encontrar afinidad- ni zonas ya en, 1 a calma que. la importancia del asunto dor de fruta, a Un dependiente, a cualquiera. ¡Qué importa! U n a vida no es de contacto entre las preocupaciones de Ma- requería. Con- el mismo orden: que ü n p r o rruéeos y- las de Guiñea. Se impone, pues, grama, -de exámenes, voy- a- -pretender. fijar nada; Todos. los días; s é encienden millares separar la Dirección de Marruecos de la el problema; si verdadero, pavoroso, y si fal- de ellas. Dirección de Colonias. L a Dirección- de M a so, pavero- so también, de los cautivo- s espaP e r o ¿e s qué se puede seguir así? ¿E s rruecos debe, prestar a Marruecos una colañoles. que un Gobierno merece el nombre de tal, boración leal, constante y atenta, sin nada Quien, haya seguido estos artículos, habrá mientras ocurren actos semejantes en la que distraiga su pensamiento, y no ser, como- visto que no cometí nunca la imprudencia de n a c i ó n? ¿Cree nadie que puede haber algo lo ha- sido alguna vez, obstáculo de funcioafirmar ni negar. H a llegado el momento- -final más importante y más- urgente; que evitar y en conciencia, dándome cuenta exacta de la. estos crímenes, restittíyéridonos ese mínimo narismo. Tampoco debe ser obstáculo para la colonia la preocupación de un director de gravedad que supone inclinarse de un lado- o de tranquilidad y de garantía de la éxisten- Marruecos; de otro, seguro deque nadie puede, sin pecar cia, con las que se anipara a los ciudadanos Otro aspecto del Marruecos desatendido de atolondrado, asegurar categóricamente dé cualquier país civilizac o? E L respeto a la. que no existan prisioneros, y de que yo por vida es la condición fundamental, y nada. es Tánger. T á n g e r enclavado en nuestra mi parte tampoco puedo afirmarlo, voy a- ex, nos importaría que; un (Jioiuerrio llegase a zona, es una ciudad, que agoniza. Su emresolver todos los demás: problemas si éste pobrecimiento- preocuparnos, porque, poner, del modo m á s simple y claro, la meda continuaba planteado. i además de costamos dinero, como nos- cues- lia del cautiverio por su cara y su cruz, aparte del- canto, o perfil que serví, a quienes quiHace falta una i rígida- autoridad, que no ta su déficit, un pueblo necesitado- puede sieron leerme, en el último artículo, baio el prestarse a ciertos manejos, y algunos disexiste; una resolución severa, pronta, que título de E l difunto Matías Pascal Esto gustos nos dio. Hay que preocuparse de nadie parece, tener prisa en adoptar. É l p a í s es, concretando ahora el problema a lo que; entero debiera exigir. -de sus gobernantes Tánger, de valorizar su situación, su clima es en s í a la existencia o inexistencia, de y. su vecindad con la Península para la cootra actitud. Cuéntense las víctimas- diarias prisioneros como tales prisioneros, no como rriente de turismo. Y hacer de un pueblo de tales atentados y sé verá que vivimos en desertores ni renegados. plena revolución; Presume el Sr. L e r r o ú x inquieto- un pueblo con vida propia. de ser un viejo león, pero la verdad es que Y o supongo al. nuevo comisario preocupaExperiencias negativas le matan los cachorros en sus- narices. N o do ya con Marruecos. Efectivamente, es son rugidos de película l. bs que remediarán para preocuparse. Pero no olvide de asegurar Punto occidental Cuenca, recoció v desel ma! sino una justicia eficaz, enérgica y bien la retaguardia. -Y la- retaguardia- de. embocadura del Draa. Guadiana marrueco bien sostenida. Esto es yrj una delcrosa verMarruecos está C. IT Madrid. de! más allá del Sus. güenza. j L a confidencia, de boca a oído, en una noG. C O R R O C H A N O che eii qué las estrellas rebotaban sa luz con; W. F E R N A N D E Z F L O R E Z POR LAS RUTAS POSIBLES D E LOS POSIBLES PRISIONEROS -ee db; r
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