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X do al modo de la tierra, el hijo de- García Sanchiz hacía trotar a su caballo junto al coche en el que yo acompañaba a su padre. M i s a mayor en el templo atestado de fieles. N i Maáoz ni. M i ñ a n o han reseñado en sus diccionarios la característica de Macotera: su religiosidad, no solamente actibiada, sino exaltada hoy, en los días en- que la impiedad del peor estilo tiene en España mejores defensas prácticas que la causa católica. L a anécdota es fina y de suaves y admirables colores. Un. hombre de Macotera, un castellano de sangre, quiso un día hacer a su pueblo el regalo de una charla de Federico García Sanchiz. Habló el ilustre español, llevado a Macotera por Ramón Blázquez el Ayuntamiento de la villa le nombró, pasado el tiempo, hijo adoptivo, y un día e hijo viajero volvió a su cuna espiritual con un regalo en las manos, donde le pican dobleces de mapas: un crucifijo que el Santísimo Padre le bendijo especialmente para la iglesia parroquial de Macotera, en la audiencia vaticana. García Sanchiz ha venido ahora a explicar, de viva voz, desde un balcón de la plaza, corno llevó hasta Roma aquel Jesús Crucificado, y cómo vino con él hasta el corazón de Castilla para ofrecérsele, a ellos Pero. en toda la grandiosidad de la fiesta, homenaje al escritor ilustre e impar charlista, para mí algo vivía y temblaba como un hallazgo, tierno y enterizo a la vez en aquella mañana, dominical de la villa engalanada la. unanimidad de los macoteranos en un sentir lo español, en un darse cuenta de la misión de todos los castellanos en la reconquista y en la, contrarreforma de E s paña. Nunca, ni antes ni ahora, asistí j a m á s al espectáculo de unas conciencias rústicas- -y por ello finísimas- -puestas en concilio de verdad y amor como estas conciencias del pueblo charro, perdido entre A v i l a y Salamanca. E l maleficio de las predicaciones infames no hizo mella en sus corazones, y en las m a ñ a n a s de domingo, los macotaranos acuden en la alegría católica al templo de Dios bajo un clamor de bronces eternos. Religión y amor grande de España. Fortaleza alean- zada en el comiento da lo tradicional y finura lograda al. borde iluminado de la esperanza, en los destinos nacionales. E n los días que García Sanchiz, español entre los españoles, patriota y poeta, pudo recibir el agravio de tanta mezquina servidumbre a los conceptos de anti- España, y la injuria, de tanta bajeza v envidia disimulada en un bosque demagógico, Macotera ha cumplido en su homenaje un acto de afirmación española y de afirmación católica, marcando al mundo hispano la buena ruta de un renacimiento espiritual nunca expresado con tan conmovedora sencillez y tan admirable plenitud en estos momentos regresivos y tristes que forman el capítulo más feo de nuestra contemporaneidad sobresaltada. Cuando un geógrafo e historiador de nuestro tiempo escriba un diccionario estadístico y sentimental de nuestro país, que recuerde a la villa de Macotera como a la Covadonga de una reconquista empezada en los años de dominación y xle servidumbre. Que en ella un día, y al contrario que el maestro venerable, pero generosamente equivocado, del Guadarrama, un pueblo noble S o ñ a b a un nuevo renacer de España... LOS RETÓRICOS D E L A O L E N C I A Hemos pasado por una gran crisis de violencia efectiva, y de un m o l o latente un día y otro aparecen chispazos de esa violencia contra las personas y las cosas. Es muy d fícil poner límite a una violencia ideológica, y cuando la política requiere para la acción a los hombres violentos, éstos rebasan siempre la finalidad, y de ahí que. en las bandas de pistoleros sea muy complicado determinar dónde acaba el impulso político para comenzar el ejercicio de una delincuencia común. Los predicadores de violencia recluían siempre religionarios en Jos profesionales del crimen, y así la accióri po- lítica contra el Estado, si en sus orígenes puede tener un aliento místico, en sus consecuencias las ideas desaparecen para quedar al descubierto el asesinato y el robo. Por esto cabe preguntar: E s lícito predicar y propagar l a violencia? ¿Cuáles son los límites en que se desenvuelve el liberalismo? E n momentos de crisis hondas, de subversión de valores, de falta de en los destinos públicos, la incitación a la violencia debiera ser un delito grave. -Ello. equivale a lanzar en una pendiente peligrosa a los desesperados, a que algunos hombres den vueltas en largas vigilias a todos los métodos para la destrucción y la muerte, a que muchos jóvenes encuentren un. camino heroico para conquistar lo que ellos creen que es un nuevo orden de cosas, más justo y humano. rumbo CESAR G O N Z A L E Z- R U A N O Lea V. mm 4 Esto, se dirá, es lo que, se llama un. rperíodo revolucionario. Pero lo anómalo- es que una revolución puede prepararse a la luz del día, como un acto de legalidad, y que el llamamiento a la violencia se haga sin recato, y aun tomando para la difusión instrumentos del mismo Estado. Es decir, íobiígc 1 p Id I IV cue ¿fo i Prevéngase del peligro a tiempo Tenga en su casa tisferine y gargarice diariamente con este antiséptico, sobre todo siem- O n tIrI a iI l11 C 1 1 V DOT f WI BOCA ¿ffi Destruyalos con este antiséptico A l salir d e un teatro, d e un cine, d e casa de unos amigos, d e cualquier lugar donde la calefacción permite disfrutar de un c a lor a g r a d a b l e el aire crudo y la humedad del invierno, esperan en la calle y pueden traer peligrosas consecuencias p a r a V d N o basta que proteja su cuerpo con abrigos y pieles; es necesario que los g é r m e n e s nocivos que están en el aire y entran por la b o c a no encuentren en ella y en la garganta, un terreno favorable para desarrollarse. C u a n d o otras personas estornudan ¡unto a V d millones de microbios se esparcen en el aire que V d respira. Destruyalos gargarizando y e n j u a g á n d o s e diariamente, Varias veces, con el Antiséptico Listerine; deja las mucosas libres Bxi á el legitimo Antiséptico Listerine: rechace de Impurezas y V d puede aij afrontar sin miedo la humedad y te las imitaciones oel frío del invierno... sv aciones. De venta ei: maclas, droguerías La acción desinfectante del Antiséptico Listerine es persisy perfomeriíjs. Tres tamaños: grande, Ptas. 8: tente! es el mejor preventivo contra la gripe y males de garganta. Mediano, Pts. pequeño, Su uso purifica el aliento. Empiece hoy mismo a emplearlo diariaPtas. 2. (Timbres aparte) mente. Concesionario: Federico Bonet, A p a r t a d o 501, M a d r i d ANTISEPTI
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